Cómo Configurar tu Red de Internet Doméstica Fácilmente: Guía Paso a Pasopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En la era digital, contar con una red doméstica eficiente es esencial para disfrutar de una conexión rápida y estable en todos tus dispositivos. Desde trabajar desde casa hasta disfrutar de streaming de video en alta definición, una red bien configurada es clave para garantizar una experiencia sin interrupciones. Crear una red doméstica puede parecer algo técnico, pero es más fácil de lo que cree. Con un poco de humor y algunos consejos prácticos, aprenderás a crear una red segura desde cero, para que puedas disfrutar de tus maratones de series sin preocupaciones. Su red doméstica comienza con su proveedor de servicios de Internet (ISP).

Planificación y Componentes Esenciales

Cuando vamos a montar la red de nuestra casa, es muy común ver dispositivos de red totalmente desaprovechados. Por lo cual, debemos hacernos algún planteamiento inicial, de forma que podamos sacar el máximo rendimiento posible a todo el equipamiento que vamos a instalar. Lo primero y más importante, es conocer qué tipo de conexión vamos a tener en casa. Para obtener la más adecuada, tendremos que hacer una estimación de lo que vamos a hacer, y así identificar más o menos la velocidad que vamos a necesitar. Actualmente es muy probable que la instalación sea de fibra óptica, por lo cual es en lo que nos vamos a basar para el resto del equipamiento.

El Router: El Corazón de tu Red

El router es el héroe anónimo de tu red doméstica. Sin él, estarías perdido en un mar de cables y conexiones. El router administra automáticamente la asignación de direcciones IP de cada dispositivo de la red y es necesario si pretendes compartir la conexión a Internet con todos los dispositivos conectados. Al elegir un router, busca uno que soporte las últimas tecnologías, como Wi-Fi 6, que ofrece mayor velocidad y capacidad para múltiples dispositivos. Además, asegúrate de que tenga características de seguridad avanzadas, como firewall y protección contra malware. Lo primordial será disponer de un router inicial. De nuevo estamos ante algo que el ISP nos puede proporcionar, pero en todo caso, es posible que nos interese adquirir uno de terceros. Para ello, lo mejor será buscar dentro de los que aceptan la velocidad que hemos contratado y después ver los que más se adaptan a nuestras necesidades, viendo todas las funcionalidades que incorporan.

Switches y Otros Dispositivos de Red

Cuando vas a configurar una LAN, lo primero que necesitas saber es cuántas computadoras se conectarán a la red a través de cables Ethernet. Si quieres conectar por cable cuatro o menos computadoras, todo lo que necesitas es un router. Para crear una LAN necesitarás un router o un switch, que funcionará como el concentrador de tu red. Si tu hogar es más grande que un apartamento de una habitación, probablemente necesitarás un switch o un extensor de red. Los switches permiten conectar varios dispositivos a través de cables, mientras que los extensores amplían la señal Wi-Fi a áreas donde la cobertura es débil.

El switch de red es como una versión más simple de un router. Permite que los dispositivos conectados se puedan comunicar entre ellos, pero no asignan direcciones IP en forma automática ni permiten compartir la conexión a Internet. Si es necesario, se puede conectar un switch de red a una toma de pared para conectar más dispositivos por cable, o utilizar un punto de acceso WiFi que, además de ofrecer uno o más puertos Ethernet, permite la conexión de los clientes en modo inalámbrico.

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También están los dispositivos Powerline, que permiten gestionar las situaciones más críticas, es decir, aquellas en las que sería demasiado gravoso o costoso pasar cables Ethernet o mejorar la cobertura de la WiFi. Aunque la tecnología Powerline ha mejorado con los años, estos dispositivos siempre deben considerarse como último recurso.

Comparación: Router vs. Switch

Característica Router Switch
Función Principal Administra y comparte la conexión a Internet; asigna direcciones IP automáticamente. Permite la comunicación entre dispositivos conectados en la misma red local.
Asignación de IP Automática (DHCP). No asigna direcciones IP.
Acceso a Internet Sí, comparte la conexión con múltiples dispositivos. No directamente; requiere un router para acceso a Internet.
Conectividad Inalámbrica Puede transmitir señal Wi-Fi. No se pueden conectar dispositivos inalámbricos.
Uso Típico Redes domésticas y pequeñas oficinas para conectar a Internet. Expandir puertos de red cableados en una LAN existente.

Cables de Red: La Base de una Conexión Estable

No subestimes la importancia de los cables. Un buen cable Ethernet puede marcar la diferencia en la velocidad de tu conexión. Opta por cables de categoría 6 o superior para garantizar una transmisión de datos rápida y eficiente. En general, siempre es preferible optar por conexiones por cable Ethernet pasando más cables dentro de las diferentes canalizaciones de la pared. Las diferencias entre los cables Ethernet son importantes: un cable Cat-6a permite, en teoría, transportar 10 Gbps hasta 100 metros, lo que lo hace adecuado para desarrollos futuros.

Ya sea que use una conexión de banda ancha o ultrarrápida (ADSL, VDSL, FTTH, FWA,…), el operador de telecomunicaciones proporciona un cable de entrada que puede ser de cobre o de fibra óptica. Para las conexiones FTTH, el operador de telecomunicaciones suele proporcionar un ONT (Optical Network Terminal) o un router (con puerto óptico) conectados a la salida de la roseta óptica. Tanto el ONT como el router integran puertos Ethernet para conectar otros dispositivos en la red local. El ONT es un dispositivo muy pequeño que procesa la señal óptica y la convierte en una señal eléctrica en el puerto Gigabit Ethernet.

Ubicación Estratégica del Router

La ubicación de tu router puede afectar significativamente la calidad de tu conexión. Colócalo en un lugar central de tu hogar, lejos de paredes gruesas y objetos metálicos que puedan interferir con la señal. Si instalas el router en una zona alejada del resto de habitaciones, con mucha probabilidad, necesitarás amplificadores o algún sistema que mejore la señal WiFi en algunos puntos de tu domicilio. Para los dispositivos que se conectarán mediante WiFi, evita colocar el router en lugares donde hay muchos dispositivos electrónicos que puedan provocar interferencias en la señal inalámbrica. Además, es desaconsejable esconder el router o colocarlo debajo del mobiliario para que no se vea. Este tipo de acciones provocan barreras en la señal WiFi y hará que no llegue con suficiente potencia a los dispositivos que lo necesitan. Además, ten en cuenta también las condiciones de temperatura del mismo para evitar que se sobrecaliente, perdiendo rendimiento e incluso estropeándose.

Configuración Inicial del Router

Aquí conviene empezar por leer las instrucciones de nuestro nuevo router. Luego, cuando tengamos claro dónde están los puertos Ethernet, el resto de las conexiones y botones, ya estamos listos para comenzar. Seguidamente llega el momento de añadirle el cableado que necesitamos para acceder a Internet. Dependiendo de que el router sea de fibra óptica o ADSL los pasos van a variar. En el caso de ser una sustitución de router una buena idea antes de empezar a hacer nada es anotar cómo están colocados los cables o hacer una fotografía.

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Conexión Física

  • Si se trata de una conexión de fibra óptica con ONT conectamos el cable de red en el puerto del que está etiquetado como «Internet» o «WAN».
  • En el caso de un router de fibra con ONT integrado, conectamos el latiguillo de fibra a nuestra roseta de fibra óptica.
  • Si se trata de un router ADSL, conectamos un cable RJ-11 en el puerto DSL del router y luego lo insertamos en la roseta telefónica.

Terminamos añadiendo un cable de red Ethernet a nuestro portátil u ordenador para configurarlo. También se podría hacer por Wi-Fi pero tendrías que meterle tu red Wi-Fi predeterminada. Una vez tengamos todos los equipos conectados al switch de red.

Acceso a la Interfaz del Router

Una vez que tengas tu router, el primer paso es acceder a su interfaz. Esto se hace conectando un dispositivo al router y escribiendo la dirección IP en un navegador. Generalmente, esta dirección es algo como 192.168.1.1 o 192.168.0.1. El primer inicio de sesión se realiza con las credenciales predeterminadas impresas debajo del router. Una vez hecho esto, para acceder por web a la configuración del router, escribimos la IP del router en la barra de direcciones de nuestro navegador y pulsamos enter.

Cambiar las Credenciales Predeterminadas

La primera regla de seguridad es cambiar las credenciales predeterminadas. Muchos routers vienen con nombres de usuario y contraseñas que son fáciles de adivinar. Cambia estos datos por algo único y complicado. Una buena práctica es usar una combinación de letras, números y símbolos. Una buena idea para empezar es cambiar la contraseña del router. No obstante, muchos routers como los de proveedores de Internet (ISP) o algunos fabricantes no lo hacen.

Configuración de la Red Wi-Fi

Ahora que tienes acceso, es hora de configurar tu red Wi-Fi. La red inalámbrica es una herramienta potente para conectarnos con otros, tanto así que casi todos tenemos una red doméstica.

Nombre de la Red (SSID)

El nombre de tu red, también conocido como identificador de red de servicio o SSID (Service Set Identifier), será un nombre genérico que combine el nombre de la compañía de tu proveedor con letras y números aleatorios o algún nombre que la empresa utilice comúnmente. Tu SSID puede ser original y creativo, pero recuerda que entre menos información personal contenga, mejor. Otra buena idea sería modificar el SSID o nombre de nuestra red Wi-Fi. En este caso es mejor utilizar un nombre único que tus vecinos no estén usando para evitar confusiones.

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Contraseña y Protocolos de Seguridad (WPA)

Por esta misma razón, lo más recomendable es cambiar de contraseña también, ya que por lo general utilizan contraseñas genéricas que un hacker especializado en ciertos fabricantes o compañías podrá vulnerar. Además, también es recomendable cambiarla periódicamente, cada seis meses, por ejemplo. En cuanto al cifrado debemos revisar que al menos sea WPA2, pero si admite WPA3 mucho mejor. En ese aspecto tenemos que fijarnos en el cifrado y la contraseña. Si quieres verificar la seguridad de la contraseña que estás pensando, puedes acceder a esta web, escribirla, y te dirá el tiempo que tardaría un hacker con un simple diccionario de claves en averiguarla. Si pone segundos o minutos, es mejor que la cambies.

El WPA se refiere al protocolo de seguridad que utilizan las redes Wi-Fi (Wi-Fi Protected Access) el cual está certificado por la Wi-Fi Alliance. Estos protocolos protegen los datos que se transmiten a través de la red a fin de asegurar su privacidad para que no sean interceptados por un tercero. Alguno de los cambios de una versión a otra es que WPA3 cuenta con un cifrado de 192 bits, en lugar de los 128 bits que maneja WPA2, lo que hace que sea más difícil romper la clave de cifrado. También resiste los ataques de fuerza bruta, normalmente utilizados frente a contraseñas sencillas. Al estar en un periodo de transición entre el WPA2 y el WPA3 es posible que algunos equipos no sean compatibles con el WPA3, en estos casos se puede utilizar WPA2/WPA3-Personal, una configuración que permite utilizar ambos protocolos simultáneamente.

Crear una Red para Invitados

Puede que te preguntes ¿qué pasa si voy a tener invitados en mi casa? Algunos enrutadores permiten tener una red inalámbrica secundaria que puedes conectar y desconectar cuando lo necesites sin que afecte la funcionalidad de tu red principal. Para ello, deberás de acceder a tu configuración WiFi y, dependiendo de tu modelo, buscar en el menú una opción como “WiFi Invitados” o bien opciones como Wireless > Advanced y de ahí la opción WiFi Guest o Virtual Access Point. Una buena idea es crear una red Wi-Fi para invitados, así los usuarios de este acceso tendrán únicamente acceso a Internet y se conectarán de una manera aislada.

Gestión de Direcciones IP

Configuración del Servidor DHCP

Desde la interfaz de administración del router, se debe configurar el servidor DHCP para que asigne a los dispositivos conectados a la red local un cierto número de IPs, dejando los restantes para posibles asignaciones estáticas. Por ejemplo, suponiendo que el router tiene la IP 192.168.1.1 y la máscara de subred 255.255.255.0, significa que asignará a los clientes conectados las direcciones comprendidas en el rango 192.168.1.2-192.168.1.254. Aprende a configurar correctamente tu red para una asignación eficiente de IPs.

Luego es fundamental asegurarse de que otros dispositivos de red (switch, extensor de alcance, punto de acceso…) conectados a la red no tengan el servidor DHCP habilitado. Accediendo a sus respectivos paneles de configuración, debe desactivar el servidor DHCP, dejando habilitado solo el del router. También puedes deshabilitar el funcionamiento automático del servicio DHCP (Dynamic Host Configuration Protocol) el cual se encarga de asignar direcciones IP a cada equipo conectado a la red.

Asignación de IPs Estáticas

Asignar una dirección IP estática a un ordenador le permite utilizar la misma dirección IP todo el tiempo. Esto es diferente a que un router asigne una dirección IP dinámica a su equipo donde la dirección IP cambia cada vez que se conecte. A los dispositivos como switch, extensor de alcance, punto de acceso, etc. (además, por ejemplo, de las impresoras con soporte de red), también es conveniente asignar una IP privada estática. Las direcciones se pueden asignar manualmente consultando el panel de administración de cada dispositivo (en Windows, Linux y macOS, las propiedades de la tarjeta de red WiFi o Ethernet) o “reservando” directamente en el router. En este segundo caso, basta con acceder de nuevo al panel de configuración del router, buscar la sección Enlace de dirección IP y MAC o IP asignada manualmente a la lista DHCP o algo similar, seleccionar el dispositivo al que se desea asignar una IP privada estática y añadirlo a la lista.

Seguridad de la Red Doméstica

A la hora de hacerte de una red doméstica no basta con comprar un router y contratar un servicio de Internet, también es importante saber cómo proteger tu WiFi adecuadamente a fin de que tú, tu familia y amigos puedan tener una navegación segura. Una red bien mantenida es una red eficiente.

Firewall Integrado

La mayoría de los routers modernos vienen con un firewall integrado. Asegúrate de que esté activado. Este es tu primer nivel de defensa contra ataques externos. Junto al protocolo de seguridad, un buen firewall protege una red doméstica de posibles intrusos, ya que funciona como una barrera que bloquea el acceso de comunicaciones del exterior (es decir, Internet) que no hayan sido permitidas por el usuario sin que esto interrumpa la salida de datos hacia internet. Por lo general, la mayoría de los enrutadores tienen su propio firewall habilitado, pero siempre es una buena idea verificar que efectivamente esté activado.

Actualizaciones de Software y Firmware

Una medida clave en cuanto a ciberseguridad es mantener tu software y sistema operativo actualizado a fin de obtener los últimos parches y soluciones concentradas en las vulnerabilidades y nuevas amenazas. Los fabricantes de routers lanzan actualizaciones de firmware para corregir vulnerabilidades de seguridad. Es fundamental que revises periódicamente si hay actualizaciones disponibles y las instales. El firmware prácticamente es el sistema operativo de tu router, al actualizarlo evitas que los hackers aprovechen alguna vulnerabilidad ya detectada por los fabricantes y, por supuesto, los ciberdelincuentes.

Filtrado MAC

Existen diversas maneras de restringir el acceso a tu red, una de ellas es usando sus direcciones MAC (que no tiene nada que ver con los dispositivos de Apple). La consola de tu enrutador debería tener la opción “Filtrado de MAC” o “Filtrado de direcciones MAC” donde puedes ingresar estas direcciones y así tener un filtro, algo como una lista de equipos de red que tienen permitido conectarse a tu WiFi. Incluso dependiendo del modelo, puedes hacer una lista negra de equipos que desees bloquear.

Consideraciones sobre WPS

El WPS es una buena alternativa para mediante un PIN no tener que escribir una contraseña compleja en nuestros dispositivos. El problema es que muchas vulnerabilidades vienen por tenerlo activado.

Monitoreo y Captura de Paquetes

Mantén un ojo en los dispositivos conectados a tu red. La mayoría de los routers te permiten ver qué dispositivos están conectados. Existen muchas, pero una excelente solución, además de muy simple e inmediata de usar, para determinar quién está conectado a la WiFi o al router es Fing (disponible para Android e iOS). Se trata de una aplicación instalable en dispositivos móviles que escanea la red local y verifica el nombre, el tipo, la dirección IP privada y la dirección MAC de todos los hosts conectados a la LAN. Una buena opción es la captura de paquetes, una herramienta que te permite revisar el tráfico que entra a tu red. Puedes encontrar opciones de código abierto, gratuitas o de bajo costo.

Configuración de Red en Sistemas Operativos

Configurar una Red Doméstica en Windows

Para conectar un sistema Windows a la red local, simplemente conéctalo al router mediante cable Ethernet o WiFi. Lo mismo ocurre con cualquier otro dispositivo. No es necesario que el sistema cliente esté conectado directamente al router: puede estar conectado a la red local a través de un switch, un extensor de alcance, un punto de acceso, un adaptador Powerline, etc., como se ha visto anteriormente.

Verificar la IP Asignada

Escribiendo cmd en el cuadro de búsqueda de Windows, pulsando Intro y luego escribiendo ipconfig, puedes comprobar la dirección IP privada que el servidor DHCP del router ha asignado al sistema.

Configurar la Red como Privada

En Windows 10, sugerimos escribir “Estado de la red” en el cuadro de búsqueda, mientras que en Windows 11, presiona Windows+I y selecciona “Red e Internet” en la columna de la izquierda. En ambos casos, puedes hacer clic en el botón “Propiedades” y seleccionar tu red local como red privada. Con la configuración predeterminada, el sistema en el que la interfaz de red está configurada como “Red pública” no será visible para los demás dispositivos conectados a la LAN. Con la configuración predeterminada, el sistema en el que la interfaz de red está configurada como “Red pública” no será visible para los demás dispositivos conectados a la LAN. Recomendamos, por lo tanto, presionar Windows+R, escribir control y hacer clic en el icono “Centro de redes y recursos compartidos” o en “Ver actividades y estado de la red”. Con un clic en “Cambiar opciones de uso compartido avanzado”, debes seleccionar el perfil indicado como “Privado” y activar las siguientes opciones:

  • Activar detección de red
  • Activar el uso compartido de archivos e impresoras

De esta manera, el sistema Windows en uso será visible en la LAN y sus recursos serán accesibles desde otros hosts. La interfaz de la ventana “Opciones de uso compartido avanzado” cambia en Windows 11 y está alineada con la solución gráfica adoptada a nivel de sistema operativo. En este caso, las opciones que hay que habilitar son “Detección de red” y “Uso compartido de archivos e impresoras”. De esta manera, el sistema Windows recién configurado aparecerá automáticamente en la ventana “Red” en otras máquinas Windows o en sistemas Linux con Samba habilitado. Controla la visibilidad y el acceso a tu equipo en redes privadas con la configuración avanzada de Windows.

Grupo en el Hogar y Compartir Archivos

Un grupo en el hogar es un grupo de equipos en una red local que pueden compartir archivos e impresoras. El uso de un grupo en el hogar facilita el uso compartido. Puedes compartir imágenes, música, vídeos, documentos e impresoras con otras personas del grupo en el hogar. La parte más importante es la sección de «Cambiar configuración de uso compartido avanzado…«. Activar el uso compartido para que todos los usuarios con acceso a la red puedan leer y escribir en la carpeta pública. Los sistemas operativos de Microsoft nos ofrecen la oportunidad de configurar tu red para que luego puedas compartir archivos. Vamos a poner un ejemplo utilizando Windows 10.

Antes de comenzar debemos tener en cuenta que los equipos deben estar en una misma red y con direcciones IP diferentes, esto es un aspecto fundamental, porque no puede haber dos equipos con una misma dirección IP privada en el mismo segmento de red. Lo primero que debemos hacer es configurar nuestros dos o más equipos para que pertenezcan al mismo grupo de trabajo con nombres diferentes. En esta ventana veremos un apartado llamado «Configuración de nombre, dominio y grupo de trabajo del equipo». Debemos asegurarnos de que cada equipo tiene un nombre diferente (PC-1, PC-2, etc en nuestro caso) pero que todos pertenecen al mismo grupo de trabajo (REDESZONE en este ejemplo, aunque podemos poner cualquiera).

Una vez que los equipos están listos vamos a configurar el Grupo Hogar. Al pulsar sobre «Grupo Hogar» veremos una nueva ventana donde comenzaremos con la creación de este grupo. Para que no ocurran errores en la creación del grupo de trabajo debemos haber configurado previamente la conexión a Internet como «Privada» o «De trabajo», de lo contrario, no podremos crear este grupo de trabajo. Una vez configurada la red como privada ya podremos seguir con el asistente de creación del grupo hogar de Windows. Y nos aparecerá un asistente. Windows configurará automáticamente los permisos de los archivos y carpetas para la creación del grupo hogar y nos mostrará una contraseña. Debemos utilizar esta contraseña en el otro equipo para conectarnos al grupo hogar ya creado. El grupo hogar está listo. Una vez finalizada la configuración los sistemas están ya conectados entre sí y podremos acceder libremente a todos los archivos compartidos de uno a otro.

Cuando queremos compartir archivos y carpetas en la red local doméstica, ya sea a través de cable de red Ethernet o por WiFi, lo más sencillo es configurar una red de área local para compartir archivos y carpetas vía Samba con el sistema operativo Windows 7. Lo primero que vamos a hacer es configurar uno o varios usuarios con sus contraseñas para que accedan desde otros ordenadores a nuestro equipo, podremos crear todas las cuentas de usuario que nosotros queramos, ya sea con permisos de usuario estándar o con permisos de administrador. Es muy importante que definamos correctamente los permisos del nuevo usuario, es recomendable que uses «Usuario estándar» si solamente vas a compartir archivos y carpetas, y «Administrador» si va a hacer tareas de administración en el sistema operativo. Si nos vamos a la sección de «Grupo Hogar» podremos ver que este equipo pertenece al grupo hogar y todo lo que podremos compartir, podremos ver o imprimir la clave del grupo hogar, cambiar la clave o abandonar el grupo hogar.

Configuración en Linux

En el caso de los sistemas Linux, basta con acceder a la configuración de la red: en el caso de Ubuntu, basta con presionar el botón de la parte superior derecha, luego “Configuración de red” y finalmente hacer clic en el icono en forma de engranaje. El sistema Linux devuelve inmediatamente la dirección IP privada recibida del servidor DHCP del router. La misma información se puede obtener desde la ventana de la terminal escribiendo el comando ifconfig. Configura tu conexión de red en Linux fácilmente.

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