El feudalismo fue un sistema social, político y económico que dominó gran parte de Europa occidental durante la Edad Media, aproximadamente entre los siglos IX y XV. Se le denomina así al sistema político predominante en Europa Occidental durante la Alta Edad Media y Baja Edad Media, caracterizado por la descentralización del poder político basada en la difusión del poder desde la cúspide -donde se encontraba el rey o el emperador- hacia el poder local ejercido de forma más efectiva y con relativo alto grado de autonomía por una aristocracia llamada nobleza, de varios niveles jerárquicos, que formaba la base de la estratificación social de la época.
No hay acuerdo entre los historiadores sobre el comienzo del período feudal europeo ni su duración, que además varía según la región, con unas interpretaciones más generosas (entre finales del siglo IX al siglo XV) y otras más limitadas (entre los siglos X y XII-XIII). El feudalismo es el régimen político, económico y social que se desarrolló en Europa durante gran parte de la Edad Media. Decimos “gran parte” porque, en realidad, durante los mil años que duró este periodo histórico se sucedieron circunstancias muy diversas que dieron como resultado cambios importantes y constantes en la estructura económica y social de Europa.
Orígenes del Feudalismo
Las causas del nacimiento del feudalismo son muy complejas. Sin embargo, a grandes rasgos podemos afirmar que este régimen medieval es hijo del desmembramiento del Imperio Romano y de la situación bélica que vivió Europa durante los siglos VII y IX. El sistema feudal europeo tiene sus antecedentes en el siglo V, al caer el Imperio romano de Occidente. El colapso del Imperio acaeció básicamente por su extensión y la incapacidad del emperador para controlar todas sus provincias, sumado a cada vez más numerosas incursiones de pueblos bárbaros que atacaban y saqueaban las provincias más retiradas del imperio.
Esto provocó que los emperadores necesitaran gente para defender sus grandes terrenos y contrataran caballeros o nobles (precursores del modelo de señor feudal), que a su vez contrataran vasallos, villanos, etc. Se llegó incluso a contratar a jefes y tropas mercenarias de los mismos pueblos "bárbaros", dotándoles de foedus y asegurando así el control de los territorios a partir de acuerdos de ayuda protofeudales y la cesión de territorios a los pueblos germánicos. Para paliar esta inestabilidad política, el gobierno romano establece pactos con algunos de los pueblos invasores. El más importante fue el que acordó con los visigodos, que recibieron tierras (foedus) a cambio de servir militarmente al imperio.
A partir del siglo X no queda resto de la civilización romana sobre Europa. El fundamentado del feudalismo -las relaciones de clientela, séquito y vasallaje- en distintas tradiciones jurídicas, como el derecho romano y el derecho germánico, respondió a la inseguridad e inestabilidad de la época de las invasiones que se fueron sucediendo durante siglos (entre germánicos, eslavos, magiares, musulmanes, vikingos). La desintegración del imperio carolingio hizo que se debilitaran las fronteras del imperio, lo que permitió nuevas oleadas de invasores, destacando, los vikingos, los magiares (húngaros) y los musulmanes.
Lea también: la magia del interés compuesto para tus inversiones
Estructura Política: Reyes, Señores y Vasallos
Durante el feudalismo carolingio (siglos VIII - XI, aproximadamente) se sientan las bases de lo que será este régimen medieval, espoleado por el cambio que supuso para Europa el paso de un estado de tipo público (el estado romano) a un conglomerado de estados privados. El feudalismo clásico o pleno (siglos XI - XIII) es la consolidación de este sistema que se ha ido moldeando durante los siglos anteriores. Europa se configura, pues, como un mosaico de territorios de carácter privado, es decir, que son patrimonio de una familia.
El feudalismo era un sistema en el que el rey o un señor poderoso otorgaba tierras (llamadas feudos) a cambio de servicios militares y fidelidad. El poder estatal se fragmenta y es asumido por los grandes propietarios de tierras, los señores. Cada señor se convierte en juez, administrador, cobrador de impuestos y líder militar de la comarca que controla. Este poder de los señores feudales recibía el nombre de ban.
Los reyes contaban con pocos recursos y se vieron obligados a pedir ayuda a los nobles que contaban con ejércitos propios. En este contexto el rey se convertirá en el primus inter pares. Descentralización del poder: El rey tenía un poder limitado. Era la figura máxima, pero su autoridad real dependía del apoyo de los nobles. La realeza, sin desaparecer, ha perdido todo el poder, real y efectivo, y sólo conserva una autoridad sobrenatural remarcada por las leyendas que le atribuyen carácter religioso o de intermediación entre lo divino y lo humano. Así, el rey no gobierna, sino que su autoridad viene, a los ojos del pueblo, de Dios, y es materializado e implementado a través de los pactos de vasallaje con los grandes señores, aunque en realidad son estos quienes eligen y deponen dinastías y personas.
Los señores débiles se subordinaban a un señor más poderoso. En la cima de estas relaciones de vasallaje estaba el rey, a quien todos los señores declaraban estar sometidos. El universo feudal se presentaba, así, profundamente atomizado. El feudo medieval era autosuficiente. Incluía tierras de cultivo, aldeas, bosques, y a veces un castillo. El señor cobraba tributos, organizaba la producción y protegía a sus habitantes.
El Vasallaje y la Investidura
Entre señor y vasallo se establecían las relaciones de vasallaje, esencialmente políticas. Por un lado el vasallaje, la relación jurídico-política entre señor y vasallo. Era un contrato sinalagmático, es decir, entre iguales, con requisitos por ambas partes, entre señores y vasallos (ambos hombres libres, ambos guerreros, ambos nobles). Consistía en el intercambio de apoyos y fidelidades mutuas: dotación de cargos, honores y tierras -el feudo- por el señor al vasallo, y compromiso de auxilium et consilium -auxilio o apoyo militar y consejo o apoyo político.
Lea también: Detalles de la reforma fiscal
El homenaje (homage) del vasallo al señor consistía en la postración o humillación habitualmente de rodillas, el osculum (beso), la inmixtio manum cuando las manos del vasallo, unidas en posición orante, eran acogidas entre las del señor, y una frase que reconociera haberse convertido en su hombre. Tras el homenaje se producía la investidura del señor al vasallo, que representaba la entrega de un feudo. El señor le entregará el feudo en pago por sus servicios futuros, que generalmente consistía en bienes inmuebles: Grandes extensiones de terreno, casi siempre de labranza. La entrega del feudo o algún elemento que lo represente constituye la investidura y se realizaba inmediatamente después del homenaje.
Sin embargo, el señor feudal tenía derecho a revocar el feudo a su vasallo si este no se comportaba como tal, o demostraba algún signo de deslealtad, como conspirar contra él, no cumplir entregando las tropas de su feudo en caso de guerra, etc., ya que cometía el delito de felonía. A un felón se le consideraba un mal vasallo y una persona de la que desconfiar.
La Sociedad Estamental
El feudalismo europeo estaba conformado por una sociedad estamental jerarquizada basada en relaciones de dependencia personal y tenencia de tierras (feudos). Sociedad estamental: Dividida en tres grupos: nobleza, clero y campesinado. La sociedad se encuentra entonces con tres órdenes que, según la propia Iglesia, son mandatos de Dios y, por tanto, fronteras sociales que nadie puede cruzar.
La sociedad medieval se dividía en tres grupos y estamentos a los que se pertenecía por nacimiento:
- Los que oraban (Clero): La primera clase u orden es la de los que sirven a Dios, cuya función es la salvación de todas las almas y que no pueden encomendar su tiempo a otra tarea. El clero se encargaba de orar y transmitir la cultura. Se dividía en:
- Alto clero, compuesto por el papa, obispos y abades. Ocupaban estos cargos los hijos menores de las familias de la alta nobleza.
- Bajo clero, formados por sacerdotes y monjes.
- Los que guerreaban (Nobleza): La segunda clase es la de los combatientes, aquellos cuya única misión es proteger a la comunidad y conservar la paz. Incluía:
- Alta nobleza, compuesta por el rey, condes, marqueses, etc.
- Baja nobleza, propietarios de pequeñas propiedades o caballeros.
- Los que trabajaban (Campesinado): Eran la base productiva del sistema. Cultivaban la tierra y entregaban parte de sus cosechas al señor feudal. A cambio, recibían protección frente a guerras o invasiones. Se distinguían:
- Campesinos siervos, trabajaban las tierras de un señor, que les permitía vivir en ellas al cambio del pago de rentas (dinero o parte de la cosecha) y corveas (obligación de trabajar gratuitamente una serie de días en las tierras del señor). Eran antiguos esclavos manumitidos que habían perdido su condición de “objeto” pero que, sin embargo, conservaban ciertas obligaciones serviles para con el señor. No podían abandonar su tierra. Ligados a la tierra, seguían el destino de esta.
- Campesinos libres, eran propietarios de pequeñas parcelas o trabajar las tierras del señor. Gozaban de mayor libertad y podían abandonar el feudo. Algunos, llamados francos, descendían de hombres libres que habían venido a ser terratenientes del señor.
- Villanos, vivían en las ciudades y se dedicaban a la artesanía y el comercio local.
La Economía Feudal y las Imposiciones Campesinas
El sistema feudal se basaba, principalmente, en una economía de autoabastecimiento. Su marco es básicamente rural y está muy ligado con la consolidación de los señoríos medievales, en detrimento de las ciudades y, por tanto, del estado. La economía se organizaba en torno a los señoríos feudales, donde la principal actividad fue la agricultura, destacando principalmente el cultivo de cereales, hortalizas y legumbres. La producción agrícola era escasa porque casi toda la producción se destinaba al autoconsumo y porque las técnicas agrícolas eran muy rudimentarias.
Lea también: Contaduría y Contabilidad: ¿Cuál es la diferencia?
La feudalización de Europa comportó un regreso a la economía rural. Con la desaparición del estado y el surgimiento del feudalismo, las ciudades pierden toda su importancia política, y pasan a ser, simplemente, sede del obispo. Proliferan entonces las pequeñas explotaciones de tierra, administradas por el señor feudal.
En el feudo, entendido como unidad socioeconómica o de producción, se establecían relaciones de muy distinta naturaleza, entre el señor y los siervos. Cada feudo era la unidad productiva donde se producía todo lo suficiente para la subsistencia, principalmente mediante agricultura y ganadería. El espacio físico del feudo se dividía entre la reserva señorial o reserva dominical (donde se concentraba la producción del excedente) y los mansos (donde se concentraba la producción imprescindible para la reproducción de la fuerza de trabajo campesina).
La Vida en el Feudo y las Obligaciones Campesinas
Los aldeanos en la Edad Media no eran dueños de la tierra que cultivaban. Francia estaba dividida en grandes dominios que pertenecían a los señores y a las iglesias. El dueño se había reservado una parte de la tierra y la explotaba directamente. Todo el resto era cultivado por los aldeanos del dominio. Un dominio grande se llamaba villa y los aldeanos se llamaron villanos, es decir, moradores de la villa.
Cada familia cultivaba la misma tierra, de padres a hijos, tierra que no podía quitarle el señor que era el dueño. Pero en cambio tenía muchas obligaciones para con el señor. El señor acogía a los campesinos en su feudo, que se organizaba en una reserva señorial que los siervos debían trabajar obligatoriamente (sernas o corveas) y en el conjunto de pequeños terrenos para explotaciones familiares (o mansos feudales) que se atribuían en el feudo a los campesinos para que pudieran subsistir.
La obligación del señor era protegerles si eran atacados, y mantener el orden y la justicia en el feudo. A cambio, el campesino se convertía en su siervo y pasaba a la doble jurisdicción del señor feudal: el señorío territorial, que obligaba al campesino a pagar rentas al noble por el uso de la tierra; y el señorío jurisdiccional, que convertía al señor feudal en gobernante y juez del territorio en el que vivía el campesino, por lo que obtenía rentas feudales de muy distinto origen (impuestos, multas, monopolios, etc.).
Junto con el feudo, el vasallo recibe los siervos que hay en él, no como propiedad esclavista, pero tampoco en régimen de libertad; puesto que su condición servil les impide abandonarlo y les obliga a trabajar. Como monopolio señorial solían quedar la explotación de los bosques, la caza, los caminos, puentes, molinos, tabernas y tiendas.
Las imposiciones a los campesinos incluían:
- Renta en dinero (censo): Una pequeña renta fijada por una costumbre muy antigua, que no aumentaba.
- La talla: Impuesta a cada familia, en ocasiones una vez, otras varias veces al año, según quería el señor.
- Tributos en especie (costumbres): Gavillas de trigo, de avena, de hierba, vino, huevos, gallinas, cera, o un carnero, un cerdo, una cabra.
- Prestación personal (corveas o sernas): El villano debía ir a trabajar en la tierra que se reservaba el señor. Debía, cierto número de días al año, labrar los campos del señor, recolectar sus trigos, segar la hierba de sus prados, llevar a su granja las gavillas de grano y la hierba, labrar sus viñas, trillar su trigo, hacer reparaciones en los edificios, cuidar del buen estado de los caminos, de los fosos del castillo y de los estanques. Para estos trabajos debía llevar sus animales de labranza y sus carretas.
- Pago por uso de infraestructuras: Tenía que llevar su trigo a moler al molino del señor, su pan a cocer al horno del señor, su uva al lugar del señor para hacer el vino. Había de pagar cada vez que así hacía y no podía ir a otra parte.
- Sometimiento a la justicia del señor: Estaba sometido a la justicia del señor. Si contravenía algo de lo establecido, le pagaba una multa. Contaba el señor entre sus rentas "su justicia", es decir, el derecho de imponer las multas, derecho que vendía o compartía con otro. Los villanos eran entregados sin defensa a los caprichos del señor propietario de su aldea, porque tenía el derecho de juzgarlos y no podían pedir justicia a nadie contra él.
Los campesinos libres que se asentaban en el territorio, en base a un pacto con el señor, eran los colonos. Estos campesinos no estaban sometidos a las mismas obligaciones que los siervos, y gozaban de mayor libertad. Los otros, llamados siervos, descendían de antiguos esclavos. Al siervo podían imponérsele cuanto tributo se quería, es decir, según la "merced" (piedad) del señor. No podía abandonar su tierra.
tags: #las #imposiciones #del #regimen #feudal #características
