Son muchas las personas que desconocen cómo funciona el esquema de la energía en el país, si eres una de ellas, no te preocupes, aquí te contamos cómo entender este tema. Los subsidios al consumidor representan subvenciones o beneficios económicos que el estado otorga durante determinados plazos de tiempo a la población vulnerable, brindándoles la posibilidad de acceder a productos o servicios esenciales, que de otra forma se les sería difícil acceder a ellos. Un subsidio es un apoyo económico que realiza el estado para estimular y financiar la demanda de bienes y servicios esenciales y proteger en este caso a los consumidores, principalmente destinado a la población de más bajos recursos.
Esto ocurre, debido a que la situación económica del mercado, impide que el precio de oferta sea accesible para la población con menos ingresos, siendo el precio del mercado, el precio mínimo aceptable por el ofertante. En pocas palabras, sin el subsidio ni el productor pueden bajar más el precio de oferta, ni el consumidor puede elevar más el precio de demanda, quedando por fuera del mercado la población en situación de pobreza. Como medida, el estado otorga subsidios a los segmentos de la población que quiere proteger, de modo que el productor pueda bajar el precio de oferta, sin que implique una pérdida para él, ya que el estado cubre la diferencia mediante los bonos de subsidios. De esta manera, el estado puede equilibrar artificialmente las imperfecciones del mercado, incentivar el comercio y cubrir necesidades sociales básicas.
Tipos de Subsidios al Consumidor
Los subsidios al consumidor pueden establecerse de dos maneras que son:
-
Subsidios Directos
Son subsidios que benefician directamente a determinadas personas o consumidores, como lo son, los subsidios a personas de la tercera edad o con alguna discapacidad física o mental.
-
Subsidios Indirectos
Son beneficios no monetarios que recaen sobre determinados bienes o servicios, de tal manera que el ofertante pueda ofrecer un precio menor al precio de equilibrio en el mercado, pagando el estado la diferencia en función a sus niveles de producción o venta. Por ende, el subsidio al consumidor es indirecto, como por ejemplo, los subsidios por tarifas de consumo de electricidad.
Lea también: ¿Cuáles son los Elementos Contables?
Efecto de los Subsidios en el Equilibrio del Mercado y el Bienestar Social
Estos subsidios al consumidor, como toda política intervencionista, distorsionan el equilibrio del mercado, aunque, en este caso, aumenta el consumo, incentiva la producción y con ello se mejora la calidad de vida de las personas con más carencias. Cuando el estado otorga subsidios al consumidor, ya sean directos o indirectos, se genera un nuevo equilibrio en el mercado, desplazando la curva de la demanda a la derecha.
Esto, por supuesto, genera un aumento las cantidades trazadas de los bienes y servicios demandados (Qd), así como en las cantidades ofertadas (Qs), pues los ofertantes se ven motivados a aumentar su producción a medida que los demandantes aumentan los niveles de consumo. Sin embargo, el precio pagado por los demandantes (Pd), es menor al precio del equilibrio, pero el precio cobrado por los ofertantes (Ps) es mayor al precio de equilibrio. En este sentido, el punto de equilibrio se crea cuando el precio recibido por los oferentes menos el monto del subsidio es igual al precio pagado por los demandantes.
Los subsidios o subvenciones económicas generan un efecto no solo en el equilibrio del mercado, también generan un impacto en el estado de bienestar, tanto para los consumidores como para los productores. Para los demandantes beneficiados con el subsidio, representa un incremento en los excedentes del consumidor, puesto que, son beneficios adicionales que se generan para los demandantes al poder pagar un bien o servicio a un precio menor al precio de mercado. Para los productores, al poder incrementar las cantidades vendidas por un precio más alto que el de su costo marginal, también les genera excedente del productor, generando también para ellos beneficios adicionales. La sumatoria de esos dos excedentes que se crean con el subsidio al consumidor representan el bienestar social, por ende, para ambos se incrementa el bienestar.
Sin embargo, estos subsidios benefician únicamente a determinados segmentos de la población y los recursos económicos que se destinan para financiar ese consumo, limitan que los recursos sean asignados de manera eficiente entre toda la población. Por consiguiente, desde un punto de vista microeconómico, los subsidios al consumidor generan pérdida social, pues decretar un subsidio representa un costo social más alto que los beneficios que pueden generarse para los consumidores y los productores beneficiados. Es una medida que debe ser previamente analizada; ya que, si bien estos subsidios generan un beneficio social para los consumidores y productores; estos no son los únicos agentes económicos en el mercado, por ende, desde el punto de vista microeconómico estas medidas generan pérdida de eficiencia y con ello pérdida de bienestar social.
Gasto Fiscal y Beneficios Generales de los Subsidios
Cuando se establece un subsidio, se debe tomar en cuenta que este no solo repercute sobre el consumidor y el productor, también sobre el estado, pues sobre este recae el gasto monetario para financiar el subsidio y también recae indirectamente sobre los contribuyentes. En este sentido, si el estado concede un subsidio (S) por cada unidad transada entre el productor y el consumidor, su gasto fiscal es igual al monto del subsidio (S) por la nueva cantidad (Q´) que se genera en el mercado, siendo la ecuación: GF = S x Q´.
Lea también: Por qué auditar es importante
A pesar de que estos subsidios económicos generan una pérdida de eficiencia en la asignación óptima de recursos y con ello una pérdida de bienestar, no necesariamente todos los efectos son negativos, por lo contrario puede ayudar a crear externidades positivas en el mercado, generando superávit en vez de pérdidas. Además, permite crear un mercado más inclusivo, con más equidad social, para garantizar que toda la población pueda cubrir ciertas necesidades básicas, a través de subsidios a alimentos de primera necesidad o a servicios básicos como agua, gas, gasolina, electricidad, u otros.
Estudio de Caso: Subsidios a la Electricidad
El consumo de subsistencia es la cantidad mínima de energía mensual que se requiere para cubrir las necesidades energéticas en un hogar. Para los hogares que viven en municipios de climas templados y fríos (por encima de 1.000 MSNM) el consumo de subsistencia es de 130 kWh/mes, es decir, este es el límite de kilovatios que pueden consumir en un mes sobre los cuales tienen subsidio.
El subsidio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es un apoyo económico que busca reducir el pago de electricidad a usuarios con tarifas domésticas o comerciales específicas. Según un análisis que realizó Centro de Investigación para el Desarrollo A. C (CIDAC) en 2012, actualmente se aplica un esquema tarifario cruzado. En este, las industrias pagan un sobrecosto de alrededor de 5% del volumen de consumo en electricidad para subsidiar a más de 50% del sector eléctrico residencial.
A continuación, se detalla la distribución de este esquema tarifario cruzado:
| Sector de Consumo | Característica Tarifaria |
|---|---|
| Tarifas Residenciales | Subsidio de alrededor del 58% |
| Industrias | Sobrecosto de alrededor del 5% del volumen de consumo |
| Empresas Medianas | Sobrecosto del 3% |
| Grandes Industrias | Sobrecosto del 5% |
| Comercios | Sobrecosto del 11% |
Los beneficios de estos subsidios incluyen:
Lea también: Entendiendo los Conceptos Contables
- Reducción de gastos operativos: menos dinero invertido en electricidad.
- Mayor control financiero: optimiza tu flujo de efectivo mensual.
Para aplicar el subsidio correctamente, es importante seguir las siguientes recomendaciones:
- Importante: Verifica que tu tarifa y consumo cumplan los requisitos del subsidio para aplicarlo correctamente.
- Revisa tu consumo eléctrico: Mantén un registro mensual y detecta los periodos de mayor gasto.
- Optimiza el uso de energía: Cambia la iluminación a LED, apaga equipos que no uses y aprovecha horarios de menor consumo si tu tarifa lo permite.
- Consulta los programas de CFE: Algunos subsidios se aplican sólo a ciertos rangos de consumo o mediante programas especiales.
Estudio de Caso: Subsidios a los Combustibles (Gasolina)
La reforma fiscal aprobada este año plantea la eliminación gradual del subsidio a los combustibles fósiles, además de un impuesto a la gasolina de 10.38 centavos por litro. Esta es una política que ha generado gran polémica entre la sociedad; la noción general apunta a que este subsidio beneficia a los más pobres.
Según datos de la SHCP, por cada peso del subsidio a la gasolina que recibe un individuo perteneciente al 10% de la población con menores ingresos, un individuo en el 10% más rico se lleva 32 pesos. Esto es porque los individuos de mayores ingresos tienden a demandar mayor cantidad de combustible. Como mencionamos, el esquema actual en realidad subsidia a los segmentos más ricos de la población.
La distribución del beneficio del subsidio a la gasolina es la siguiente:
| Segmento de Población | Proporción del Beneficio Total |
|---|---|
| 20% más rico del país | Casi 60% |
| 20% más pobre del país | Tan sólo el 3% |
Si lo comparamos con políticas de combate a la pobreza, encontramos que tenemos maneras más eficientes de redistribuir la riqueza. Un ejemplo son las becas educativas de Oportunidades en donde 65.3% del beneficio lo recibe el 30% más pobre del país. Una política social tiene incidencia progresiva cuando entre menores ingresos tienes, más apoyo recibes.
Actualmente, el Estado mexicano destina una cantidad de recursos importante al subsidio de la gasolina. En 2012, el subsidio representó 220 mil millones de pesos, lo que equivale a 1.4% del PIB. Durante 2013, la SHCP previó disminuir el subsidio y lo cifró en 48 mil 895 millones de pesos para todo el año. En el sector educativo, con el monto del subsidio hubiéramos podido pagar 7.58 veces el presupuesto total de la UNAM. Invertir en la educación es, sin duda, una política eficaz para disminuir la pobreza.
Generalmente, un subsidio causa un mayor consumo de un bien. Al subsidiar la gasolina estamos generando incentivos para el uso del automóvil y los combustibles fósiles, lo cual a su vez tiene un impacto social reflejado en mayor contaminación. Actualmente, México es uno de los países con mayor consumo de gasolina en el mundo al ubicarse en la posición 25.
Un aumento en el precio de la gasolina puede generar un aumento en los precios de los bienes que requieren transporte, como los alimentos. Sin embargo, esto no implica que habrá mayor inflación en el largo plazo. La inflación se define como un aumento sostenido y generalizado de los precios en una economía. En realidad, si analizamos experiencias de otros países podemos ver que los precios bajos de la gasolina no garantizan una inflación baja. Venezuela tiene uno de los precios de gasolina más baratos del mundo en 35 centavos de peso por litro y una inflación de 50% anual. Además, los impuestos a la gasolina tampoco generan más inflación. En Corea del Sur, Italia y Noruega hay un impuesto de más de 10 pesos por litro y ningún país tiene una inflación mayor al 3% anual.
