El abogado, como cualquier profesional, deberá cumplir las normas penales y deontológicas, tanto en aras de un ejercicio diligente y ético de la profesión como con la intención de proyectar una imagen de la profesión a la sociedad de honestidad y respeto con los principios legales y éticos que generen la confianza necesaria en los ciudadanos. Sin embargo, en ocasiones, los abogados pueden cometer actos con relevancia penal en el ejercicio de su profesión. Asimismo, cualquier persona puede enfrentarse a la difícil situación de ser acusado injustamente de un delito.
Delitos que pueden cometer los abogados en su ejercicio profesional
Según lo mencionado, los actos con relevancia penal que pueden cometer los abogados son los siguientes:
Delito de falsificación documental
Este delito puede ser cometido tanto en documentos públicos como privados. Estos actos delictivos podrán darse tanto en procesos judiciales como prueba de sus pretensiones como en la vía extrajudicial (artículo 390 del Código Penal). La falsedad documental puede haber sido realizada por el profesional o únicamente ser utilizado el documento falso, a sabiendas de su falsedad (artículos 393, 394.2, 396 y 399.2 del Código Penal).
Delito de revelación de secretos
Mediante actos que afecten a sus clientes o a terceros distintos a sus clientes y de los que haya tenido noticia por su cualidad precisamente de abogado, en tanto que resulta afectado el derecho a la intimidad y ello con intención de obtener un lucro patrimonial o cualquier otra ventaja o beneficio (artículo 197.1.2 del Código Penal). Ese precepto en conexión con el artículo 199.2 del misto texto legal, pues expresamente prevé la revelación de secretos ajenos que se hayan tenido conocimiento por el profesional con ocasión de su oficio o profesión. También se reputará delictiva la infracción por el abogado de revelar el secreto de sumario decretado judicialmente (artículo 466 del Código Penal).
Delito de estafa procesal
La estafa procesal es un tipo agravado del delito de estafa, recogido en el artículo 250.7 del Código Penal y que supone que, en un procedimiento judicial de cualquier clase, los abogados manipulen las pruebas en que pretenden fundar sus alegaciones o emplearen otro fraude procesal análogo, provocando error en el juez o tribunal y llevándole a dictar una resolución que perjudique los intereses económicos de la otra parte o de un tercero.
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Delito de apropiación indebida
El delito de apropiación indebida, recogido en el artículo 253 del Código Penal, también es un acto delictivo realizable por el profesional. Este se da cuando, para cobrar los honorarios debidos por su cliente, se apropian de las costas obtenidas en un procedimiento judicial en que hubiera intervenido en defensa de su cliente y que, salvo pacto en contrario expreso al efecto, corresponden al cliente sin que el profesional pudiera al efecto decidir, por su voluntad, decidir imputar el importe de dichas costas a la satisfacción de los citados honorarios. Otro ejemplo podría ser, la apropiación del abogado de una indemnización que le corresponde al cliente.
Delitos societarios
Puede darse el caso en el que los abogados sean designados administradores de empresas y, en tal caso, podrán ser responsables penales de un delito societario si comenten alguna actuación recogida en el artículo 290 del Código Penal.
Delito de receptación y de blanqueo de capitales
Los delitos de receptación y blanqueo de capitales se encuentran recogidos en el artículo 298 del Código Penal. Se producen si el abogado ayudara a los responsables de la comisión de un delito a aprovecharse de los efectos del mismo o adquiera u oculte tales efectos con ánimo de lucro.
Delito de cohecho
Un abogado podrá cometer el delito de cohecho cuando ofreciere o entregare dádiva, regalo o retribución de cualquier clase con objeto de que una autoridad o funcionario público, jurado, árbitro, mediador, perito o administrador designado judicialmente, realicen o dejen de realizar o demoren un acto que no se corresponda con los deberes inherentes al cargo (artículo 419 en relación con el artículo 424 del Código Penal).
Delito de tráfico de influencias
El abogado, que prevaliéndose de su relación personal con una autoridad o funcionario público, influya en este para lograr una resolución que le pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico para sí o para un tercero será castigado por tráfico de influencias según lo recogido en el artículo 429 del Código Penal.
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Delito de encubrimiento
El delito de encubrimiento con respecto de sus clientes, regulado en el artículo 451 del Código Penal. De alguna de las formas previstas en el citado precepto: auxiliando a los autores o cómplices para beneficiarse de los efectos del delito, sin ánimo de lucro propio, ocultando, alterando o inutilizando los instrumentos del delito para impedir su descubrimiento o ayudando a los presuntos responsables del delito a eludir la investigación de la autoridad.
Delito de quebrantar el deber ético de no defender intereses contradictorios
Recogido en el artículo 467.1 del Código Penal; con una pena de multa de 6 a 12 meses e inhabilitación especial para su profesión de 2 a 4 años.
Delito de desobediencia grave a la autoridad
Desobediencia grave o que faltaren el respeto y consideración debida a la autoridad (artículo 556 del Código Penal).
Delito de intrusismo profesional
Del artículo 403 del Código Penal. Para ser exactos, el delito de intrusismo profesional no lo comete un abogado como tal sino, quien sin tener titulación y habilitación, desarrolla actos propios de un abogado. La conducta se agrava si, además de ejercer actos propios de la profesión de abogado sin estar colegiado, se atribuye públicamente tal cualidad o ejerciera en un local o establecimiento abierto al público en el que se anuncie la prestación de servicios jurídicos propios de la profesión de abogado.
Delito de amenazas
Amenazas del letrado a su propio cliente, al contrario, al compañero o a algún tercero que tuviera relación con los anteriores (artículos 169 y siguientes del Código Penal).
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Delito de coacciones
Con los mismos sujetos descritos en el delito de amenazas, se castiga el delito de coacciones del artículo 172 del Código Penal. Particularmente aplicable a los letrados cuando dicho profesional altere gravemente el desarrollo de la vida cotidiana de su cliente o del contrario (artículo 172 ter del Código Penal).
Delito de injurias
El delito de injurias del artículo 208 del Código Penal. El abogado puede proferir expresiones consideradas injuriosas por vía documental, también de forma verbal en una situación de acaloramiento en una negociación difícil o incluso en diversas actuaciones judiciales.
Delito de estafa
Un delito de estafa con respecto a sus clientes, que tendrá carácter agravado por la especial relación de confianza existente entre la víctima y el defraudador (artículos 248 y 250.6 del Código Penal).
Delito de falso testimonio
Recogido en el artículo 461.2 del Código Penal, lo cometerá el abogado que, a sabiendas, presente testigos falsos o peritos o intérpretes mendaces, tal y como dice la ley.
Delito de obstrucción a la justicia
Del artículo 463.2 del Código Penal, que lo cometerá el abogado que citado en forma legal dejare voluntariamente de comparecer sin justa causa ante el juzgado o tribunal, todo ello provocando la suspensión del juicio oral. Además, el artículo 464 del Código Penal recoge que el que con violencia o intimidación intentare influir directa o indirectamente en quien sea denunciante, parte o imputado, testigo, etc. en un procedimiento para que modifique su actuación procesal, será castigado con pena de prisión por un delito de obstrucción a la justicia.
Delito de deslealtad profesional
Las personas que están previstas como sujetos activos del delito de deslealtad profesional son abogados y procuradores.
Sanciones por delitos cometidos por abogados en el ejercicio de su profesión
A todos estos delitos, como regla general, les será de aplicación la agravante de abuso de confianza del artículo 22.6 del Código Penal cuando el tipo delictivo se realiza respecto del cliente o algún compañero de profesión, puesto que la relación del letrado con el cliente se basa precisamente en una relación de confianza y la relación entre compañeros se basa, entre otras cosas, en el compañerismo y deferencia. Teniendo en cuenta que también el Colegio de Abogados les podrá poner las respectivas sanciones disciplinarias. Las sanciones penales derivadas de estos delitos suelen ser inhabilitaciones para el ejercicio de la profesión de abogado:
- Absolutas: por un período de 6 a 20 años. Privación definitiva de todos los honores, empleos y cargos públicos que tenga el abogado sancionado penalmente, además, la incapacidad para obtener los mismos.
- Especiales: por un período de 3 meses a 20 años. Debe concretarse expresamente en la sentencia condenatoria, que supone la privación definitiva del empleo, cargo u oficio u otros análogos durante el tiempo de sanción.
Además de la inhabilitación, la comisión del delito genera una responsabilidad civil; obliga a reparar al abogado, en los términos previstos legalmente, los daños y perjuicios que tal actuación delictiva hubiera ocasionado.
Qué hacer si te acusan injustamente de un delito
Ser acusado de un delito que no has cometido puede ser una de las experiencias más angustiantes y desconcertantes. La incertidumbre y el temor a las consecuencias legales pueden ser abrumadores, pero es fundamental mantener la calma y actuar con inteligencia desde el primer momento. La situación puede deberse a acusaciones falsas, a un caso de identidad equivocada o a errores dentro del sistema de justicia penal.
Pasos fundamentales ante una acusación falsa
Si enfrentas una acusación falsa, es fundamental que sigas estos pasos para salvaguardar tu integridad y preparar una defensa sólida:
- Mantén la calma y no hables sin asesoramiento legal: Lo más importante es no perder la calma ni actuar impulsivamente. Evita hacer declaraciones a la policía o a cualquier otra autoridad sin la presencia de un abogado. Todo lo que digas podría ser utilizado en tu contra. No responda ninguna pregunta ni dé una declaración a la policía o los fiscales sin un abogado defensor penal a su lado. Es fundamental que solicite la presencia de un abogado antes de declarar.
- Solicita asistencia de un abogado penalista: Un abogado especializado en defensa penal es clave para enfrentar acusaciones falsas. Desde el primer momento, tu abogado evaluará el caso, te guiará sobre tus derechos y desarrollará la mejor estrategia para demostrar tu inocencia. Un abogado defensor puede orientar a una persona acusada o investigada sobre sus derechos legales y las opciones disponibles dentro del proceso de derecho penal. Si lo acusan de un delito, es vital que se comunique con un abogado defensor penal tan pronto como se entere de las acusaciones.
- Recoge y preserva todas las pruebas posibles: Es vital recopilar cualquier prueba que pueda respaldar tu versión de los hechos, como testimonios, documentos, vídeos, mensajes o cualquier otro elemento que demuestre tu inocencia. Asegúrate de mantener copias seguras de todo el material relevante. La evidencia es clave. Escribir todo lo que recuerde sobre lo que sucedió y hacer una cronología de los eventos puede ser muy útil para su equipo legal. También es importante brindarles a sus abogados todas las pruebas que crea que pueden ser relevantes para su caso, incluidas pruebas físicas, fotografías, mensajes de texto, correos electrónicos, mensajes de voz y publicaciones en redes sociales.
- Construye una coartada sólida: Si tienes pruebas de que no estuviste en el lugar de los hechos, asegúrate de documentarlas y presentarlas a tu abogado. Las coartadas verificables pueden ser determinantes para demostrar tu inocencia.
- Evita el contacto con la presunta víctima: En la medida de lo posible, mantén distancia y evita cualquier tipo de contacto con la persona que te ha acusado, ya que cualquier interacción podría complicar aún más tu situación legal. Es posible que sienta la tentación de aclarar las cosas con su acusador. Sin embargo, esto es algo que nunca debes hacer, incluso si es una pareja íntima o un miembro de la familia. No llame, envíe correos electrónicos, mensajes de texto, mensajería instantánea, no se presente en persona ni le pida a otra persona que hable con ellos en su nombre. También es una mala idea ponerse en contacto con cualquiera de sus amigos o familiares. Hacer esto puede poner en serio peligro su caso.
Derechos del acusado en un proceso penal
Enfrentar una acusación injusta no significa que estés indefenso. Es esencial conocer tus derechos para poder ejercerlos de manera efectiva durante el proceso penal.
- Derecho a la presunción de inocencia: Todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario. La carga de la prueba recae sobre la fiscalía, y tú no tienes la obligación de demostrar tu inocencia.
- Derecho a un juicio justo y defensa adecuada: Tienes derecho a contar con un abogado que te represente y defienda tus intereses en cada etapa del proceso penal. Asegúrate de que tu abogado esté presente en todas las diligencias.
- Derecho a no declarar en contra de uno mismo: No estás obligado a declarar ni a responder preguntas que puedan incriminarte. Es fundamental que cualquier declaración sea realizada con el asesoramiento adecuado.
Cómo demostrar tu inocencia
Demostrar tu inocencia puede requerir tiempo y paciencia, pero con una estrategia adecuada y la ayuda de un abogado penalista, es posible desmontar una acusación injusta.
- Rebatir las pruebas de la acusación: Tu abogado revisará todas las pruebas presentadas por la fiscalía y buscará posibles fallos, inconsistencias o pruebas que hayan sido obtenidas de manera irregular.
- Presentar pruebas y testigos de la defensa: Testimonios que corroboren tu versión de los hechos o cualquier prueba que te ubique en un lugar distinto al de los hechos denunciados serán claves para desmontar la acusación.
- Contratar peritos y expertos: En algunos casos, contar con peritos o expertos que puedan cuestionar la validez de las pruebas presentadas en tu contra puede marcar la diferencia en un juicio penal.
Es importante recordar que usted y su abogado defensor están en el mismo equipo. Sus prioridades son proteger sus derechos e intereses y trabajar para lograr el mejor resultado posible para su caso. Es posible que le pidan que revele detalles muy personales sobre su vida y la supuesta agresión, lo que puede ser difícil de hacer cuando siente que sus acciones están siendo examinadas. Tu abogado está para defenderte, no para juzgarte.
Las penas por delitos sexuales son duras y pueden tener repercusiones graves de por vida. Una condena puede resultar en un tiempo considerable en prisión y también requiere que se registre como delincuente sexual cuando sea liberado. Contratar a un abogado con experiencia en delitos sexuales puede ayudar a garantizar que reciba la mejor defensa posible.
Acusaciones falsas y difamación
Cuando una persona hace acusaciones falsas o declaraciones sobre otra persona, “publica” esas declaraciones (transmitiéndolas a un tercero por palabra escrita o de boca en boca), y esas declaraciones dañan o menoscaban la reputación, el carácter o la integridad de esa persona, la persona afectada puede recuperar daños de la persona que hizo las declaraciones falsas. Aparte del carácter oral o escrito de las declaraciones, los elementos de un caso de libelo o calumnia son los mismos.
Los elementos clave de un caso de difamación incluyen:
- El acusado hizo una declaración falsa y difamatoria que sabía o debería haber sabido que era falsa (esto constituye el estándar para la negligencia por difamación). Tenga en cuenta que algunas afirmaciones falsas no perjudican la reputación de la persona.
- La declaración falsa identificó claramente a la persona. Las declaraciones imprecisas o no específicas no pueden ser interpretadas como refiriéndose a una persona en particular.
- El acusado publicó la declaración difamatoria a al menos una tercera persona que no es la persona afectada por la declaración difamatoria.
Existen ciertas situaciones en las que una ley protege a un acusado de difamación de una demanda. En estos casos, el acusado goza de lo que se denomina como “privilegio calificado” para hacer declaraciones sobre su evaluación de los empleados (incluso si resultan ser falsas), a la policía y a otros empleadores. Si alguien expresa una opinión, por lo general, no puede ser demandado por difamación.
Si las acusaciones falsas o ciertas demandas civiles pueden afectar su reputación, su trabajo y su familia, se puede buscar asesoría. Por lo general, se analizan factores como la falsedad de la declaración, su comunicación a terceros y el daño causado.
La información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no debe considerarse asesoramiento legal. Para obtener asesoría legal específica, es recomendable obtener la orientación de un profesional.
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