Emprender y mantener tu negocio a flote requiere mucho esfuerzo. Entre las ventas, los pagos y los clientes, a veces lo último que quieres es meterte en temas fiscales. Mantener tu negocio en regla requiere constancia y organización. Conocer qué es el régimen fiscal, los tipos de régimen fiscal, para qué sirve el SAT (Servicio de Administración Tributaria), los requisitos para RFC y qué es el uso de CFDI te permite llevar tu negocio con seguridad y crecer sin miedo.
Gestión de servicios bancarios para tu negocio
Tu tarjeta tiene un número que, junto con tu NIP, son la llave de entrada a los servicios de tu Banca por Internet y Línea BBVA. No. Es una tarjeta del tamaño de una de débito y es única por cliente. Al anverso tiene una serie de 16 dígitos y, en el reverso, 32 posiciones de seguridad.
Seguirás ingresando del mismo modo, con tu clave y Tarjeta de Seguridad; si no cuentas con una, deberás acudir con tu gestor de sucursal para solicitar una, pues el acceso a los servicios de tu Banca por Internet es solo a través de ella. Todas tus claves de acceso son personales e intransferibles y no debes proporcionarlos a ninguna persona por ningún medio, para evitar el mal uso de tu información.
Entendiendo el régimen fiscal y el SAT
El régimen fiscal es la forma en que el SAT (Servicio de Administración Tributaria) clasifica tu negocio para saber cómo debes pagar impuestos. Es como ponerle nombre a lo que haces: si vendes comida, das servicios, tienes una tienda o haces trabajos por tu cuenta. Elegir el régimen fiscal adecuado depende de tu actividad, ingresos y si operas como persona física o moral. Revisar los tipos de régimen fiscal disponibles te permite elegir el que mejor se adapta a tu negocio.
Opciones de régimen fiscal
A continuación, se presentan las opciones principales para la clasificación de tu negocio:
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- RESICO (Régimen Simplificado de Confianza): Para empresas constituidas por personas físicas que ganan menos de $3.5 millones al año. Por ejemplo, si tus ingresos no superan los $3.5 millones al año, puedes entrar al Régimen Simplificado de Confianza. ¿Qué ganas con eso? Menos trámites, tasas fijas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y más tiempo para enfocarte en tu negocio.
- Régimen General de Personas Morales: Para negocios ya constituidos como empresas y sociedades mercantiles en general (S.A., S.C.).
Obligaciones fiscales: RFC y CFDI
El SAT (Servicio de Administración Tributaria) es la institución que lleva la cuenta de los impuestos en México. El RFC (Registro Federal de Contribuyentes) es la clave que identifica a cada contribuyente ante la autoridad fiscal en México. Al tramitar su RFC y definir el régimen fiscal correspondiente, la empresa queda habilitada para emitir facturas y cumplir correctamente con sus obligaciones.
El CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet) es el documento electrónico que respalda cada venta o servicio. Es obligatorio para todos los contribuyentes registrados ante el SAT (Servicio de Administración Tributaria). Recuerda que el uso del CFDI lo define el cliente, por lo que como empresa es importante capturar la opción que te proporcione. Aunque parezca un detalle menor, un uso incorrecto del CFDI puede provocar que tu cliente no pueda deducir el gasto o tenga inconsistencias en su contabilidad.
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