Un satélite es un objeto natural o artificial que orbita alrededor de otro más grande. En el universo, asteroides o satélites como la Luna orbitan planetas o estrellas.
Satélites Naturales y Artificiales
La Luna es un satélite natural y es el único objeto natural que gira alrededor de la Tierra. Sobre la atmósfera terrestre también orbitan otros aparatos muy complejos que fueron creados por el ser humano con distinto fin. Estos son satélites artificiales.
Usos de los Satélites Artificiales
Los satélites artificiales se utilizan para enviar y recibir comunicaciones de uso masivo como telefonía, televisión o Internet; para hacer pronósticos del clima o para prestar servicios educativos y de salud en zonas inaccesibles para otras tecnologías más tradicionales; e incluso algunos satélites han sido lanzados al espacio con fines militares y de investigación científica.
El Primer Satélite Artificial
El primer satélite artificial considerado como tal lanzado al espacio fue el Sputnik y fue colocado en órbita por Rusia en octubre de 1957. Se trataba entonces prácticamente de un aparato experimental de 56 centímetros de tamaño y 83 kilos de peso con capacidad de apuntar un rayo de luz sobre la superficie terrestre.
Tipos de Satélites
Existen satélites del tipo geoestacionario, que orbitan de Este a Oeste sobre el Ecuador, y los “polares”, que viajan en dirección norte-sur, hacia los polos de la Tierra.
Lea también: Tramitar Constancia de Situación Fiscal
Componentes Esenciales de un Satélite
Un satélite también debe estar conformado por cuatro partes esenciales para su correcto funcionamiento en el espacio:
- Una fuente de energía.
- Antenas para recibir y enviar información.
- Un sistema para resguardar y/o procesar datos.
- Un control de acción que puede ser gestionado desde la Tierra.
También deben considerarse sistemas térmicos, de software y otras tecnologías en el caso de los aparatos de más reciente generación.
Colocación de Satélites en el Espacio
Para lanzar satélites artificiales al espacio se logra gracias al apoyo de naves espaciales que despegan de lugares apropiados para este fin, como la Guyana Francesa y la Florida, en el caso de América. Estos aparatos se colocan a una determinada distancia de la Tierra y esa ubicación y la banda de señales a utilizar es un indicativo de la finalidad que se les tiene asignado, por ejemplo, para servicios de televisión digital, internet de banda ancha, elaboración de mapas y posicionamiento (GPS), o para revisiones meteorológicas.
Para el servicio de Internet satelital algunas empresas y gobiernos comienzan a utilizar satélites capaces de transmitir a través de la llamada Banda Ka, a 35,000 kilómetros de la superficie terrestre. Y existen otros aparatos que se colocan a 240 kilómetros de la Tierra.
Clasificación por Tamaño
Los satélites se redefinen nuevamente en categorías por su tamaño, ocupación o área de cobertura. Existen satélites con hasta 1,000 kilogramos de peso y otros de entre uno y diez kilos que se conocen como “nano-satélites”. También se utilizan otros llamados “Femto-satélites” de menos de un kilogramo de peso para fotografiar algunas regiones del planeta.
Lea también: Funcionamiento del RFC
Vida Útil de un Satélite
Los satélites tienen un tiempo de vida predeterminado desde que se diseñan. Algunos han operado por más de dos décadas sin interrupciones, pero aun así ha llegado a ocurrir que éstos “mueren” antes de su tiempo, que se pierde control de ellos o que chocan con otros objetos que rondan por el espacio y entonces se convierten en basura espacial. Aunque en realidad los satélites artificiales flotan indefinidamente en el espacio y no siempre caen en suelo terrestre debido a su velocidad de movimiento y por la propia curvatura de la Tierra, que los hace girar alrededor de ella y es por eso que en algunos gobiernos existen planes para “reciclar” sus materiales en la misma órbita del planeta.
México y la Tecnología Satelital
México es pionero en la industria satelital dentro de América Latina. En el año de 1968 contrató capacidad para divulgar las Olimpiadas de ese año a todo el mundo en transmisión a color. También ha vivido momentos negros, como la desintegración del satélite Centenario en mayo de 2015 antes de ser colocado en su posición en órbita. Ese satélite se desintegró a 161 kilómetros de la superficie terrestre y con él una inversión de 300 millones de dólares. El país también ha hecho historia con los satélites Morelos I, Morelos II y los aparatos Solidaridad I y II; y además, existe el satélite Bicentenario. El gobierno federal trabaja en un plan para desarrollar otro satélite que sustituya al Centenario.
Importancia y Pruebas de Rendimiento
La tecnología satelital desempeña un papel fundamental en el broadcast de TV, el GPS, así como en los sistemas de comunicación celulares y generales. Por consiguiente, los fabricantes y operadores de satélites tienen la tarea de asegurar el rendimiento máximo de la carga útil. Las pruebas en órbita son un paso clave para mantener los niveles de rendimiento exigidos en los diversos sistemas. Los sistemas automatizados de prueba y medición en órbita realizan pruebas rápidas y confiables de carga útil tras el lanzamiento del satélite. Con un sistema de prueba y medición en órbita, los operadores pueden estar seguros de que sus sistemas de comunicaciones satelitales operan al más alto nivel de rendimiento.
Para asegurar el máximo rendimiento del sistema, la puesta en servicio y validación de satélites en el espacio es una tarea complicada que requiere de minuciosas pruebas en órbita. Esto se complica aún más complicado por los requisitos de New Space, quien principalmente utiliza constelaciones LEO y MEO. Todas las pruebas deben llevarse a cabo dentro de este periodo de tiempo, lo que requiere de sistemas automatizados de prueba y medición de carga útil en órbita, así como de equipamiento de T&M de alto rendimiento.
Lea también: CURP y RFC: Paso a paso para obtenerla
tags: #datos #informativos #satelites
