Guerrero es un referente histórico de la minería mexicana. Cuando llegaron los españoles a esta región suriana de Mesoamérica, las sociedades nativas extraían y trabajaban metales preciosos, como oro y plata, que usaban principalmente en artículos ornamentales y ceremoniales. El real de minas de Taxco fue el primero de la Nueva España propiciado por Hernán Cortés, donde se ensayaron las primeras ordenanzas que después se fueron aplicando y adaptando en los nuevos reales de minas.
Durante la Colonia, la producción platera de Taxco y el tianguis comercial en Acapulco fueron los factores determinantes de la economía regional. Se estableció durante los siglos de Colonia una división de trabajo regional y se desarrolló una vocación productiva, resultado de la emergencia de mercados que estaba estrechamente relacionada con los climas y los recursos naturales. Sin embargo, con el movimiento de Independencia y la inestabilidad de la gobernanza, los mineros tradicionales abandonaron las producciones, dando lugar a una disminución drástica de esa actividad.
Evolución y crisis de la minería regional
A pesar de los cambios políticos, la minería era una actividad que había sido practicada durante tres siglos y diversas generaciones vivieron de ella. Después de la Independencia, en la región de Taxco, tanto pobladores como campesinos siguieron extrayendo metales de manera rústica y semiartesanal. Hacia 1849, el estado de Guerrero poseía 12 minerales en acción, aunque la mayoría de las haciendas de beneficio estaban abandonadas y arruinadas.
La historia de la actividad minera en Guerrero ha estado marcada por diversos retos:
- Periodo Colonial: Auge de la plata en Taxco y organización del trabajo regional.
- Siglo XIX: Inestabilidad política, bandidaje y minería de subsistencia.
- Siglo XX: Industrialización, construcción de carreteras y explotación a gran escala.
- Actualidad: Conflictos sociales, inseguridad y resistencia comunitaria.
Fue en la década de los años treinta, con la carretera México-Acapulco, cuando comenzó la extracción minera regular intensiva y con carácter industrial. Esas tres producciones (Taxco, Nukay y Campo Morado) fueron el antecedente directo, con perfil moderno e intensivo a mediados del siglo XX, de la minería regional en Guerrero. Explotaciones que continúan realizándose hasta la actualidad, pasando por diversos dueños.
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Impacto ambiental y resistencias actuales
La tala forestal fue de los primeros y mayores impactos ambientales regionales que tuvo la minería desde tempranas épocas de su explotación. La sierra de Taxco, ricamente poblada con floresta de clima templado, fue intensivamente explotada para todo tipo de apoyos y trabajos en las minas. Como la región de Taxco fue una de las primeras que tuvo una actividad minera importante, los bosques en las dos primeras décadas de Colonia fueron rápidamente talados y modificadas las condiciones ecológicas de su reproducción.
En el presente, la situación ha derivado en tensiones sociales graves. En febrero del 2014, un grupo de hombres armados irrumpió en la comunidad de Santa María Sur, municipio de San Miguel Totolapan. Los pobladores de Carrizalillo emprendieron una de las luchas más emblemáticas desde el 2012 en contra de la empresa. Hace prácticamente un año que permanecemos en campamento afuera de la puerta 4 de la empresa minera Equinox Gold.
Los pueblos de la Montaña y Costa Chica enfrentan distintas amenazas al territorio y a los bienes naturales. Algunas provienen directamente de empresas de capital privado y otras provienen del propio gobierno federal y estatal. “No queremos estar como aquellos pueblos que se están enfermando, que cambiaron sus tierras y ahora se están muriendo”, dijo en 2011 el Comisariado de San Miguel del Progreso (Júba Wajiín).
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