Si estás en búsqueda de empleo y ya has creado tu currículum, o estás en proceso de hacerlo, es probable que te hayas planteado cómo redactar la sección de habilidades y cómo describir las funciones desempeñadas. Es esencial entender que la sección de habilidades ha experimentado cambios significativos en los últimos tiempos, dejando de ser un elemento secundario para convertirse en una herramienta clave. Asimismo, una de las partes más complicadas en un CV es la descripción de las funciones, pues describir de forma concisa, atractiva y relevante no es nada fácil.
Diferenciación entre competencias y habilidades
Para poder hacer un buen uso de los términos en tu currículum, es útil tener clara la diferencia entre ellos:
- ¿Qué son las competencias para un CV? Una competencia hace referencia a una cualidad o característica personal que se puede tener o aprender. Por ejemplo, la ‘perseverancia’ o la ‘resistencia al estrés’.
- ¿Qué son las habilidades en un CV? Se entiende como un lado más práctico; son cosas en las que eres bueno y que has demostrado en la práctica.
Tipos de habilidades para incluir en tu CV
Las habilidades se dividen en dos tipos principales, las cuales debes adaptar según la oferta de trabajo:
Habilidades duras (Hard Skills)
Son habilidades técnicas específicas que usualmente son cuantificables y están directamente relacionadas con un trabajo en particular. Se aprenden a través de la formación y la experiencia práctica.
| Área | Ejemplos de habilidades duras |
|---|---|
| Programación | Python, Java, C++ |
| Marketing digital | Gestión de redes sociales, análisis de campañas, SEO |
| Análisis de datos | Excel, R, Tableau |
| Contabilidad | Análisis financiero, teneduría de libros |
Habilidades blandas (Soft Skills)
Son un conjunto de atributos personales que permiten interactuar eficazmente con otros y desenvolverse en situaciones sociales. Algunas de las más valoradas son:
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- Liderazgo y trabajo en equipo.
- Resolución de problemas y pensamiento crítico.
- Adaptabilidad y gestión del tiempo.
- Empatía y capacidad de escucha.
Cómo redactar las funciones en la experiencia laboral
Para describir los trabajos realizados, primero necesitas hacer un ejercicio de recopilación de tareas que has realizado en cada una de tus experiencias profesionales. No todas las acciones tienen igual relevancia; debes diferenciar las tareas principales de las ordinarias.
Consejos clave para una redacción efectiva:
- Prioriza: Identifica cuáles son las funciones a las que la empresa da más importancia y usa tu criterio para destacar aquellas más difíciles de delegar.
- Cohesión: Agrupa las funciones que tengan relación entre sí para dar significado al puesto.
- Utiliza datos: Es importante que, si es posible, complementes tus funciones con datos numéricos concretos para demostrar tus logros.
- Formato claro: Personalmente me gusta encontrarme las funciones por viñetas, es mucho más claro y cómodo de leer.
- Evita el "copiar-pegar": Aunque sean puestos muy similares, no queda bien repetirse en cada experiencia.
Recuerda que la descripción de las ofertas te dará muchas pistas de cuáles son las funciones más relevantes para esa empresa. Sé breve, directo y estratégico, evitando exagerar tus capacidades, ya que el empleador sabrá detectar si estás entrevistando a una especie de “fanfarrón”.
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