Descubre Cómo la Política Fiscal y Monetaria Impactan los Mercados Económicos: Análisis Profundo que No Puedes Ignorarpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La política económica representa las normas y lineamientos con que el Estado regula y orienta la dinámica económica del país, además de establecer criterios que, acorde al Plan Nacional de Desarrollo, engloban el comportamiento de diversos ámbitos de la vida nacional y los instrumentos correspondientes para su operación a través de políticas como la fiscal, monetaria y exterior (Torres y Rojas, 2015, p. 44). En la implementación de esta se procura influir en los gastos de inversión de las empresas privadas y en los gastos de consumo de la población mediante movimientos en las variables como el gasto público, los impuestos, restringir o suavizar la autorización de créditos, así como el aumento o disminución en las tasas de interés.

Definición y Alcance de la Política Fiscal

La política fiscal se refiere a las decisiones económicas de los Gobiernos, que pueden decidir gastar dinero en prestar servicios públicos, apoyar a la economía y reducir las desigualdades. La política fiscal puede influir en la economía mediante variables como los ingresos que recauda el Estado vía impuestos, o el gasto público que realiza. Mediante estas decisiones, el Gobierno influye en la producción y el empleo. La política fiscal por otro lado tiene influencia sobre los ingresos, el consumo, la propensión a invertir, utilizando como un medio las modificaciones en los impuestos y el gasto público, lo que a su vez influye también en la preferencia por la liquidez, es decir, los instrumentos financieros. “La política fiscal consiste en modificar las tasas de fiscales y los programas de gasto del gobierno, usando la política para tratar de estimular el crecimiento a largo plazo, creando incentivos que estimulen el ahorro, la inversión y el cambio tecnológico” (Parkin, 2010, p. 271).

Definición y Alcance de la Política Monetaria

La política monetaria trata de mantener estables los precios de los bienes y servicios que compramos. La política monetaria tiene su efecto en el medio circulante, en la creación de crédito del sistema bancario y en los instrumentos financieros que modifican la preferencia por la liquidez (Parkin, 2010, p. 271). La política monetaria, por ejemplo, a través de las decisiones sobre la emisión de dinero, puede generar efectos sobre el crecimiento y dinamización económica, la inflación o las tasas de interés.

La Interacción Fundamental entre Política Fiscal y Monetaria

Las políticas monetaria y fiscal funcionan de maneras distintas, pero también interactúan entre sí, ya que la estabilidad de precios y el equilibrio económico son dos caras de la misma moneda. Este vínculo es particularmente estrecho en tiempos de crisis, como hemos visto durante la pandemia. La crisis golpeó duramente a Europa y afectó a la economía, pero las políticas monetaria y fiscal trabajaron codo con codo para mejorar las cosas. Este enfoque conjunto ayudó a muchas personas y empresas a superar la crisis.

Es importante desterrar de la mente la idea de que, en tiempos normales, las políticas fiscales y monetarias tienen efectos independientes sobre la actividad económica. Es consenso en la literatura que los efectos de la política fiscal siempre dependen de qué postura adopte la autoridad monetaria, y viceversa, a saber, los efectos de la política monetaria son siempre función de cómo reaccione la política fiscal. Por ejemplo, la efectividad de la política monetaria a la hora de influir en la actividad económica depende del “apoyo o respaldo fiscal” (fiscal backing).

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Las políticas monetaria y fiscal deben ir de la mano para que la economía funcione sin problemas. Esto no siempre resulta fácil, especialmente porque una y otra actúan de forma independiente en la zona del euro. El BCE dirige la política monetaria única para los diecinueve países de la zona del euro, mientras que los Gobiernos nacionales son los encargados de la política fiscal de sus respectivos países. Cuando la economía no va bien y los tipos de interés son ya muy bajos, tiene sentido que las políticas monetaria y fiscal trabajen juntas para reactivarla. Cuando la economía va bien, no es tan necesario que vayan de la mano.

Regímenes de Predominio Fiscal y Monetario

Se consideran dos escenarios antagónicos en la interacción de estas políticas. Es sencillo ver que en un mundo monetarista convencional (Régimen M), el banco central consigue controlar la inflación siempre que la autoridad fiscal haga su trabajo de asegurar que la deuda pública no crezca demasiado. En este régimen, la política monetaria persigue sus objetivos de mantener la inflación baja y estable y de cerrar la brecha de producción, y la política fiscal se adapta ajustando el superávit primario para garantizar que la deuda pública no crezca a lo largo del tiempo.

Por el contrario, en un régimen alternativo de predominio fiscal (Régimen F), la política fiscal determina el nivel de precios (y la inflación) a corto plazo, y la postura monetaria óptima es mantener el tipo de interés oficial constante, ya que, si el banco central trata de combatir la inflación determinada por la fiscalidad, empeorará la sostenibilidad fiscal y aumentará la inflación futura. En este régimen, la autoridad fiscal tiene algunos objetivos distintos a los de garantizar la sostenibilidad fiscal, lo que obliga a la política monetaria a fijar el tipo de interés oficial para mantener la deuda estable en el tiempo.

Impacto de las Políticas Fiscal y Monetaria en el Mercado Accionario

El mercado accionario lo constituyen las acciones de empresas inversionistas mediante la colocación de títulos representativos de su capital (acciones) a través de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). La evolución que van teniendo los precios de las acciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se recoge en un indicador llamado Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), conformado por una muestra de las principales acciones que cotizan en la BMV (Juárez, De Guevara y Paredones, 2019, p.160). Es importante ver el efecto que existe en el mercado accionario, contemplando los instrumentos de la política monetaria y fiscal, es decir, las variables macroeconómicas consultadas con datos históricos mensuales de México y Estados Unidos, ya que estas, a lo largo del tiempo, sufren cambios por diversas razones y estos cambios pueden provocar volatilidad en los precios de las acciones mexicanas.

En esta investigación, la variable a explicar o variable dependiente, está representada por el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (IPC) y las variables explicativas o independientes están conformadas por el tipo de cambio peso mexicano - dólar, tasa de interés mexicana, tasa de interés estadounidense, inflación, exportaciones mexicanas, gasto público, PIB estadounidense, el Índice Global de Actividad Económica (IGAE), el cual es un indicador que mide al PIB de México, y el S&P 500 de la bolsa estadounidense que es el índice de precios y cotizaciones de USA.

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Influencia de Variables Macroeconómicas Clave

  • Desempleo: De Jesús y Suárez (2017) establecen que el desempleo tiene un costo muy importante referente a la producción que deja de obtenerse debido al menor número de personas con empleo productivo, por lo que el costo recae en los trabajadores desempleados que ven disminuido su ingreso por la pérdida de trabajo y por lo tanto hay una caída en la demanda. Cuando hay un alto crecimiento en la tasa de desempleo, el ingreso de los empleados disminuye y de igual manera lo hace su capacidad de consumo, lo que provoca una disminución en las ventas de las empresas, así como en sus ingresos, al suceder esto los precios de las acciones bajan. Por lo que obtenemos que un nivel de desempleo mayor del esperado está relacionado a un impacto negativo en los mercados accionarios (p. 86). En un periodo de recesión, se espera que el efecto de incrementos en los niveles de desempleo tenga un efecto negativo sobre las acciones (Agudelo y Gutiérrez, 2011, p. 50).
  • Crecimiento Económico (PIB): Cuando existe un periodo de crecimiento económico, es decir, una expansión de las posibilidades de producción de la economía (Parkin, 2010, p. 257), implica que se tienen mayores recursos para producir. Al hacer esto, hay una mayor ganancia para las empresas y por lo tanto, para las familias porque su capacidad adquisitiva incrementa, esto beneficia a las empresas que cotizan en bolsa ya que al aumentar sus ventas lo hacen también sus ingresos, de manera que el impacto en el mercado accionario provoca un alza en el precio de sus acciones. En los periodos de recesión, se espera que el efecto de incrementos en el PIB tenga un efecto positivo sobre las acciones (Agudelo y Gutiérrez, 2011, p. 50).
  • Inflación: Existe una relación indirecta entre el mercado accionario y la inflación. La definición de inflación es “…el aumento generalizado y constante del nivel promedio de precios durante un tiempo determinado, se calcula como la variación de un índice de precios y en México se identifica a través del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC)” (Díaz y Vázquez, 2010, p. 235). Es regulada por Banco de México, cuyo objetivo es mantenerla baja y estable, a fin de controlar el valor del dinero en el tiempo. Cuando existe un incremento en el nivel inflacionario, se tiene una pérdida de valor en el dinero, con un desequilibrio entre los sueldos y el incremento en el precio de los productos, la capacidad adquisitiva de las familias disminuye y por consiguiente su consumo. Consecuentemente las ventas y por tanto, los ingresos de las empresas, disminuyen y así mismo los precios de sus acciones. El aumento de la inflación hace que disminuya la tasa real (tasa en términos de bienes) provocando un impacto negativo en ahorros y aumentando la incertidumbre que relaciona a los precios futuros. Cuando hay mayor volatilidad en la inflación, existe incertidumbre en toda la economía, hay inseguridad en el dinero que tenemos, por lo tanto, hay un mayor riesgo sistemático (Malkiel, 1999, p. 27). En general, “...la relación de la bolsa y la inflación se da por que los inversionistas deben obtener una rentabilidad mayor, si no, perderían su poder adquisitivo, en ese caso para no perder inversiones se deberá aumentar la rentabilidad de los títulos-valores” (Macián, 2017, p. 26).
  • Tasas de Interés y Oferta Monetaria: Existe una relación entre el mercado de bonos y el mercado accionario cuando hay un cambio en la tasa de interés, debido a la relación que hay entre esta y la oferta monetaria, esta última está influida por la cantidad de dinero que hay en la economía afectando al precio de las acciones de diferentes maneras. Los aumentos de las tasas de interés provocados por una reducción de oferta monetaria hacen más atractivos los bonos y disminuyen la demanda por acciones, por lo que el valor de mercado de las empresas disminuye ante esto, las empresas presentan dificultades para obtener financiamiento y no hay nuevos proyectos de inversión, esto provoca una reducción en el precio de sus acciones (Schwartz y Torres, 2000, p. 8-9). Los cambios en la oferta monetaria se hacen por medio de operaciones de mercado abierto, es decir, compra-venta de activos financieros que hace el banco central, si el banco quiere reducir la oferta monetaria vende bonos, ocasionando que se vaya de las manos del público el dinero que tenían y prefieren comprar bonos, ya que ahora es más conveniente porque no tienen dinero líquido para invertir, como se reduce la cantidad de dinero en circulación, aumenta la tasa de interés, porque el valor del dinero se incrementa, los inversionistas deciden dejar de gastar y comienzan a ahorrar, por consecuencia, bajan los precios de las acciones porque se están vendiendo bonos y son más rentables (Blanchard, Amighini y Giavazzi, 2012, p. 72). Un aumento en la oferta monetaria causa una situación contraria, se disminuye la tasa de interés y genera un aumento en la inversión provocando un aumento del consumo y las empresas obtienen más ganancias, como hay más dinero en la economía hay más dinero para invertir en acciones y así el precio de las acciones se eleva.
  • Gasto Público e Impuestos: El gasto público es un instrumento de política fiscal que representa el costo de las actividades realizadas en el sector público que comprenden en la producción y el suministro de bienes y servicios, así como las transferencias de ingresos (Hernández, 2008, p. 80). La ley tributaria forma parte de las ganancias de la empresa, el impuesto sobre los beneficios de las sociedades es una norma tributaria que tiene un efecto sobre la inversión y se refiere a que las ganancias de invertir en capital o en este caso en activos financieros, como las acciones, tiene un costo fiscal. Cuando el costo fiscal es mayor a las ganancias de los inversionistas será mejor dejar de invertir, ya que al elevarse el impuesto, invertir se vuelve menos viable por el poco incentivo que queda y esto puede bajar el precio de las acciones (Mankiw, 2014, p. 686).
  • Tipo de Cambio: El tipo de cambio es un factor importante que influye en el precio de las acciones debido a su impacto en la estabilidad de precios en el comercio internacional. Si las tasas de interés se aumentan con el fin de reducir la inflación hay escasez de crédito, menor riqueza y un tipo de cambio elevado, lo cual tiende a reducir la inversión, el consumo y las exportaciones. Bajo este escenario las empresas reducen sus planes de inversión, además en una economía abierta, como es aplicada en México, un tipo de cambio peso/dólar donde el dólar se vuelve más caro provoca que se depriman las exportaciones netas, por tanto, la escasez de dinero reduce el gasto (Nordhaus y Samuelson, 2010, p. 595-59...).

Perspectivas Académicas y Modelos de Análisis

Desde los tiempos en los que se gestó como disciplina académica hasta nuestros días, la enseñanza de la macroeconomía a nivel de licenciatura/grado ha seguido la tradición de presentar las políticas monetaria y fiscal como compartimentos estancos, como entes independientes con objetivos e impactos sobre la economía bien definidos. Sin embargo, una rápida incursión en la literatura sobre interacciones fiscal-monetaria permite darse cuenta de que los efectos de la política fiscal siempre dependen de qué postura adopte la autoridad monetaria, y viceversa.

Enfoque en la Enseñanza de Interacciones Fiscal-Monetarias

Un trabajo de Costa Junior, García Cintado y Marques Junior propone un enfoque sistemático para la enseñanza de las interacciones fiscales-monetarias que sigue la visión de uno de los padres de la Teoría Fiscal del Nivel de Precios (TFNP), Eric Leeper. La principal ventaja de este planteamiento es su sencillez, que lo hace especialmente adecuado para estudiantes de grado y no especialistas. Se basa en un dispositivo de dos gráficos para mostrar que las políticas fiscal y monetaria siempre se determinan simultáneamente y que sus efectos en la economía siempre dependen del comportamiento de la otra. El modelo en sí es un sencillo modelo de dos periodos, con producción exógena y ausencia de fricciones de todo tipo, el cual puede ser representado gráficamente y usado para explicar cómo las políticas fiscal y monetaria interaccionan para determinar el nivel de precios (y por ende la inflación) y la actividad económica conjuntamente. Usando este aparataje gráfico, es inmediato comprobar que el precio del bien siempre vendrá determinado por la interacción de las políticas monetaria y fiscal.

Modelos de Políticas Óptimas en Economías Abiertas

Otra investigación, llevada a cabo por Zorayda Carranco Gallardo y Francisco Venegas-Martínez, desarrolla un modelo de una economía pequeña y abierta, con perfecta movilidad de capital, que permite examinar las acciones del gobierno en materia fiscal y monetaria que son compatibles con los planes óptimos del sector privado. El modelo propuesto considera a un individuo representativo con previsión perfecta. El resultado central es que las políticas fiscal y monetaria consistentes con los planes óptimos de consumidores y firmas racionales no deben generar distorsiones. Este trabajo se concentra en el desarrollo de un modelo que coordina de manera óptima las acciones de las autoridades fiscal y monetaria con las de los consumidores y productores. Una característica distintiva del modelo propuesto es que utiliza funciones explícitas de utilidad y producción de los agentes, lo cual permite obtener soluciones analíticas en el equilibrio, facilitando con ello tanto la obtención de los resultados como la interpretación de los mismos en cuanto a los aspectos esenciales de coordinación entre los sectores público y privado.

En esta economía, los residentes pueden tener dos tipos de activos: moneda doméstica y bonos internacionalmente negociables denominados en moneda extranjera. Bajo condiciones de arbitraje internacional se supone también que se satisface la paridad de tasas de interés. La tasa de interés real doméstica satisface r_t = r* - π* + π^e_t. El agente representativo tiene una función de utilidad de la forma donde c_t es el consumo, l_t representa el trabajo, m_t son los saldos reales y g_t es el gasto de gobierno. El consumidor toma como dadas las variables g_t, T_t, ε_t, p*, Π_t, w_t, r*, E_0, P*0 y P_0, para determinar sus planes óptimos sobre c_t, l_t, m_t y b_t. La restricción presupuestal del gobierno está dada por donde a_t son los bonos que emite el gobierno. Por tanto, el sistema de ecuaciones que determina el equilibrio está dado por el equilibrio está formado por el sistema de ecuaciones que consideran las restricciones y condiciones de primer orden del consumidor-productor representativo. A partir de este sistema se obtienen los niveles de equilibrio de c_t, l_t y s_t.

El Papel de las Expectativas y la Credibilidad

Las expectativas vuelven a aparecer como un elemento esencial en el proceso de formulación de la política económica y en el análisis de sus efectos sobre el comportamiento de los agentes. En el estudio de la política monetaria, el análisis gira en torno de un concepto fundamental: la inconsistencia dinámica de los planes óptimos. Si los agentes económicos perciben que la autoridad de política tiene un incentivo que lo puede hacer desviar de la senda anunciada previamente, surgen los problemas de credibilidad. La mejor solución institucional al problema de credibilidad de la política monetaria es un banco central independiente con un objetivo claro y explícito de estabilidad de precios a largo plazo. La reputación del Banco Central tiene gran influencia en los mecanismos de transmisión de la política monetaria. La credibilidad en su fidelidad al objetivo de la estabilidad de precios a largo plazo lleva a que los agentes valoren las decisiones de la autoridad monetaria de tal manera que se reducen los costos de la política monetaria y se agilizan los mecanismos de transmisión.

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Así como las restricciones de credibilidad contribuyen a explicar por qué las políticas monetarias resultan subóptimas, las restricciones políticas son fundamentales para explicar las políticas fiscales subóptimas. El proceso de diseño de la política fiscal es en realidad un proceso político. Desde este punto de vista, los agentes que toman las decisiones de política fiscal actúan guiados por dos móviles: maximizar su popularidad y satisfacer las preferencias de sus votantes, lo que equivale a reconocer que el proceso electoral y los partidos políticos influyen de manera inevitable en la orientación de la política fiscal.

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