El Instituto Mexicano de la Radio (IMER) pasará a formar parte del Sistema Público del Estado Mexicano (SPR).
Así lo anunció Jenaro Villamil, presidente del SPR, el pasado 7 de junio, durante el foro “Los Medios Públicos en el Contexto de la 4T” realizado en la UAM Xochimilco.
Motivos y Naturaleza del Cambio
La decisión anunciada por Villamil adquiere relevancia ante la crisis que vive el IMER y podría explicarse, en buena medida, por la necesidad que tiene ese instituto de “ajustar” y regularizar su plantilla laboral, actualmente integrada por trabajadores pertenecientes a dos sindicatos y por trabajadores free lance.
Se trataría de un recurso para disminuir algunos gastos que el IMER está obligado a realizar para cumplir con el Contrato Ley de la Industria de Radio y Televisión, que administra el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio, Televisión y Telecomunicaciones (STIRTT) -uno de los dos sindicatos con los que el IMER tiene relación contractual-, los cuales le resultan onerosos.
La “incorporación” del IMER “al paraguas del SPR”, frase utilizada por Jenaro Villamil, fue explicada así por el funcionario, quien indicó que el cambio se hará mediante un decreto que ya fue redactado y está aprobado por la Presidencia de la República:
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“Quizá… este sea el momento importante para comentarlo y comunicarlo: el principal cambio estructural y administrativo, sobre todo dadas las circunstancias de falta de recursos, de crisis de infraestructura que tiene el IMER, es la incorporación del IMER al Sistema Público de Radiodifusión lo cual implicará un traslado.”
Actualmente el IMER es un organismo dependiente de la SEP, un descentralizado, y la idea es que esté dentro del paraguas del Sistema Público de Radiodifusión conservando su autonomía de gestión, su autonomía editorial; no es una absorción, es una readscripción para darle un sentido más claro al sistema de radio más grande de América Latina.
El Vínculo con el STIRTT y las Cuotas de Tránsito
El IMER tiene una posición muy sui generis porque tiene concesiones públicas pero también tiene concesiones comerciales.
Los trabajadores del apartado A pertenecían -y pertenecen- al STIRTT y los del B al Sindicato Nacional de los Trabajadores del Instituto Mexicano de la Radio (SNTIMER).
Actualmente, el IMER cuenta con ocho emisoras que tienen concesión para uso comercial y diez cuya concesión es para uso público.
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Es decir, casi la mitad de las 18 emisoras del instituto está regida por el apartado A y sus trabajadores pertenecen al STIRTT.
Dicho apartado, recordémoslo, aplica a los trabajadores al servicio del Estado.
Lo anterior significaría que el IMER dejaría de tener vínculo con el STIRTT, que actualmente representa a los trabajadores del IMER que laboran en las estaciones de carácter comercial pertenecientes al instituto (XEB, XEQK, XEMP y XRDTL, entre otras) y que rige sus relaciones con éste a través el Apartado A del artículo 123.
Canceladas estas relaciones mediante la “readscripción” anunciada, el IMER ya no tendría que cumplir con los compromisos y prestaciones establecidos en el Contrato Ley de la Industria de Radio y Televisión, del cual el STIRTT es titular, entre ellas las llamadas “cuotas de tránsito o desplazamiento” que obligan al IMER a pagarle al STIRTT hasta el 12 por ciento del salario de cada trabajador no perteneciente a ese sindicato que sea contratado por el instituto.
Es decir, el cambio permitiría al IMER ahorrar dinero y le quitaría una presión económica que, según su directora, Aleida Calleja, ya es difícil de sostener porque -dijo en el foro realizado en la UAM Xochimilco- el STIRTT les cobra “hasta por respirar”.
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Si el IMER quiere utilizar en ellas los servicios de trabajadores eventuales o free lance tiene que pagarle dinero a ese sindicato mediante una figura conocida como “cuota de tránsito o desplazamiento”.
Las "Cartas de Tránsito" y su Costo
Esas cuotas están previstas en el artículo 53 del Contrato Ley de la Industria de la Radio y la Televisión documento que se revisa cada dos años (la última revisión se firmó en febrero de 2018 y estará vigente hasta el 31 de enero de 2020).
El Patrón se obliga a descontar y entregar al Sindicato, las cuotas de tránsito o desplazamiento de los trabajadores que tengan la calidad de transitorios o eventuales o que desplacen según el caso, a trabajadores de base y que no siendo miembros del Sindicato, con previa autorización de éste, presten servicios a la Empresa.
Para permitir el “desplazamiento” de su personal por trabajadores “transitorios o eventuales” -por ejemplo los free lance, figura muy común en la industria de la comunicación en México, entre los cuales se encuentran locutores, guionistas, reporteros, conductores de programas o noticiarios, pero también editores y operadores de audio- el STIRTT debe dar su anuencia mediante un documento: la famosa “carta de tránsito”.
| Concepto | Descripción |
|---|---|
| Porcentaje de Descuento | Hasta el 12% (DOCE POR CIENTO) de la cuota diaria que perciban los trabajadores transitorios o eventuales. |
| Plazo de Entrega al Sindicato | Dentro de los siguientes diez días hábiles de realizado el descuento. |
| Interés por Retraso (primer mes) | 4% (CUATRO POR CIENTO) |
| Interés por Retraso (a partir del segundo mes) | 5% (CINCO POR CIENTO) mensual |
(Las mayúsculas corresponden al texto publicado en el Diario Oficial de la Federación con fecha 09/03/2018).
“¿Cuánto paga el IMER por “cuotas de tránsito o desplazamiento”? Muchísimos creativos, locutores, conductores y periodistas que no son parte del sindicato, que son parte de los freenlancers y que transmiten por esas emisoras de AM, por cada una de ellas, hay que pagar una carta de tránsito. Y el monto es distinto, puede ser 12%, 11%; puede ser menos o puede ser más. Esas son cosas que quedan en la discrecionalidad… Si tuviéramos que pagar las cartas de tránsito, las más mínimas de las mínimas que deben pagarse para salir con lo más esencial de contenidos, estaríamos cercanos a los 3 millones de pesos correspondientes a junio-diciembre. Si fuera al siguiente nivel, tendríamos que gastarnos entre 5 y 6 millones de pesos, que es un dinero considerable para nuestro presupuesto y eso en un cálculo conservador.”
La anterior declaración de Aleida Calleja podría interpretarse en el sentido de que la cifra de 3 millones de pesos a la que se refirió correspondería solo a “cartas de tránsito”; de hecho la nota respectiva en El Economista se titula “Cartas de tránsito para el sindicato cuestan al Imer más de 3 millones de pesos…”, lo cual no correspondería a lo informado por la Dirección de Administración y Finanzas en respuesta a la solicitud de este articulista.
Por ello, consulté a la directora del IMER, quien respondió: “Hay un error en la nota (de El Economista), son 3 millones por todos los gastos: nómina, seguridad social, cartas de tránsito, entre otros”.
DERECHOS LABORALES y Perspectivas Futuras
Con respecto a la relación del IMER con el STIRTT, Calleja comentó lo siguiente en la entrevista con El Economista:
“Vamos a tener que platicar con ellos, porque la realidad es que no tenemos el presupuesto para pagarles esas cantidades; que nos escuchen o pues bien, que el personal sindicalizado haga el trabajo que no está haciendo y que es el que sí están haciendo los freelancers y las personas que están por honorarios, porque en la práctica lo que sucede es eso, que la gente del sindicato no lo está haciendo.”
La primera fue expedida por el Congreso de la Unión, mientras que el segundo es simplemente un acuerdo entre un grupo de sindicatos encabezado por el STIRTT y un conjunto de empresas de radio y televisión representado por la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), organismo del cual forma parte el IMER, aunque la participación de éste al momento de negociar el Contrato no parece significativa.
Es decir, llegado el caso la Ley del SPR prevalecerá.
Esperemos que si la anunciada “reasignación” del IMER ocurre y éste pasa a regirse por la Ley del SPR no tenga como resultado nuevo desempleo; por el contrario, tendrían que respetarse los derechos de los trabajadores adscritos al Apartado A del artículo 123 constitucional.
Ojalá el cambio signifique una oportunidad para regularizar la situación de quienes trabajan por honorarios, entre ellos los free lance, muchos de los cuales participan en varias de las mejores producciones del IMER y trabajan ahí desde hace muchos años en condiciones de inestabilidad laboral.
