El interrogatorio de testigos y partes es una herramienta fundamental en el proceso penal y civil. Un abogado debe dominar esta técnica para obtener información relevante, desacreditar testimonios inconsistentes y reforzar su argumentación. Dominar el interrogatorio requiere formación práctica y conocimiento profundo de la normativa, ya que un buen abogado sabe que un buen interrogatorio puede definir el resultado de un juicio.
El interrogatorio directo: construcción de credibilidad
En el interrogatorio directo, el primer objetivo de todo abogado es que el juez crea en la persona del testigo y en la veracidad de su historia. Generar esa credibilidad supone la realización de un interrogatorio que filtre elementos de juicio que persuadan al juzgador de que ese testigo es digno de crédito. Por ello, la acreditación del testigo es necesaria, aunque debe ser flexible, específica y concreta, huyendo de fórmulas automatizadas.
Antes de la audiencia, es esencial estructurar las preguntas:
- Iniciar con preguntas generales en el interrogatorio inicial.
- Establecer "las bases" para demostrar cómo el testigo conoce la información.
- Realizar preguntas abiertas que no dirijan al testigo ni influyan en sus respuestas.
Ejemplos de preguntas para establecer contexto y conocimiento
Para indagar sobre la relación del testigo con los hechos, se pueden emplear las siguientes estructuras:
- Diga cómo era el señor en el momento de conocerlo.
- Diga el testigo si ha realizado tratos personales y directos con el señor.
- Diga el testigo el día, hora y lugar en que sus presentantes firmaron el pagaré a favor del señor.
- Diga el testigo quién fue la persona que se encargó de llenar el pagaré en cuestión.
El interrogatorio de parte en derecho de familia: retos y estrategias
El interrogatorio de parte en los procesos de familia es quizás uno de los más complicados de preparar y ejecutar. Se caracteriza por dos factores predominantes: la hostilidad y la incertidumbre. A diferencia de los testigos, la parte no declara bajo juramento de decir verdad y nos enfrentamos a ella sin haber escuchado previamente su versión personal de los hechos en un interrogatorio directo.
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Objetivos y aproximación en el contrainterrogatorio
Antes de decidir interrogar, debemos determinar si disponemos de un objetivo claro. En el contrainterrogatorio, los objetivos pueden ser:
- Destructivos: Atacar la credibilidad de la parte o de su testimonio.
- Constructivos: Enfatizar determinada información, obtener nuevos hechos o presentar un caso alternativo.
La aproximación puede ser amigable u hostil. En la aproximación amigable, se emplea un lenguaje verbal y no verbal comprensivo y empático para facilitar la confianza. Por el contrario, en el contrainterrogatorio, el abogado debe evitar entrar en discusiones o enfrentamientos. Para gestionar las respuestas, se debe:
- Limitar las respuestas de la parte a afirmar o negar.
- Evitar preguntas abiertas en zonas de peligro para no permitir que la parte justifique su versión.
- Mantener un ritmo controlado: el ritmo lento aporta sosiego, mientras que el rápido aumenta la tensión y exigencia.
Normativa y ética del interrogatorio
En España, el interrogatorio de testigos está regulado por la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim). Según su artículo 439, está prohibido formular preguntas capciosas, que busquen confundir al testigo, o sugestivas, que induzcan una respuesta. El testigo tiene la obligación de declarar con veracidad y sin interrupciones. La declaración del litigante es esencial para comprobar la versión de los hechos y contrastarla con los alegatos técnicos realizados por los abogados, quienes a menudo trabajan con relatos sesgados proporcionados por sus propios clientes.
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