¡Impactante! Todo lo que Debes Saber sobre la Agresión Física a Personaspost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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No es fácil ofrecer una definición de violencia que sea lo suficientemente amplia para abarcar todas sus manifestaciones. Sin embargo, es un buen inicio entender que el poder y la violencia integran una díada presente en la historia de los seres humanos. La palabra “poder” tiene dos acepciones: una vinculada a la potencia creativa («Puedo hacer esto») y la otra al dominio («Tengo poder sobre ellos»), (Hernáez, 2001). Está profundamente enraizada en el poder que pone su acento en el dominio, y es esta forma la que predomina en nuestra cultura. La violencia, entonces, se aprende, se reproduce, y siempre es una forma de ejercicio del poder. Se entiende por violencia a aquellas situaciones en las que alguien se mueve con relación a otros en el extremo de la exigencia de obediencia y sometimiento de una persona en contra de su voluntad, cualquiera que sea la forma como esto ocurra.

Es un ejercicio de poder y autoridad que ofende, perjudica y quebranta los derechos de la persona, ya que ocasiona daño, lesión, incapacidad, incluso puede provocar la muerte. La violencia es el “uso intencional de la fuerza física o el poder real o como amenaza contra uno mismo, una persona, grupo o comunidad que tiene como resultado la probabilidad de daño psicológico, lesiones, la muerte, privación o mal desarrollo.”

¿Qué es la Agresión Física?

La agresión física es la más evidente de las formas de violencia, porque el daño producido se marca en el cuerpo de la víctima. Las agresiones físicas y sexuales, o las amenazas de cometerlas, son las formas más evidentes de maltrato y violencia en el hogar, y son generalmente las que permiten a los demás ver que hay un problema.

Constituye maltrato físico el hecho de provocar o de intentar provocar dolor a la pareja mediante golpes, patadas, quemaduras, agarrones, pellizcos, empujones, bofetones, tirones de pelo o mordiscos, la denegación de cuidados médicos, la coacción a consumir alcohol y/o drogas o el uso de otras formas de fuerza física.

Una manifestación extrema de agresión física es la violación. Encontramos a la violación como la más evidente, consiste en la introducción del pene en el cuerpo de la víctima, ya sea en la vagina, en el ano o en la boca, mediante el uso de la fuerza física. La penetración vaginal o anal con un objeto o con una parte del cuerpo distinta al pene también es considerada como una violación.

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Violencia en el Hogar y Otros Contextos

El maltrato en el hogar, también denominado “violencia doméstica” o “violencia contra la pareja”, puede definirse como un patrón de conducta utilizado en cualquier relación para obtener o mantener el control sobre la pareja. Cualquier persona puede ser víctima de maltrato en el hogar, independientemente de su raza, edad, orientación sexual, religión, clase social o género. El maltrato se puede producir en muchos tipos de parejas, como las casadas o las que viven juntas, y durante el noviazgo. Afecta a personas de cualquier nivel socioeconómico y educativo. El maltrato en el hogar puede ser psicológico, físico, económico o sexual. Los incidentes no suelen ser aislados y, por lo general, su frecuencia y gravedad aumentan con el tiempo. Si el maltratador recurre sistemáticamente a otro tipo de comportamientos abusivos, sumados a uno o más actos de violencia física, el maltrato adopta la forma de un sistema más amplio. La rueda de poder y control es un instrumento muy útil para entender el patrón general de comportamientos abusivos y violentos a los que recurren los maltratadores para obtener y mantener el control sobre su pareja u otra víctima en el hogar. Con mucha frecuencia, los incidentes violentos pueden ir acompañados de varios de estos tipos de maltrato.

La violencia también se manifiesta en otros entornos, como el escolar. La violencia que se vive en la escuela es también conocida como bullying, denominación anglosajona que se refiere al fenómeno donde un estudiante es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto de forma repetida y durante un tiempo a acciones negativas que lleva a cabo otro estudiante o varios de ellos. El Hostigamiento es un ejercicio del poder, una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar.

El maltrato emocional y psicológico puede tener efectos graves y, en muchos casos, también puede llevar a la violencia física.

Consecuencias y el Impacto en la Salud Pública

La violencia tiene enormes consecuencias en lo social y en la salud. La violencia provoca muchas muertes todos los días, particularmente entre hombres jóvenes y niños. Además de este índice de muertes, un alto número de hombres, mujeres, niños y niñas sufren lesiones, discapacidad o problemas de salud como resultado de la violencia. La exposición a la violencia puede aumentar el riesgo de fumar, consumir alcohol o uso de drogas; de sufrir enfermedades mentales o tendencia al suicidio; así como enfermedades crónicas como enfermedades del corazón, diabetes o cáncer; enfermedades infecciosas como el VIH y problemas sociales como el crimen o más violencia. El maltrato produce daño en la esfera emocional y se vulnera la integridad psíquica a través de actos u omisiones repetitivos. Si el maltrato es intenso o dura mucho tiempo, usted podría perder el sentido de quién es. Puede que comience a pensar que no es lo suficientemente bueno/a o que no hace nada bien. Con el tiempo, el maltrato emocional puede provocar problemas graves de salud. Este tipo de maltrato puede afectar tanto su bienestar mental y emocional como el de su hijo/a. Usted merece apoyo y su hijo/a también.

Datos Epidemiológicos en las Américas

  • Cerca de 500 personas mueren a diario como resultado de la violencia interpersonal en las Américas.
  • La región tiene la tasa más alta de homicidios en el mundo, tres veces más que el promedio mundial.
  • El 58% de los niños experimentan abusos cada año - suman 99 millones de niños en la Región.
  • El abuso de las personas mayores se estima que es de un 12 % en las Américas, sin embargo, el número puede ser mayor en algunos contextos. Globalmente, solamente 1 de cada 24 casos de abuso de personas mayores son reportados.
  • 1 de cada 3 mujeres ha experimentado violencia física o violencia sexual de pareja.

Como muestran los datos, los patrones y las consecuencias de la violencia son diferentes entre mujeres, hombres, niños y niñas de diferentes grupos poblacionales.

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La Prevención de la Violencia: Un Enfoque de Salud Pública

Sin embargo, la violencia se puede prevenir. Un enfoque de Salud Pública de cuatro pasos ofrece un marco que puede ser de utilidad para prevenir la violencia, el cual incluye:

  1. Definir el problema.
  2. Identificar causas y factores de riesgo.
  3. Diseñar y evaluar las intervenciones.
  4. Incrementar en escala las intervenciones que resultan efectivas.

Si no se atiende la violencia, no se puede asegurar la salud y bienestar para todos los grupos de edad en la Región de las Américas.

Cómo Buscar Ayuda y Recursos

Sin ayuda, el maltrato persistirá. NADIE merece sufrir malos tratos. El maltrato no es culpa suya. Si usted reconoce que está maltratando a su pareja, existen recursos en su comunidad para ayudarle a poner fin al maltrato. La National Domestic Violence Hotline dispone de varios recursos que pueden ser de ayuda. Es prudente tomar en serio las amenazas de hacerse daño, pero eso no significa que deba ceder al control de la persona agresora. Puede buscar ayuda de un/a consejero/a, una persona intercesora o un centro de crisis para hacer un plan de seguridad para usted mismo/a.

Muchas personas consideran a sus mascotas como parte de la familia. Si usted tiene una mascota, una persona agresora puede intentar hacerle daño o controlarle a usted amenazando con hacerle daño o haciéndole daño a su mascota. Si usted solicita una orden de restricción, es posible que pueda incluir a su mascota en la orden. Muchos estados también permiten que le solicite a el/la juez/a quedarse con una mascota compartida.

Aunque el maltrato emocional y psicológico no siempre es ilegal, eso no lo hace aceptable. Nadie merece que le traten de esta manera, y no tiene que aceptarlo. Una persona intercesora de violencia doméstica puede ofrecerle apoyo, ayudarle a preparar un plan de seguridad y conectarle con recursos. Si usted está sufriendo maltrato emocional y psicológico, no tiene que pasar por esto solo/a. Puede comunicarse con una línea informativa o un programa local de violencia doméstica. Las personas intercesoras que trabajan allí están capacitadas para escuchar, apoyarles y ayudarles a mantenerse seguros/as. Para encontrar una persona intercesora, puede visitar nuestra sección Organizaciones nacionales - Maltrato emocional donde también encontrará líneas informativas y de ayuda nacionales, o use nuestra página Intercesoras y albergues para encontrar programas locales.

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