Descubre Cómo Carlos Salinas de Gortari Impactó la Inflación en México: ¡Lo Que Nadie Te Ha Contado!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Durante la administración del presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se dio especial importancia a la inversión extranjera. Esta administración concluyó la privatización de la banca nacional (nacionalizada apenas doce años antes por el presidente José López Portillo). Los fondos provenientes de estas ventas y de otras compañías del gobierno se invirtieron en infraestructura con el objetivo de aprovechar las posibilidades del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Estados Unidos y Canadá.

La popularidad y credibilidad de Salinas de Gortari alcanzaron altos niveles, ya que la burbuja de crecimiento económico, propiciada por la estabilidad y la baja inflación, hizo pensar a muchos políticos y medios de información que "México estaba a punto de convertirse en una nación de primer mundo". De hecho, nuestro país fue la primera de las naciones recientemente industrializadas en ser aceptada en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en mayo de 1994.

Renegociación de la deuda externa, reduciéndola en 26%, cerca de 25 mil millones de dólares (Plan Brady, 1989). El crecimiento económico fue de 3.9% en promedio anual durante el sexenio. La inflación se controló gradualmente: 1989, 19.7%; 1990, 30%; 1991, 19%; 1992, 12%; 1993, 8%; 1994, 7%. Se reconoció el triunfo del PAN al gobierno de Baja California con Ernesto Ruffo Appel (1989). Fin de la reforma agraria y el ejido con la modificación del artículo 27 constitucional (1992). También el artículo 130 de la Carta Magna trastocó su profundo laicismo, permitiendo el establecimiento de relaciones con “las iglesias”.

No obstante, era un hecho conocido que el peso estaba sobrevaluado (al menos 20%, de acuerdo con algunas fuentes), pero la vulnerabilidad económica no era bien conocida o era minimizada. La mayoría de los economistas e historiadores económicos, como Hufbauer y Schott (2005), reconocen varios eventos y políticas macroeconómicas de la administración de Salinas de Gortari que propiciaron la crisis económica de 1994.

Estos eventos, junto con el creciente déficit de cuenta corriente, alimentado por la demanda del consumidor y el enorme gasto gubernamental, alarmaron a los inversionistas que habían comprado los tesobonos. La política ortodoxa que debía realizarse ante tal situación era incrementar las tasas de interés, permitiendo que la base monetaria se contrajera para evitar que más dólares siguiesen extrayéndose rápidamente de las reservas (Hufbauer y Schott, 2005). La crisis era inevitable, pero durante los cinco meses anteriores a la toma de posesión de Ernesto Zedillo, la administración de Salinas de Gortari no realizó ningún ajuste. Algunos críticos sugieren que Salinas quería mantener su popularidad, ya que buscaba el apoyo internacional para su candidatura como Director General de la Organización Mundial de Comercio, OMC.

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Zedillo tomó posesión el 1 de diciembre de 1994. La crisis económica en México en el año 1994 tuvo repercusiones mundiales en el plano financiero por la falta de reservas internacionales, a causa de la devaluación del peso en los primeros días de la presidencia de Ernesto Zedillo. En el contexto internacional, las consecuencias económicas de esta crisis se denominaron efecto tequila. En México se le conoce como el error de diciembre, frase acuñada por el ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari para atribuir la crisis a las presuntas malas decisiones de la administración entrante de Ernesto Zedillo y no a la política económica de su sexenio.

Para salir de la crisis se diseñó un paquete de emergencia donde Estados Unidos intervino rápidamente comprando pesos del mercado para evitar una mayor depreciación de esta moneda; sin embargo, esta medida no fue suficiente. El presidente estadunidense Bill Clinton solicitó al Congreso enviar un paquete de rescate. A pesar de lo anterior, algunas personas dentro del Tesoro Norteamericano encontraron una vía legal para enviar el rescate por medio del Fondo de Estabilización de Divisas, lo cual no requería la aprobación del Congreso de Estados Unidos.

Así, se enviaron desde este país 20 mil millones de dólares, a los que se añadieron casi 30 mil millones: 17 mil millones del Fondo Monetario Internacional; 10 mil millones del Bank for International Settlement; mil millones del Banco de Canadá en forma de swaps de corto plazo, y mil millones más, provenientes de diversos países latinoamericanos, entre ellos Argentina y Brasil, cuyas economías estaban severamente dañadas por los efectos de la crisis mexicana.

Para cumplir con las obligaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, México no recurrió a las prácticas tradicionales de los países latinoamericanos en tiempos de crisis (por ejemplo, el control de capitales, lo cual hubiera prolongado la crisis, tal como sucedió con las crisis sudamericanas de 2001-2002), sino que introdujo controles estrictos en la política fiscal, continuó con su política de libre comercio y libre flotación. El crecimiento acelerado de las exportaciones amortiguó la recesión, y en menos de diez meses la tasa de crecimiento mensual del PIB ya era positiva. Para 1996 la economía crecía y llegó a un máximo de casi 7% en 1999. En 1997, México pagó por adelantado todos los préstamos de Estados Unidos.

Los negocios mexicanos que tenían deudas en dólares, o que se confiaron en comprar suministros de Estados Unidos, sufrieron un golpe inmediato, con un despido masivo de empleados. Los ejecutivos que asistieron a las reuniones en las oficinas del entonces presidente Zedillo se ahorraron la pesadilla de la crisis, ya que fueron advertidos, compraron rápidamente una inmensa cantidad de dólares y renegociaron sus contratos en pesos.

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Para empeorar la situación, el anuncio de la devaluación se dio a mitad de semana -un miércoles-, y durante el resto de la semana los inversionistas extranjeros huyeron del mercado mexicano, sin que el gobierno tomara ninguna medida para prevenirlo o desalentarlo, hasta el siguiente lunes, cuando ya todo fue muy tarde. La crisis se propagó rápidamente por el contexto latinoamericano, alcanzando lugares tan alejados como Argentina.

Durante el periodo de Carlos Salinas de Gortari se modificaron radicalmente las políticas económicas, pasando a primer término la lucha contra la inflación y el saneamiento y privatización de la economía nacional. La inflación había bajado de 3 dígitos en 1987 a un solo dígito previsto para el año de 1993; la inflación fue de 8.01 por ciento al final del año 1993 y el deslizamiento del tipo de cambio del peso frente al dólar se había disminuido de manera sustancial.

Con todos los datos anteriores más la resistencia a una nueva devaluación, cuyos tentáculos ya estaban tocando la puerta, se resistió el Gobierno de Salinas de Gortari a llevarla a cabo, la cual los economistas la evaluaban en un 40 por ciento; porque el monto de los bonos nacionales era ya muy elevado y tampoco se podían liquidar, porque las reservas monetarias habían venido a menos. La situación fue inaguantable, el consejo de devaluación se hizo a un lado porque estaban presentes las elecciones presidenciales de Ernesto Zedillo Ponce de León pero el coletazo no se hizo esperar, llegó y llegó con fuerza inaudita. Entonces se le llamó "El error de diciembre" y para liquidar los fuertes compromisos económicos que tenía México con otros países como con los propios mexicanos, tuvo que recurrir nuevamente a los Estados Unidos, para pedirle un elevado préstamo; esta vez con garantía prendaría de la producción petrolera, facturada a favor de nuestros acreedores.

El periodo presidencial de Salinas de Gortari no solamente fue de continuada devaluación sino fue de gravísimos escándalos, por robos casi permanente del dinero de la nación, de continuos asesinatos y en general fue una época negra de la cual los mexicanos sentimos una inmensa repugnancia. Al comenzar enero de 1994, se produce el levantamiento militar zapatista en el territorio chiapaneco. Se produce también el oprobioso asesinato del Licenciado Luis Donaldo Colosio, endilgado a Mario Aburto. Es decir, fue un periodo, el de Salinas de Gortari, tétrico para la tranquilidad nacional.

Inflación durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari

Año Inflación (%)
1989 19.7
1990 30
1991 19
1992 12
1993 8
1994 7

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