Descubre Todo Sobre el Régimen de Ingresos Asimilados a Salarios: Guía Definitiva y Claves para Ahorrarpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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¿Te han dicho alguna vez “te vamos a pagar por asimilados”? Suena técnico, pero en realidad es más simple de lo que parece. En México, el régimen de ingresos asimilados a salarios ha sido una alternativa para muchas personas físicas que no cuentan con una relación laboral tradicional, pero reciben ingresos similares a un salario.

Los asimilados a salarios son pagos que, aunque no provienen de una relación laboral directa, el fisco mexicano considera similares a los sueldos y salarios, por lo que se les da el mismo tratamiento fiscal. Es decir, el SAT los integra al régimen de asalariados para efectos de retención y declaración de impuestos. No estás en nómina, pero tampoco facturas como freelance. Estás en medio. Te pagan, te retienen impuestos, y tú no tienes que hacer declaraciones cada mes.

¿Qué son los Ingresos Asimilados a Salarios?

El régimen de asimilados a salarios es una modalidad fiscal dirigida a personas físicas en México que permite recibir ingresos como si fueran salarios, pero sin establecer una relación laboral formal. Son personas que trabajan de forma independiente, ya sea para una empresa o para otra persona física, pero sin ser empleados formales. Suelen trabajar por proyectos o por temporadas y no reciben prestaciones de ley como aguinaldo, vacaciones o seguro social. Este régimen está diseñado para quienes dan un servicio ocasional sin firmar contrato fijo. Es decir, no hay relación laboral directa como tal.

Para aquellos que prefieren evitar las complicaciones de registrarse como persona física con actividad empresarial, el régimen de asimilados a salarios es una opción más sencilla. Este esquema es ideal para personas que desean mantener su independencia laboral, sin las complejidades fiscales asociadas a ser un trabajador por cuenta propia.

Marco Legal y Fundamento Fiscal

Los asimilados a salarios sí tienen base legal. Este esquema está contemplado en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), principalmente en el artículo 94 y el 150, donde se regula cómo se consideran estos ingresos y su cálculo. Los ingresos asimilados a salarios son una figura prevista en el artículo 94 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). Es importante subrayar que el tratamiento como salario aplica exclusivamente para efectos fiscales. El Artículo 94 de la LISR establece los tipos de ingresos que pueden considerarse como asimilados a salarios, así como los límites y condiciones que deben cumplir los contribuyentes.

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Características Clave de los Asimilados a Salarios

Este esquema tiene varias características que lo hacen diferente al trabajo tradicional:

  • Son personas que trabajan de forma independiente, sin estar en nómina.
  • No emiten factura ni pagan IVA, a diferencia de los que están por honorarios.
  • La empresa les retiene el ISR (30%), así que no tienen que hacer declaración mensual.
  • No hay relación laboral como tal, o sea, no hay subordinación.
  • El pago se hace como si fuera nómina, pero sin prestaciones.
  • El trabajador debe estar registrado en el SAT y tener su RFC.

Quien contrata los servicios no está obligado a solicitar recibos de honorarios, así que no aplica el pago de IVA. No. Los ingresos asimilados a salarios no causan IVA porque el SAT los trata como si fueran sueldos y salarios.

Diferencias entre Salario y Asimilado a Salario

La clave está en la relación que tienen con la empresa. Sueldos y salarios se pagan dentro de una relación laboral subordinada. Ingresos asimilados a salarios se pagan sin relación laboral directa. El régimen de sueldos y salarios e ingresos asimilados a salarios agrupa ambos tipos de ingresos dentro del marco fiscal del ISR. La LISR los agrupa porque en ambos casos el impuesto se calcula y retiene de manera similar.

Un trabajador asalariado tiene un contrato formal, recibe prestaciones como aguinaldo, vacaciones, seguro social y todo lo que marca la ley. Es parte de la nómina y tiene derechos laborales completos. En cambio, los asimilados a salarios trabajan de forma independiente. No hay contrato laboral como tal, ni prestaciones, ni seguridad social. Es una relación más flexible y temporal.

Ambos esquemas están sujetos a la retención de impuestos, el cálculo de asimilados a salarios tiende a ser más sencillo, ya que la empresa retiene directamente el ISR. Menos obligaciones para el empleador, pero también menos derechos para el trabajador. Por eso es importante entender bien este esquema antes de usarlo.

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Implicaciones Fiscales y Legales

Si eres empleador, debes retener el ISR correctamente y a tiempo. No estás obligado a dar prestaciones ni afiliar al IMSS, pero sí debes cumplir con tus obligaciones fiscales. Si no lo haces bien, el SAT te puede buscar. Y si tú cobras como asimilado, no te confíes. Aunque no des facturas ni pagues IVA, sí debes revisar tus pagos, pedir tu CFDI y hacer tu declaración anual, sobre todo si trabajas con más de una empresa.

En el caso del régimen de ingresos asimiladores al salario, los contribuyentes pagan el ISR a través de las retenciones realizadas por el empleador. Es importante destacar que los empleadores tienen la responsabilidad de realizar las retenciones y cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes al régimen de sueldos o esquema de asimilados. Si no hay evidencia clara, el SAT o el IMSS pueden decir que sí hay relación laboral y ahí es donde vienen las multas, recargos y cuotas que nadie quiere pagar.

Beneficios del Esquema de Asimilados a Salarios

Este tipo de pago se usa sobre todo cuando el trabajo será temporal, por proyecto o tendrá una duración corta, nada de relaciones laborales de largo plazo. ¿Por qué lo eligen muchas empresas? Porque tiene ventajas interesantes:

  • Es 100% deducible de impuestos.
  • No hay que afiliar al trabajador al IMSS, así que se evitan cuotas obrero patronales.
  • No hay obligaciones laborales al terminar el contrato (ni liquidaciones ni finiquitos).

Para quien da el servicio, también hay cosas buenas: pueden organizar su tiempo como quieran, trabajar con varias empresas a la vez y tener más control de su trabajo.

Para una empresa significa simplificar la contratación de personal temporal sin generar compromisos laborales a largo plazo, lo que le permite prescindir del pago de seguridad social y/o cuotas al IMSS; eso reduce costos operativos. El esquema de ingresos asimilados a salarios cobra especial relevancia en organizaciones que buscan adaptarse a modelos de trabajo más flexibles, incorporar talento altamente especializado o cubrir necesidades específicas sin ampliar su plantilla fija.

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¿Cuándo Aplicar y Cuándo No el Régimen de Asimilados a Salarios?

El esquema de asimilados a salarios puede ser una muy buena opción cuando necesitas sumar a un profesional independiente por un tiempo limitado. Ideal para proyectos específicos donde se requiere experiencia, autonomía y cero supervisión. Generalmente, son compañías que requieren personal por temporada o de forma eventual, como desarrolladoras de software, agencias de marketing o empresas que realizan proyectos temporales.

Pero si estás pensando usarlo para alguien que va a estar tiempo completo o por años... Ahí sí cuidado. Aunque los asimilados a salarios pueden ofrecer cierta flexibilidad en contrataciones por proyecto, hay situaciones donde su uso se vuelve riesgoso e incluso improcedente. Estas son señales claras de que no se debe aplicar esta figura:

  • Existe supervisión directa y continua por parte de un jefe inmediato o del equipo de gestión.
  • La persona cumple un horario fijo, definido por la empresa, no por acuerdo entre partes.
  • Realiza funciones permanentes, no tareas puntuales ni proyectos con fecha de cierre.
  • Tiene dependencia económica total de la empresa, sin otros ingresos ni autonomía profesional.

Cuando se presentan estas condiciones, el vínculo laboral es evidente. Aplicar esquemas no adecuados en estos casos puede derivar en fiscalizaciones, sanciones o reclamaciones por parte del trabajador. No es recomendado en contratos de larga duración, pues el SAT puede detectar la falta de seguridad social y generar problemas legales para la compañía. El problema no está en la figura, sino en aplicar el esquema sin criterio, sobre todo cuando el rol en realidad exige una relación de subordinación y permanencia.

Requerimientos para una Correcta Aplicación

Para que el esquema de asimilados a salarios funcione bien, debe haber un análisis tanto de la empresa como del trabajador, para saber si se adapta a las necesidades de la relación laboral. Para evitar problemas, asegúrate de cumplir con estos puntos:

  • El ingreso pagado no debe ser más del 51% del total de ingresos de la persona.
  • Nada de subordinación. El profesionista debe trabajar por su cuenta, sin horarios, sin jefes.
  • Tener un contrato de prestación de servicios que diga claramente las condiciones del trabajo y el pago.
  • Pedir una carta donde el prestador diga que acepta el pago por asimilados.

También es clave que el patrón:

  • Retenga y pague el ISR como se debe.
  • No afilie al IMSS ni otorgue prestaciones si no hay relación laboral.
  • Y sobre todo, tenga todo bien documentado, por si en algún momento llega una revisión.

Este esquema puede ser útil, pero solo si se usa bien. No es para cubrir relaciones laborales reales. Si se usa mal, lo barato sale carísimo.

Cálculo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para Asimilados a Salarios

Para el cálculo del ISR se utiliza la misma tarifa de la Ley del ISR que se emplea para sueldos y salarios. A continuación, se presenta un ejemplo de cálculo para un honorario asimilado a salarios de $15,000 MXN:

Concepto Monto (MXN)
Honorario asimilado $15,000.00
(-) Límite inferior $14,644.65
(=) Excedente $355.35
(x) % sobre excedente 17.92%
(=) ISR marginal $63.66
(+) Cuota fija $1,339.14
(=) ISR Neto $1,402.80
Resumen de pago:
Honorario asimilado $15,000.00
(-) ISR $1,402.80
(=) Neto Asimilado $13,597.20

Gestión Correcta del Esquema y Consideraciones para el Futuro

Llevar bien el control de los pagos bajo el esquema de asimilados a salarios no solo evita dolores de cabeza, también te libra de problemas con el SAT. Aquí van algunos tips que sí funcionan en la vida real:

  • Conoce las reglas del juego: Antes de aplicar este esquema, asegúrate de entender bien lo que permite (y lo que no) la ley. No se trata solo de pagar, sino de hacerlo bien.
  • Evalúa caso por caso: No todos los servicios aplican como asimilados. Antes de usar este régimen, revisa si realmente encaja con la naturaleza del trabajo que estás contratando.
  • Registra todo con lupa: Fechas, montos, retenciones, contratos, avisos. Tener todo bien documentado te salva en caso de una revisión. El SAT no perdona “se me olvidó”.
  • Capacita a tu equipo: A veces el problema no es la intención, sino la falta de información. Asegúrate de que tu área de nómina y contabilidad entiendan bien cómo manejar este esquema.
  • Pide ayuda cuando lo necesites: Si algo no te queda claro, acude con un fiscalista o un experto en nómina. Más vale pagar una consulta que una multa con recargos.

Para que el uso de sueldos y salarios o ingresos asimilados a salarios sea realmente una herramienta de valor, y no una fuente de riesgos, las compañías deben adoptar un enfoque preventivo y estratégico. Es importante para las empresas, dentro de sus buenas prácticas, el tener un control adecuado de los recibos emitidos, retenciones de ISR y documentación contractual, ya que esto ayuda a evitar inconsistencias ante una revisión del SAT.

En 2026, el régimen de asimilados a salarios no tuvo cambios de fondo. El límite anual se mantiene en 75 millones de pesos, por lo que sigue siendo una opción viable incluso para ingresos elevados. La principal actualización vino por el lado de las tablas de ISR, que se ajustaron por inflación. Esto puede traducirse en una ligera disminución en el impuesto retenido mes a mes. Eso sí, si en algún ejercicio rebasas el tope permitido, ya no podrás tributar bajo este esquema en el siguiente año y tendrás que migrar a un régimen que implique emitir facturas, llevar contabilidad y presentar declaraciones periódicas.

De cara al esquema de ingresos asimilados a salarios en 2026, el contexto regulatorio y de fiscalización en México seguirá evolucionando. Las autoridades han dejado claro que el enfoque ya no está únicamente en la forma contractual o fiscal, sino en la realidad operativa de las relaciones de trabajo. Para las empresas, esto implica anticiparse, revisar sus esquemas actuales y fortalecer la coordinación interna para evitar riesgos innecesarios. Las relaciones cambian con el tiempo.

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