La preocupación medioambiental es un elemento cada vez más presente en la actividad de las empresas. Cualquier organización, independiente de su tamaño, naturaleza o estructura, tiene la posibilidad de acogerse a las directrices de la norma ISO 14001 para la implementación de un Sistema de Gestión Ambiental (SGA). La auditoría interna es un proceso fundamental en un SGA basado en la ISO 14001:2015, cuya finalidad es evaluar la efectividad del sistema, identificar áreas de mejora y asegurar el cumplimiento de los requisitos normativos.
¿Qué es una auditoría interna ambiental?
Una auditoría interna es una evaluación sistemática, independiente y documentada del Sistema de Gestión Ambiental de una organización. Es una herramienta crucial para las organizaciones que buscan evaluar y mejorar su desempeño en temas de sostenibilidad y cumplimiento de normativas ambientales. Las auditorías ambientales nacen con el fin de tratar de controlar el desgaste y abuso que nuestras organizaciones ejercen sobre el medio natural, intentando mitigar y reducir el deterioro que generamos con nuestras actividades productivas.
Tipos de auditorías ambientales
Existen varios tipos de auditorías ambientales y cada una tiene su propio propósito:
- Según el alcance: La integrada abarca toda la empresa, mientras que la sectorial va destinada a un área en concreto.
- Procedencia del equipo auditor: Si el equipo pertenece a la misma organización, es una auditoría interna; si es una consultora externa, se denomina auditoría externa.
- Según el entorno: La evaluación puede ser exterior, interior (medio ambiente laboral) o mixta.
- Según su periodicidad: Permanente, periódica o única.
Pasos para realizar una auditoría interna efectiva
Para preparar e implementar una auditoría ambiental eficaz y exitosa, es fundamental seguir un proceso estructurado:
1. Planificación de la auditoría interna
La planificación es clave para el éxito. En esta etapa se establecen los plazos, los recursos y se definen los objetivos. El equipo auditor debe revisar la documentación del Sistema de Gestión Ambiental facilitada por la compañía con carácter previo a la visita a las instalaciones. Tanto si el equipo auditor es interno o externo, todas las áreas de la empresa deben cooperar con él y suministrar la información necesaria para el avance del proceso.
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2. Ejecución y recolección de información
La ejecución tiene como principal objetivo la búsqueda y recopilación de la información que permita saber el nivel de compromiso de las empresas en materia medioambiental. El equipo auditor realiza visitas presenciales, toma muestras y analiza la situación en temas jurídicos, legales y operacionales. El siguiente paso es identificar y evaluar los aspectos e impactos ambientales de las actividades de la empresa.
3. Análisis de hallazgos y redacción del informe
Los hallazgos de auditoría son las evidencias encontradas en el resultado del análisis sobre los procedimientos de la empresa. Tras realizar las actividades de auditoría, el equipo analiza la información y redacta un informe que recoja las observaciones, recomendaciones y conclusiones correspondientes. Este documento tiene un primer destinatario: la Alta Dirección.
4. Seguimiento y mejora continua
La auditoría no termina con la elaboración del informe. El equipo de gestión ambiental debe asignar responsabilidades, establecer plazos y asegurarse de que se disponga de los recursos necesarios para realizar los cambios. Alcanzado el objetivo, la organización tiene la oportunidad de pensar en la auditoría como una herramienta eficaz para promover la mejora continua.
Implementar un Sistema de Gestión Ambiental es un valor añadido para las empresas. Las auditorías internas son una herramienta clave para mejorar continuamente el Sistema de Gestión Ambiental y asegurar el cumplimiento de la ISO 14001:2015.
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