Muchos pensamos que negociar las condiciones de nuestro salario consiste en pedir más dinero cuando en realidad, se trata de hacer una reflexión entre lo que ofreces a la compañía y lo que recibes de ella. Si el resultado de esta operación resulta negativo, significa que es el momento de negociar una subida de sueldo. Negociar tu salario es parte del contrato laboral, no una excepción a él. La buena noticia es que pedir un aumento de sueldo es una habilidad que se aprende. Con la preparación adecuada, el momento correcto y los argumentos justos, puedes tener esa conversación con seguridad y aumentar seriamente tus posibilidades de obtener un resultado positivo.
Por mucho que estemos convencidos/as de merecer este aumento, lo más normal es que esta conversación nos genere tensión y estrés. Cuando llegamos a esta conclusión, es importante articular bien nuestro discurso, informarnos de las condiciones generales del sector y defender nuestra valía de la manera más objetiva posible. Si llevas tiempo en el mismo puesto sin un ajuste salarial real, es probable que la inflación ya haya erosionado tu poder adquisitivo sin que nadie te lo haya compensado. En ese contexto, solicitar un aumento de sueldo no es un capricho, es una necesidad económica concreta.
Preparación para solicitar un aumento de sueldo
Pedir un aumento de sueldo requiere la misma preparación que cualquier reunión importante. Cuanto más claros sean tus argumentos y tus datos, más fácil será sostener una conversación convincente. La preparación de tus argumentos es crucial cuando se trata de pedir un aumento. Plantéate tu negociación salarial como un proyecto profesional. Compila los datos necesarios para defenderlo y, a partir de ahí, diseña tu estrategia.
Investiga el mercado y las condiciones salariales
Es imprescindible que las tengas en cuenta a la hora de solicitarlo y utilices esta información como un argumento más en tu petición. Realiza un análisis de la situación y conoce cuánto ganan las personas que desempeñan tu trabajo, dentro y fuera de tu empresa. Puedes consultar nuestros estudios salariales de Michael Page para obtener datos actualizados. Guarda esta información para ti; te servirá para definir qué aumento salarial es razonable. Puedes echar un vistazo a la situación del mercado laboral que te rodea, puede ser una gran idea para saber si realmente estás cobrando menos que otros profesionales en tu sector.
Como norma general, los perfiles estratégicos son los que tienen mayor probabilidad de conseguir este aumento de sueldo. Este es el caso de los/as profesionales que trabajan en los departamentos de Operaciones, Marketing, Finanzas o Ventas o aquellos perfiles altamente demandados por el mercado, como pueden ser los/as técnicos/as e ingenieros/as. Los datos del último decil de salarios de empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA) son reveladores. El salario medio mensual bruto aumentó un 2,8 % respecto al año anterior. Actividades financieras y de seguros fue la actividad económica con los salarios más elevados.
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Haz un inventario de tus logros y su impacto
Antes de lanzarte a pedir un aumento de sueldo, es importante que tengas claros los motivos. Siéntate y escribe, con números concretos, qué has aportado a la empresa en el último año. No se trata de hacer una lista de tareas, se trata de traducir tu trabajo a impacto medible: clientes ganados, procesos mejorados, proyectos entregados a tiempo, costos reducidos, equipos liderados. Recopila todos los éxitos y objetivos que hayas alcanzado como profesional. Este será el mejor argumento que tengas a tu alcance para conseguir tu meta.
Si manejas métricas en tu trabajo (ventas, tiempos de entrega, satisfacción del cliente, tráfico web, lo que sea), esos datos son tu mejor argumento. Un jefe que escucha "mejoré la tasa de conversión un 18% en seis meses" tiene mucho menos margen para decir que no que uno que escucha "he trabajado muy bien este año". Trabájalo y refléjalo con datos. Además de realzar tus logros, es muy positivo que trates el tema de manera constructiva: comenta la satisfacción que ha supuesto para ti ir alcanzando todas esas metas, y así evitarás reducir la conversación a una simple cuestión monetaria.
Define el aumento salarial que vas a pedir
Llega a la conversación con un número o un rango claro en mente. Pedir un aumento "de lo que puedan" transmite falta de seguridad y le da todo el control a tu empleador. Piensa que una vez que acepten subirte el sueldo, tendrás que esperar cierto tiempo para poder pedir otro, por lo que más vale que juegues bien tus cartas para obtener la cantidad que realmente consideras justa o la cifra más cercana.
La recomendación general de los expertos en recursos humanos es solicitar un incremento de entre el 10% y el 20% de tu salario actual:
- Entre el 10% y un 15%: Es el porcentaje estándar si te mantienes en el mismo puesto, ideal para ajustar tu sueldo a la inflación y premiar tu buen rendimiento.
- Entre el 15% y un 20%: Es la cifra competitiva si has asumido nuevas responsabilidades, lideras proyectos o has tenido un ascenso.
El momento oportuno para tu solicitud
Para que esta conversación sea un éxito, tienes que medir muy bien cuándo debes hacerlo. El timing es fundamental para solicitar un incremento salarial. Respecto al tema tiempo, depende de cada situación concreta. Sin embargo, conviene dejar pasar al menos un año desde una solicitud de aumento a otra. De entrada, porque no parece serio ni es motivador hacerlo cada menos tiempo.
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Escoge el contexto y la situación adecuados
Lo mejor es que busques un contexto formal para desarrollar esta conversación. Puedes aprovechar una situación que ya venga dada, como una evaluación personal, o bien, organizar una reunión ad-hoc con tu responsable para tratar el tema en cuestión. Solicita un espacio específico para hablar de tu desarrollo y compensación. Ese solo gesto comunica que te lo tomas en serio, y pone al otro en posición de escuchar con atención. Al contrario: concierta formalmente una entrevista con una duración mínima de media hora. En la medida de lo posible, no anticipes el propósito.
Un mensaje sencillo puede ser: "Me gustaría agendar una reunión para hablar sobre mi trayectoria en el equipo y mi compensación. ¿Tienes disponibilidad esta semana o la próxima?" Directo, profesional, sin rodeos. Evita solicitar un aumento durante crisis empresariales, después de cometer errores importantes, o cuando la compañía pasa por dificultades financieras. No puedes abordarlo en el pasillo ni comentárselo aprovechando una reunión o un descanso.
Valora la situación económica de la empresa
Es muy importante que analices el contexto económico en el que se encuentra la compañía para que puedas negociar las condiciones con fundamento. Entender el estado de la salud económica de la organización te permitirá presentar tu solicitud en un contexto apropiado, evitando plantear demandas en momentos inoportunos para la empresa. Además, demostrarás que tu interés por el bienestar de la compañía va más allá de tus beneficios personales, lo cual puede ser valorado positivamente por tus superiores. Recuerda que tus expectativas deben ser coherentes con los resultados y la situación de la empresa.
Cómo comunicar y negociar tu aumento de sueldo
Cuando comiences a argumentar, demuestra que no solo estás pensando en tu beneficio personal. Pedir bien tu aumento de sueldo es determinante. Sé natural y humilde, pero con precisión y confianza. Debes ser tú mismo. Mostrar y respaldar tu propuesta con los valores, las actitudes y las cualidades que te hacen ser quien eres. Es precisamente por ellos por los que mereces un aumento.
Prepara tu discurso y argumentos
Prepara tu discurso. Reúne la información adecuada y elabórala con tiempo. Ensaya respuestas a preguntas como "¿Cuáles son tus expectativas salariales?" y calcula tu valor en el mercado laboral, considerando el salario mínimo interprofesional (SMI), las subidas salariales en tu sector y los complementos salariales. Con una preparación sólida, estarás en una mejor posición para negociar un acuerdo justo que refleje tu verdadero valor en la empresa. Cuando llegue el momento de la reunión, prepara antes las respuestas a posibles preguntas como: ¿Cómo beneficia a tu jefe el darte un aumento? ¿Qué te comprometes a aportar?
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Comunica tus logros y valor a la empresa
Comunica los logros que has conseguido dentro de la empresa. Las razones para que la empresa te suba el sueldo siempre van a a estar ligadas a tu productividad, así que pon el foco en este punto. Puedes poner en valor tu compromiso con la organización y lo involucrado que estás con el proyecto empresarial. Además de recordar los logros que has alcanzado en el desempeño de tu trabajo, comenta las ideas o planes de futuro que tienes para seguir mejorando y/o creciendo en tu puesto de trabajo. Logros que aumenten la productividad o reduzcan costos son especialmente valorados.
Evita comparaciones con salarios de compañeros
Ten en cuenta que pedir un aumento de sueldo es algo personal y que se mide en base a tus resultados laborales. Por eso es clave que evites hablar de la situación de otros/as compañeros/as, y más cuando estos datos son confidenciales. La mejor forma, como comentábamos anteriormente, es que consultes estudios de remuneración del mercado laboral para puestos similares al tuyo. Estos te darán una visión global de la situación y podrás hacer una comparación veraz y objetiva. El comentario de: «X persona trabaja menos y cobra más» te dejará en mal lugar y el interlocutor percibirá que estás entrometiéndote en un tema que no es de tu incumbencia.
Adopta una actitud asertiva y profesional
El tono con el que solicitas una subida salarial debe ser siempre asertivo, es decir, honesto y firme, pero sin ser agresivo ni tampoco demasiado apocado. En el término medio está la virtud. Si pides un aumento salarial en tono enfadado, puede sonar a ultimátum y es muy posible que incomodes a tu superior, generando el efecto contrario. Si solicitas una subida concreta de tu salario (por ejemplo, de un 5 o 10%) puede sonar muy rígido y restar margen de maniobra a la negociación.
Escucha y valora. Practica la táctica del silencio tras expresar tus ideas. Escucha con los oídos, con los ojos y con el corazón: la comunicación extralingüística es una valiosa fuente de información. Sé categórico, pero sin presionar ni bloquear. Debes dejar claro tu compromiso y voluntad de conseguir el aumento. Pero también, has de abrir vías de negociación y facilitar el acuerdo. La mejor forma de lograrlo es tener un plan B que te otorgue flexibilidad. Apela a la afectividad. Recuerda que las batallas oratorias se ganan en el corazón.
Otras formas de mejorar tu remuneración: Salario Emocional y Retribución Flexible
Debes presentarte a esta negociación con firmes convicciones, pero abierto también a acuerdos diferentes. De hecho, el denominado salario emocional es cada vez más valorado por los empleados y los contratadores. La pandemia y sus consecuencias han contribuido a valorar estas cuestiones muy positivamente. Aun así, que la empresa no esté pasando por una buena situación no tiene por qué implicar que no puedas pedir una mejora de las condiciones. En este sentido, buscar alternativas al incremento económico como una remuneración en especie o bonus especiales por el buen rendimiento puede ser una buena opción.
Cada vez se están incluyendo más elementos que complementan el salario fijo y variable. Se trata de mejoras sustanciales que van más allá del dinero y que enriquecen tu paquete salarial. Las más comunes son:
- La llamada retribución flexible, como los tickets restaurante, una guardería en el centro de trabajo, acceso a formación especializada.
- Seguros médicos o de vida.
- Coche de empresa.
- Servicios relacionados con la salud y el bienestar, como frutas o bebidas gratuitas, descuentos parciales en gimnasios, una mayor conciliación o la posibilidad de teletrabajar.
- Crecimiento profesional.
Todos estos elementos extra pueden servir para complementar tu salario fijo. Averigua qué ofrece tu empresa y tenlo en cuenta a la hora de renegociar tus condiciones.
Qué hacer si la respuesta es negativa
Si tu solicitud es rechazada, mantén la calma y agradece a tu jefe/a por el tiempo dedicado. Si a pesar de poner en práctica todo lo anterior no consigues ese aumento de sueldo, es importante que escuches los motivos de la empresa. Es probable que su situación financiera no sea la mejor o que considere que actualmente no es el momento para hacerlo. Sé flexible y escucha alternativas. Quizás no puedan subirte el salario monetario, pero puedan proporcionarte otros beneficios o retribuciones en especie: seguro médico, descuentos, formación, etc.
Una negativa no es el fin de la conversación. Considera otros aspectos que pueden ser negociables y pide feedback sobre cómo puedes mejorar para alcanzar tus objetivos salariales en el futuro. Si tienes la posibilidad de cambiar de empresa, tu posición de fuerza será mucho mayor. Podrás plantear a tu superior esa oferta alternativa y hacerle saber que vas en serio. Eso sí, no vayas de farol. ¿Sabes que los profesionales que cambian de empresa aumentan sus ingresos en un 7,3 % de media? El promedio en los que se quedan en su misma compañía es del 3 %.
Verdaderamente, tu capacidad de negociación está condicionada siempre por la denominada alternativa mejor al acuerdo negociado (AMAN). Asimismo, esa posición de fuerza depende sobre todo de lo que estás aportando a la empresa. Si eres fácilmente prescindible, estarás en una posición de desventaja. Esto no significa que debas renunciar a negociar un incremento del salario. Si crees que verdaderamente mereces cobrar más y no lo consigues, recuerda que hay mucho mundo fuera y activa tu búsqueda de trabajo.
Solicitar el aumento de sueldo por escrito
Es una posibilidad que no debes descartar, especialmente si tus dotes de comunicación personal no son, todavía, las idóneas. Existen otros casos, además, en los que la dificultad para quedar con el responsable invita a optar por esta fórmula. La forma más profesional es dirigirte a la persona responsable de tu salario mediante una carta de solicitud de aumento de sueldo. ¿Cuáles son las claves y principios?
- Prepara tu comunicación escrita con tiempo.
- Fundamenta tu solicitud con datos objetivos.
- Ordena la información y facilita su lectura.
- Redacta con frases y párrafos cortos.
- Sé directo, pero también preciso. Formal, aunque cordial.
- Organiza tu texto en una introducción, un desarrollo y una conclusión.
- Esta última ha de ser explícita: concreta qué aumento de sueldo o mejora solicitas. En la intro, crea un vínculo emocional y despierta el interés.
- Redacta con actitud positiva. Escribe desde la humildad y la confianza, de una manera asertiva.
- Ten paciencia. Una vez enviado el documento, sé paciente. Las cosas llevan su proceso y han de fluir bien.
