El cierre contable y fiscal es una etapa fundamental para evaluar el desempeño y la situación real de tu negocio, permitiéndote tomar decisiones informadas que garanticen el cumplimiento de tus obligaciones. Al realizar este proceso, uno de los ajustes clave tiene que ver con la contabilización del IVA, un impuesto que puede estar sujeto a diversos ajustes tanto al cierre como ante circunstancias concretas.
La importancia del ajuste de IVA en el cierre anual
Cerrar bien el IVA ayuda a evitar errores contables, fiscales y de facturación. Si realizas actividades tanto exentas como no exentas, deberás aplicar la regla de la prorrata. A lo largo del ejercicio, habrás aplicado la prorrata provisional y, con ella, un determinado porcentaje al IVA soportado. Al cierre, al determinar la prorrata definitiva, el mayor o menor IVA deducible no modificará el precio de adquisición de los bienes y servicios adquiridos.
Tratamiento contable según la prorrata definitiva
- Si la prorrata definitiva es más elevada que la provisional: Cargarás la cuenta ‘472. Hacienda Pública, IVA soportado’ con abono a las cuentas 6391 y 6392. En la cuenta ‘6391. Ajustes positivos en IVA de activo corriente’ incluirás el mayor IVA deducible en el activo corriente.
- Si la prorrata definitiva es más reducida que la provisional: Cargarás las cuentas 6341 y 6342 con abono a la cuenta ‘472. Hacienda Pública, IVA soportado’. En la cuenta ‘6341. Ajustes negativos en IVA de activo corriente’, anotarás el menor IVA deducible en el activo corriente.
Procedimientos generales para el cierre contable
El proceso de cierre contable es una de las tareas más importantes para la empresa. Para realizarlo correctamente, te sugerimos seguir estos pasos fundamentales:
- Verificación de saldos: Verifica que los saldos bancarios registrados coincidan con los extractos y que las cuentas por cobrar y por pagar estén correctamente registradas y respaldadas.
- Registro de activos y pasivos: Registra la depreciación de los activos fijos y la amortización de intangibles. Reconoce provisiones para cuentas incobrables, impuestos diferidos, garantías u otros pasivos estimados.
- Ajustes contables: Toma todos esos ajustes identificados y crea los asientos contables necesarios para que se reflejen de manera precisa en los libros.
- Revisión final: Realiza una revisión final de todos los asientos contables y estados financieros para asegurar su máxima precisión y consistencia.
Gestión de la liquidación del IVA
El IVA deducible de las compras lo reflejas cargando la cuenta 472. En el momento de la liquidación, cargarás la cuenta 477 y abonarás la cuenta 472. Cuando el deducible sea menor que el repercutido, reflejarás la diferencia abonando la cuenta ‘4750. Hacienda Pública, acreedora por IVA’. Si el IVA deducible es superior al repercutido, tendrás derecho a compensarlo en futuras liquidaciones. En la última liquidación, ya no puede haber importes a compensar y una de las posibilidades es que corresponda una devolución.
Resumen de las cuentas de IVA
Para un control eficiente, es vital comprender la naturaleza de las cuentas involucradas en el ajuste:
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| Cuenta | Descripción |
|---|---|
| 472 | Hacienda Pública, IVA soportado |
| 477 | Hacienda Pública, IVA repercutido |
| 6391/6392 | Ajustes positivos en IVA |
| 6341/6342 | Ajustes negativos en IVA |
Recuerda que existen circunstancias que pueden reclamar un replanteamiento de la contabilización de toda la operación, lo que podría implicar ajustes positivos o negativos tanto en el IVA repercutido como en el soportado deducible. Cerrar el año fiscal de manera ordenada es el parteaguas para iniciar los preparativos de tus obligaciones tributarias del año siguiente.
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