El catolicismo no es un universo homogéneo. Dentro de la Iglesia conviven diferentes líneas de pensamiento y, en algunos casos, las internas son feroces. En las últimas semanas, La Libertad Avanza comenzó a trabajar para tender puentes con Francisco, pero apareció un obstáculo: la candidata a vice de Javier Milei, Victoria Villarruel, está referenciada con un sector que el Papa siempre combatió.
Las afiliaciones religiosas de Victoria Villarruel y la polémica en torno a la Iglesia
Fuentes libertarias y eclesiásticas repiten palabras como “lefebvrismo” y “ultraderecha” para describir cuál es la posición de la dirigente, pero en su entorno se despegan. “Victoria es católica y la religión no tiene ultraderecha, derecha o izquierda”, subrayaron. La Iglesia se encolumna contra la idea de Milei y el amague de cortar relaciones con el Vaticano. “Nadie reconoce en público que es lefebvrista porque es una posición ultra y muy marginal”, subrayó una persona cercana a Francisco.
En la Iglesia argentina, además, quedan muy pocas autoridades religiosas conservadoras. La mayoría de los obispos, propuestos por el Papa, tienen una mirada más moderna y rechazan el extremismo. Estos serán, si La Libertad Avanza gana el balotaje, los interlocutores con el Gobierno y aunque por ahora no tienen diálogo, sí se conocen desde hace mucho tiempo y más de uno está preocupado.
Entre los elementos que generan desconfianza, se menciona la pertenencia de Villarruel a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, una organización preconciliar. Montenegro, una vez más, le bajó el precio a esta información y dijo que “se trata de una idea que se intenta instalar”. El dirigente dijo que la Fraternidad no es el espacio de pertenencia de Villarruel y que la dirigente solo asiste a sus misas de la misma forma que asiste a otras. Sin embargo, en las últimas semanas se extendieron las notas acerca de la pertenencia de Villarruel a este sector de la Iglesia y en el mundo eclesiástico se repite que tanto ella como Montenegro son parte de la Fraternidad. “Victoria va a las misas de la Fraternidad como va a las de Pilar. Se dicen un montón de cosas que no son”, sostuvo el dirigente que también negó ser cercano al Opus Dei.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue fundada en 1969 por el obispo Marcel Lefebvre, quien fue excomulgado en 1988 por orden directa de Juan Pablo II. Es un grupo que se denomina “preconciliar” porque no reconocen el Concilio Vaticano II celebrado en Roma entre 1959 y 1963, desconocen el pedido de perdón al pueblo judío, rechazan la eliminación de la misa en latín, el ecumenismo, la libertad religiosa y la autoridad única del Papa. Se trata de una congregación internacional de sacerdotes católicos tradicionalistas que mantienen una relación compleja con la Santa Sede y son reconocidos por sus posturas antimodernistas. En la Argentina la sede principal está ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, en Venezuela al 1300, la capilla a la que suele ir Villarruel. De hecho, algunos fieles en X cuentan que la han visto participar de las misas. En la mayoría de los países, los lefebvristas funcionan fuera de la órbita de la Iglesia. Sin embargo, en Argentina es diferente.
Lea también: Análisis de las declaraciones de AMLO acerca de la tenencia
A nivel local el grupo protagonizó una serie de escándalos. En 2009, el arzobispo Richard Williamson, un religioso de origen inglés residente del seminario de la Fraternidad en La Reja, fue noticia luego de que Néstor Kirchner lo conminara a salir del país por haber negado el Holocausto en público. En 2013 un grupo de lefevbristas irrumpió en la catedral metropolitana para interrumpir un acto por el aniversario de Kristallnacht. Estos episodios hicieron que la Fraternidad no tuviera autorización para funcionar. Sin embargo, en el 2015 las autoridades del grupo comenzaron a tender puentes con la Santa Sede para inscribirse en el Registro de Institutos de Vida Consagrada. “Francisco le dio instrucciones al cardenal Poli y a los pocos meses se logró la inscripción que habilitó su reconocimiento por la secretaría de Culto. Es la política del Papa. Él dice ‘yo los prefiero adentro y no tirando piedras desde afuera”, contó alguien que estuvo cerca de aquellas negociaciones. Hoy la Fraternidad forma parte de la unidad de la Iglesia Católica pero es observada con desconfianza.
En la órbita de Villarruel, además, se cuenta como señal de pertenencia a este grupo la Fundación Tridentina por los Valores Clásicos, una organización en la que Montenegro fue autoridad. “Victoria no tenía que ver con Tridentina, pero sí se utilizó la estructura de esa organización para crear la Fundación Oíd Mortales, cuyo objeto es la generación de programas de gobierno y está conformada por personas de diferentes confesiones”, subrayó Montenegro. Montenegro insistió en que todo lo que se dice es una idea que se intenta instalar y que solo se trata de una candidata que profesa la fe católica.
El propio Francisco, en una entrevista con Jorge Fontevecchia, habló de su preocupación sobre estos grupos extremistas: “Hay movimientos católicos donde a los jóvenes los sectarizan, algunas congregaciones nuevas fundadas en Argentina, que forman seminaristas sectarios, cerrados. Tuvimos que disolver tres congregaciones nuevas en la Argentina por esta mentalidad sectaria, cerrada, que en el fondo hay una presunción de salvadores de la patria”, dijo.
Javier Olivera Ravasi: El sacerdote y su vínculo con la vicepresidenta
La idea de que Villarruel y el sacerdote Olivera Ravasi tienen un vínculo cercano está extendida entre los miembros de la Iglesia. Cuando se buscan sus nombres en internet, aparece una entrevista que hicieron el 24 de marzo del 2021 en el sitio del religioso que se tituló “Día de la memoria, ¿hemipléjica?”. “A Victoria la conocí personalmente en el 2021 porque vino a hacer de madrina en el bautismo del hijo de una muy amiga suya de la infancia. Esa fue la primera vez que la vi. La conozco hace veinte años por el trabajo que está haciendo en el Celtyv, pero no soy su sacerdote”, dijo Olivera Ravasi en diálogo con PERFIL.
El cruce de sus historias comenzó hace muchos años. “Mi papá y su papá fueron compañeros en el Colegio Militar cuando eran cadetes. El padre de Victoria era un poquito mayor que el mío y yo conocía los comentarios de la familia Villarruel”, agregó el cura. El padre del sacerdote, Jorge Olivera, fue mayor del Ejército y fue condenado a perpetua en el 2013 por delitos de lesa humanidad entre los que se incluyó secuestro, privación de la libertad y torturas. En San Juan, donde operó durante la última dictadura, recibió el apodo de “El Carnicero”, y una de sus víctimas fue la modelo franco-argentina Marie Anna Erize. En dos oportunidades se fugó y hoy cumple su condena en prisión domiciliaria. “Mi padre está detenido por haber luchado en la década del ‘70 y hace 15 años que está preso. Es algo público y yo lo he visitado en la cárcel. Para mí es una cruz familiar”, respondió el sacerdote.
Lea también: variedad de temas en la prensa de México
Su mirada de lo que sucedió en la Argentina durante la dictadura está en línea con la de Villarruel y en la entrevista en el 2021 reclamaron por un concepto que este sector repite: “la memoria completa”. En noviembre pasado, el sacerdote argentino Javier Olivera Ravasi comentó a ACI Prensa que conoció personalmente a Villarruel, quien fue madrina de un Bautismo en su capilla. “Ella tiene una personalidad fuerte y decidida, es hija de militares”, declaró.
La propia trayectoria de Olivera Ravasi supo generar controversias. El sacerdote se formó en el Instituto Verbo Encarnado (IVE), una organización religiosa extremista cuyas autoridades estuvieron envueltas en un escándalo por abusos sexuales en el que se involucró de forma directa el Papa Francisco. Olivera Ravasi aseguró que él fue una de las personas que ayudó a “destapar la olla”. “Los abusos han sido un desastre y una calamidad para la Iglesia. En el 2014 un sacerdote muy amigo me comentó que había sido abusado por el padre Buela (el fundador del grupo). Yo denuncié, viajé a Roma y después colaboré con la denuncia de otras víctimas que me contactaron”, aseguró. Sin embargo, Silletta, que accedió a fuentes que estuvieron muy involucradas en el escándalo de Buela, pone en duda el rol que tuvo Olivera Ravasi. Según la reconstrucción que hizo del caso, el sacerdote dejó el grupo en 2015 “al observar que se venía la debacle por los escándalos sexuales”.
Después de que Olivera Ravasi abandonara el Instituto Verbo Encarnado fundó, junto a Federico Highton, la Orden de San Elías. En una investigación, el periodista Alfredo Silletta contó que el grupo generaba “preocupación en el Episcopado argentino”. “Funciona en un barrio privado, tiene su propia capilla y dan misas en latín, además de utilizar técnicas de manipulación con los jóvenes que rompen todo vínculo con sus familias”, contó. Olivera Ravasi aseguró que San Elías "es una congregación más" como cualquier otra. Olivera Ravasi cuenta que, en realidad, solo él está en un colegio en un barrio cerrado "pero el resto de los curas está en Malawi, Laos, Tíbet, Benín. Incluso quien nos ayuda es el Papa Francisco, aunque parece que estuviera en las antípodas, como algunos dicen. Somos misioneros". Silletta sostuvo a PERFIL que el grupo de Olivera Ravasi califica en el concepto de “grupo sectario” y que “todavía hoy generan preocupación para las autoridades de la Iglesia”. De ahí se entiende el resquemor que genera en un sector eclesiástico que una candidata a la vicepresidencia como Villarruel esté referenciada -con mayor o menor nivel de cercanía- a este hombre.
Olivera Ravasi no se reconoce como un cura preconciliar y dice estar en las antípodas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X a pesar de que, a simple vista, podría parecer que hay puntos en común como la defensa de la misa Tridentina -también conocida como misa tradicional o preconciliar-. Se trata de una excepcionalidad dentro del catolicismo y se caracteriza por ser una celebración oficiada en latín y con el sacerdote de espalda a los fieles. En el 2021, el Papa estableció que solo podían celebrarse con permiso del obispo de cada diócesis, lo que enardeció a los sectores ultra. El sacerdote Olivera Ravasi, sin embargo, se despega y dice que se trata solo de un tipo de misa. Para la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, sin embargo, es la única forma de celebrarla.
Con los años, el sacerdote se fue convirtiendo en una especie de influencer. Tiene su propio canal de YouTube, su propio sitio y es un heavy user de redes sociales. Desde hace años forma parte del amplio universo de cuentas que se alinearon al ascenso de las nuevas derechas y suele compartir vivos con personajes como Nicolás Márquez (de quien es amigo) o Agustín Laje. Sin embargo, el contenido que genera ruido en redes de Olivera Ravasi no tiene que ver con discusiones teóricas. Sus publicaciones con más repercusión incluyen imágenes insólitas como la fotografía de un rosario confeccionado con balas. El sacerdote suele posar con su aire comprimido y hasta subió un video en el que le sugiere a un grupo de niños usar armas. Toda estas imágenes son bien conocidas en el universo eclesiástico y más de un vocero hizo referencia a ellas para explicar por qué se trata de un cura cuestionado. Sobre estos temas, el sacerdote respondió: “Hubo un santo que llegó a decir que las cuencas del rosario son balas en el corazón del demonio. Eso es lo que publiqué y lo sacaron de contexto. Tengo un aire comprimido porque mato palomas, sí. Las armas espirituales son la oración, y las armas físicas están en la legítima defensa del Código penal y no hay que usarlas si no son para la legítima defensa”. Queda claro qué piensa. Su buena sintonía con Villarruel, sin embargo, no se replica de la misma manera en Milei. Hace más de un año, el cura hizo públicas sus críticas hacia el candidato a presidente.
Lea también: El primer título mundial de Brasil: la gesta de 1958
La relación de La Libertad Avanza con la Iglesia Católica y los recientes desencuentros
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Más allá de la fe individual, sin embargo, hay un hecho político indiscutible: ninguna autoridad religiosa recibió de manera formal a La Libertad Avanza. ¿Las razones? Los recurrentes insultos de Milei a Francisco y la sugerencia de Alberto Benegas Lynch de romper relaciones con el Vaticano sin dudas fueron clave. Pero tres fuentes distintas del mundo eclesiástico sumaron otros dos elementos: la relación de Villarruel con el sacerdote Javier Olivera Ravasi, muy conocido en redes por sus posiciones radicales, y su pertenencia a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
Montenegro insistió en que de manera individual más de un dirigente de La Libertad Avanza mantiene un buen diálogo con sacerdotes y referentes de la Iglesia. Sin embargo, esa no es la lectura de los históricos voceros de la institución. Por ahora la mayoría prefiere el off the record y solo se sentarán a tener una conversación formal con el partido si llega a ganar. Mientras tanto, los miran con desconfianza.
En diciembre, tras asumir su cargo, Villarruel se reunió con el Obispo Castrense de Argentina, Mons. Más tarde, también se reunió con el Arzobispo de Buenos Aires, Mons. La vicepresidente de Argentina, Victoria Villarruel, participó el fin de semana de las actividades de inicio de las celebraciones en honor de la Virgen del Valle, en la Diócesis de Catamarca. Allí, mantuvo una reunión con el Obispo de La Rioja, Mons. Dante Braida; el Obispo de Catamarca, Mons. “Hoy se hizo la tradicional Bajada de la Virgen del Valle de Catamarca, asistí a la catedral junto al gobernador, al senador Fama y autoridades provinciales. Conversé con los obispos de Catamarca y La Rioja y visité el hermoso Museo de la Virgen donde está la boina de comando que mi papá usó en Malvinas", destacó.
La vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no sumarse a la ceremonia central realizada en la Basílica de Luján para conmemorar el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, pese a que su presencia estaba prevista y se daba por descontada en los días previos. La ausencia generó múltiples versiones. Finalmente, Villarruel eligió recordar la figura de Jorge Bergoglio en la Basílica María Auxiliadora de Almagro, el templo donde el papa fue bautizado, y desde allí brindó sus explicaciones. “Acá es el lugar donde el papa Francisco fue bautizado, acá”, expresó Villarruel en declaraciones a Todo Noticias, para explicar el motivo formal por el que decidió un lugar distinto para homenajear al papa. Sin embargo, acto seguido explicitó las razones políticas detrás de su ausencia. “Me pareció que estaba lo peor de la casta política”. La vicepresidenta, que actualmente se encuentra a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Javier Milei a Israel, remarcó que el sentido del aniversario debía ser el recuerdo y el aprendizaje de las enseñanzas del Papa, alejándose de cualquier otro tipo de interés. Villarruel justificó su decisión de no asistir a Luján al señalar que la ceremonia principal “me pareció que se había politizado”. Para la titular del Senado, aquella misa dejó de ser un espacio de recogimiento y memoria para transformarse en un escenario de confrontación y exposición de dirigentes, algo que, según su visión, desvirtuó el sentido original del acto.
La Basílica de Luján fue el escenario del acto central por el aniversario del Papa Francisco, con la presencia de figuras clave de la política argentina y miles de fieles. La misa en la Basílica de Luján reunió a los principales referentes de la política argentina y a una multitud de fieles que colmaron el santuario nacional para rendir tributo a Jorge Bergoglio. Entre los asistentes se encontraban el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el titular de Defensa, Carlos Presti; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto a otros funcionarios nacionales y provinciales. En la primera fila, frente al atril desde donde se pronunció la homilía, se ubicaron los representantes del gobierno nacional, mientras que en el sector opuesto se sentaron las autoridades bonaerenses. El acto en Luján estuvo encabezado por el arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, quien pronunció una homilía centrada en el legado social y religioso del Papa Francisco, con mensajes orientados a la unidad y al aprendizaje colectivo. Colombo convocó a “seguir construyendo juntos una patria de hermanos”, mientras recordó los desafíos y divisiones que atravesaron tanto la sociedad argentina como el propio clero durante el pontificado del Papa. La misa de Luján también fue escenario de pronunciamientos políticos. Al término de la ceremonia, el gobernador Axel Kicillof se refirió a la necesidad de honrar el legado de Francisco no solo “en las palabras y en la foto, sino en sus enseñanzas, haciendo lo que dijo”.
Villarruel, en diálogo con TN, fue enfática: “Me pareció que la ceremonia tenía un contenido que no era el del recuerdo al Papa, era una ceremonia en la que estaba lo peor de la casta política. No quiero puntualizar, pero estaba la casta política, yo soy coherente con mis creencias”. Según allegados consultados, la vicepresidenta optó por una conmemoración “sin estridencias ni politiquería de casta”, en línea con su postura crítica hacia ciertos sectores del arco político. La decisión de Villarruel se hizo pública minutos después de iniciada la misa en Luján, cuando allegados a su entorno informaron que la vicepresidenta había optado por rendir homenaje en la iglesia de Almagro. “Está honrando a nuestro Papa sin estridencias ni politiquería de casta”, señalaron fuentes cercanas. De este modo, quedó en evidencia la distancia de la vicepresidenta respecto del formato y el tono de la ceremonia principal, que congregó a representantes de distintos partidos y niveles de gobierno, así como a figuras del ámbito sindical y empresarial.
En medio de la conmoción mundial por la muerte del papa Francisco, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, se refirió a la agresión que sufrió la vicepresidenta Victoria Villarruel al salir de una misa en homenaje al pontífice en Flores. "Fue muy violento, no entendieron nada", cuestionó sobre el episodio en el que la titular del Senado fue hostigada con gritos e insultos. "Cuando salió la señora Vicepresidenta, habiendo hablado todos del diálogo de la necesidad de respetarnos, de estar juntos, habiendo visto yo que en el saludo de la paz se saludaban políticos de distintas extracciones, a la salida un grupo minoritario fue muy violento agrediendo a la señora Vicepresidenta, incluso hubo un escupitajo, una cosa, como diciendo, 'acabamos de celebrar y decir una cosa, y hacen otra', pero bueno, allá ellos con eso, prefiero quedarme con un pueblo que despide al papa Francisco, un pueblo que lo ama, lo amó y lo amará", destacó García Cuerva en una improvisada rueda de prensa en la catedral metropolitana. Y en esa línea, insistió que "el mejor homenaje al Santo Padre es estar todos unidos". "El mejor homenaje es optar por la unidad, que no significa pensar lo mismo pero sí fundamentalmente respetarnos", remarcó el arzobispo porteño. Instantes después de esa rueda de prensa, García Cuerva volvió a hablar de ese episodio en una entrevista con Radio con Vos. "Cuando se iba, siendo una autoridad nacional y siendo mujer recibió una agresión de parte de un grupo minúsculo en la puerta y yo dije 'no entendieron nada, ese no fue el mensaje del Papa jamás".
Villarruel había asistido a la ceremonia que ofició el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la sede religiosa ubicada en el barrio que vio nacer al Sumo Pontífice, quien murió este 21 de abril a los 88 años. “Llevátela”, gritaron los presentes antes de que la segunda de Javier Milei subiera al auto que la trasladaba. También se escucharon cantos donde llamaban a la vicepresidenta "nazi". "Ole ole ola ola, como a los nazis les va a pasar, a dónde vayan los iremos a buscar", coreaban los manifestantes que, según relataron testigos, no estaban en el lugar antes de la llegada de la funcionaria. García Cuerva contó, además, que instantes de la agresión, en el momento del saludo de la paz, Villarruel se había saludado con el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y con dirigentes de otros espacios políticos como Leandro Santoro y la vicejefa de Gobierno porteño, Clara Muzzio.
Antes de ese episodio y de asistir a la misa por el papa Francisco, Villarruel le había dedicado un mensaje al pontífice. “Quiero despedir al Santo Padre ante su dolorosa partida a la casa de Dios. Surgido de nuestra Patria, nos representó como el primer Papa americano de la historia. Para los católicos su fallecimiento nos entristece y nos pone frente al misterio de la vida eterna”, escribió en su cuenta de X para acompañar una foto de una visita al Papa en octubre del año pasado. En ese posteo se refirió a Bergoglio como el argentino “más relevante de la historia”.
Villarruel, quien también es presidenta del Senado, compartió un video en su cuenta de X, en el que se muestra el momento en que el Papa la recibe con un cordial: “Un gusto verla”. Con su habitual sentido del humor, respondió a la pregunta “¿Cómo está?” diciendo: “Muy bien, todavía vivo. ¿Usted sobrevive?”. La vicepresidenta obsequió al Pontífice una estatuilla de un caballo con su potrillo y un dulce español.
tags: #ACI #Prensa #declaraciones #monseñor #Villarruel
