Descubre Por Qué Guardar tus Facturas Puede Ahorrarte Tiempo y Dineropost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Facturar tus compras es esencial por varias razones. En este artículo, podrás aprender todo lo necesario sobre este documento tan importante: qué es una factura, para qué sirve, cómo hacer facturas correctamente y se responderán varias preguntas frecuentes sobre las facturas para hacer más fácil tu aventura en el mundo de la contabilidad.

Este contenido es educativo y no sustituye la asesoría fiscal personalizada.

¿Qué es una factura?

Una factura es un documento comercial y fiscal que deja constancia de una compraventa de bienes o una prestación de servicios. Además de identificar a emisor y destinatario, describe el concepto, el importe, los impuestos y el total a pagar. Por su función probatoria, tiene efectos legales, contables y tributarios. La factura no es sólo un justificante de pago; es el soporte que permite declarar IVA/IRPF, deducir gastos y demostrar la operación ante terceros.

En términos simples, se tratan de documentos que comprueban una compra o venta y dejan evidencia clara de lo que se vendió, a quién, cuándo y por cuánto. Es útil separar ideas desde el inicio: un ticket o recibo puede comprobar una compra, pero la factura suele ser el comprobante fiscal que necesitas cuando buscas un respaldo formal en tu contabilidad o en tus trámites.

Una factura describe una transacción de forma verificable: quién vende, quién compra, qué se vendió o prestó, cuánto costó y cómo se pagó (según aplique). Cuando hablamos de CFDI, además queda registrada con validez fiscal, lo que facilita controles internos y obligaciones relacionadas con impuestos.

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¿Para qué sirve una factura?

Más allá del SAT, las facturas son muy prácticas, ya que te ayudan a llevar control, respaldar compras, ordenar tus cuentas y tener soporte si hay devoluciones, garantías o aclaraciones. Además, la facturación adecuada te permite llevar un registro de tus transacciones, lo cual es esencial para organizar tus finanzas personales. Otro beneficio importante es la transparencia en tus operaciones financieras.

Para una persona, una factura ayuda a respaldar compras importantes (garantías, devoluciones) y a llevar control de gastos. Para un negocio, sirve para conciliar ventas, registrar gastos, ordenar inventario/costos y evitar discusiones con clientes o proveedores porque “todo queda por escrito”.

Las principales funciones de una factura son:

  • Contable: Permite el registro ordenado de la actividad (libros de facturas emitidas/recibidas) y el cálculo de la liquidez (vencimientos y cobros).
  • Legal: Sirve como prueba de la operación entre las partes, siendo la base para reclamaciones o devoluciones.
  • Fiscal: Es el soporte para liquidar IVA, practicar retención de IRPF (si procede) y justificar ingresos y gastos ante la Agencia Tributaria.

Cuando se trata de ciertas compras, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) destaca los gastos que una persona física puede deducir al facturar. Es crucial tener las facturas correspondientes para respaldar estos gastos y así poder deducirlos en la declaración anual. No facturar estos gastos conlleva a pagar impuestos sobre la renta sin disfrutar de ningún beneficio financiero.

En resumen, las facturas te dan control y respaldo de compras/ventas, incluyen datos específicos que evitan malentendidos, y ayudan a reducir correcciones por errores de captura. Guardarlas bien (XML/PDF) te ahorra tiempo en aclaraciones.

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¿Quién está obligado a emitir facturas?

Emitir facturas es un requisito legal para todos los profesionales (empresas y autónomos) que venden productos o servicios. Por norma general, cualquier profesional que realice ventas de bienes o servicios tiene la obligación legal de emitir facturas para que su trabajo sea válido legal y comercialmente.

Para cualquier empresa o autónomo, la ley en España establece una serie de obligaciones en relación con las facturas. Destaca la de emitirlas y entregarlas por las operaciones derivadas de la actividad empresarial o profesional. Sin embargo, existen algunas excepciones a la obligación de facturar, mayormente relacionadas con los regímenes especiales del Impuesto del Valor Añadido (IVA).

¿Cuándo emitir una factura?

Para resumir y que quede lo más claro posible, a continuación se listan todos los casos en los que se debe realizar una factura:

  • Cuando el cliente es otra empresa o un autónomo.
  • Cuando el cliente sea la Administración Pública, o una persona jurídica que no sea empresa o autónomo (entonces se hace una Factura Electrónica).
  • Cuando el cliente la reclama para fines tributarios.
  • Para exportar bienes exentos de IVA (salvo en productos y tiendas libres de impuestos).
  • Para realizar operaciones intracomunitarias.
  • Para ventas que se realizan a distancia, ya sea por impuestos especiales o en función de las disposiciones en el territorio donde aplica el impuesto.
  • En caso de anticipo, a no ser que sean ventas intracomunitarias exentas.

¿Qué datos son obligatorios incluir en una factura?

No se puede entender bien qué es una factura sin saber cuáles son los datos que debe incluir. Es importante conocer los datos obligatorios para que las facturas tengan completa validez a nivel legal y comercial. Cumplir con estos elementos asegura que la factura sea válida desde el punto de vista fiscal y contribuye al adecuado registro contable.

Para ubicar rápidamente los datos de una factura, se debe identificar a las partes y al concepto sin espacio para interpretación. Los datos que normalmente incluye y que son esenciales son:

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  • Número de factura: Todas las facturas deben estar numeradas indicando el año en curso y de forma correlativa, es decir, “una detrás de otra”.
  • Fecha de emisión: Indica la fecha en la que la empresa o profesional emite este documento de expedición obligatoria.
  • Fecha de devengo: Es el momento en el que tiene lugar la operación (se ha prestado un servicio o se ha adquirido un producto).
  • Datos fiscales del emisor y del receptor de la factura: Es toda la información que identifica a la empresa o al cliente (nombre/razón social, RFC y régimen fiscal, según corresponda).
  • Concepto: Descripción breve del producto o servicio que se vende.
  • Cantidad y unidad del producto o servicio.
  • Precio unitario, subtotal, impuestos desglosados y total.
  • Tipo impositivo: Aquí se indica el tipo de impuesto correspondiente.
  • Importe total: El precio total de la venta incluyendo impuestos y retenciones.
  • Información del registro mercantil: Sólo obligatorio para empresas.
  • Moneda y tipo de cambio (si aplica).
  • Uso de CFDI y otros campos fiscales requeridos (en facturación electrónica).
  • Forma y método de pago (según aplique).

La base imponible de una factura es el importe “limpio” de la venta o, dicho de otra forma, el importe de la venta antes de calcular los impuestos y retenciones. Este importe es el que las empresas y autónomos cobran realmente por su trabajo, y servirá para hacer el cálculo de los impuestos y retenciones correspondientes como el IVA y el IRPF. Hallar la base imponible de una factura es esencial en la actividad de cualquier profesional.

Un ejemplo de factura, después de la identificación como tal, incluiría los siguientes datos obligatorios en su encabezado: Número de factura, Fecha de emisión, Datos fiscales del emisor y el receptor, Concepto de la factura, Precio unitario, Tipo impositivo e Importe total.

Tipos de facturas

Existen diferentes tipos de facturas según las condiciones de cada operación. ¡Hay vida más allá de la factura ordinaria! A continuación, se presenta un resumen breve de cada una:

  • Factura ordinaria: También conocida como “factura normal”, es la más común de todas ya que es la que se utiliza por defecto a la hora de solicitar un pago.
  • Factura simplificada: Es un comprobante de pago que se entrega al consumidor final tras realizar una compra. También se conoce como “ticket” y es común en tiendas y supermercados. Tras la modificación del Reglamento de Facturación, es obligatorio emitir facturas ordinarias cuando el importe de la operación comercial, IVA incluido, exceda de los 400 euros.
  • Factura rectificativa: Este tipo de facturas se utiliza para corregir facturas anteriores que tienen algún error o donde se precisa una devolución.
  • Factura recapitulativa: Este documento sirve para contabilizar facturas agrupadas relativas a operaciones de compra.
  • Factura proforma: Se trata de una factura provisional donde se indican los detalles de una actividad comercial en el futuro. Aunque lo parezca, no es lo mismo que un presupuesto.
  • Factura electrónica: Es el equivalente digital de cualquier factura y tiene la misma validez que las facturas en formato físico.

También existen otras facturas como la recurrente, la autofactura, o las que tienen relación con el extranjero: intracomunitaria, extracomunitaria y multidivisa.

La Factura Electrónica

La factura electrónica es el estándar en la facturación en México y es la versión digital de una factura tradicional con la misma validez legal. Fiscalmente, cualquier autónomo o empresa debe presentar a Hacienda todas las facturas que demuestren sus ingresos recibidos y gastos soportados. Desde el punto de vista legal, cualquier factura electrónica goza de los mismos efectos jurídicos, contables y fiscales que una ordinaria, si bien su autenticidad se valida también a través de sistemas telemáticos con, por ejemplo, la Agencia Tributaria (a través de la firma electrónica).

Entre las ventajas que aporta la factura electrónica respecto a la tradicional está la agilidad de las comunicaciones, el ahorro de papel, una mayor seguridad y la facilitación de la gestión y mecanización de la información.

Las facturas, en general, y las facturas electrónicas, en particular, están reguladas por el Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación. Ambas son documentos electrónicos susceptibles de ser transmitidos mediante redes de comunicaciones electrónicas, como internet. En 2022 entró en vigor la ley Ley 18/2022, Crea y Crece, aplicable a empresas y autónomos. Sin embargo, todavía no se aplica la normativa de las facturas electrónicas. Esta documentación es obligatoria para las empresas y autónomos, que deberán aplicarla una vez se establezca el reglamento técnico. Las empresas que facturen más de 8 millones de euros tendrán un año para adaptarse, el resto dos.

Si estás buscando cómo hacer una factura electrónica, la lógica es más simple de lo que parece: se capturan datos correctos (especialmente RFC y razón social), se describen bien los conceptos, se validan montos/impuestos y se timbra a través de una plataforma o proveedor autorizado (PAC). Por último, se deben guardar siempre los archivos (XML y PDF) en una carpeta ordenada por mes.

Plataformas como Facturama facilitan la operación contable de tu negocio, permitiendo generar las facturas que necesites sin complicaciones. Primero, debes iniciar sesión en tu cuenta. Puedes agregar productos o servicios fácilmente con descripciones claras y precios. También permite adjuntar archivos, como complementos de pago. Revisa cuidadosamente la información antes de generar la factura. Una vez lista, simplemente haz clic en “Generar Factura” y podrás descargarla en formato PDF.

Gestión y Almacenamiento de Facturas

Un hábito que ayuda muchísimo es pedir los datos por escrito, revisar dos veces antes de timbrar y confirmar con el cliente/proveedor los campos clave. Los tropiezos más comunes (y los que más tiempo roban) incluyen: RFC o nombre mal escrito (una letra basta para que toque rehacer), Régimen/uso de CFDI incorrecto (según aplique), Conceptos genéricos o confusos (“varios”, “servicio”) en lugar de describir bien, Montos que no cuadran (subtotal, impuestos, total), Emitir con fecha equivocada o fuera del periodo esperado, No guardar XML/PDF y luego “no aparece” cuando lo necesitas.

Los profesionales autónomos y empresas no sólo tienen la obligación de emitir facturas por cada una de sus operaciones de compraventa, también tienen la obligación de guardarlas para posibles solicitudes de la Agencia Tributaria. Si tienes mostrador, el orden empieza desde el cobro: una terminal con impresora puede ayudarte a mantener el flujo ágil cuando hay fila, porque reduces pasos y evitas que el comprobante se vuelva un “luego te lo mando”.

Hacer que facturar se vuelva una ventaja operativa es clave. Cuando facturas con orden, reduces correcciones, aceleras aclaraciones y haces más fácil la conciliación de tus ventas y gastos.

Preguntas Frecuentes sobre Facturación

¿Ticket y factura son lo mismo?

No. El ticket puede servir como comprobante de compra, pero no siempre tiene validez fiscal como una factura (CFDI). Si necesitas un comprobante fiscal para registro formal o deducción cuando aplique, normalmente requieres factura.

¿Cuál es la base imponible de una factura?

La base imponible de una factura es el importe “limpio” de la venta o, dicho de otra forma, el importe de la venta antes de calcular los impuestos y retenciones. Este importe es el que las empresas y autónomos cobran realmente por su trabajo, y servirá para hacer el cálculo de los impuestos y retenciones correspondientes como el IVA y el IRPF.

¿Cuál es la fecha de vencimiento de una factura?

La fecha de vencimiento de una factura hace referencia al plazo establecido que tiene el cliente para pagar por los bienes o servicios adquiridos. Esta fecha no es un dato obligatorio, aunque sí que es muy útil para garantizar el cobro de una actividad dentro de unos límites así como para conocer la liquidez de una empresa o autónomo en el corto o medio plazo.

¿Cómo se calcula el IVA de una factura?

El Impuesto de Valor Añadido (IVA) es un impuesto que todos pagamos de forma indirecta cada vez que adquirimos un producto o servicio. La mayoría de profesionales deben añadir este tipo impositivo en su factura para estar al corriente de sus obligaciones tributarias.

¿Cuál es el plazo para emitir una factura?

Todas las facturas tienen que emitirse dentro de un plazo razonable desde la fecha de realización de la venta del producto o servicio. Este plazo está regulado por la Agencia Tributaria y depende del tipo de cliente al que hacemos la venta. Mientras que en algunos casos la emisión de la factura tiene que ser inmediatamente después de la venta, en otros casos tenemos hasta un mes. Cumplir con estos plazos es muy importante para no recibir sanciones económicas.

¿Cuánto tiempo hay que guardar las facturas?

Los profesionales autónomos y empresas no sólo tienen la obligación de emitir facturas por cada una de sus operaciones de compraventa, también tienen la obligación de guardarlas para posibles solicitudes de la Agencia Tributaria. Existen varios criterios para establecer este plazo (tributario, mercantil, penal, etc.). Según tu situación, aplicará uno u otro. Lo recomendable es conservarlas según tus obligaciones fiscales y tus necesidades de control. Para evitar problemas, guarda siempre el XML y el PDF, idealmente organizados por mes/año.

¿Cuánto tiempo se tiene para pagar una factura?

La legislación española ha debatido y modificado varias veces las condiciones sobre la periodicidad del pago de las facturas. La última ley que modifica este ámbito es la Ley 11/2013 de 26 de julio, donde se establece que el plazo para pagar una factura es de 30 días naturales desde el momento de la recepción de la mercancía o de la prestación del servicio. No obstante, esta normativa abre la posibilidad de ampliar el plazo hasta los 60 días naturales, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo. Sin embargo, esta posibilidad no es así en el caso de facturas emitidas a las Administraciones Públicas y empresas de alimentos perecederos, que mantienen el límite máximo de 30 días naturales.

¿Es posible eliminar una factura emitida?

La ley en este aspecto es clara: las facturas originales no se pueden modificar ni eliminar. Sin embargo, en el caso de errores, no es necesario eliminar estas facturas originales, ya que podemos anularlas o modificarlas con la emisión de documentos nuevos. Para esto, podemos recurrir a dos soluciones como son las notas de crédito o facturas rectificativas.

¿Es necesario firmar las facturas emitidas?

El Real Decreto 1619/2012 del 30 de Noviembre no especifica que sea un requisito obligatorio pero sí es algo muy recomendable y una buena práctica hacerlo.

¿Se pueden emitir facturas con importe cero?

Sí, existen ciertos casos en los que es legal emitir facturas con importe cero.

¿Se puede corregir una factura si tiene un dato mal?

En muchos casos, sí, pero el proceso depende de cómo se emitió y del tipo de error. Por eso conviene revisar RFC, razón social y conceptos antes de timbrar para evitar cancelaciones y reemisiones.

¿Qué hago si me piden factura después de pagar?

Define una política interna: hasta cuándo facturas, qué datos necesitas y por qué canal los recibes. Eso reduce ida y vuelta y baja el riesgo de errores por prisas.

¿Qué pasa si el RFC del cliente está mal?

Puede obligarte a cancelar y volver a enviar (según el caso). Por eso conviene pedir los datos por escrito y validarlos antes de emitir.

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