Descubre Cómo la Auditoría a Escuelas Primarias Revoluciona la Alimentación y Promueve Entornos Saludablespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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A un mes de haber iniciado el ciclo escolar, más de 25 millones de estudiantes regresaron a entornos escolares que promueven malnutrición y enfermedades.

Las escuelas forman parte de este problema de salud pública, ya que en un día de jornada escolar se consumen más de 550 calorías provenientes de productos ultraprocesados, que se relacionan con daños profundos en el aprendizaje y la salud.

Frente a la situación extrema de la pérdida de la cultura alimentaria y el deterioro de los hábitos de alimentación en México, y del grave impacto de la generación de basura en el medio ambiente, las escuelas deben actuar como espacios de formación y cambio, ya que todo acto que ocurre al interior debe ser un acto educativo y, en este caso, la escuela debe contribuir al cuidado de la salud y del planeta.

El Problema de los Productos Ultraprocesados en las Escuelas

Las organizaciones civiles El Poder del Consumidor y la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) realizaron un acto frente a la Secretaría de Educación Pública en donde mostraron de forma física una “montaña de basura” que resultó de una auditoría en un plantel de educación básica, para conocer el consumo de productos ultraprocesados (PU) y residuos contaminantes durante un día de la jornada escolar.

La auditoría realizada por El Poder del Consumidor arrojó como resultado de la recolección de basura plástica un total de 1,711 residuos contaminantes, de los cuáles 1,238 correspondían a plásticos etiquetados provenientes de jugos y leches con azúcar, dulces, galletas, pastelillos y frituras, envolturas que se han convertido en el tipo de basura más común de cualquier entorno.

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Cada alumno consume en promedio 550 calorías a través de tres productos ultraprocesados (sin tomar en cuenta las calorías del desayuno y otras comidas del día). La evidencia científica demuestra que el consumo de productos ultraprocesados se asocia a la inhibición de centros de saciedad lo que induce a que el consumo de estos productos sea en exceso.

Además, estos productos se caracterizan por tener un alto contenido de calorías; al ingerir 100 calorías extra al día, se propicia a una ganancia de 5 kilogramos al año.

Se consumen hasta 15 colorantes diferentes, como rojo N° 40, amarillo N° 5 y azul N° 2 que están asociados con cambios en el estado de ánimo, hiperactividad, y déficit de atención en NNA, por lo que ha llevado a su retiro en varias naciones.

Liliana Bahena, coordinadora de la campaña Mi Escuela Saludable, declaró: “Las escuelas son parte del problema de salud y del deterioro del medio ambiente, la basura que se genera al interior proviene, en su mayoría, de empaques de un solo uso de productos ultraprocesados, éstos tardan hasta 450 años en degradarse. Además, 1 de cada 2 niñas y niños desarrollará diabetes, en parte, porque 35% de la ingesta de calorías diarias proviene de PU, que también tienen un impacto negativo en el desarrollo cognitivo y aprendizaje. Esta situación indudablemente deja ver la incorrecta o nula aplicación de los lineamientos de alimentos permitidos y no permitidos".

Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, declaró que “el derecho a una alimentación sana que deben tener niños, niñas y adolescentes se relaciona también con su derecho a la salud, por lo que es importante que se promuevan como parte del respeto a los derechos humanos que se les deben garantizar a la niñez y adolescencia. Un medio ambiente sano, vinculado con el acceso a la comida sana, forman incluso parte de las inquietudes y preocupaciones que comparten niñas, niños y adolescentes en los distintos espacios de participación en los que interactúan, tanto en México como en la región, y que se reflejan asimismo en las propias campañas lanzadas por El Poder del Consumidor.

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Regulación y Acciones Legislativas

En 2016, el gobierno mexicano declaró emergencias epidemiológicas por obesidad y diabetes, situación alarmante no sólo por la enfermedad y muerte prematura, sino también por el impacto económico que representan.

En conferencia de prensa, Liliana Bahena, coordinadora de la campaña Mi Escuela Saludable de El Poder del Consumidor, declaró que “desde el 2010, se creó una regulación de alimentos y bebidas en escuelas, sin embargo su diseño fue intervenido por la industria alimentaria, logrando que fuera más permisiva con los productos ultraprocesados.

Desde entonces, la regulación, al parecer diseñada intencionalmente con profundos vacíos en el diseño, implementación y vigilancia, no se aplica. Durante todo este tiempo, las escuelas se han consolidado como ambientes obesogénicos, motivo por el cual su transformación necesita de acciones integrales encaminadas a adoptar una política de alimentación escolar saludable, justa y sostenible”.

Un reporte elaborado por Probatio registró que en las legislaturas LXII (2012 a 2015) y LXIII (2015 a 2018) se presentaron 53 iniciativas para regular los alimentos y bebidas no saludables en los diferentes entornos. Sin embargo, 56% fueron desplazadas y 36% desechadas. Lo anterior evidenció la interferencia de intereses comerciales, porque en el legislativo no han tomado acciones contundente para combatir las epidemias, desprotegiendo a la infancia, a pesar de encontrarse en los primeros lugares de obesidad infantil en el mundo.

En respuesta a lo anterior, el pasado mes de marzo el diputado Armando Contreras del Grupo Parlamentario de Morena presentó una iniciativa de reforma a la Ley General de Educación en materia de entornos escolares saludables, la cual establece una base legislativa orientada en evidencia científica para responder con acciones integrales al problema de obesidad infantil, basada en principios de progresividad, sostenibilidad y libre de conflicto de intereses.

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Esta iniciativa que ya cuenta con la opinión positiva de la Comisión de Salud y actualmente se encuentra en manos de la Comisión de Educación, ha recibido el respaldo de organismos internacionales como Unicef, FAO y OPS, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), de organizaciones de la sociedad civil y de la propia SEP.

Al respecto, Doré Castillo, coordinadora de la Coalición ContraPESO, declaró: “Es inadmisible aplazar la protección a la alimentación y salud de la niñez en sus propias escuelas. En estos tiempos de crisis es crucial garantizar que el entorno escolar sea saludable, en especial para las niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Por ello, hacemos un llamado a las y los diputados de la Comisión de Educación a aprobar las reformas a la Ley General de Educación. Está en sus manos la oportunidad de corregir las deficiencias previas de la legislación, para garantizar que sea un instrumento efectivo de protección”.

Ante esta situación, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) realizó la Recomendación 39/2019, en la que reconoció la falta de mecanismos de protección en la infancia por la alta disponibilidad de alimentos no saludables en las escuelas, invitando al legislativo a promover cambios normativos para garantizar el pleno ejercicio, respeto y protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Chantal Reyes, abogada del Área Legal de El Poder del Consumidor, señaló que “debemos recordar que implementar medidas para mejorar la alimentación escolar genera un avance en el pleno ejercicio de los derechos a la alimentación, salud y educación de niñas, niños y adolescentes.

Por último, organismos internacionales han emitido recomendaciones al gobierno mexicano para legislar los entornos escolares de forma eficaz y libre de conflicto de interés, como una prioridad de política pública.

Por todo lo anterior, las organizaciones de la sociedad civil hicieron un llamado al Poder Legislativo, especialmente a la Comisión de Educación, para evitar bloqueos y aprobar la iniciativa de reforma a la Ley General de Educación en materia de entornos escolares saludables, a favor de la infancia de México.

El Papel de las Escuelas en la Promoción de Entornos Saludables

Las escuelas tienen un papel invaluable en la sociedad, por tanto deben sumarse a las acciones para crear entornos escolares seguros, saludables y sostenibles que den respuestas a las múltiples problemáticas de salud y deterioro del medio ambiente. Ahora más que nunca resulta indispensable dar seguimiento a las normativas y acciones vigentes en temas de salud escolar.

Por lo anterior, apoyamos con urgencia las iniciativas de mejora de los lineamientos de alimentos permitidos y no permitidos, aprobar la reforma a la Ley General de Educación y aplicar el acuerdo SEP-Semarnat.

En la siguiente tabla, se resumen los principales hallazgos de la auditoría realizada por El Poder del Consumidor:

Elemento Descripción
Total de residuos contaminantes 1,711
Residuos de plásticos etiquetados 1,238 (provenientes de jugos, leches con azúcar, dulces, galletas, pastelillos y frituras)
Consumo promedio por alumno 550 calorías a través de tres productos ultraprocesados (sin incluir desayuno y otras comidas)

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