El Gobierno de Estados Unidos ha acusado al gigante tecnológico chino Huawei de crimen organizado y conspiración para robar secretos comerciales. El movimiento del Departamento de Justicia supone una importante escalada en la batalla legal de la Administración de Trump contra el mayor fabricante mundial de equipamiento de telecomunicaciones. La Fiscalía de EE UU asegura que el gigante de telecomunicaciones chino robó propiedad intelectual de seis empresas tecnológicas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó dos acusaciones con 23 diferentes cargos contra la empresa china de telecomunicaciones Huawei, que involucran conductas como fraude bancario, lavado de dinero y obstrucción de la justicia. La acusación se suma a otros cargos presentados el año pasado contra la consejera delegada de Huawei, Meng Wanzhou, que se encuentra en Canadá, en libertad bajo fianza, esperando su extradición a Estados Unidos.
Las Principales Acusaciones de EE.UU. contra Huawei
El escrito de acusación, que se dirige también contra dos compañías subsidiarias, se ha presentado en un tribunal federal de Brooklyn e incluye también otros cargos, entre ellos el de blanqueo de dinero, obstrucción a la justicia y violación de sanciones. “Hoy anunciamos que presentamos cargos criminales contra el gigante de las telecomunicaciones Huawei y sus asociados por casi dos docenas de supuestos delitos”, ha dicho el fiscal general interino Matthew Whitaker. En el escrito de acusación, el Departamento de Justicia acusa a Huawei y a sus filiales de poner en marcha “un esquema de crimen organizado en detrimento de la seguridad de Estados Unidos”.
Fraude Bancario y Violación de Sanciones
Les acusa de realizar “esfuerzos durante décadas” para robar secretos comerciales, incluidos códigos fuente y manuales de usuario para routers de Internet, con el objetivo de “hacer crecer el negocio de Huawei”. En el comunicado de prensa del Departamento de Justicia se dice que Huawei ha mentido desde 2007 a instituciones financieras de Estados Unidos sobre sus actividades empresariales en Irán a través de Skycom, que de acuerdo con la compañia china sólo era un socio local en el país de Medio Oriente, pero en realidad se trataba de su filial. En 2017, cuando Huawei supo que el gobierno de Estados Unidos investigaba la verdadera relación entre Huawei y Skycom, Huawei USA intentó trasladar a testigos y personas con conocimiento de los hechos desde su filial en Irán hacia China.
Además, el Gobierno estadounidense también acusó a Huawei de trabajar en proyectos comerciales y tecnológicos en países sujetos a sus sanciones o a las de la ONU, como Irán y Corea del Norte, así como de llevar a cabo esfuerzos para ocultar el alcance de estos negocios mencionando en sus comunicaciones internas a esas naciones con nombres en clave, como el código "A2" para el primero de esos países o "A9" para el segundo. En concreto, sobre Irán acusa a Huawei de ayudar al gobierno de ese país a realizar la vigilancia nacional, incluso durante las manifestaciones en Teherán en 2009, a través de la empresa Skycom, una de sus filiales no oficiales, una relación que los empleados de Huawei supuestamente intentaron negar. La acusación incluye específicamente a Meng como parte de esa trama y la responsabiliza de engañar repetidamente a bancos estadounidenses sobre la relación entre Huawei y Skycom. La acusación formal alega que Huawei engañó a Estados Unidos y a un banco global sobre su relación con las subsidiarias para realizar negocios con Irán, un país que se encuentra bajo sanciones de Estados Unidos y que afectan la exportación de petróleo, el comercio y los bancos.
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Robo de Propiedad Intelectual
El Departamento de Justicia informó sobre otra acusación contra Huawei por el presunto robo de propiedad intelectual en contra de T-Mobile USA ocurrido entre 2012 y 2014. De acuerdo con la acusación, ingenieros de Huawei violaron acuerdos de confidencialidad con T-Mobile USA, empresa de telecomunicaciones para la que manufacturaban celulares, y robaron información de “Tappy”, un robot desarrollado por T-Mobile USA para probar el desempeño de teléfonos móviles. Ingenieros de Huawei incluso robaron una pieza del robot para que sus colegas en China construyeran uno propio. La compañía se defendió diciendo que el robo había sido obra de trabajadores deshonestos dentro de la empresa, pero fueron descubiertos correos electrónicos fechados en 2013 en los que incluso se ofrecía una recompensa a los empleados que lograran robar información de otras compañías alrededor del mundo. El gigante chino también es acusado de robar la tecnología que T-Mobile utiliza para probar la durabilidad de los teléfonos inteligentes, así como de obstruir la justicia y cometer fraude electrónico.
Crimen Organizado y Esfuerzos Sistémicos
"Por más de una década, Huawei empleó una estrategia de mentiras y engaños para dirigir y hacer crecer sus negocios." "Esta Oficina continuará pidiendo cuentas a las compañías y sus ejecutivos, estén en aquí o el extranjero, que hayan cometido fraude contra las instituciones financieras de Estados Unidos”, indicó el fiscal general de Estados Unidos, Richard P. Donoghue. Una de las acusaciones hace referencia a la supuesta práctica que la compañía con sede en China usa desde hace tiempo para, mediante el fraude y el engaño, apropiarse indebidamente de tecnología avanzada y propiedad intelectual de empresas estadounidenses, informó el Departamento de Justicia.
Según el Gobierno de EE.UU., para lograr sus fines Huawei alcanzaba "acuerdos de confidencialidad con los propietarios de la propiedad intelectual" para luego apropiarse de ella y reclutaba empleados de otras compañías para que fueran ellos los que se apropiaban de la propiedad intelectual de sus antiguos empleadores. "Huawei, Huawei USA y Futurewei acordaron reinvertir los ingresos de esta supuesta actividad de crimen organizado en los negocios mundiales de Huawei, incluso en los Estados Unidos", agregó el Departamento de Justicia. El director del FBI, Christopher Wray, ha destacado que Huawei ha mostrado un "descarado desprecio por las leyes" estadounidenses, y ha asegurado que la empresa supone "una doble amenaza", tanto en materia de seguridad nacional como económica. "Fraude bancario y electrónico, obstrucción de la justicia y robo de tecnología. Son solo tres de los 23 cargos que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó contra el gigante chino de telecomunicaciones Huawei y su directora financiera, Meng Whazou."
Contexto Geopolítico: La Detención de Meng Wanzhou y la Guerra Comercial
Meng fue arrestada el 1 de diciembre en la ciudad de Vancouver, en el oeste de Canadá, a petición de los Estados Unidos. Más tarde, un tribunal local le permitió salir bajo fianza de US$7,6 millones. La funcionaria está bajo vigilancia las 24 horas del día y debe usar un localizador electrónico en el tobillo. Meng, la hija del fundador de Huawei, fue arrestada en Canadá a finales de 2018 por un pedido de extradición de Estados Unidos, pero quedó libre en septiembre de 2021 en un intercambio de prisioneros de alto perfil que liberó a dos canadienses retenidos por China y le permitió regresar a casa.
Días después de su arresto, China detuvo a dos canadienses, el exdiplomático Michael Kovrig y el empresario Michael Spavor, en lo que algunos han visto como una represalia. En enero, el gigante asiático condenó a muerte al canadiense Robert Lloyd Schellenberg por tráfico de drogas. El gigante chino llevaba tiempo en el punto de mira del Gobierno de EE.UU., que en la práctica ha prohibido a la compañía que instale sus equipos de telecomunicación en importantes redes estadounidenses ante el temor de que podrían utilizarse para espiar. Estados Unidos y otras naciones occidentales han mostrado su preocupación de que el gobierno chino pueda usar la tecnología de la empresa para expandir su capacidad de espionaje. El Gobierno estadounidense alentó a las empresas y otras naciones a no comprarlos.
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El caso Huawei suma aún más tensiones a la ya existente guerra comercial entre China y Estados Unidos. A finales de 2018, el gobierno del presidente Donald Trump impuso aranceles por un total de más de US$250 mil millones a productos chinos, lo que llevó a Pekín a adoptar una respuesta similar. El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, dijo este lunes que los cargos contra Huawei están "completamente separados" de las negociaciones comerciales en curso.
La Posición de Huawei y la Respuesta de China
Tanto Meng como Huawei niegan los cargos en su contra. La firma insiste en que no hay control gubernamental sobre ella, por lo que el arresto de Meng (la hija del fundador de Huawei) enfureció a China. El ministerio de Relaciones Exteriores denunció, en una rueda de prensa, las "manipulaciones políticas" detrás del caso. "Durante algún tiempo, Estados Unidos ha usado el poder estatal para desacreditar y reprimir a determinadas compañías chinas en un intento de estrangular las operaciones legítimas y legales de las empresas", afirmó Geng Shuang, portavoz del ministerio.
Huawei consideró las nuevas acusaciones de EE.UU. "Esta nueva acusación es parte del intento del Departamento de Justicia para dañar irrevocablemente la reputación y el negocio de Huawei por razones relacionadas con la competencia en lugar de la aplicación de la ley", dijo la empresa en un comunicado. Según Huawei, estos nuevos cargos "carecen de fundamento y se basan, principalmente, en disputas civiles recicladas de los últimos 20 años que han sido previamente resueltas, litigadas y, en algunos casos, rechazadas por jueces y jurados federales".
China ha reclamado a Estados Unidos que "acabe con su injustificada represión a empresas chinas, incluida Huawei, y las trate de manera objetiva y justa" después de que el Gobierno de ese país acusase a la empresa tecnológica de fraude bancario y de robo de secretos comerciales. "El Gobierno chino ha exigido de manera constante a las empresas chinas que lleven a cabo su cooperación económica en el extranjero basándose en el cumplimiento de las leyes, y reclama a los países que establezcan un entorno justo y no discriminatorio para que las compañías chinas operen con normalidad", ha agregado Geng. "Hay fuertes tentativas y manipulaciones políticas detrás de esto. Exigimos con firmeza a Estados Unidos que acabe con su injustificada represión a las empresas chinas, incluida Huawei, y las trate de manera objetiva y justa". "China defenderá con determinación los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas", sentencia el documento.
Desarrollos Legales Recientes
Una jueza de Estados Unidos ha dictaminado que Huawei Technologies, una empresa china líder en equipos de telecomunicaciones, debe enfrentar cargos penales en un caso de gran alcance en el que se le acusa de robo de tecnología y de participar en actividades de extorsión, fraude electrónico y bancario, entre otros delitos. La jueza de distrito de Estados Unidos Ann Donnelly, rechazó la solicitud de Huawei de desestimar las acusaciones contempladas en una demanda federal de 16 cargos contra la empresa, y afirmó en un fallo de 52 páginas que sus argumentos eran prematuros. En su moción para desestimar el amplio caso penal, entre otros argumentos, los abogados de Huawei sostuvieron que las acusaciones de Washington eran demasiado vagas y algunas eran “extraterritoriales e inadmisibles”, y no implicaban fraude electrónico y bancario nacional.
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Washington ha confirmado que está buscando la extradición de la ejecutiva, que permanece en libertad bajo fianza en el país vecino, y cuyo caso ha generado una fuerte tensión entre EE.UU., China y Canadá.
