¡Descubre la Auditoría Forense! Concepto Clave y Características que Debes Conocerpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El concepto de auditoría forense se compone de dos términos clave que definen su naturaleza: "auditoría", que se refiere a la revisión de la contabilidad de una empresa para garantizar la veracidad de las cuentas y la calidad de la gestión, y "forense", que proviene del latín "forensis" que significa "público y manifiesto" o "perteneciente al foro". "Forensis" deriva de "forum", que significa "plaza pública" o "lugar al aire libre".

El término forense tiene sus raíces en la antigua Roma, donde las actividades políticas, religiosas, comerciales y jurídicas se llevaban a cabo en la plaza principal. En estos foros se trataban los negocios públicos y se celebraban los juicios. Por lo tanto, cuando una profesión sirve de soporte o asesoría a la justicia para juzgar a quien cometió un delito, se le denomina "forense".

La auditoría forense es una disciplina que sirve como asesor experto a quienes imparten justicia en la investigación y obtención de evidencia sobre la existencia de un delito financiero o relacionado con los activos de una organización. La función de la auditoría forense consiste en evaluar los procesos de la organización, evaluando excepciones, irregularidades contables y patrones de conducta que pueden considerarse anormales. Esto se realiza mediante un análisis lógico y sistemático que permite obtener evidencia legal de hechos presuntamente delictivos que podrían dañar el interés público o privado. Asimismo, esta disciplina debe responder a las preguntas: ¿qué ocurrió?, ¿cómo ocurrió?, y ¿quién es responsable por lo que ocurrió?

Para lograr esto, se requiere la utilización de técnicas para obtener información más precisa y específica, así como para realizar un análisis de mayor alcance que el de las técnicas de auditoría tradicionales.

La auditoría forense puede ser correctiva, enfocándose en los fraudes que ya han sido cometidos. También puede ser preventiva, evaluando las medidas tomadas por la dirección para prevenir y predecir situaciones indeseables relacionadas con el fraude. Además, investiga hechos sospechosos de actos delictivos y cumple un rol de asesoría, capacitación y soporte durante litigios, utilizando diversas técnicas para la obtención de información.

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Áreas de Competencia de la Auditoría Forense

Para llevar a cabo sus funciones de manera proactiva e interdisciplinaria, la auditoría forense integra conocimientos de contabilidad, criminología, cómputo forense, investigación y derecho penal/litigio para la investigación de un amplio rango de problemas futuros del negocio. La investigación incluye la examinación del fraude, revisiones de debida diligencia, evaluación del riesgo, detección de declaraciones falsas en los estados financieros, crímenes cibernéticos, transferencias de dinero ilegales (G. Stevenson Smith, 2009).

La auditoría forense se diferencia de otros tipos de auditoría al contar con un esquema metodológico flexible. Las fases, técnicas, perfiles profesionales y procedimientos que se utilizan varían, dependiendo de las características del fraude. Sin embargo, mantiene un enfoque de auditoría legal que permite obtener evidencia confiable. La auditoría forense se diferencia de otros enfoques de auditoría en su característica preventiva, ya que mantiene un programa de aseguramiento constante del riesgo de fraude y sugiere medidas de control; detecta fraudes que deberán ser investigados a profundidad y ser llevados a estancias legales en su caso; considerando al fraude como la representación equivocada e intencional de hechos financieros o malversación de activos de naturaleza material.

El tiempo en que se realiza la auditoría forense define el enfoque que deberá utilizarse, esto de acuerdo con las necesidades de la organización. Existen dos enfoques que la caracterizan y que definirán el plan de trabajo o estrategias que la auditoría forense desempeñe en la organización:

Enfoque Preventivo

Orientado a realizar auditorías contempladas en el plan anual de auditorías con el propósito de prevenir y disuadir irregularidades e indicadores de la existencia de un fraude. Este enfoque también incluye la creación e implementación de programas y controles antifraude, esquemas de alerta temprana de irregularidades y sistemas de administración de denuncias.

Enfoque Detectivo

Este enfoque se utiliza cuando existen indicios o información a partir de la cual se puede presumir la existencia de un delito; se caracteriza principalmente por utilizar técnicas enfocadas a obtener evidencia que pruebe el hecho de manera legal. Está orientado a identificar la existencia de fraudes mediante una profunda investigación, llegando a establecer entre otros aspectos los siguientes:

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  • Determinar la cuantía del fraude.
  • Efectos directos e indirectos.
  • Posible tipificación.
  • Presuntos autores.
  • Cómplices y encubridores.

El enfoque de auditoría utilizado depende de la causa u origen de la auditoría realizada; por ejemplo la alta dirección percibe un alto riesgo en un área en particular, debido a su nueva creación y requiere asegurarse del cumplimiento de las normas, por lo que se realizará una auditoría forense preventiva. Por el contrario, en caso de tener indicios o evidencias de la posible existencia de un ilícito, deberá realizarse una auditoría con enfoque detectivo.

Es probable que la auditoría forense se origine a raíz de alguno de los siguientes motivos: La evaluación de control interno ayuda a identificar a los posibles responsables de las operaciones fraudulentas, los presuntos involucrados que pueden ser de la misma organización o con terceros relacionados y evaluación del riesgo aplicada a la organización, los resultados generados de dicha evaluación otorgarán la pauta para el diseño de procedimientos de auditoría que ofrezcan certidumbre razonable para la detección de las distorsiones producidas por fraude o error, que tengan un efecto material en el conjunto de operaciones, recursos y en los estados financieros con lo que se inicia la auditoría forense, así como las características y naturaleza de los bienes, personas o procesos a auditar deberán considerarse durante la planeación.

Es de principal relevancia la capacidad y pericia del auditor, dado que por la naturaleza del trabajo se requiere la utilización del juicio profesional durante todo el proceso; mismo que debe estar respaldado por una amplia experiencia que facilite la toma de decisiones relacionadas con la metodología, presupuesto y ética, entre otros aspectos.

La auditoría forense tiene como objeto de estudio los posibles ilícitos relacionados con los bienes de la organización, cometidos dentro o fuera de ésta y afectando sus intereses y permanencia.

En el sector financiero el fraude es uno de los ilícitos más comunes, ocasiona pérdidas anuales millonarias a las organizaciones en todo el mundo; este fenómeno económico y social es definido por el Instituto de Auditores Internos como: cualquier acto ilegal caracterizado por engaño, ocultación o violación de confianza, mismo que no implica la aplicación de amenaza de violencia o de fuerza física. Otra definición de fraude proveniente de la publicación “Gestión del riesgo de fraude en las organizaciones. Una guía práctica”; auspiciada por el IIA, el AICPA y la ACFE, indica que: “fraude es cualquier acción u omisión intencional diseñada para engañar a otros, con el resultado de que la víctima sufre una pérdida y/o que el perpetrador logra una ganancia”.

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El delito de fraude es perpetrado por individuos y organizaciones para obtener dinero, bienes o servicios, así como para evitar pagos y pérdidas de servicios, o para asegurarse ventajas personales o de negocio.

La comprensión de cómo se lleva a cabo este delito es fundamental para las organizaciones, ya que se ha convertido en una de las principales causas de pérdida financiera y reputacional en la actualidad.

La auditoría tradicional, también conocida como auditoría financiera, es un proceso sistemático y estructurado que se lleva a cabo por un auditor independiente. Este proceso implica la evaluación de los estados financieros de una organización para determinar si presentan una visión justa y precisa de su situación económica. El objetivo principal de la auditoría financiera es proporcionar una opinión independiente sobre la integridad y la precisión de los estados financieros. Esto ayuda a aumentar la confianza de los inversores, los accionistas, los reguladores y otras partes interesadas en la información financiera de la empresa.

Por su parte la auditoría forense es un campo especializado dentro de la auditoría que se centra en la investigación y detección de fraudes financieros. El objetivo de la auditoría forense es recopilar pruebas que puedan utilizarse en un tribunal de justicia. Los auditores forenses suelen ser contratados para investigar y descubrir actos de fraude, corrupción y otros delitos. Otro de los objetivos de la auditoría forense es descubrir, analizar y documentar pruebas de irregularidades financieras en una organización, denominados datos de prueba o elementos de prueba, y proporcionar la evidencia pertinente y suficiente para la teoría del delito, que se debe presentar en los distintos órganos jurisdiccionales.

Este tipo de auditores usan técnicas y herramientas para detectar y documentar el fraude, incluyendo análisis de datos, entrevistas, revisión de documentos, evaluación del cumplimiento de normativas y seguimiento de transacciones. Los auditores tradicionales utilizan técnicas como el muestreo estadístico, el análisis de ratios y la revisión de los controles internos para evaluar los estados financieros.

El resultado de una auditoría tradicional suele ser un informe con una opinión sobre los estados financieros. Es importante recalcar que tanto la auditoría tradicional como la auditoría forense desempeñan roles fundamentales en el mantenimiento de la integridad financiera y el cumplimiento normativo de cualquier organización. La auditoría tradicional, con su enfoque en proporcionar una visión precisa y justa de los estados financieros, es un componente esencial de la gestión financiera y del control interno.

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