Alejandro se siente engañado por Montserrat, pues descubrió que "Antonio Olivares" en realidad era José Luis Álvarez, y ahora cree que Montserrat y él le estuvieron viendo la cara todo el tiempo, además de no dar crédito de que estuviera bajo el mismo techo y comiera en la misma mesa que ellos. Para Alejandro resultó muy humillante.
Montserrat le suplica que la escuche y decide contarle cómo sucedieron las cosas, pues ella en ningún momento le pidió a José Luis que fuera a la hacienda, y jamás engañó a Alejandro con José Luis mientras estuvieron en la hacienda. Ella se indigna y le asegura que es de él pero Alejandro le deja en claro que jamás lo va a reconocer.
El Capitán Robledo visita a su hermana Prudencia en Yucatán, quien lo invitó a una boda. Al llegar descubre que Angélica está en casa de su hermana y que es ella quien se va a casar, al preguntarle con quién, José Luis aparece y ante la sorpresa de El Capitán Robledo, Prudencia le pide que no lo entregue a las autoridades y lo escuche. José Luis le explica que no es un criminal como él piensa y que lo culparon por un crimen que cometió Dimitrio.
Dimitrio llega a casa de sus padres en Aguazul, pero el Almirante Lauro Mendoza le exige que se largue de su casa, pues no puede creer que sea tan poco hombre como para haber engañado a Josefina de la manera en que lo hizo y estafarla con su dinero. Graciela le pide a Lauro que no lo corra, pues pese a todo es su hijo, pero Lauro le dice que Dimitrio está muerto para él.
María va a la habitación de Montserrat y trata de chantajearla para no decirle a Alejandro que trató de escapar una vez más, pero en ese momento Alejandro llegó a la habitación y delante de Montserrat le pidió a María que se retirara y no molestara más a su esposa. María trata de decirle a Alejandro que Montserrat intentó irse de la hacienda pero Alejandro la interrumpe y la corre del lugar. María se va enfurecida al sentirse humillada.
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Cuando Alejandro se encuentra a María nuevamente le pide que lo disculpe pero ella debe entender que Montserrat es su esposa. María no quiere dirigirle la palabra a Alejandro y le dice que entonces se quede con la venda en los ojos que tiene muy bien puesta, pues Montserrat nunca lo va a amar.
Alejandro la toma del brazo y le exige que le diga a qué se refiere o qué es lo que sabe pero María se indigna y se niega a hablar. Dimitrio ve la discusión entre ambos y él termina confesándole que Montserrat trató de escapar.
Alejandro va en busca de Montserrat y le reclama que le haya mentido nuevamente al decirle que tratará de estar bien con él, mientras que a sus espaldas ella trata de huir. Montserrat le confiesa que sí intentó escapar pero que por suerte no lo logró, pues ahora lo único que ella quiere es quedarse y darse una oportunidad con él, pues ya sabe que es un buen hombre y que las cosas malas que ella pensaba de él no son así en realidad.
Alejandro en su enojo, decide pedirle a Antonio Olivares que doble la seguridad en la hacienda y que no salga nadie sin su permiso. También llama a Rosario y le reclama que no haya hecho su trabajo de vigilar a Montserrat, razón por la cual decide correrla de la hacienda. El padre Anselmo se entera que Alejandro corrió a Rosario y decide reclamarle, pero estuvo a punto de decirle que Rosario es su madre y que lo que hizo está muy mal.
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