Para muchos empleados, pedir un aumento es un proceso confuso e intimidante. Puede ser una conversación incómoda. No quiere que lo malinterpreten, pero también cree firmemente que la pregunta es importante. Con la preparación adecuada, puede sentirse seguro al entrar en una negociación salarial. Esto debería ayudar a eliminar la emoción de lo que puede ser una pregunta difícil para muchos de nosotros.
Una Mirada Bíblica al Trabajo y la Riqueza
Muchas personas se confunden con la pregunta de si la riqueza o la pobreza son indicadores de la espiritualidad de una persona. Déjame decirle claramente, no necesariamente. Tener más o menos dinero no le convierte automáticamente en un “mejor cristiano”. Dios creó tanto a ricos como a pobres. 1 Samuel 2:7 dice: “El Señor da la riqueza y la pobreza; humilla, pero también enaltece.” Independientemente del tamaño de su cheque de pago, usted y yo estamos llamados a ser mayordomos fieles de lo que tenemos.
La Biblia le dice a los empleadores que paguen a sus trabajadores de manera justa. Mira Santiago 5:4, “Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos.” Además, Colosenses 3:23-24 nos recuerda: “Recuerde que no es al hombre por quien está trabajando, sino para el Señor.” Trabajar trae alegría y satisfacción al corazón.
En términos de abundancia, no solo se trata de recibir, sino también de dar. Proverbios 11:24-26 afirma: “El que es generoso, prospera; el que da, también recibe; al que acapara trigo, la gente lo maldice, al que lo vende, lo bendice.”
Preparación Estratégica para Negociar un Aumento
Pedir un aumento de sueldo puede resultar una tarea intimidante, pero muchas de las grandes cosas en la vida lo son. Para que tus posibilidades de obtener una respuesta positiva aumenten, debes tener en mente cuatro preguntas clave: ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Cuánto? Aquí te presentamos pasos fundamentales para prepararte:
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Investigación de Mercado y Valor Personal
- Investigue un poco para descubrir qué pagan típicamente los empleadores por su conjunto de habilidades y nivel de experiencia.
- Estos cálculos pueden variar en función de las regiones, así que tenga en cuenta que si vive en Boise, Idaho, no puede ganar lo que gana la persona que hace su trabajo en la ciudad de Nueva York. Cuesta más vivir en Nueva York que en Boise.
- Eche un vistazo a Salary.com como una herramienta útil.
- Si encuentra en su investigación que está mal pagado en comparación con sus contrapartes regionales, puede argumentar que su trabajo se valora a una tasa mayor que la que recibe actualmente.
- Si, en cambio, usted se encuentra en la cima de su mercado, eso significa que es hora de aumentar sus habilidades. Existen numerosas maneras de hacerlo en la era digital actual. Soy un gran admirador de MOOCS (Cursos en línea masivos) a través de organizaciones como Coursera o EdX.
Demuestra tu Valor y Contribución
Lucas 16:10 dice: “El que es honrado en lo poco también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco tampoco lo será en lo mucho.” En cualquier trabajo, un empleado es responsable de ciertas tareas. Ahora que sabe cómo se compara con los demás, puede ilustrar su contribución a la empresa, contar su historia única.
- ¿Puede ilustrar el impacto de su trabajo? Si está en ventas, sus números deben demostrar su punto.
- A los empleadores les ENCANTAN los datos, así que háganles un favor y prepare los números para presentárselos.
- Mantenga un registro diario de lo que hace para que pueda mostrar el alcance de su trabajo.
- “The Muse” recomienda que prepare una “hoja de logros” de una página; prefiero llamarla “hoja de valor”. Básicamente, lo ayudará a identificar cómo está entregando resultados para la compañía.
- Haga una lista de los rasgos que trae a la mesa que son únicos, valiosos y complementarios.
- Cuando llegue el momento de la reunión, prepara antes las respuestas a posibles preguntas como: ¿Cómo beneficia a tu jefe el darte un aumento? ¿Qué te comprometes a aportar?
La Solicitud Formal y la Negociación
La forma más profesional es dirigirte a la persona responsable de tu salario mediante una carta de solicitud de aumento de sueldo. Utiliza el editor de cartas de presentación de LiveCareer y tu carta se escribirá prácticamente sola. Por ejemplo, en tu solicitud:
- Utiliza expresiones como “ajuste salarial” en vez de “subir el sueldo”.
- Puedes expresar: “Por todo lo anterior, solicito considerar un ajuste salarial del 25% respecto a mi salario actual. Creo que este aumento refleja de manera justa las responsabilidades adicionales que he asumido, el incremento en mi carga de trabajo y los resultados obtenidos recientemente.”
- Es posible que su empleador no responda a su solicitud o contrarreste con un monto menor. Pueden ofrecer disminuir su trabajo o endulzar el trato con más tiempo de vacaciones o un horario flexible. Vale la pena considerar lo que usted vale: ¡a veces el tiempo de vacaciones es mejor que el dinero!
Conoce tu Diseño Profesional
Independientemente de cómo resulten sus negociaciones, es imprescindible saber cómo está diseñado. La evaluación de Career Direct de Crown le ayuda a lograr esto. Examina cuatro áreas clave de su vida: personalidad, habilidades, intereses y valores, para darle recomendaciones de trayectorias profesionales que sean las más adecuadas para usted.
La Fuerza de la Oración: Salmos y Plegarias para la Prosperidad Laboral
En la Biblia católica hay 150 salmos en los que los creyentes encuentran una "respuesta". El libro de los Salmos o Salterio es uno de los más leídos de la Biblia, pues a través de su lectura podemos entender y afianzar nuestra relación con Dios. Los salmos son alabanzas dirigidas directamente a Dios para adorarlo. Los salmos responden a distintos propósitos. Pueden ayudar a alabar o mostrar lamentos. “En los salmos, el creyente encuentra una respuesta. Él sabe que, incluso si todas las puertas humanas estuvieran cerradas, la puerta de Dios está abierta. Si incluso todo el mundo hubiera emitido un veredicto de condena, en Dios hay salvación”, explicó en su momento el Papa Francisco, citado por la Arquidiócesis de Bogotá.
Estas plegarias se adaptan a todos los periodos de la historia y a todos los seres humanos, pues se asientan en la experiencia única y de origen que nos vincula al Señor.
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Salmo para la Prosperidad y Abundancia (Salmo 144)
Uno de ellos se enfoca, específicamente, en la prosperidad y la abundancia, y pide al Señor protección, ayuda en la batalla y bendición para el pueblo. Al rezarlo, podemos presentar a Dios nuestras necesidades concretas: un trabajo digno, un sueldo justo, estabilidad para el hogar y la paz en medio de las dificultades del día a día. A continuación, el Salmo 144:
De David.
Bendito sea el Señor, mi roca,
que adiestra mis manos para la batalla y mis puños para el combate;
mi amor, mi fortaleza, mi ciudadela y mi libertador,
el escudo con el que me protejo, el que somete a los pueblos bajo mi poder.
Señor, ¿qué es el hombre para que te cuides de él,
este mortal para que en él pienses?
El hombre es como un soplo, sus días como sombra que pasa.
Señor, despliega los cielos y desciende,
toca los montes para que echen humo;
haz estallar el rayo y dispérsalos,
lanza tus saetas y destrúyelos.
Extiende tu mano desde lo alto y sálvame,
líbrame de las aguas torrenciales, de la mano de una raza extranjera,
cuya boca dice falsedades y cuya diestra jura en falso.
Oh Dios, voy a cantarte un cantar nuevo,
a tocar para ti la lira de diez cuerdas.
Tú das a los reyes la victoria,
tú salvas a tu siervo David de la espada mortal.
Sálvame y líbrame de las manos de una raza extranjera,
cuya boca dice falsedades y cuya diestra jura en falso.
Que nuestros hijos sean en su juventud como plantas frondosas,
y nuestras hijas como cariátides, modelos de palacios;
que nuestros graneros estén llenos, rebosantes de frutas de todas las especies;
que nuestros rebaños se multipliquen a millares,
a miles y miles por nuestras praderías;
que nuestros bueyes vengan bien cargados,
que no haya brechas ni fugas, ni gritos de alarma en nuestras plazas.
Dichoso el pueblo que tiene todo esto,
dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.
Oraciones para el Trabajo y el Aumento de Sueldo
Aquí encontrarás oraciones para encontrar trabajo y para pedir la bendición de Dios sobre tu trabajo, para que todo vaya bien. Entrar en diálogo con Dios requiere de disposición y una “actitud de fe sincera”.
- Padre Dios, gracias porque puedo comenzar una nueva jornada laboral. Gracias por proveerme este trabajo y por darme las fuerzas y la salud necesarias para realizarlo. Ayúdame a ser eficiente en mi trabajo, a dar lo mejor de mí mismo, pensando que todo lo que hago es una ofrenda a ti. Quiero hacer cada labor como para ti y no para los hombres, enfocándome en tu amor constante y tu provisión. Señor, concédeme las fuerzas físicas y emocionales para hacer un trabajo de buena calidad cada día. Ayúdame a entender la importancia del trabajo que realizo, pues cada labor beneficia a alguien. Quiero entender que soy parte de una cadena de personas y que lo que hago, bendice, anima y ayuda a los demás.
- Señor amado, muchísimas gracias por el trabajo que me has concedido. Sé que es una bendición que ha venido de ti en el momento preciso. Gracias por tu provisión a mis necesidades a través de la empresa en la que estoy. Padre, te pido que bendigas nuestra empresa y el trabajo que realizamos. Guíanos en todo momento, ayúdanos a aprovechar bien el tiempo y a usar nuestras fuerzas y recursos con sabiduría. Padre, bendice a mis jefes y a mis compañeros. Ayúdanos a llevarnos bien, a entendernos y a colaborar los unos con los otros. Danos nuevas ideas para que la empresa pueda avanzar y crecer. Ayúdanos a apoyarnos y a cuidarnos, a velar por el bienestar los unos de los otros. Padre, ayúdame a trabajar con alegría y a ser de bendición para mis compañeros.
- Dios amado, alabo tu nombre en este día y te doy gracias por todas tus bondades para conmigo. Señor, gracias porque tengo un trabajo en el cual me siento útil. Gracias por traerme a este trabajo, gracias por las habilidades que me has dado y que puedo usar aquí. Quiero dar lo mejor de mí, usar todo mi potencial para bendecir y ayudar a otros. Padre, ayúdame en la toma de decisiones y en la organización de mis días. Quiero dar prioridad a lo que es importante para ti y no perder tiempo en cosas menos relevantes. Ayúdame a enfocarme en mis tareas y a hacer bien el trabajo que se me encomienda. Señor, quiero tener sabiduría y entender tu perspectiva en medio de cada situación. Señor mi Dios, quiero tener éxito, prospera mis esfuerzos. Pero, Padre, no quiero enfocarme solo en eso.
- Señor mi Dios, gracias por el trabajo que me has dado, por esta empresa en la que me abriste puertas para que yo tenga un trabajo estable y suficiente sustento diario. Padre mío, te ruego que bendigas todo mi esfuerzo, que mi trabajo traiga alegría no solo a mi corazón, sino también a las personas que se benefician de él. Bendice a cada uno de mis compañeros de trabajo. Dales salud física, emocional y espiritual. Ayúdame a ser un buen testigo de tu amor. Quiero traer tu gozo a este lugar y reflejar tu luz y tu amor para así bendecir a mis compañeros. Te pido también que bendigas esta empresa que nos da trabajo. Te ruego que esta empresa pueda crecer, que siga estable para que podamos seguir trabajando aquí por muchos años. Padre, te ruego que bendigas a mis jefes. Gracias, Dios, porque tú me escuchas y me amas.
- Padre, gracias porque tú conoces mis necesidades, mis aptitudes y mis anhelos. Gracias porque te he visto obrar y proveer en mi vida y sé que puedo confiar en tu ayuda. Señor, tú sabes que ahora mismo necesito un trabajo para poder cubrir las necesidades de nuestra familia. Deseo conseguir un buen trabajo en el cual pueda usar mis talentos, conocimientos y habilidades, un lugar donde haya un buen ambiente en el que nos apoyemos mutuamente. Padre amado, ayúdame a encontrar un buen puesto de trabajo en el que me sienta útil y satisfecho. Señor, quiero vivir dentro de tu voluntad. Por eso te pido que seas tú quien abra las puertas, que vayas delante de mí allanando el camino, que me guíes a la empresa adecuada. Gracias porque tú me acompañas y sé que obrarás concediéndome un buen trabajo.
- Padre Dios todopoderoso, gracias por la bendición del trabajo. Estoy feliz de poder trabajar, pero algunos días son un poco pesados y me siento algo ansioso. Ayúdame a ver mi trabajo con tus ojos, a ver mis compañeros y clientes como tú los ves, y dame tu corazón en todo momento. Señor, en los momentos en los que me siento agobiado, ayúdame a acudir a ti para recibir ánimo y nuevas fuerzas. Guíame siempre para que yo tome las decisiones correctas y no pierda el tiempo en cosas poco productivas. Renueva mi satisfacción y mi gozo al hacer mi trabajo. Quiero dejarme guiar por ti cada día y permitir que tu Espíritu me llene y fluya a través de mí para que otros puedan sentir tu presencia. En tus manos pongo este día de trabajo, Señor.
Nota: Recuerda que estas oraciones son orientativas.
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Cómo Meditar la Palabra de Dios: La Lectio Divina
Para meditar los textos de la Biblia es necesario hacer una Lectio Divina. Es una lectura orante que tiene unos pasos definidos para poder meditar sobre el texto sagrado elegido. De acuerdo con la Arquidiócesis de Bogotá, para hacer una correcta Lectio Divina hay que seguir el siguiente orden:
- Lectura del texto: debe ser atenta y pausada. El lector debe tener una apertura de corazón sincera para recibir el mensaje de la palabra de Dios. También se necesita de paciencia y de disciplina para no distraerse.
- Meditación: es el momento de confrontar la lectura con la propia vida y de reflexionar al respecto. “La Palabra de Dios confronta nuestra vida concreta y la de nuestra comunidad y sociedad. La meditación nos coloca honestamente ante la verdad de Dios y del hombre”, detalla la Arquidiócesis.
- Oración: teniendo claro el mensaje de Dios y cómo aplica en la vida. La oración es una de las herramientas más importantes para las personas que profesan la religión católica. Para rezar no se necesitan intermediarios ni muchas cosas, solo un corazón dispuesto que desee hablar.
