Descubre Cómo los Aranceles Están Impulsando un Incremento Imparable de Impuestospost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

En el mundo globalizado en el que vivimos, el comercio entre países es una actividad constante. Sin embargo, este intercambio no ocurre sin regulaciones. Uno de los instrumentos más importantes que utilizan los gobiernos para controlar el comercio exterior son los aranceles.

¿Qué son los Aranceles?

Un arancel (del árabe andalusí: الأَنْزِالْ‎, al-ʔanzél, a su vez del árabe إِنْزَال‎, ʔinzāl ‘el alojamiento’) es un tributo que se aplica al transporte de mercancía, es decir, a todos los bienes que son objeto de exportación e importación. Los aranceles son impuestos que un país impone a los productos importados. Por extensión, se refiere a toda clase de tributos. Los derechos de aduana aplicados a las importaciones de mercancías se denominan aranceles.

En el nivel más básico, un arancel es un impuesto sobre los productos importados. Introduce una diferencia entre el precio mundial y el precio nacional. Los aranceles gravan las mercancías que se importan de otros países. Ese impuesto debe pagarlo la empresa importadora cada vez que el producto cruza la aduana. Este dinero, como cualquier otro impuesto, termina en las arcas fiscales.

Cuando un buque llega a un puerto aduanero, un oficial de aduanas inspecciona el contenido de la carga y aplica un impuesto de acuerdo con la tasa estipulada para el tipo de producto. Debido a que los bienes no pueden ser nacionalizados (incorporados a la economía del territorio receptor) hasta que no sea pagado el impuesto, es uno de los impuestos más sencillos de recaudar, y el costo de su recaudación es bajo. A los efectos de la evaluación de los derechos de aduana, los productos reciben un código de identificación que se conoce como código de la Clasificación arancelaria. Este código fue desarrollado por la Organización Mundial de Aduanas con sede en Bruselas. Un código de 'Sistema Armonizado' puede tener de cuatro a diez dígitos. Por ejemplo, 17.03 es el código SA para la melaza procedente de la extracción o refinación del azúcar.

Tipos de Aranceles

Es importante destacar que no todos los productos importados pagan el mismo porcentaje de aranceles. Existen diferentes tipos de aranceles, cada uno con su propia forma de cálculo y aplicación:

Lea también: Entendiendo los aranceles: Una guía completa

  • Ad valorem: Representa un porcentaje fijo sobre el valor de un producto, de acuerdo con el valor en aduana, que puede ser de importación o exportación. Este tipo de aranceles se calcula como un porcentaje sobre el valor del producto. Es similar a un impuesto proporcional puesto que su valor no se modifica conforme a la base fiscal. Por ejemplo, un 5 % de arancel significa que el arancel de importación es 5 % del valor de la mercancía en cuestión. Si se impone un arancel del 10% sobre un automóvil que cuesta 20.000 dólares, el importador deberá pagar 2.000 dólares adicionales.
  • Específico: Se impone en términos de cargas o cobros monetarios específicos por unidad física de producto, se aplica desde una perspectiva cuantitativa y, regularmente, a la importación. A diferencia de los ad valorem, los aranceles específicos se calculan como una cantidad fija por unidad importada. Por ejemplo, se puede establecer un arancel de 50 dólares por tonelada de trigo, sin importar su precio.
  • Compuesto o Mixto: Se trata de un arancel ad valorem fijando un mínimo o un máximo de percepción. También puede ser un arancel específico que se aplicará cuando el ad valorem no alcance un mínimo o sobrepase un máximo. Tal como su nombre indica, los aranceles mixtos combinan elementos de los dos tipos anteriores. Se puede aplicar una tasa fija junto con un porcentaje del valor del producto.
  • Arancel-cupo: Cuando se establece una tarifa para cierta cantidad importada o exportada y otra tarifa distinta cuando se excede la cantidad acordada.
  • Arancel estacional: Cuando se establezcan niveles arancelarios distintos para diferentes períodos del año.
  • Otras modalidades: Esto hace referencia a la tasa preferencial establecida generalmente por acuerdo o pactos comerciales entre dos o más países.

Objetivos y Efectos de los Aranceles

Los aranceles desempeñan múltiples funciones económicas y políticas. El principal objetivo de los aranceles es proteger la economía nacional. Los aranceles proporcionan a las mercancías producidas en el país una ventaja en materia de precios con respecto a las mercancías similares importadas. Al encarecer los productos extranjeros, se hace más competitivo el producto local, lo que favorece a los productores internos.

Cuando un país impone un arancel sobre ciertos productos, los fabricantes nacionales de esos bienes se ven beneficiados, pues al aumentar los precios de las importaciones, pueden elevar tanto su producción como los precios. Al encarecer los productos extranjeros, los aranceles incentivan el consumo de bienes nacionales. Esto puede tener un impacto positivo en la economía, ya que promueve la generación de empleo y el fortalecimiento de la industria interna.

Además, los aranceles también pueden ser utilizados como una herramienta de política fiscal y constituyen una fuente de ingresos para los gobiernos. El efecto fiscal supone un incremento de la recaudación del Estado y en el caso de los productos con demandas inelásticas (demanda de productos indispensables), mayor será la recaudación fiscal, ejemplo de ello son los aranceles a la importación de la gasolina. Aunque para el gobierno los aranceles implican mayores ingresos, su cuantía debe ponderarse con las pérdidas de los consumidores y las ganancias de los productores. El resultado final depende de la importancia que las autoridades fiscales den a cada grupo.

No obstante, su uso no está exento de críticas. Uno de los efectos más inmediatos de los aranceles es el aumento del precio de los productos objeto de arancel en el mercado nacional, es por tanto negativo para el consumidor. Esto ocurre porque las empresas suelen trasladar el costo del arancel al consumidor final. En un primer momento, la empresa que importa mercancías desde el exterior es quien debe pagar los aranceles. Sin embargo, no asume este gasto de su propio bolsillo, sino que se lo carga a los comerciantes mayoristas. Aunque se trata de impuestos aplicados a productos extranjeros, los aranceles son pagados por los consumidores nacionales y representan, bajo ciertas condiciones, una transferencia de recursos al gobierno y a los productores.

Aranceles como Herramienta Histórica

La historia muestra el uso de aranceles como instrumento de política económica a lo largo de los siglos. En la ciudad estado de Atenas, el puerto del Pireo impuso un sistema de gravámenes para aumentar los impuestos para el gobierno ateniense. El grano era un producto clave que se importaba a través del puerto y El Pireo era uno de los principales puertos del Mediterráneo oriental. Se impuso un impuesto del 2 % a las mercancías que llegaban al mercado a través de los muelles del Pireo. A pesar de la guerra del Peloponeso anterior al año 399 a. C., El Pireo había documentado unos ingresos fiscales en concepto de derechos portuarios.

Lea también: Aranceles: ¿Qué son?

En el siglo XIV, Eduardo III (1312-1377) tomó medidas intervencionistas, como la prohibición de la importación de telas de lana en un intento de desarrollar la fabricación local de telas de lana. A partir de 1489, Enrique VII tomó medidas como aumentar los derechos de exportación de la lana en bruto. Los monarcas Tudor, especialmente Enrique VIII e Isabel I, utilizaron el proteccionismo, los subsidios, la distribución de derechos de monopolio, el espionaje industrial patrocinado por el gobierno y otros medios de intervención gubernamental para desarrollar la industria lanera, lo que llevó a que Inglaterra se convirtiera en la mayor nación productora de lana del siglo.

En 1721 se produjo un punto de inflexión proteccionista en la política económica británica, cuando Robert Walpole introdujo políticas para promover las industrias manufactureras. Estos incluyeron mayores aranceles sobre los bienes manufacturados extranjeros importados y subsidios a las exportaciones. Así, según el historiador económico Paul Bairoch, el avance tecnológico británico se logró «detrás de barreras arancelarias elevadas y duraderas». El libre comercio en Gran Bretaña comenzó en serio con la derogación de las Leyes del Maíz en 1846, lo que equivalía al libre comercio de cereales.

En Estados Unidos, antes de que la nueva Constitución entrara en vigor en 1788, el Congreso no podía recaudar impuestos. El nuevo gobierno nacional necesitaba ingresos y decidió depender de un impuesto a las importaciones con el Arancel de 1789. Entre 1816 y el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos tenía uno de los tipos arancelarios promedio más altos del mundo sobre las importaciones de manufacturas. Muchos intelectuales y políticos estadounidenses durante el período de recuperación del país sintieron que la teoría del libre comercio defendida por los economistas clásicos británicos no era adecuada para su país. Argumentaron que el país debería desarrollar industrias manufactureras y utilizar la protección y los subsidios gubernamentales para este propósito, como lo había hecho Gran Bretaña antes que ellos.

El líder intelectual de este movimiento fue Alexander Hamilton, el primer Secretario del Tesoro de los Estados Unidos (1789-1795). Por tanto, Estados Unidos protegió su industria en contra de la teoría de la ventaja comparativa de David Ricardo. En el Informe sobre las manufacturas, considerado el primer texto que expresa la teoría proteccionista moderna, Alexander Hamilton argumentó que si un país deseaba desarrollar una nueva actividad en su territorio, tendría que protegerlo temporalmente. Según él, esta protección contra los productores extranjeros podría adoptar la forma de derechos de importación o, en casos excepcionales, de prohibición de las importaciones. Pidió barreras aduaneras para permitir el desarrollo industrial estadounidense y ayudar a proteger las industrias nacientes, incluidas recompensas (subsidios) derivadas en parte de esos aranceles.

Aranceles en la Actualidad y Debates

En la actualidad, los aranceles han sido objeto de debate en foros internacionales. Mientras algunos países los defienden como un instrumento legítimo de protección económica, otros consideran que distorsionan el libre comercio. A pesar de ello, los aranceles siguen siendo ampliamente utilizados, especialmente en contextos de crisis económica o tensiones geopolíticas.

Lea también: Todo sobre clasificación arancelaria y logística de transporte

En los últimos meses se ha estado hablando mucho de impuestos y aranceles. Varias grandes economías han anunciado o impuesto nuevos aranceles de amplio alcance, recuperando un instrumento de política que muchos consideraban relegado al pasado. Una de las experiencias más recientes y cercanas del aumento de aranceles es la de Estados Unidos, donde, si bien estos han generado ingresos adicionales para el gobierno, se han visto compensados por recortes de impuestos en otros rubros, como el impuesto corporativo, los impuestos a personas de altos ingresos y la ampliación de deducciones y créditos fiscales.

Tras meses de intensas negociaciones, a comienzos de agosto entraron en vigor los aranceles impuestos a más de 90 naciones por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyendo a las de América Latina. El mandatario estadounidense ha justificado su estrategia argumentando que el mundo ha sacado ventaja de su país y que su plan arancelario hará que lleguen millones de dólares a las arcas fiscales. Trump afirma que los aranceles son necesarios para proteger a la industria de su país, pero también los ha utilizado como arma negociadora con distintos países, muchas de ellas naciones que hasta la llegada a la presidencia del republicano, eran considerados aliados de EE.UU.

Quienes critican la medida argumentan que afectará negativamente a las compañías importadoras estadounidenses -que deben pagar los aranceles-, subirá el precio de los productos que pagan los consumidores estadounidenses - aumentando la inflación- y dañará a las empresas exportadoras de otros países. También sostienen que el plan de "traer la manufactura de vuelta a casa" es una estrategia incierta puesto que el traslado de fábricas desde otros países a EE.UU. es algo complejo que requiere millonarias inversiones y puede tomar muchos años.

En Latinoamérica, el mandatario estadounidense y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunciaron recientemente una prórroga hasta noviembre durante la cual se mantendrá el arancel del 25% sobre los productos procedentes de México que no estén cubiertos por el tratado de libre comercio vigente entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC). En el caso de la Unión Europea (UE), la Casa Blanca y el bloque acordaron a fines de julio un arancel de 15% a los productos comunitarios. A Japón, otro de los grandes socios comerciales, Trump le impuso un arancel de 15% tras meses de negociaciones. Tokio, además, se comprometió a invertir US$550.000 millones en Estados Unidos. En América Latina, Brasil fue el país más afectado: sus productos deben pagar un arancel de 50%, aunque existe una lista de 700 excepciones. Los países latinoamericanos que mantendrán un arancel del 10% son Argentina, Chile, Colombia, Perú, Paraguay, Uruguay, Panamá, Honduras, Guatemala, El Salvador, y República Dominicana.

Implicaciones Económicas Adicionales

Los aranceles no afectan solo a las importaciones, también inciden en las exportaciones. Lo hacen directamente al aumentar los precios de los bienes intermedios, lo que reduce la competitividad de las empresas exportadoras; pero los efectos más amplios en equilibrio general también son importantes. Los aranceles hacen posible una expansión de los sectores que compiten con las importaciones, lo que detrae recursos - por ejemplo, mano de obra, capital, tierra - de otros sectores, incluidos los exportadores. Este efecto se produce a través de variaciones del tipo de cambio real, que mide los precios nacionales en relación con los precios extranjeros, ajustados según el tipo de cambio nominal.

El incremento de los salarios aumenta los costos de producción de las empresas exportadoras, lo que las hace menos competitivas en los mercados internacionales. El resultado es una apreciación del tipo de cambio real, que hace que las exportaciones sean relativamente más caras en el extranjero. Una cuestión conexa es qué sucede con el tipo de cambio nominal. Una vía por la que resulta afectado es directa: los aranceles reducen la demanda de importaciones y, por lo tanto, la demanda de moneda extranjera, lo que da lugar a una apreciación de la moneda nacional. Otra vía es indirecta: los aranceles pueden llevar a los mercados a prever un endurecimiento de la política monetaria que contrarreste la inflación, lo que también puede hacer que la moneda nacional se revalúe.

Una cuestión más amplia es cómo afectan los aranceles a la inflación. Cuando un país impone un arancel, causa un aumento puntual del nivel de inflación interno, que no se traduce necesariamente en una inflación sostenida. El arancel óptimo es aquel arancel que maximiza el bienestar o la utilidad de un país. El argumento de este arancel se basa en la idea de que cuando un país grande establece un arancel sobre las importaciones de un determinado producto, este arancel provoca una reducción de la demanda mundial y una disminución del precio mundial del bien. El país que importa tendrá un volumen menor de comercio pero a precios más favorables.

El arancel óptimo representa un argumento seguro en favor de los aranceles, que provoca un empobrecimiento de los países vecinos, con lo que el peligro radica en las represalias de los demás países que podrían tomar medidas similares. Cuando un país impone aranceles, es probable que otros países respondan con medidas similares. Este tipo de represalias puede generar guerras comerciales, perjudicando el flujo normal del comercio. Esta conclusión es la base de la principal teoría de las negociaciones comerciales. Si todas las economías tratan de beneficiarse a costa de las demás, cada una de ellas resultará perjudicada, lo que crea incentivos para una formulación de políticas comerciales cooperativa. Determinadas posturas están de acuerdo en que un mundo de libre comercio es la mejor solución al comercio internacional, sin embargo indican que en el estado actual de la economía, mientras que haya países que limiten las importaciones o discriminen los productos extranjeros, no existe otro remedio que emplear el mismo juego para defenderse.

Aranceles vs. Impuestos: Diferencias Clave

A menudo, el tema de los impuestos y los aranceles puede resultar confuso para la mayoría. A continuación, se presenta una tabla comparativa para aclarar las diferencias fundamentales:

Características Impuesto Arancel
Definición General Término general que se refiere a los tributos que se pagan para financiar el funcionamiento del Estado. Es un tipo específico de impuesto que se aplica a las importaciones o exportaciones de algunos productos.
Base de Cálculo Porcentaje sobre una base imponible, con valores variables dependiendo del impuesto que se trate. Porcentaje sobre el valor de la mercancía importada más los gastos de envío y tarifas aduaneras, valor fijo o combinación de ambos. Varía según la categoría en la que se encuadre el producto.
Quién Paga Lo pagan tanto las personas físicas como las morales por residir en el territorio fiscal. Lo pagan los importadores de mercancías por introducirlas en el territorio.

Los impuestos son contribuciones que deben hacerse para pagar los gastos del Estado. Son de carácter obligatorio y se regulan mediante leyes. Cada vez que el Gobierno crea un impuesto, determina la base sobre la que se calcula y el porcentaje que se aplica a través de una ley. Por ejemplo, en el caso del IVA es el 16% del precio de venta del producto o servicio que adquieres.

En el contexto mexicano, los aranceles son un tipo de impuesto que se aplica en el momento de importar o exportar algunos productos y servicios. El Gobierno mexicano los utiliza, principalmente, para proteger a la industria nacional o para mantener un equilibrio entre lo que se importa y lo que se exporta. No deben confundirse los aranceles con los costos de aduana. Estos últimos son otros cargos que se aplican en el momento de hacer una importación, para cumplir con distintos trámites administrativos.

Dentro de la LIGIE (Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación) hay un reglamento denominado TIGIE (Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación). En él se incluye una lista de las mercancías sujetas a impuestos arancelarios con la tasa que se aplica a cada una. Con los cambios que el Gobierno Federal propuso a la LAdua y a la LIGIE se estima que la recaudación por impuestos a la importación se elevaría en, al menos, 103.0 mil mdp.

Los aranceles (que en general pasan de una tasa del 10 % al 35 % en la mayoría de los casos) se aplicarían a los países con los que México no tiene acuerdos comerciales (como China o Corea del Sur). En su exposición de motivos, la iniciativa de reforma a la LIGIE hace referencia al Eje general 3 del PND, «Economía moral y trabajo», en el sentido de que uno de sus objetivos es fortalecer la economía nacional e impulsar una política industrial que reduzca nuestra dependencia del exterior, que incentive la IED y que permita a las empresas mexicanas insertarse en las cadenas globales de valor, especialmente a las Pymes. El objetivo de la iniciativa es fortalecer el mercado y la generación de empleo interno, equilibrar el comercio exterior e incentivar el crecimiento a través de la producción de bienes y servicios intermedios y finales en sectores como transporte, alta tecnología, semiconductores, equipo médico, farmacéutico y aeroespacial; reducir la dependencia de ciertas importaciones; corregir distorsiones comerciales y alinear la política arancelaria al desarrollo sustentable y regional. La Iniciativa también pretende abonar en la relocalización de sectores productivos en el país y atraer industrias y empresas de alto valor agregado.

En términos generales, los aranceles pasan de 10 % a 35 %, en promedio, en la mayoría de los casos (aunque para algunas fracciones se elevan hasta 50 %). De 2018 a 2023, los impuestos a la importación (IGI) representaron el 2.1% de los ingresos tributarios totales. Sin embargo, desde 2024 se observa un aumento en su participación cuando fueron 2.8 % del total. En 2025 representaron 2.9% y para 2026 se espera sean el 4.4% de los ingresos tributarios totales. Actualmente la TIGIE cuenta con 8,177 fracciones arancelarias, con una media arancelaria simple de 8.4 %. Las reformas propuestas tanto a la LIGIE como a la LAdua, de ser exitosas, permitirán elevar la recaudación no sólo por aranceles, sino de otros impuestos como el IVA y el IEPS.

tags: #aranceles #que #incrementan #los #impuestos #explicación