En el sombrío mundo de los encargos por encargo, la declaración "Se que me mandó llamar pa' liquidar unas cuentas" establece el tono de una transacción letal. El principio rector de esta labor se resume en la frase: "Si usted paga por matar, y yo le cobro las deudas." Esta relación contractual define la naturaleza del asesino a sueldo. La obediencia al cliente es primordial, como lo indica la expresión "Usted dira general, pa' los trompos son las cuerdas." Además, la motivación principal es clara: "Siendo una suma crecida no importa la situación," lo que resalta la indiferencia ante las circunstancias por una compensación monetaria considerable.
Objetivos y Ubicaciones de los Encargos
Los individuos marcados para la eliminación son identificados con precisión.
- Los primeros objetivos nombrados son: "Me estorba Liborio Cano, y también José Perales."
- Se especifican las ubicaciones de estos dos objetivos: "Uno lo encuentras en Bravo, y el otro vive en Linares."
- Un tercer objetivo es detallado junto con su ubicación: "De ahi te vas a Serralvo a matar a Carrisales."
Respecto a la metodología, se ofrecen opciones, ya que el cliente puede preferir: "Los quiere a la luz del dia, o con mucha discreción." La adaptabilidad del ejecutor es evidente en su respuesta: "Sera como usted lo diga, si prefiere la traición."
Ejecución de los Homicidios
El Caso de Liborio Cano
El escenario de la primera ejecución se sitúa en el campo: "Liborio andaba en el campo levantando su cosecha, cuando llegó el gatillero montado en su camioneta." El acto en sí es descrito con una inmediatez brutal: "Y luego luego se oyeron diez tiros de metralleta."
El Destino de José Perales
El siguiente evento fatal ocurre en un entorno público. "En la calle principal de la ciudad de Linares, la gente vió agonizar también a José Perales." Este suceso marca la eliminación del segundo objetivo.
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El Último Encargo: Carrisales
Con los dos primeros objetivos cumplidos, la atención se dirige al restante: "Nada mas uno faltaba, el llamado Carrisales." La confrontación inicial se da con una declaración directa del gatillero: "Vengo a matar a tu padre, asi dijo el gatillero." Sin embargo, la situación toma un giro inesperado, ya que: "El niño no era cobarde y le madrugó primero." El resultado es sorprendente: "Lo acribilló con un Mauser y cinco balas de acero," invirtiendo los roles de cazador y presa.
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