Comprendiendo los Conceptos Clave: Acreedor y Deudor
Los términos deudor y acreedor se han convertido en parte de nuestro vocabulario cotidiano debido a su presencia constante en el ámbito financiero, empresarial y jurídico. A pesar de ello, no siempre resulta sencillo diferenciarlos, especialmente para quienes no están familiarizados con estos conceptos.
Un acreedor es toda persona física o jurídica que tiene el derecho de exigir el cumplimiento de una obligación por parte de otra persona. Este derecho puede incluir la entrega de una cantidad de dinero o el suministro de bienes o servicios. Por ejemplo, una entidad bancaria que concede un préstamo a un cliente se convierte en el acreedor de dicha persona hasta que esta devuelva el dinero prestado. Del mismo modo, un proveedor que entrega mercancías a una empresa también es considerado un acreedor mientras no reciba el pago acordado. Ser acreedor supone estar autorizado para exigir que se cumpla la obligación contraída por el acuerdo previo.
El deudor es la persona que tiene la obligación de cumplir con una deuda. Puede tratarse de un compromiso económico, la entrega de un bien o la prestación de un servicio. En palabras simples, el deudor es quien debe algo al acreedor. Por ejemplo, una persona que adquiere un producto a crédito es el deudor hasta que termine de realizar todos los pagos pendientes.
Aunque están directamente relacionados, acreedor y deudor son conceptos opuestos:
- El acreedor exige el cumplimiento de la deuda, mientras que el deudor cumple con dicha obligación.
- El acreedor tiene un derecho reconocido sobre el patrimonio del deudor, mientras que el deudor tiene la carga de responder con su patrimonio presente y futuro.
La Deuda Externa: Un Marco Fundamental
La deuda externa se define como el conjunto de obligaciones que tiene un país (tanto el sector público como el privado) con respecto a otros países o instituciones. Es por tanto el total de la deuda pública (contraída por el Estado y sus instituciones) y privada (contraída por empresas y familias) de un país que está en mano de acreedores extranjeros, ya sean estos particulares, instituciones financieras o gobiernos.
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En general estos préstamos se hacen, y por lo tanto han de devolverse, en la moneda del acreedor, en moneda extranjera. Los países normalmente deciden endeudarse con el extranjero para:Hacer frente a inversiones en grandes infraestructuras como carreteras, puentes, etcAfrontar los gastos necesarios tras un desastre natural.
No obstante en ocasiones lo países se endeudan con el extranjero en periodos de crisis o para solucionar una situación desfavorable derivada de una mala gestión de los recursos existentes. Se trata de una situación perniciosa, ya que en este último caso la deuda no genera riqueza y además habrá que pagar los intereses, lo que habitualmente lleva al país a una situación aún peor.
Clasificación de la Deuda Externa
La deuda externa, al igual que la deuda en general, puede clasificarse según:
- Quién la contraiga: Deuda externa Pública o Deuda externa privada.
- Su moneda: Moneda nacional o moneda extranjera.
- Su tipo de interés: Tipo de interés fijo o Tipo de interés variable.
- Su plazo: Deuda externa a corto plazo o Deuda externa a largo plazo.
- El instrumento por el cual se formaliza: Bonos, Letras, etc.
Para la deuda externa, la fuente de financiamiento según la naturaleza de los acreedores financieros puede incluir:
- Mercado de capitales
- Organismos financieros internacionales
- Mercado bancario
- Comercio exterior
- Deuda reestructurada y pasivos PIDEREGAS
Definición de Acreedor Neto Internacional
Un país se considera acreedor neto internacional cuando el valor total de sus activos o inversiones en otros países supera el valor total de sus pasivos o deudas con el resto del mundo. En esencia, significa que el país le debe menos a otros de lo que otros le deben a él, o que sus reservas y activos externos son mayores que su deuda externa.
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El Ejemplar Caso de Brasil
El Gobierno de Brasil está de plácemes. Por primera vez en la historia del país, la economía más importante de América Latina ha dejado su papel de deudor internacional para convertirse en acreedor neto. Esto significa que el monto de las reservas en el Banco Central, que ascienden a 187 mil millones de dólares, le permiten liquidar el total de su deuda externa -pública y privada- evaluada ahora en 183 mil millones de dólares.
Llegar a esta situación favorable no ha sido fácil. Durante los años ochenta y la primera mitad de los noventa los brasileños vivieron un proceso de hiperinflación combinado con constantes devaluaciones, que llevaron a un incremento desmesurado de la deuda externa e interna. Quince años de rigurosa política fiscal y monetaria aunados a una coyuntura internacional que ha favorecido el comercio brasileño y las inversiones extranjeras en el país, permiten ahora a Brasilia no sólo recuperar su independencia en materia de endeudamiento externo, sino también presentarse como un país emergente serio y respetado.
Tipos de Acreedores Internacionales y el Contexto Global
Son muchos los organismos internacionales que realizan préstamos a los países que lo necesitan. Este aumento ha venido acompañado de un cambio importante en la composición de los acreedores internacionales, del que destaca el nuevo papel de China como un acreedor internacional relevante y, en ocasiones, como prestamista de último recurso.
Podemos identificar varios tipos de acreedores internacionales:
- Acreedores bilaterales: Son aquellos gobiernos que en un marco determinado y definido conceden préstamos garantizados por entidades oficiales. Un ejemplo son aquellos organismos que conceden créditos a la exportación para el desarrollo de empresas.
- Acreedores multilaterales: Son las instituciones oficiales que conceden crédito. Podríamos mencionar algunas como son el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Otros, con un foco regional más concreto, serían el Banco Africano de Desarrollo o el Banco Interamericano de Desarrollo.
Desafíos Actuales de la Deuda Pública Global
La deuda pública de los países de ingresos bajos y medianos se sitúa en niveles históricamente elevados, lo que ha aumentado el número de países en riesgo de crisis de deuda soberana. En este contexto, resulta de interés conocer no solo el volumen, sino también las características de la financiación concedida por las instituciones oficiales de China a otros países y los factores que condicionan sus decisiones de inversión.
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El análisis de esta información apunta a una elevada concentración del total de la financiación concedida por China en un número reducido de países, localizados en todos los continentes, y que presentan, en algunos casos, un riesgo elevado de afrontar una crisis de deuda soberana. China gestiona el riesgo de impago con la inclusión de garantías en sus contratos de préstamos. Asimismo, la financiación oficial de China se dirige principalmente a proyectos en los sectores de industria, minería y construcción y, más recientemente, en el sector de los servicios financieros mediante swaps de su banco central.
El financiamiento en forma de deuda es fundamental para el desarrollo. Pero debe ser transparente, gestionarse adecuadamente y utilizarse en el contexto de una estrategia de crecimiento creíble. No obstante, con frecuencia ese no es el caso. La deuda pública en niveles insostenibles perjudica el crecimiento, con consecuencias para los ciudadanos más vulnerables. Puede frenar la inversión privada, aumentar las presiones sobre el gasto social y en infraestructura, y limitar la capacidad de los Gobiernos de implementar reformas.
En la última década, la deuda externa de los países de ingreso bajo ha aumentado a un ritmo superior al crecimiento económico. Las múltiples conmociones ocurridas desde 2020 han exacerbado aún más las vulnerabilidades. En la actualidad, se estima que el 52 % de los países de ingreso bajo enfrentan un alto riesgo de sobreendeudamiento o ya se encuentran en esa situación.
Los próximos años plantearán desafíos importantes para este grupo de naciones. Los mayores niveles de deuda combinados con las alzas de las tasas de interés mundiales en 2022 y 2023 han elevado los costos del servicio de la deuda. Se prevé que, en 2023, los países de ingreso bajo gastaron un promedio del 7,5 % de sus presupuestos en el servicio de la deuda, y pagaron intereses que ascendieron al 20 % de los ingresos. Esta cantidad es mayor que el gasto combinado en salud y educación de estas naciones. Además, numerosos países están lidiando con flujos de deuda netos negativos, en virtud de los cuales los reembolsos de los préstamos superan las entradas procedentes de nuevos empréstitos, lo que da lugar a crecientes presiones de liquidez que probablemente se repitan cuando los países se enfrenten tanto a un servicio de la deuda más elevado como a presiones sobre el gasto en medio de un entorno mundial restrictivo.
Transparencia y Gestión Eficaz de la Deuda
La gestión y la transparencia de la deuda tienen que ser las principales prioridades para que el nuevo endeudamiento fomente el crecimiento y contribuya a la estabilidad macroeconómica. Las autoridades de los países prestatarios necesitan información confiable respecto de la deuda para tomar decisiones sólidas en materia de endeudamiento. Los acreedores, donantes, analistas y organismos de calificación crediticia deben tener datos completos para evaluar la deuda de un país y sus oportunidades de inversión. Los ciudadanos pueden exigir a sus Gobiernos que sean transparentes en cuanto a las condiciones y los objetivos de la deuda.
La labor del Banco Mundial consiste en evaluar la sostenibilidad de la deuda de los países en desarrollo y fortalecer la transparencia de la deuda y la capacidad de gestión de estas naciones.
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