Descubre los Mejores Subsidios y Apoyos para la Transformación Digital de tu Naciónpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

La digitalización es la oportunidad transformadora de nuestra época. Las tecnologías digitales están transformando el mundo de manera radical. Sus posibles beneficios para el bienestar y el progreso de las personas y las sociedades y para nuestro planeta son inmensos. Ofrecen la prometedora perspectiva de acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Todos los servicios cruciales que respaldan el desarrollo -como los hospitales, las escuelas, la energía y la agricultura- requieren de conectividad y datos. La infraestructura y las plataformas que sustentan estas conexiones deben estar disponibles, ser asequibles y ser seguras para que los países en desarrollo prosperen.

La inteligencia artificial y la revolución de los datos están acelerando las capacidades digitales de muchos, pero acentuando las diferencias a medida que los países pobres se quedan aún más rezagados. Sin acceso a internet y sin las habilidades necesarias para utilizar las tecnologías digitales de manera efectiva, miles de millones de personas quedan excluidas del mundo moderno.

La Brecha Digital Global: Un Desafío Fundamental

Alrededor de un tercio de la población mundial, o 2600 millones de personas (i), permanecieron desconectadas en 2023. Mientras que más del 90 % de los habitantes en los países de ingreso alto usaban internet en 2022, solo una de cada cuatro personas en los países de ingreso bajo (i) utilizaba este servicio, y 850 millones (i) carecen de algún tipo de identificación. La comunidad mundial debe hacer más para ayudar a las naciones en desarrollo a ponerse al día, acelerar la adopción de tecnologías digitales y garantizar que todos puedan aprovechar los beneficios.

El logro de los resultados positivos derivados de la economía digital no es automático, especialmente por la marcada brecha digital que existe entre países desarrollados y en desarrollo (CEPAL 2013). Este último concepto, hace referencia a "la brecha entre individuos, hogares, negocios y áreas geográficas en diferentes niveles socioeconómicos con respecto a sus oportunidades de acceso a TIC y su uso para una amplia variedad de actividades" (OCDE 2001 citado en Gómez et al. 2019, 51-52). Así, cuando el acceso, uso y apropiación de estas herramientas es limitado o nulo, el resultado radica por una parte, en la exclusión de personas de la SI y, por otra, en el estancamiento de procesos de innovación y avances técnicos en diversos sectores productivos (Gómez et al. 2018). De hecho, es por ello que se afirma que la brecha digital refleja las diferencias educativas y económicas a nivel social, dentro de un mundo marcado por las innovaciones tecnológicas (Castro y Zamora 2009; Vand Dijk 2006). Por lo mencionado, hoy en día su minimización resulta crucial, especialmente para los países en desarrollo como los latinoamericanos, pues constituye un obstáculo para el mejoramiento de la calidad de vida de las personas (Castro y Zamora 2009).

Aun así, encontrar una solución resulta complejo, pues factores como la falta de acceso a la conectividad del ciberespacio en entornos urbanos y rurales, limitado por elementos que guardan relación con los bajos niveles de educación, la falta de desarrollo de habilidades, la edad y el costo de acceso a las TIC (Martínez 2020), recrudecen el panorama de acción. Entender al fenómeno de la desigualdad en el marco de la economía digital es traer a la mesa de debate el concepto e implicaciones de la brecha digital. Desde esta perspectiva, "la brecha digital es entendida como una nueva expresión de desigualdad, en términos de las inequidades sociales en materia de acceso, uso y apropiación de las TIC" (De la Selva 2015, 15).

Lea también: Incentivos Fiscales

Estrategias y Compromisos para un Futuro Digital Inclusivo

La única manera de cosechar los beneficios de la digitalización es reforzando la cooperación internacional para eliminar todas las brechas digitales que existen entre los países y dentro de ellos. Reconocemos que esas brechas causan dificultades a muchos países, en particular a los países en desarrollo, que tienen acuciantes necesidades de desarrollo y escasos recursos. Aspiramos a conseguir un futuro digital inclusivo, abierto, sostenible, justo y seguro para todos. En el PNUD trabajamos con 170 países y territorios para erradicar la pobreza y proteger el planeta. Ayudamos a los países a impulsar políticas, habilidades, asociaciones e instituciones sólidas para que puedan progresar. Somos la principal agencia de la ONU para el desarrollo internacional. Apoyamos a países y comunidades en su trabajo para erradicar la pobreza, implementar el Acuerdo de París y lograr los ODS. Abogamos por un cambio transformador y conectamos a los países con los recursos que necesitan para ayudar a las personas a construir una vida mejor. Nuestra amplia experiencia y enfoque centrado en los países nos permiten impulsar la transformación digital de manera integral y sistémica. Trabajamos con más de 120 naciones para aprovechar el potencial de la digitalización, apoyando a instituciones y personas a desarrollar las capacidades necesarias para acceder y utilizar la tecnología y los datos, así como ayudando a los países a implementar una infraestructura pública digital sólida.

La Práctica Global de Desarrollo Digital trabaja con los Gobiernos de los países en desarrollo para sentar las bases de la transformación digital, que incluye la transición hacia economías, Gobiernos y sociedades digitales. La labor se centra en pilares clave, entre ellos el acceso inclusivo a servicios de internet rápidos, confiables, seguros y asequibles. En todo el Banco Mundial, se busca estimular la demanda de aplicaciones y habilidades y plataformas digitales para ayudar a los Gobiernos, las empresas y las personas a participar plenamente en la economía digital. Para mitigar la brecha digital, CEPAL (2013) plantea que uno de los desafíos más importantes para las economías en desarrollo, como las latinoamericanas, es implementar y aprovechar las TIC en distintos ámbitos, especialmente en el educativo.

Pacto Digital Global: Principios y Acciones

En este Pacto Digital Global se enuncian los objetivos, los principios, los compromisos y las acciones que nos propondremos para lograr un futuro digital inclusivo, abierto, sostenible, justo y seguro, fuera del ámbito militar. Nuestra cooperación digital se basa en el derecho internacional, incluida la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional de los derechos humanos y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Se guiará por los siguientes principios transversales:

  • La participación inclusiva de todos los Estados y otras partes interesadas es la piedra angular de este Pacto. Nuestra cooperación eliminará las brechas digitales existentes dentro de los Estados y entre ellos y promoverá un entorno digital equitativo para todos.
  • Este Pacto está orientado al desarrollo y su eje es la Agenda 2030. Nuestra cooperación aprovechará las tecnologías para acelerar los progresos, erradicar la pobreza y no dejar a nadie atrás.
  • El derecho internacional, incluido el derecho internacional de los derechos humanos, es el pilar de este Pacto. Nuestra cooperación aprovechará las tecnologías digitales para promover todos los derechos humanos, incluidos los derechos del niño, los derechos de las personas con discapacidad y el derecho al desarrollo.
  • La igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas y su participación plena, igualitaria y significativa en el espacio digital son esenciales para eliminar la brecha digital de género y promover el desarrollo sostenible.
  • Las tecnologías digitales abren nuevas posibilidades y oportunidades para impulsar la sostenibilidad ambiental. Nuestra cooperación aprovechará las tecnologías digitales para fomentar esa sostenibilidad, minimizando al mismo tiempo sus efectos negativos en el medio ambiente.
  • Para lograr una inclusión equitativa y significativa en la economía digital es necesario abordar la concentración actual de la capacidad tecnológica y el poder de mercado.
  • Es esencial que los datos y las tecnologías y los servicios digitales sean accesibles y asequibles para que todas las personas puedan participar plenamente en el mundo digital. Nuestra cooperación fomentará la accesibilidad digital para todos y apoyará la diversidad lingüística y cultural en el espacio digital.
  • Los sistemas digitales de comunicación e intercambio son un catalizador fundamental del desarrollo. Nuestra cooperación impulsará la interoperabilidad entre sistemas digitales y la compatibilidad de los enfoques de la gobernanza.
  • Las tecnologías emergentes seguras y fiables, incluida la inteligencia artificial, ofrecen nuevas oportunidades para impulsar el desarrollo. Nuestra cooperación promoverá un enfoque del ciclo de vida de las tecnologías digitales y emergentes basado en la responsabilidad, la rendición de cuentas y la transparencia y centrado en las personas.
  • La creatividad y la competencia estimulan los avances digitales. Nuestra cooperación fomentará la innovación y el potencial de las sociedades y empresas, independientemente de su tamaño u origen, para aprovechar los beneficios de la digitalización y prosperar en la economía digital.
  • Los Gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, la comunidad técnica, el mundo académico y las organizaciones internacionales y regionales, con sus respectivas funciones y responsabilidades, son esenciales para promover un futuro digital inclusivo, abierto y seguro. Nuestra cooperación será multilateral y aprovechará las contribuciones de todos.

Compromisos Clave hacia 2030

Nos comprometemos a emprender acciones significativas y mensurables para alcanzar nuestros objetivos, incluyendo:

1. Conectividad Universal

  • Establecer y mejorar las metas, los indicadores y las mediciones que se necesiten para una conectividad universal significativa y asequible, e integrarlos en las estrategias de desarrollo internacionales, regionales y nacionales (ODS 9).
  • Establecer mecanismos e incentivos de financiación innovadora y combinada para conectar a los 2.600 millones de personas restantes a Internet y lograr que las conexiones sean de mejor calidad y más asequibles. Procuraremos que el costo de un abono básico a la banda ancha sea asequible para la mayor parte de la población (ODS 1 y 9).
  • Invertir en infraestructuras digitales resilientes que proporcionen una cobertura de red fiable y segura a todas las zonas, incluidas las rurales, remotas y de “difícil acceso” (ODS 9 y 11).
  • Cartografiar y conectar a Internet todas las escuelas y hospitales, aprovechando la iniciativa Giga y mejorar los servicios y las capacidades de telemedicina (ODS 3 y 4).
  • Promover la sostenibilidad en todo el ciclo de vida de las tecnologías digitales para garantizar un diseño sostenible de la infraestructura y los equipos digitales (ODS 1, 4, 6, 7, 8, 11, 12, 13 y 14).
  • Incorporar la perspectiva de género en las estrategias de conectividad digital para lograr una conectividad digital significativa, segura y asequible para todas las mujeres y niñas (ODS 5).

2. Alfabetización, Destrezas y Capacidades Digitales

Para aprovechar plenamente las ventajas de la conectividad digital, debemos garantizar que las personas puedan utilizar Internet de forma significativa y segura y navegar sin riesgos por el espacio digital. Reconocemos la necesidad de ampliar la cooperación internacional y la financiación para aumentar la capacidad digital en los países en desarrollo y de facilitar la creación de contenidos locales. Nos comprometemos a:

Lea también: Análisis de Impuestos Indirectos Netos

  • Establecer y respaldar estrategias nacionales sobre destrezas digitales, adaptar la formación del personal docente y los planes de estudio y ofrecer programas de formación de adultos para la era digital (ODS 4 y 5).
  • Aumentar la disponibilidad, la accesibilidad y la asequibilidad de las plataformas, los servicios, los programas informáticos y los planes de estudio sobre tecnologías digitales en diversos idiomas y formatos (ODS 4 y 10).
  • Dirigir y adaptar las actividades de creación de capacidad a las mujeres y las niñas, los niños y la juventud, así como a las personas mayores, las personas con discapacidad, los migrantes, los refugiados y los desplazados internos, los Pueblos Indígenas y las personas en situación de vulnerabilidad (ODS 5 y 10).
  • Priorizar y fijar metas para el desarrollo de las destrezas digitales del funcionariado y las instituciones públicas con el fin de promulgar, formular y aplicar estrategias y políticas en favor de unos servicios públicos digitales que sean inclusivos y seguros (ODS 16).
  • Mejorar la formación profesional, el perfeccionamiento y el reciclaje de quienes trabajan en profesiones afectadas por la digitalización y la automatización para mitigar las posibles consecuencias negativas en la mano de obra y promover el trabajo decente (ODS 8).

3. Bienes Públicos Digitales e Infraestructura Pública Digital

Reconocemos que los bienes públicos digitales, que incluyen los programas informáticos de código abierto, los datos abiertos, los modelos de inteligencia artificial abiertos, las normas abiertas y los contenidos abiertos que respetan la privacidad, empoderan a las sociedades y las personas para orientar las tecnologías digitales hacia sus necesidades de desarrollo y pueden facilitar la cooperación y las inversiones digitales. Las infraestructuras públicas digitales resilientes, seguras, inclusivas e interoperables pueden servir para prestar servicios a gran escala y aumentar las oportunidades sociales y económicas de todas las personas.

La Economía Digital como Motor de Desarrollo y Crecimiento

La pandemia de la COVID-19 representó un obstáculo para el sistema socioeconómico mundial, pero también impulsó la economía digital; este tema es el resultado de innovaciones y tecnologías disruptivas, producto de la revolución microelectrónica (inteligencia artificial, internet, computadoras, robots) (Núñez y Suárez 2021). El elemento crítico es el dato digital, el cual debe ser susceptible de transformación, hasta convertirse en información accionable útil para cualquier agente económico. Por tanto, la recopilación, utilización y análisis de ingentes volúmenes de datos digitales dan paso a programas y políticas de desarrollo en diferentes ámbitos (Kuliah 2019).

De acuerdo con Bukht y Heeks (2017, 13), la economía digital es "la parte de la producción económica derivada única o principalmente de las tecnologías digitales con un modelo de negocio basado en bienes o servicios digitales". Para las economías latinoamericanas en desarrollo, la economía digital se define como una fuerza esencial para impulsar cambios estructurales, permitir avances en la reducción de la desigualdad y fortalecer los procesos de inclusión social. Su ecosistema está constituido por la infraestructura de telecomunicaciones, las TIC, la red de actividades sociales y económicas que se realizan por internet, la computación en la nube y las redes móviles, sociales y de sensores remotos. La importancia de la economía digital radica en su capacidad para crear nuevas oportunidades económicas. Así, los datos digitales pueden utilizarse para fines de desarrollo y para resolver problemas sociales, incluidos aquellos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En consecuencia, constituye un motor para el crecimiento de la innovación y la productividad.

En el ámbito empresarial, la transformación digital de los sectores y mercados puede contribuir a la producción de bienes y servicios de mejor calidad y a menor costo; en el sector público, el gobierno electrónico garantiza eficiencia, democratización de información y transparencia (Páez 2012). Para América Latina y el Caribe, región en donde menos ha crecido la productividad en los últimos 20 años, el desafío se encuentra en desarrollar políticas públicas, medidas regulatorias integrales que permitan acelerar el desarrollo y la adopción de tecnologías digitales. El surgimiento de nuevas tecnologías e infraestructuras digitales transformó los procesos de innovación y el espíritu empresarial. Con lo establecido, es posible mencionar que las estructuras organizativas y las capacidades institucionales logran desarrollarse dentro de un marco de interdependencia de sectores económicos públicos y privados, en donde se persiguen fines comunes y alineados a la era digital.

De acuerdo con Agudelo (2021), existen cuatro áreas de la economía digital que resultan útiles para su análisis y aprovechamiento integral:

Lea también: guía sobre la ley de arrendamiento para arrendadores

  • Digitalización de los procesos productivos, con su respectiva incidencia en las cadenas de valor.
  • Desarrollo de industrias digitales locales, de manera que sea posible ampliar la oferta de contenidos, soluciones y aplicaciones digitales.
  • Innovación digital, promotora de emprendimientos altamente participativos en un ecosistema digital.
  • El peso de las industrias digitales en la economía en términos de exportaciones de bienes tecnológicos, consumo de servicios digitales, etc.

Según la OCDE (2020), las herramientas digitales deben ser utilizadas para transformar los procesos productivos y salir de la trampa de la productividad. Estos ecosistemas de fabricación digital están en función de la disponibilidad de tecnologías digitales que contribuyen a la mejora de la eficiencia de fabricación y la eficacia de los procesos. Ante este panorama, un posible curso de acción es la creación de emprendimientos digitales locales dirigidos por un capital humano bien formado o, dicho en otras palabras, alfabetizado. La importancia de la alfabetización digital radica en la capacidad de los individuos para entender la información.

Subsidios y Programas de Apoyo para Pequeñas y Medianas Empresas

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) mexicanas son un motor de la economía nacional con más de 5.4 millones de negocios alrededor del país, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Su apoyo y financiamiento son de gran importancia para el progreso. Estos instrumentos no solo buscan inyectar recursos financieros, sino también ofrecer capacitación y asesoría técnica especializada. El objetivo principal es fomentar la innovación y la competitividad del tejido empresarial. Cuando un negocio accede a dichos beneficios, ello se traduce en un incremento de la productividad. Hacerse con uno de los programas de apoyo a las pymes es una oportunidad clave para impulsar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, dicen los expertos de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Los recursos y la capacitación obtenidos a través de estos programas deben utilizarse, según el experto de la Universidad de Aguascalientes, para fortalecer la estructura interna del negocio, mejorar la productividad, facilitar el acceso a nuevos mercados y garantizar su permanencia en el mercado.

Tipos de Apoyo y Proceso de Postulación

Las pymes pueden acceder a financiamiento (microcréditos, factoraje, créditos para exportación), capacitación empresarial, asesoría técnica y acompañamiento para digitalización o sostenibilidad. Para una pequeña o mediana empresa, identificar y postularse a los programas de apoyo requiere una estrategia clara. Existen programas diseñados con diversos fines que abarcan desde el financiamiento directo y los subsidios hasta la asistencia técnica y la formación.

El proceso de postulación incluye:

  1. Identificación del programa adecuado: Es vital determinar qué tipo de apoyo necesita la empresa (financiamiento, digitalización, exportación o sostenibilidad).
  2. Requisitos y documentación: La empresa debe asegurarse de cumplir con todos los criterios de elegibilidad. Estos requisitos varían, pero comúnmente incluyen la antigüedad del negocio, su sector económico y su ubicación. “Los requisitos para acceder a estos apoyos dependen mucho del sector”, dice la experta de la EBC.
  3. Postulación y seguimiento: Implica la presentación de formularios, la elaboración de propuestas sólidas o el elaborado de un plan de negocios detallado que justifique la necesidad y el uso de los recursos. Presentar un proyecto robusto aumenta significativamente las probabilidades de éxito.

Ejemplos de Programas de Apoyo en México

A continuación, se presenta una tabla con algunos de los programas de apoyo disponibles para pymes y emprendedores en México:

Programa/Institución Tipo de Apoyo Principal Enfoque/Beneficiarios
MiPyMESMX (Secretaría de Economía) Asesorías, formación empresarial y apoyo en trámites administrativos Pymes que quieran llevar sus productos más allá de sus fronteras. Ofrece servicios integrales.
Estado de México Ayudas a pequeños emprendedores y a cooperativas Sectores como las artesanías, el turismo y la agroindustria.
Plan México 2025 Programa enfocado en la digitalización, la sostenibilidad ASG y el acceso al financiamiento Pymes
Nafin Financiamiento especializado
  • Mueve tu Pyme (para adquirir vehículos utilitarios)
  • MujerEs Industria (para empresas lideradas por mujeres en el sector industrial)
  • Eco Crédito Sustentable (para eficiencia energética)
  • Cadenas Productivas (factoraje para proveedores)
Bancomext Financiamiento y respaldo Pymes que buscan exportar.
Tandas para el Bienestar Microcréditos sin intereses Pequeños negocios en zonas de alta marginación.
Fondeso (Ciudad de México) Microcréditos y apoyos Emprendedores, especialmente mujeres y sectores culturales.

tags: #subsidios #apoyo #economico #naciones #digitales