Descubre Todo Sobre la Regulación de Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos y Materiales Exentospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Los Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI) son materiales generados en diversas instituciones de salud y educativas que pueden representar un riesgo significativo para la salud pública y el medio ambiente. La adecuada clasificación y manejo de los RPBI es crucial no solo por los beneficios en salud pública, sino también para cumplir con las normativas y evitar sanciones. La contaminación ocasionada por la generación de residuos domésticos, industriales y hospitalarios constituye un problema serio y complejo de una civilización que ha promovido el crecimiento económico y la industrialización. El volumen mundial de residuos peligrosos está provocando el envenenamiento del planeta y de todos sus ecosistemas, degradando la calidad de vida de millones de seres humanos y provocando serios problemas de salud pública.

¿Qué son los RPBI y por qué su regulación?

RPBI significa Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos y se refiere a aquellos materiales generados en hospitales, clínicas, laboratorios y otras instituciones de salud que pueden representar un riesgo para la salud pública. De acuerdo con la NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, los residuos peligrosos biológicos infecciosos (RPBI) son aquellos materiales generados en todos los sectores de salud, laboratorios clínicos o centros de investigación durante los servicios de atención médica a humanos o a animales.

Es de vital importancia analizar la situación que se presenta en múltiples países por la propagación de enfermedades virales, como la hepatitis B y C o el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) por causas de actividad laboral, las cuales han tenido un gran impacto en el sector salud por el inadecuado manejo de los RPBI. Se acepta que el riesgo biológico, considerado como exposición accidental, es más frecuente para los trabajadores de la salud, lo cual puede suceder por inoculaciones parenterales (pinchazos, cortes, rasguños), contacto con membranas, mucosas, tejido u otros fluidos altamente infecciosos (p. ej., muestras de laboratorio).

Definiciones Clave según la NOM-087

  • Agente biológico infeccioso: Cualquier microorganismo capaz de producir enfermedades cuando está presente en concentraciones suficientes, en un ambiente propicio, que puede contaminar a un huésped si se presenta una vía de entrada y es susceptible.
  • Agente enteropatógeno: Microorganismo que bajo ciertas circunstancias puede producir enfermedad en el ser humano a nivel del sistema digestivo, se transmite vía oral-fecal.
  • Bioterio: Es un área o departamento especializado en la reproducción, mantenimiento y control de diversas especies de animales de laboratorio, los cuales son utilizados para la experimentación, investigación científica y desarrollo tecnológico.
  • Cepa: Cultivo de microorganismos procedente de un aislamiento.
  • Establecimientos generadores: Son los lugares que estén relacionados con servicios de salud y que prestan servicios de atención médica ya sea ambulatoria o para internamiento de seres humanos, pudiendo utilizar animales de bioterio para investigación o desarrollo.
  • Manejo: Conjunto de operaciones que incluyen la identificación, separación, envasado, almacenamiento, acopio, recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los residuos peligrosos biológico-infecciosos.
  • Muestra biológica: Parte anatómica o fracción de órganos o tejido, excreciones o secreciones obtenidas de un ser humano o animal vivo o muerto para su análisis.
  • Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI): Son aquellos materiales generados durante los servicios de atención médica que contengan agentes biológico infecciosos según son definidos en esta Norma 087, y que puedan causar efectos nocivos a la salud y al ambiente.

La Norma Oficial Mexicana NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002

La RPBI Norma o NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002 regula el manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos, y describe en detalle las prácticas seguras y el equipo necesario para su gestión. Esta es la Norma Mexicana que establece los lineamientos para la separación, envasado, almacenamiento, recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos - RPBI.

Las Autoridades Mexicanas emitieron esta norma inicialmente para que el personal médico y de apoyo estuviera más seguro al realizar sus actividades y así evitar accidentes o contaminación derivada del mal manejo de los residuos peligrosos biológico infecciosos, ya que un factor determinante para la contaminación ambiental o del personal es el manejo inadecuado de los residuos. Sin embargo, esta norma se aplica más allá de solo los establecimientos médicos, ya que cualquier industria puede generar este tipo de residuos, como laboratorios de investigación, la industria alimenticia, fábricas que desechan residuos de animales, tatuadores y consultorios dentro de empresas y muchos más. La NOM-087 nos indica que es de observancia obligatoria para los establecimientos que generen residuos peligrosos biológico infecciosos y los prestadores de servicios a terceros que tengan relación directa con los mismos.

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En el año 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la norma NOM-087-ECOL-1995, la primera dedicada al manejo y tratamiento de los RPBI. Sin embargo, con los criterios empleados para clasificar los RPBI en la norma original, una gran cantidad de residuos que realmente no presentaban peligro alguno fueron identificados como tales, lo que provocó un gran impacto en el gasto para su manejo, llevando a la necesidad de la versión actual que define y clasifica con mayor precisión.

Clasificación de los RPBI

La NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002 clasifica los RPBI en las siguientes categorías principales, cada una con sus especificaciones de manejo y envasado:

  1. Sangre: Incluye la sangre y los componentes de esta, solo en su forma líquida, así como los derivados no comerciales, incluyendo las células progenitoras, hematopoyéticas y las fracciones celulares o acelulares de la sangre resultante (hemoderivados).
  2. Cultivos y Cepas: Abarca cultivos generados en los procedimientos de diagnóstico e investigación, así como los generados en la producción y control de agentes biológico infecciosos. También se incluyen utensilios desechables usados para contener, transferir, inocular y mezclar cultivos de agentes biológico infecciosos.
  3. Patológicos: Se refiere a tejidos, órganos y partes que se extirpan o remueven durante las necropsias, la cirugía o algún otro tipo de intervención quirúrgica, que no se encuentren en formol. Incluye muestras biológicas para análisis químico, microbiológico, citológico e histológico (excluyendo orina y excremento), así como cadáveres y partes de animales que fueron inoculados con agentes enteropatógenos en centros de investigación y bioterios.
  4. Residuos No Anatómicos: Comprende recipientes desechables que contengan sangre líquida; materiales de curación, empapados, saturados, o goteando sangre o cualquiera de los siguientes fluidos corporales: líquido sinovial, líquido pericárdico, líquido pleural, líquido Céfalo-Raquídeo o líquido peritoneal. También materiales desechables que contengan esputo, secreciones pulmonares y cualquier material usado para contener estos, de pacientes con sospecha o diagnóstico de tuberculosis o de otra enfermedad infecciosa; así como materiales desechables de pacientes con sospecha o diagnóstico de fiebres hemorrágicas.
  5. Objetos Punzocortantes: Son aquellos que han estado en contacto con humanos o animales o sus muestras biológicas durante el diagnóstico y tratamiento, únicamente: tubos capilares, navajas, lancetas, agujas de jeringas desechables, agujas hipodérmicas, de sutura, de acupuntura y para tatuaje, bisturíes y estiletes de catéter, excepto todo material de vidrio roto utilizado en el laboratorio, el cual se deberá desinfectar o esterilizar antes de ser dispuesto como residuo municipal.

Residuos Exentos de Regulación Específica como RPBI

Es fundamental comprender que no todos los desechos biológicos o relacionados con el sector salud son clasificados como RPBI y, por lo tanto, no requieren el manejo riguroso establecido por la NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002. Los siguientes residuos no deben ser considerados como RPBI y, en consecuencia, están exentos de su regulación específica:

  • Los desechos que se generen y no provengan de fuentes infectocontagiosas, como por ejemplo:
    • Desechos de personas accidentadas o traumatizadas.
    • Desechos provenientes de trabajo de parto.
    • Desechos de enfermedades psiquiátricas o degenerativas.
  • Torundas de algodón o gasas manchadas de sangre (a diferencia de aquellas empapadas, saturadas o goteando sangre, que sí son RPBI no anatómicos).
  • Material de vidrio utilizado en laboratorios (si no es punzocortante y se desinfecta o esteriliza adecuadamente antes de su disposición como residuo municipal).
  • Muestras de orina y excremento para análisis de laboratorio.
  • Tejidos o partes del cuerpo en formol.

La distinción entre lo que es y no es RPBI es crucial para optimizar la gestión de residuos, reduciendo costos y asegurando que los recursos se concentren en los materiales que realmente representan un riesgo biológico.

Manejo y Disposición de los RPBI: Requisitos de la NOM-087

Para aquellos residuos que sí son clasificados como RPBI, la Norma Oficial Mexicana establece un conjunto de directrices estrictas para su manejo, desde la generación hasta la disposición final. Este proceso integral busca minimizar los riesgos para la salud y el ambiente.

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Clasificación de Establecimientos Generadores y Almacenamiento Temporal

Para efectos de esta NOM-087, los establecimientos generadores de RPBI se clasifican en tres niveles, que determinan los tiempos máximos de almacenamiento temporal:

Nivel Tipo de Establecimiento Generador Periodo de Almacenamiento Temporal Máximo
Nivel I
  • Unidades hospitalarias de 1 a 5 camas.
  • Instituciones de investigación con excepción de los señalados en el Nivel III.
  • Laboratorios clínicos y bancos de sangre que realicen análisis de 1 a 50 muestras al día.
  • Unidades hospitalarias psiquiátricas.
  • Centros de toma de muestras para análisis clínicos.
30 días
Nivel II
  • Unidades hospitalarias de 6 hasta 60 camas.
  • Laboratorios clínicos y bancos de sangre que realicen análisis de 51 a 200 muestras al día.
  • Bioterios que se dediquen a la investigación con agentes biológico-infecciosos.
  • Establecimientos que generen de 25 a 100 kilogramos al mes de RPBI.
15 días
Nivel III
  • Unidades hospitalarias de más de 60 camas.
  • Centros de producción e investigación experimental en enfermedades infecciosas.
  • Laboratorios clínicos y bancos de sangre que realicen análisis a más de 200 muestras al día.
  • Establecimientos que generen más de 100 kilogramos al mes de RPBI.
7 días

Se considera como “Almacenamiento temporal de los residuos peligrosos” al periodo de tiempo transcurrido entre la generación del residuo y hasta su entrega a una empresa de recolección de residuos autorizada. Los lugares destinados al almacenamiento temporal deberán de cumplir con condiciones como tener una ventilación adecuada, estar alejados de fuentes de calor o de controles eléctricos, además de estar identificados, y contar con pisos y paredes que no permitan filtraciones en caso de derrames. Es crucial evitar que los RPBI se mezclen con la basura común, también denominada residuos sólidos urbanos o municipales. No debe de haber residuos tirados en los alrededores de los contenedores o en el almacén temporal. Adicionalmente, los residuos patológicos, ya sean humanos o animales, se deben conservar a una temperatura no mayor de 4°C, lo que requiere almacenes temporales con sistema de refrigeración o refrigeradores específicos.

Recolección y Transporte Externo de RPBI

La recolección y el transporte de los residuos peligrosos biológico infecciosos deben realizarse conforme a los ordenamientos jurídicos aplicables, cumpliendo con los siguientes puntos:

  • Solo podrán recolectarse los residuos que cumplan con el envasado, embalado y etiquetado o rotulado establecido. Las áreas de generación de los establecimientos generadores deberán separar y envasar todos los RPBI de acuerdo con sus características físicas y biológicas infecciosas.
  • Durante el envasado, los residuos peligrosos biológico-infecciosos no deberán mezclarse con ningún otro tipo de residuos municipales o peligrosos.
  • Las bolsas para residuos no anatómicos deben ser de polietileno de color rojo traslúcido de calibre mínimo 200, y para residuos patológicos de color amarillo traslúcido de calibre mínimo 300. Ambas deben ser impermeables, con un bajo contenido de metales pesados, libres de cloro, y marcadas con el símbolo universal de riesgo biológico y la leyenda “Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos”. Las bolsas se llenarán al 80% de su capacidad, cerrándose antes de ser transportadas y no podrán ser abiertas o vaciadas.
  • Los residuos peligrosos biológico-infecciosos no deben ser compactados durante su recolección y transporte.
  • Los RPBI envasados deberán almacenarse en contenedores metálicos o de plástico con tapa, rotulados con el símbolo universal de riesgo biológico y la leyenda “RESIDUOS PELIGROSOS BIOLOGICO-INFECCIOSOS”. Estos contenedores deben ser desinfectados y lavados después de cada ciclo de recolección.
  • Los vehículos recolectores deben ser de caja cerrada y hermética, contar con sistemas de captación de escurrimientos, y operar con sistemas de enfriamiento para mantener los residuos a una temperatura máxima de 4°C. Aquellos con capacidad de carga útil de 1,000 kg o más deben operar con sistemas mecanizados de carga y descarga.
  • Durante su transporte, los residuos peligrosos biológico-infecciosos sin tratamiento no deberán mezclarse con ningún otro tipo de residuos municipales o de origen industrial.

Tratamiento Final de RPBI

Los residuos peligrosos biológico-infecciosos deben ser tratados por métodos físicos o químicos que garanticen la eliminación de microorganismos patógenos y deben hacerse irreconocibles para su disposición final en los sitios autorizados. La operación de sistemas de tratamiento, tanto para establecimientos generadores como para prestadores de servicios, requiere autorización previa de la SEMARNAT. Los residuos patológicos deben ser incinerados o inhumados, excepto aquellos destinados a fines terapéuticos, de investigación y las muestras biológicas para análisis (excluyendo orina y excremento). En caso de ser inhumados, debe realizarse en sitios autorizados por la SSA.

Concientización y Reducción de la Generación de Residuos

El problema real de los residuos no solamente debe centrarse en una gestión correcta, sino también hacer énfasis en evitar su generación y reducir los desperdicios al máximo. Al optimizar técnicas y métodos de análisis, y al cambiarlos por técnicas microanalíticas, se reduce considerablemente la producción de residuos o el consumo de recursos de vital importancia como el agua. Una buena planeación de los servicios ofertados evitaría generar inútilmente residuos, al agendar las consultas y organizar las sesiones de trabajo para disminuir la ocupación de materiales de protección como guantes, cofias y cubrebocas.

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La correcta disposición de los RPBI evita la propagación de fómites y la contaminación de la fauna circundante. Es importante que todos los actores involucrados en la generación, almacenamiento y disposición de los residuos sean conscientes de su participación en el programa institucional para generar una interacción positiva con las autoridades y agentes ejecutores del programa. De este modo se puede fomentar una retroalimentación y perfeccionamiento de las medidas adoptadas. La comunidad estudiantil, en particular, debe estar involucrada real y activamente en el programa porque son responsables mayoritarios de la generación de residuos, por lo que urge una concientización sobre su manejo y reducción.

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