El presente artículo constituye un análisis comparativo de la codificación morfosintáctica de la contabilidad nominal en español. El término contabilidad nominal alude a una dicotomía conformada por sustantivos (o sintagmas nominales) contables e incontables, un fenómeno ligado con la posibilidad de un referente nominal de ser cuantificado directamente como entidades discretas. La marcación morfosintáctica de la contabilidad se da como un reflejo de la manera que el hablante conceptualice y presente gramaticalmente al referente del sintagma nominal; como entidades individualizadas (contable) o como un concepto continuo (incontable). Evidentemente, los rasgos tipológicos más relevantes para este análisis se vinculan con las estrategias empleadas en cada lengua para cuantificar a un referente nominal.
Fundamentos Teóricos
En este artículo nos basamos en la premisa de que la distinción entre sustantivos contables e incontables a nivel morfosintáctico icónicamente refleja una diferencia de significado, una perspectiva apoyada por autores como Wierzbicka (1988), Borer (2005), Bale y Barner (2007), y Pelletier (2012). Por lo tanto, con el fin de dar cuenta de los factores que favorecen las distintas marcaciones gramaticales de la contabilidad, debemos empezar por examinar la semántica del fenómeno.
La dicotomía semántica entre sustantivos contables e incontables se basa, en primera instancia, en la naturaleza del referente. Aunque lo contable no es en realidad el nombre, sino las entidades que denota, el término nombre contable constituye una convención aceptada y bien fundamentada, puesto que los nombres son contables no solo por la naturaleza de lo que designan, sino en función de su comportamiento gramatical.
Similarmente, de acuerdo con la gramática cognitiva de Langacker (1987, 1991), un sustantivo incontable es aquel que tenga un referente que se conceptualiza como una realidad continua e ilimitada, típicamente un líquido, una materia o un polvo. Pelletier (2012: 455) señala que la diferencia básica entre los dos tipos de referentes radica en dos propiedades estrechamente vinculadas.
La primera es que los incontables, a diferencia de los contables, poseen la característica de referencia cumulativa, una noción establecida por Quine (1960). Formalmente, quiere decir que si dos o más referentes del mismo tipo se combinan, la suma se conceptualiza como exactamente lo mismo de lo que eran sus componentes. La segunda característica principal de los referentes incontables es la de referencia divisiva. En estos términos, una entidad incontable puede segmentarse en un número arbitrario de porciones, y cada porción se va a considerar como lo mismo que la totalidad.
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Según señala Chierchia (1998), se suele hablar de la "atomicidad" del referente para aludir a su divisibilidad: un sustantivo contable denota un concepto atómico, o elemento mínimo de la extensión de la palabra, ya que la denotación de la palabra no incluye las partes constituyentes del referente, por ejemplo los componentes de un perro o el hecho de que una rama o una hoja de un árbol no es un árbol.
Manifestación Morfosintáctica en Español
El español posee varias estrategias morfosintácticas diferentes para expresar que un sintagma nominal alude a una entidad conceptualizada como contable.
Marcadores de Contabilidad
También la marcación morfológica de plural constituye una marca del valor ENT#91;+contableENT#93;, puesto que solamente un referente discreto puede expresarse como plural en español. Adicionalmente, muchos de los cuantificadores indefinidos cumplen la misma función. Esto ocurre, entre otros, con muchos, pocos, algunos y varios (en su forma plural), además de ambos y cada; todos implican que el referente es constituido por varias entidades individualizadas y, por lo tanto, es contable. De este modo, dichos cuantificadores, así como todos los números cardinales, funcionan como marcadores sintácticos del valor ENT#91;+contableENT#93;.
Al igual que muchas otras lenguas (Allan 1980: 545), el español no presenta marcadores morfosintácticos de la "incontabilidad", es decir, del valor ENT#91;- contableENT#93;. Como apreciaremos más adelante, la ausencia de marcación explícita de ENT#91;+contableENT#93; no necesariamente significa que el referente sea ENT#91;-contableENT#93; a nivel semántico, ya que el contexto físico o discursivo también influye en la interpretación de este rasgo.
- No solo las construcciones en plural poseen el valor ENT#91;+contableENT#93;; también el numeral uno y los artículos indefinidos cumplen la función de denumeradores, puesto que algo que se puede expresar como una unidad, necesariamente es contable.
- En lo que concierne al determinante cada, el sustantivo al que se añade siempre aparece en singular.
Flexibilidad de los Sustantivos
Tradicionalmente, las gramáticas del español tratan los sustantivos como si fueran inherentemente contables o incontables, es decir, con un valor específico del rasgo ENT#91;contableENT#93; codificado en el lexicón. Sin embargo, como vamos a apreciar, es muy inconveniente postular que la división se dé a ese nivel. Para ilustrar este punto, consideremos los sustantivos agua y arena. Pese a su función prototípica de incontables, existen varias estrategias por medio de las cuales se les puede especificar la cantidad.
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El valor ENT#91;-contableENT#93; de estos últimos sustantivos, el cual representa la idea de materias continuas con referencia cumulativa y divisiva, es evidente ya que no reciben marcación de plural. No obstante, los sustantivos prototípicamente incontables también pueden cuantificarse sin la presencia de un término mensurativo; una variedad de este fenómeno es conocido como el Empacador Universal (ing. Universal Packager), término establecido por Bach (1986).
En estos casos, los sustantivos café y agua sí son enumerados directamente y, además, aparecen en plural si la cantidad es superior a uno. Un fenómeno muy similar es conocido como el Organizador Universal (ing. Universal Sorter) (Bunt 1985). También se puede dar el efecto contrario, mediante un fenómeno denominado Picadora Universal (ing. Universal Grinder) (Pelletier 1975). Esto sucede cuando un sustantivo prototípicamente contable se emplea como incontable.
De los ejemplos anteriores podemos concluir que una gran cantidad de los sustantivos españoles pueden ser tanto contables como incontables, dependiendo de cómo el hablante conceptualice al referente. De hecho, probablemente todos podrían utilizarse en ambos sentidos, dado el contexto adecuado. A este respecto, Pelletier (2012) señala que cualquier objeto podría pasarse por una picadora enorme (la Picadora Universal): si lo hiciéramos con un sombrero, el piso podría llenarse de sombrero; con un elefante, habría elefante por todas partes.
Dado que el valor del rasgo ENT#91;contableENT#93; es determinado por la presencia de una flexión plural o un denumerador, cuyo alcance comprende todo el sintagma nominal, debemos reconocer, al igual que autores como Bunt (1976) y Allan (1980), que dicho valor se les especifica a los sustantivos a nivel sintagmático. De este modo, el núcleo de un sintagma nominal es contable si el sintagma en sí es contable, y viceversa.
Artículos Definidos e Indefinidos
Ya hemos señalado que los artículos indefinidos del singular funcionan como marcadores del valor ENT#91;+contableENT#93; en español. Sin embargo, con los artículos definidos del singular no ocurre lo mismo.
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Sustantivos Contables - (Countable Nouns): Son aquellos que se pueden «contar», es decir que es posible establecer su número en unidades. Los nombres contables se refieren a cosas que podemos contar utilizando números. Tienen una forma para el singular y otra para el plural. El singular puede emplear el determinante "a" o "an".
Sustantivos Incontables - (Uncountable Nouns): Se denominan de esta manera aquellos sustantivos que no se puede determinar su número en unidades. En el caso de los sustantivos incontables no se puede formar el plural, ya que no es posible decir «harinas», «leches», etc. Los nombres incontables se refieren a cosas que no podemos contar. Pueden identificar ideas o cualidades abstractas y objetos físicos que son demasiado pequeños o amorfos como para contarlos (líquidos, sustancias en polvo, gases, etc.).
Los nombres incontables llevan el verbo en singular. No podemos usar a/an con estos nombres. Para expresar una cantidad de un nombre incontable, usamos palabras o expresiones como some, a lot of, much, a bit of, a great deal of , o unidades de medida como a cup of, a bag of, 1kg of, 1L of, a handful of, a pinch of, an hour of, a day of.
Algunos nombre son contables en otros idiomas e incontables en inglés. En estos casos, es preciso seguir las reglas que se refieren a los nombres incontables. Tenga cuidado con el nombre hair: en principio, es incontable en inglés y no se usa en plural.
