Descubre la Fascinante Historia de la Ex Hacienda Sor Juana Inés de la Cruzpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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A casi 60 kilómetros del centro de Ciudad de México se encuentra la hacienda que fuera testigo de un momento en la infancia de la que sería conocida como la Décima Musa.

La Hacienda Panoaya: Un Hogar en la Infancia de Sor Juana

Pensar la vida de Sor Juana Inés de la Cruz sin mencionar la importancia de la Hacienda Panoaya sería saltar un capítulo fundamental en la vida de una poeta que, por sí misma, es un personaje de la gran novela de la historia de las letras. Sor Juana nació en el pueblo de San Miguel Nepantla, una comunidad del actual municipio de Tepetlixpa, en el Estado de México. A unos 30 kilómetros de ahí, al norte, sin salir de la comarca que linda con los volcanes -Popocatépetl e Iztaccíhuatl-, se encuentra la Hacienda de Panoaya, un complejo colonial que data del siglo XVI. Hogar de la poeta entre sus tres y sus ocho años.

La propiedad fue adquirida por Pedro Ramírez de Santillana, abuelo de la jerónima, luego de haber pertenecido a un cacique local. En la cúspide del lustro en que la niña Juana Inés habitó esas paredes, se dice, aprendió a leer. No solo eso: según la historiadora Margarita Loera Chávez y Peniche, fue ahí donde muy probablemente compuso, a propósito de un concurso en la región, la Loa al Santísimo Sacramento, el primer esfuerzo literario de la Fénix de América.

Un Escenario Inspirador

¿Cómo no forjarse poeta cuando, al asomar la cabeza en la ventana, se expresan fastuosos dos volcanes amantes rodeados de bosque y de encanto? Eso fue lo que quizá la pequeña Juana Inés de Asbaje atestiguó todos los días, expectante, como cuestionando la angustia de amor de aquellos y, tal vez en menor medida, figurando la suya propia.

La Hacienda Hoy: Un Resguardo de Historia y Cultura

Desde su construcción, el sitio ha sufrido daños obvios al paso de los siglos y de sus diferentes dueños. Al interior de la Hacienda, desde 2001, se resguardan algunos objetos y réplicas de retratos de la poeta que pueden apreciarse mediante visitas guiadas. En los jardines cercanos, además, fue construido un laberinto para el goce de turistas que visitan también el pequeño zoológico a cuestas del complejo.

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El edificio evoca a la mujer más importante de las letras novohispanas, quien aprendió a leer a escondidas en la biblioteca de su abuelo. Actualmente, el complejo alberga el Museo "Sor Juana Inés de la Cruz".

El Museo de Sor Juana Inés de la Cruz

Dentro de las 60 hectáreas de la Hacienda Panoaya, se encuentra el casco original y ahí es donde se habilitó el Museo de Sor Juana. El lugar estaba casi en ruinas, pero fue restaurado en 1999 cuando un patronato privado hizo una inversión de casi 10 millones de pesos. Recorrerás pasillos, habitaciones y conocerás hasta la cocina de la casa de Sor Juana Inés de la Cruz.

El casco de la hacienda es bastante conocido. Pues solo basta con que recuerdes o busques el billete de $200 de Sor Juana (que salió de circulación en 2019). De acuerdo con Banxico, la edificación está acompañada de un relieve de la pila bautismal del templo de San Vicente Ferrer en Chimalhuacán en el Estado de México.

Actividades Adicionales en la Hacienda Panoaya

Después de conocer la casa de Sor Juana Inés de la Cruz, no olvides disfrutar del resto de la hacienda. Anímate y visita la casa de Sor Juana Inés de la Cruz y el resto de la Hacienda Panoaya. Abre todos los días de 09:30 a 17:30.

Aunque tu primer impulso sea correr para adentrarte en los pasillos del laberinto de Hacienda Panoaya, ¡detente! El laberinto inglés es una de las atracciones principales de esta hacienda, mide 5 mil metros cuadrados y lo recorres en aproximadamente 30 minutos, todo depende de qué tan orientado seas. Una vez que salgas de ese enredo aprovecha las visitas guiadas para conocer la que fue la casa de Sor Juana Inés de la Cruz, de los tres a los ocho años. Además si prestas atención te darás cuenta que se trata del mismo edificio que aparece al reverso del billete de 200 pesos.

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En Hacienda Panoaya habitan otras especies de animales, con los que puedes tener contacto… si te atreves. En el espectáculo del zoo verás búhos y lechuzas en un impresionante exhibición de vuelo y habilidad, además de conocer muy de cerca a animales como serpientes, águilas y felinos, mientras te explican cómo es su forma de vida. El parque de diversiones cuenta con hotel, restaurante, zona de antojitos y otras atracciones por si buscabas algo más extremo o con mucha actividad física para desestresarte un rato, la Tirolesa Alpina, es tu mejor opción, ésta mide 12 metros de altura, donde recorrerás 200 m. admirando el paisaje de Amecameca, también las lanchas de pedales te ayudarán para hacer pierna, o si prefieres nadar una rato la alberca semi-olímpica techada te servirá. Horario: Lun.

Rutas Cercanas a la Hacienda Panoaya

Una ruta llena de paisajes, recintos culturales, volcanes y muy buen sabor.

  1. En el extremo sureste del Estado de México y a medio camino de la bella ciudad de Morelos, se ubica el pueblo de Nepantla, lugar donde nació Sor Juana Inés de la Cruz en 1651. Santuario del Dulce Nombre de Jesús.
  2. 3 kilómetros separan al centro de Tepetlixpa del centro de Ozumba, aquí hay una joya arquitectónica que ningún visitante puede perderse: La Parroquia de la Inmaculada Concepción, cuyo año de construcción fue en 1697 con un estilo totalmente barroco. Otra joya a poco más de un kilómetro es la Parroquia de San Vicente Ferrer. A 25 minutos encontrarás el gran pueblo de Amecameca, poblado de gran importancia durante el Virreinato y hoy es la mayor urbe de la región de los volcanes. En agosto se realiza la Feria de la Nuez, un evento lleno de sabor. Pero el espacio imperdible de este poblado es la famosa Hacienda Panoaya a un kilómetro de distancia, donde se encuentra el Castillo de los Venados, un restaurante muy recomendado, un parque temático encantador donde la poetisa pasó gran parte de su infancia.
  3. Doce kilómetros separan Amecameca del sorprendente Tlalmanalco, este poblado fue evangelizado por Fray Martín de Valencia, el líder de los primeros doce franciscanos en llegar a Nueva España.

Esta ruta es una gran oportunidad para conocer parte de la ruta dominica y franciscana, espacios culturales, rincones de diversión y muy emblemáticos; pero especialmente una oportunidad para llenarnos de la inspiración de la décima musa.

Otros Sitios de Interés en la Región

  • En el Centro Cultural Mexiquense de Toluca se localiza la Exhacienda La Pila, que actualmente es un museo. El acervo pertenecía a la Hacienda San José de la Pila, que fue testigo de la historia de la ciudad de Toluca.
  • En Axapusco sobresale la Exhacienda de San Antonio Xala, fundada en el siglo XVI por Don Álvaro de Santa Cruz. Se convirtió en un paradero turístico y propiedad del Sindicato Minero. Su estilo arabesco no ha sucumbido al paso del tiempo.
  • En el Pueblo con Encanto de Ayapango se localiza la Hacienda San Andrés Teticpan, que en 1910 fue cuartel de las tropas revolucionarias. Cuenta la historia que Diego Rivera enmarcó el patio principal de San Andrés para su primer cuadro registrado, titulado “La era”.

Todos la conocemos por su célebre frase de “hombres necios que acusáis a la mujer sin razón”, pero ¿ya visitaste la casa de Sor Juana Inés de la Cruz? Si todavía no lo haces, ¡no esperes más!

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