Antes de profundizar en las cuentas que utiliza la contabilidad para la información económica, es crucial comprender dos conceptos fundamentales: los hechos contables y el método contable.
¿Qué son los Hechos Contables?
Se denominan hechos contables a los actos o transacciones que, teniendo consecuencias de contenido económico, afectan al patrimonio de la unidad económica de forma directa y concreta. Sin embargo, es importante destacar que no todos los hechos económicos que realiza una empresa impactan su patrimonio, y por lo tanto, no todos son registrados por la contabilidad.
Clasificación de los Hechos Contables
Los hechos contables se pueden clasificar en varias categorías, dependiendo de su impacto y la cantidad de elementos patrimoniales que involucran:
Por el número de elementos patrimoniales:
- Hechos contables simples: Son aquellos acontecimientos en los que solo intervienen dos elementos patrimoniales.
- Hechos contables compuestos: Se caracterizan porque en ellos intervienen más de dos elementos patrimoniales.
Por su efecto en la estructura económica y financiera:
- Hechos contables expansivos: Son aquellos que incrementan la estructura económica y financiera de la empresa. Es decir, después de producirse el hecho, aumenta el activo y, simultáneamente, el pasivo exigible o el neto.
- Hechos contables reductivos: Son aquellos que disminuyen la estructura económica y financiera de la empresa.
- Hechos contables neutros: Son aquellos que dejan invariante la estructura económica y financiera de la empresa.
Por su impacto en el neto patrimonial:
- Hechos contables modificativos: Son aquellos que alteran la cuantía del neto y, por ende, su composición.
El Método Contable
El método contable es el método específico de la contabilidad y consiste en una serie de premisas que permiten someter a observación la realidad económica. Este método permite expresar en un lenguaje convenido los aspectos cuantitativos y cualitativos de dicha observación conforme a unas reglas que garantizan la objetividad y, finalmente, procesar la información siguiendo unos criterios que permitan obtener estados de síntesis.
El método contable se basa en:
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- Principio de dualidad: En virtud del cual en cada hecho contable hay al menos dos partes o aspectos contrapuestos que varían en igual cuantía.
- Reglas de valoración: Conjunto de reglas que permiten valorar los hechos económicos con un cierto grado de objetividad.
- Formas de representación: Constituyen el lenguaje para registrar contablemente los sucesos económicos.
- Agregación: Es el conjunto de normas que permiten el procesamiento de los datos con fines informativos, con el fin de obtener unos estados de síntesis.
La Cuenta Contable
La cuenta es un instrumento de representación y medida de un elemento del patrimonio o de los resultados, que capta la situación inicial de este y las variaciones que posteriormente se vayan produciendo en el mismo. De esta forma, hablamos de la cuenta Banco c/c, que recogerá las alteraciones y situación en un momento dado del elemento Banco c/c, o de la cuenta capital, que refleja las modificaciones y situación en una fecha determinada del elemento capital.
Gráficamente, la cuenta se representa como una T mayúscula, donde una parte se destina a recoger los aumentos de valor (Debe) y la otra las disminuciones (Haber). En el centro de la parte superior se escribe el nombre del elemento al que se refiere.
Terminología básica de la cuenta:
- Abrir una cuenta: Anotar en ella su título.
- Debe de una cuenta: Parte izquierda de la cuenta.
- Haber de una cuenta: Parte derecha de la cuenta.
- Cargar o adeudar una cuenta: Realizar una anotación en el Debe.
- Abonar o acreditar una cuenta: Practicar una anotación en el Haber.
- Saldo de una cuenta: Diferencia entre las sumas del Debe y del Haber.
- Liquidar una cuenta: Realizar las operaciones encaminadas a conocer el saldo de la misma.
- Saldar una cuenta: Anotar el saldo de esta del lado en que la suma es menor, para que el total de las anotaciones en el Debe y el Haber sean iguales y su saldo cero.
- Cerrar una cuenta: Sumar las dos partes de la cuenta, después de que la misma ha sido saldada. Para indicar que la cuenta se halla cerrada, se escribe la suma idéntica en las dos partes de la misma, subrayando con un doble trazo dicha suma para indicar que no se va a escribir más en ella.
- Reapertura de una cuenta: Abrirla de nuevo con el saldo que sirvió para su cierre. El saldo se anota en el lado contrario al que se puso para saldar la cuenta.
- Cuentas deudoras: Las que presentan saldo deudor.
- Cuentas acreedoras: Las que presentan saldo acreedor.
Asientos y Libros Contables
En contabilidad, las anotaciones de los hechos contables en el Libro Diario se denominan asientos, las cuales exigen la identificación de los elementos afectados y la coordinación entre las cuentas que intervienen en los mismos. La suma total del Debe ha de ser igual a la suma del Haber.
El libro mayor es una consecuencia del libro diario. Su función es clasificar los hechos atendiendo a la naturaleza de los elementos que han intervenido, poniendo de manifiesto la situación de cada uno de los elementos por medio de los saldos de las cuentas. Se trata de un libro en el que van anotándose las cuentas representativas de los elementos de la empresa representados esquemáticamente en forma de T mayúscula.
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Tipos de Cuentas Atendiendo a su Función
- Cuentas administrativas o de simple movimiento: Son aquellas que se limitan a registrar en las mismas las variaciones estrictas de los elementos a los que representan, pero sin recoger los beneficios o pérdidas que por motivo de su gestión puedan aparecer. Por tanto, utiliza el mismo criterio de valoración en todos sus movimientos. Constituye el caso más generalizado de funcionamiento de las cuentas.
- Cuentas especulativas o de funcionamiento mixto: Son aquellas que, además de registrar las variaciones del elemento al que se refieren, incorporan resultados en sus movimientos. Así, los aumentos y disminuciones de valor se miden con criterios diferentes, por ejemplo, las entradas a precio de adquisición y las salidas a precio de venta. Estas cuentas necesitan ser regularizadas al final del ejercicio para separar el valor del elemento de lo que representa el beneficio o pérdida, en su caso.
Leyes de Movimiento de Cuentas
- Ley de desglose o disociativa: Toda cuenta puede ser dividida en otras, conservando cada una de ellas las mismas características que la primera.
- Atendiendo a la denominación de la cuenta (sentido horizontal). Así, por ejemplo, la cuenta de «Mercaderías» se puede subdividir en dos cuentas: «Mercaderías A» y «Mercaderías B».
- Atendiendo a las distintas operaciones relacionadas con las cuentas (sentido vertical). Así, por ejemplo, la cuenta de «Mercaderías» se puede subdividir en tres cuentas: «Compras de Mercaderías», «Ventas de Mercaderías» y «Existencias de Mercaderías».
- Ley de integración o asociativa: Es la inversa de la anterior; se refiere a la posibilidad de reunir varias cuentas en otra más general o en un número más reducido de ellas.
- Ley de eliminación: Cuando una misma cuenta ha de ser cargada y abonada en razón al mismo hecho económico, contablemente puede eliminarse la misma, bien total o parcialmente. No obstante, esta ley tiene muchas limitaciones, ya que pueden producirse compensaciones que disminuyen la información.
- Ley de conexión o coordinación: El reglamento de la LISR se elaboró con el fin de complementar y/o ampliar las opciones que tiene el contribuyente para que en diferentes casos determinar que hacer o que le permite la autoridad hacer.
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