Auditoría Interna vs Externa: Descubre las Claves y Diferencias que Debes Conocerpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La auditoría, tanto interna como externa, juega un papel crucial en la evaluación y mejora de las organizaciones. A continuación, se examinan las definiciones, objetivos y diferencias clave entre estos dos tipos de auditoría.

Auditoría Interna

La auditoría interna es un proceso independiente y objetivo diseñado para aportar valor a una empresa a través del análisis y evaluación de la eficacia de sus procesos de gestión de riesgos, control y gobierno para conocer el estado de un negocio y tomar las decisiones correctas en el momento adecuado.

El auditor interno realiza una evaluación de las operaciones de la empresa con el propósito de encontrar todo aquello que sea susceptible de mejorarse en cuanto a su eficiencia y eficacia, detectar aquello que se ha desviado de lo que se esperaba, se esté saliendo de control o esté en riesgo de que suceda. Los auditores internos y comités de auditoría de hoy en día toman muy en cuenta las orientaciones que nos proporciona The Institute of Internal Auditors, y cómo puede en última instancia contribuir a la eficiencia, eficacia y éxito de las organizaciones.

Este proceso de auditoría interna se centrará en analizar si el funcionamiento de las distintas áreas de una compañía es el correcto, revisando las operaciones contables, las políticas y los procesos establecidos para proteger los activos del negocio con el fin de comprobar que todo se realiza de forma correcta y así evitar posibles fraudes o sabotajes e incrementar la eficiencia operativa.

El objetivo de la auditoría interna es, por tanto, analizar y optimizar los controles y el desempeño de un negocio. La misión que persigue este proceso es mejorar y proteger el valor de las organizaciones.

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El auditor interno no tiene responsabilidad por la gestión, aspecto que garantiza su independencia y objetividad. Este profesionista se encargará de revisar la fiabilidad e integridad de la información de la compañía, del cumplimiento de las políticas y normativas, de los procesos de protección de activos, del uso eficiente de los recursos y de que se cumplan las metas operativas que ha fijado la dirección de la compañía.

La necesidad de la auditoría interna se pone de manifiesto en una empresa a medida que ésta aumenta en volumen, extensión geográfica y complejidad y hace imposible el control directo de las operaciones por parte de la dirección. Con anterioridad, el control lo ejercía directamente la dirección de la empresa por medio de un permanente contacto con sus mandos intermedios, y hasta con los empleados de la empresa.

Podemos diferenciar claramente dos etapas en la evolución de la auditoría interna. En una primera fase, la misma se circunscribió a la visión administrativa, propia del pensamiento de Taylor y Fayol. Tenía como claro objetivo verificar el cumplimiento de normas, procesos y políticas internas. Ante la existencia de diversas normativas, el auditor interno tenía como fundamental campo de acción verificar el cumplimiento de las mismas.

El salto de la llamada segunda ola a la tercera ola, significó la aparición de nuevos activos. Así ante la continua aparición de nuevas herramientas de gestión, la auditoría interna se ve compelida a velar, entre otras cosas, por la aplicación y buen uso de las mismas.

Dentro de este nuevo contexto y bajo un fuerte cambio de paradigmas, la actividad que hasta hace poco podía y era considerada con desprecio por las demás áreas de la organización, pasó a ser una actividad estratégica.

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Los auditores internos responden ante la dirección y se comunican con el Comité de Auditoría y la alta dirección. Debido a su calificación y amplio conocimiento sobre las operaciones, estos técnicos frecuentemente actúan como consejeros para la dirección.

La auditoría interna se centra en analizar que la operación de una compañía sea correcta de acuerdo a la normativa interna y externa aplicable.

La labor de auditor interno se rige a nivel global por el Marco Internacional para la Práctica Profesional de la Auditoría Interna. Esta guía establece el camino que deben seguir los profesionistas auditores, fijando los principios fundamentales, su código ético y las normas internacionales de obligado cumplimiento.

Pasos a seguir para realizar una auditoría interna

El proceso de auditoría interna se realiza dentro de la propia compañía. A la hora de ponerlo en marcha, se siguen una serie de pasos o fases:

  1. Planeación: es necesario realizar un análisis general de la compañía y determinar el conjunto de áreas que se auditarán: gestión de recursos humanos, gestión financiera, tecnológica, comercial, de las comunicaciones… Delimitado el universo de la auditoría se debe trazar un plan de auditoría que recoja los recursos humanos y financieros destinados a tal actividad, las prioridades, la duración y el calendario de la inspección, etc. El auditor será el encargado de coordinar la realización y ejecución del plan y de comunicar el impacto que tendrá sobre los recursos de la compañía al equipo de dirección.
  2. Ejecución: el equipo auditor comienza el análisis de todas las áreas que se ha decidido auditar. Para este análisis se observará cómo funciona la actividad, se realizarán reuniones con los responsables de cada departamento y se recopilará la información necesaria.
  3. Informe y plan de acción: contrastando los datos recopilados y los criterios que se aplican a la auditoría, el equipo auditor elaborará un informe con los hallazgos realizados. Como resultado de la auditoría, el auditor puede determinar la conformidad o no conformidad respecto a las normas aplicables y las oportunidades de mejora. Todo queda recogido en un informe de auditoría en el que se expresa de forma concisa y clara desde los objetivos y alcance del proceso, hasta los criterios aplicados, los hallazgos y las conclusiones.

Frecuencia de las auditorías internas

La frecuencia de las auditorías internas varía según la organización y sus necesidades específicas. Generalmente se realizan de forma anual o semestral. Algunas áreas críticas o de alto riesgo pueden requerir auditorías más frecuentes para garantizar el cumplimiento y la eficiencia operativa.

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Tipos de auditoría interna

A la hora de analizar el funcionamiento de una compañía, el auditor interno puede centrarse en aspectos concretos que dan lugar a tipos específicos de auditorías. Estas se refieren a distintas certificaciones de calidad como:

  • Auditoría interna medioambiental. La norma ISO 14001 sobre Sistemas de Gestión Ambiental fija los requisitos que tienen que cumplir las empresas en esta materia para que su actividad sea segura y responsable. El auditor interno verificará que los procesos de una compañía den cumplimiento a esta normativa.
  • Auditoría interna de seguridad laboral. En este caso, el auditor comprobará que la compañía ha adaptado sus procesos y funcionamiento al mandato de la norma ISO 45001 que regula los Sistemas de Seguridad y Salud en el trabajo y la normativa de Prevención de Riesgos Laborales.
  • Auditoría interna de calidad. La norma internacional de Sistemas de Gestión de Calidad es la ISO 9001 y es el marco para planificar los procesos de auditoría que evalúan el cumplimiento de los procesos que garantizan que una compañía es capaz de satisfacer a sus clientes y proveer productos y servicios que cumplen con las exigencias y normativas, internas y externas a la organización, vigentes.

Como hemos visto, la labor del auditor interno consiste en asegurar en una empresa el cumplimiento y el buen funcionamiento tanto del sistema de control interno como de los de gestión de riesgos. El perfil laboral del auditor interno requiere un profundo conocimiento de la cultura empresarial y, por supuesto, de los sistemas y procesos con los que se articula una compañía. Las empresas que han integrado un Gobierno Corporativo como forma de organización requieren realizar auditorías para la protección de su patrimonio. Como actividad profesional implica aplicar técnicas especializadas y la aceptación de una responsabilidad; asimismo, analiza y evalúa los controles internos de la organización para garantizar la integridad del patrimonio.

Auditoría Externa

La auditoría externa es la que practica una persona que no pertenece al personal de la organización, es independiente. Su objetivo es dar una opinión en un documento denominado dictamen.

Tradicionalmente la auditoría externa ha sido empleada principalmente para examinar, evaluar y externar su opinión acerca de los Estados Financieros, ya que eso ha sido lo que más han necesitado los negocios para lograr la confiabilidad de terceros, sobre todo cuando se tiene la intención de publicar los resultados.

En este primer caso, los servicios para llevar a cabo la revisión y evaluación por personal externo, son contratados por la misma empresa por diversas razones, una de ellas es porque el dictamen u opinión independiente o por un grupo de personas externas, tiene mayor trascendencia o credibilidad para ciertas personas, como pueden ser los propios inversionistas, los proveedores, los acreedores y otros interesados en la misma.

La emisión del citado dictamen se considera como la base fundamental para otorgar credibilidad a la información de carácter económico que prepara la administración de las empresas. La gestión, desarrollo, expansión y permanencia de dichas organizaciones dependen de las decisiones que adoptan quienes las dirigen.

Es importante mencionar que las normas de auditoría obligan éticamente al auditor externo a aplicar una serie de pruebas y procedimientos para respaldar su opinión respecto a si los resultados reportados, los activos, pasivos y capital contable son correctos. Como parte de su función, realiza una evaluación del control interno de la organización. En forma adicional, el auditor podría profundizar en la revisión de la parte fiscal, por lo que emitiría un tipo de dictamen dirigido a las autoridades hacendarias en los formatos autorizados.

Diferencias Clave entre Auditoría Interna y Externa

La auditoría interna surge con posterioridad a la auditoría externa, por la necesidad de mantener un control permanente y más eficaz dentro de la empresa y de hacer más rápida y eficaz la función del auditor externo. incrementar la eficiencia operativa y optimizar la calidad de la información económico-financiera.

Una diferencia fundamental reside en la independencia del auditor. Mientras que el auditor interno es un empleado de la empresa, el auditor externo es un profesional independiente contratado para emitir una opinión objetiva sobre los estados financieros y el control interno.

En resumen, mientras que la auditoría interna se enfoca en mejorar los procesos internos y la gestión de riesgos, la auditoría externa se centra en proporcionar una opinión independiente sobre la fiabilidad de los estados financieros para las partes interesadas externas.

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