Descubre cómo Bong Joon-ho Revoluciona la Libertad Creativa en la Era Netflixpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Okja es una nueva película de Netflix dirigida por el cineasta surcoreano Bong Joon-ho. No es la primera producción original estrenada por la plataforma de streaming, pero sí es la primera que generó el revuelo suficiente para considerarla uno de los lanzamientos cinematográficos más esperados del año. Okja fue estrenada en el último Festival de Cannes y demostró el interés presente de la empresa en adentrarse en el área más competitiva del séptimo arte. Desde el pasado 28 de junio puede verse en Netflix y actualmente es exhibida en cines de Estados Unidos y Corea del Sur.

La película de Netflix y Bong entretiene y emociona, al mismo tiempo que consolida al director como un narrador cinematográfico nato y a Netflix como un nuevo hogar para que cineastas trabajen con libertad creativa para contar las historias que desean. Por donde se lo mire, Okja es un logro y una de las mejores películas estrenadas hasta la fecha. Presentada en el Festival de Cannes, donde inició una polémica por la inclusión en la competencia oficial de un film producido por Netflix, Okja nació pisando fuerte.

La Libertad Creativa como Eje Central de la Colaboración con Netflix

La experiencia de Bong Joon-ho con Netflix subraya un punto crucial en la evolución de la industria cinematográfica: la libertad creativa. El director coreano ha manifestado en repetidas ocasiones su gratitud hacia la plataforma por el apoyo incondicional a su visión. Bong Joon-ho afirmó: "Estoy muy agradecido a Netflix por proporcionarme libertad y el 100% del poder creativo sin interferir en absoluto, por eso fui muy responsable y traté de mantenerme en el presupuesto que me asignaron."

Esta declaración contrasta con sus experiencias anteriores en la industria. El director coreano tuvo una experiencia negativa en su primera aventura en EE. UU., cuando "Harvey Weinstein, que es conocido como 'Harvey Manostijeras', aunque odie el mote, intentó cortar veinte minutos." Joon-ho explicó que "el resultado de mi versión con la gente fue mucho mejor, así que tras muchas discusiones decidieron sacar mi corte del filme, aunque con un estreno limitado y en circuitos de arte y ensayo”. Pese a ello no se cerraba a volver a rodar con actores en inglés en una producción internacional, solo ponía una condición: libertad total. Esta es la libertad que encontró en Netflix. Como él mismo señala, "olvidando toda la controversia sobre la distribución, hay un grupo de directores como yo o Noah Baumbach que tienen la oportunidad de hacer películas gracias a estos nuevos estudios digitales." Y añade, "todos queremos hacer algo diferente, único, salvaje o perverso y los estudios más normales o conservadores tienen dudas a la hora de apoyarlos. Esta es una nueva oportunidad para los creadores, sin Netflix esta película probablemente no existiría, es una película muy rara con un presupuesto enorme."

La experiencia de Bong Joon-ho no es un caso aislado. Cualquier director que trabaja con Netflix siempre destaca una cosa: la libertad creativa que Ted Sarandos y compañía les dan. Quizás por ello, si se le pregunta a Bong Joon-ho, a Noah Baumbach o a Borja Cobeaga, todos contestan lo mismo con respecto a su experiencia en Netflix, que han tenido más libertad a la hora de rodar sus películas y que han podido sacar adelante proyectos que de otra manera nadie se hubiera atrevido a hacer.

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Borja Cobeaga, co-guionista de Fe de etarras, relata una situación similar. A Borja Cobeaga y Diego San José se les ocurrió Fe de etarras en 2004. Han tenido que pasar trece años para que encontraran la ventana adecuada para contar esta película. Cobeaga comenta: “Concebimos la idea casi al mismo tiempo que Pagafantas, pero nos dimos cuenta de que iba a ser muy difícil sacarla adelante, así que continuamos con otros proyectos que parecían a priori menos complicados, porque nosotros lo que queríamos era hacer películas”. Él continuó, "pasó el tiempo y eso se quedó estancado, hasta que llegó Netflix y nos ofreció dos cosas inauditas: rapidez inmediata para hacer la película, y absoluta libertad creativa. El mecanismo normal tiene más pasos: una productora, encontrar una televisión… hay más intermediarios, más trabas en el camino, más agentes externos que te imponen cosas, y así poco a poco vas perdiendo tu cuota de autoría o de capacidad de decisión. Se va estrechando el cuello de botella, tienes que hacer frente a una serie de renuncias con las que no contabas. Con Netflix no ha pasado eso. Nosotros hemos elegido el reparto, el equipo, el estilo de la película, el look, el ritmo. Eso es un lujo bastante inaudito en el panorama actual”.

"Okja": Un Film que Desafía Géneros y Muestra Crítica Social

La nueva película del coreano Bong Joon-ho, Okja, lleva al extremo la lógica de la industria de la carne en el mundo entero. Aquí el director de The Host habla sobre su blockbuster, entre virtuoso y premonitorio, que revela las contradicciones de una humanidad que desea proteger a los animales al mismo tiempo que los devora. El argumento parte de lo simple, el empecinamiento de esta chavala de Corea para ayudar a su compañera, para establecer un mensaje que se atisba desde su primera y magnífica escena: el capitalismo feroz puede con todo.

Bong Joon-ho acostumbra a explorar en sus películas la relación del hombre con la naturaleza. En The Host los residuos tóxicos vertidos en el mar daban como resultado una monstruosa criatura hambrienta; por su parte Snowpiercer (Rompenieves) explora las consecuencias de un desastre climático que, intentando contrarrestar el calentamiento global, termina sumiendo el planeta en una era glacial que divide a la humanidad en un nuevo sistema opresor de clases sociales. En esta ocasión, Okja lidia con la hipocresía moral que divide a los animales en mascotas o futuras chuletas.

Bong Joon-ho explica su interés en el tema: "Siempre he estado interesado en los animales, pero al mismo tiempo siempre he estado interesado en la comida. Corea es el paraíso de la barbacoa, me encanta la carne, pero también tengo una mascota que es adorable, es mi alma gemela, mi familia. Hay muchos vegetarianos y veganos en el mundo y a la vez también hay mucha gente omnívora que adora tanto a sus animales como a un filete, es bastante común. Pero las mascotas son animales también, aunque los humanos quieran separarlos en otra clase. A un lado ponemos a un animal que es adorable y puede ser nuestra mascota o familia y en el otro lado hacemos una masacre en mataderos, cientos y miles de ellos. Seleccionamos la carne en el mercado como si no viniese de un animal, quería lidiar con esta contradicción." Además, el director subraya que "el hombre y el animal o el hombre y la naturaleza son temas que están conectados con el capitalismo. La relación ha sido cada vez más oscura desde que entramos en la era del capitalismo, antes no era igual. En la larga historia de la humanidad siempre hemos comido animales, pero nunca ha sido como ahora, tenemos un extraño sistema de producción en masa donde los animales tienen que sufrir. La relación entre el hombre y la naturaleza me interesa mucho, pero en esta película quería reflejar que además de los animales las personas también sufren en este sistema capitalista."

La película está protagonizada por una joven preadolescente coreana llamada Mija (Ahn Seo-hyun) y su mascota, Okja, un "supercerdo" criado como parte de una iniciativa gastronómica y ecológica por parte de la corporación Mirando, liderada por la atolondrada aunque feroz CEO, Lucy Mirando (Tilda Swinton). Mija se embarca en una persecución frenética y entretenida en busca de Okja, una vez que el animal es llevado a Nueva York para participar de un concurso que lo presenta como el mejor de su especie. En el medio, Mija no solo deberá sortear un sinfín de obstáculos para vencer al personal de Mirando, sino que sus deseos de devolver a Okja a su hogar -en las montañas de Corea del Sur, retratas en el filme de forma bellísima- se entrecruzarán con la misión de un grupo de radicales defensores de los derechos de animales liderados con convicción por el actor Paul Dano.

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En su rol protagónico, Ahn es una fuerza imparable. Su personaje, Mija, corre, salta, patalea y golpea según la situación para rescatar a Okja lo amerite. Hablando puramente en coreano durante toda la película, la actriz también maneja de forma palpable sus emociones a través de sus gestos faciales y corporales. Desde el lado de los antagonistas, Swinton nuevamente recibe con brazos abiertos la propuesta de Bong, quien parece tener una predilección por disfrazar a las actrices bajo los rostros de personajes casi caricaturescos. De todas formas, a diferencia de Jake Gyllenhaal -quien aquí participa como un conductor de TV estrafalario y demasiado intenso para los contextos en los que se haya-, la actriz mantiene la humanidad detrás de su papel. Como director y guionista, Bong se luce en presentar una historia fantástica que deslumbra desde lo visual y lo emocional. Por ejemplo, como creación digital, Okja es completamente creíble, además de adorable. La relación entre la criatura y la joven es de respeto y cariño mutuo y su separación es uno de los mayores golpes del relato. La mezcla de géneros, que de la comedia familiar es posible saltar con maestría al suspenso, al misterio e incluso a la acción, sino también de estilos, logrando una excelente combinación entre lo americano y lo asiático, lo estadounidense y lo surcoreano.

El periplo de la bestia provocado por la corporación Mirando también puede leerse como una crítica punzante a los rincones más oscuros de la industria gastronómica, al igual que a la fascinación banal dentro de la cultura de medios y redes sociales. Bong Joon-Ho se lo pasa pipa con su historia y se nota. Por ello mete capas y pinceladas cuando tiene ocasión. El uso de las redes sociales, las campañas de publicidad y hasta los animalistas exacerbados reciben algún dardo -ese ejército de liberación animal que pide perdón por pegar, con un vegano que está a punto de desfallecer por no comer ni un tomate son gloria cómica-. Todo con un ritmo frenético, una puesta en escena hipnótica y al ritmo de la excelente música que acompaña cada fotograma. No deja de ser irónico que sea Netflix, la empresa que está fagocitando el negocio audiovisual, la que haya producido una alegoría en contra del capitalismo.

Controversias en la Distribución: Cannes y el Boicot en Corea del Sur

La irrupción de Netflix en el panorama cinematográfico no ha estado exenta de polémica, especialmente en lo que respecta a la distribución de sus películas. Okja, como punta de lanza, fue centro de la controversia. Okja logró ser cuarto filme más visto en Corea del Sur un día después de su estreno en salas comerciales pese al boicot de los grandes exhibidores locales. En su día de estreno, la película de Bong logró atraer 23.106 espectadores, según los datos publicados por Korean Film Council (KFC).

Las tres grandes exhibidoras de Corea del Sur -CJ CGV, Lotte Cinema y Megabox- anunciaron recientemente un boicot contra la película si mantenía su estreno simultáneo en la plataforma digital Netflix, argumentando que "destruiría el ecosistema de la industria cinematográfica local". Ante la negativa de los responsables del largometraje, las tres empresas, que poseen el 90 por ciento de las pantallas que existen en el país, decidieron proyectar el filme en ninguna de sus multisalas. La cinta de Bong se pudo ver desde el 28 de junio en unos 190 países de todo el mundo a través de Netflix, fecha en la cual comenzó a proyectarse también en salas de Corea del Sur y Estados Unidos.

La polémica también llegó al Festival de Cannes. Okja también fue centro de la polémica en el último Festival de Cannes cuando Netflix anunció que no la proyectaría en los cines de Francia, lo que desató las quejas de los defensores del cine en pantalla grande y llevó al certamen a cambiar sus reglas. En 2018 no podrán competir en el certamen películas que no se estrenen en salas francesas. En un primer momento, cuando se anunció que las nuevas películas de Bong Joon-Ho y Noah Baumbach iban a participar en la Sección Oficial del Festival de Cannes, todo el mundo se alegró. Sin embargo, los exhibidores franceses se pusieron en pie de guerra y las declaraciones de Almodóvar, presidente del jurado, sobre aquello de que “sería una enorme paradoja darle un premio a una película que no se estrenara en salas de cine”, tampoco ayudó mucho. La consecuencia: Cannes cambió sus bases. Adiós a Netflix en Cannes.

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A pesar de las tensiones, el director Bong Joon-ho expresó su postura: “Lamento, sin ambigüedad, que algunos espectadores hayan estado privados de ver Okja en los cines y espero que Netflix cambie de parecer”. Aunque haya precisado haber realizado el film teniendo en cuenta el formato en el que se difundiría (“con una imagen más clara, con escalas de planos diferentes”), no estamos totalmente seguros de que su contrato lo autorice a manifestarse de semejante manera.

El Impacto de Netflix en el Cine de Autor y la Industria

Las plataformas digitales han servido para reducir las descargas ilegales de aquellas películas que no encontrábamos por ninguna parte y sabíamos que no se iban a estrenar. Además, las nuevas plataformas apuestan por el cine de autor, valoran la mirada personal, mucho más que las productoras convencionales, siempre supeditadas al éxito comercial y a la dictadura de las cadenas de televisión. La homogeneidad del mercado, con productos cada vez más parecidos entre sí, se rompe totalmente. Se trata de devolver de verdad la libertad creativa a los directores.

Francisco Ramos, productor, cree que siempre que aparecen circunstancias que promueven un avance en el seno de la industria, hay agentes dispuestos a resistirse al cambio. “Es inútil oponerse a lo que resulta imparable”, nos cuenta. “El cine tiene que abrirse a nuevas opciones y ventanas. La aparición de las plataformas ha traído consigo que bajara la piratería. Pero los exhibidores parecen preferir que suba el IVA a que haya otra forma de exhibición legal”.

Netflix ha intentado abarcar un amplio crisol de estilos y géneros para contentar a todos sus suscriptores. Sus pretensiones autorales comenzaron con Beast of No Nation, la película que Cary Fukunaga rodó tras el gran éxito de la primera temporada de True Detective. La película se presentó en el Festival de Venecia y la brutal y terrorífica interpretación de Idris Elba parecía que iba a ser recompensada con una nominación a los Oscar. Pero no fue así. Fue el año en el que no se nominó a ninguna actriz ni actor afroamericano, el año de los #OscarSoWhite. Y también fue el año en el que los Oscar enseñaron la patita con respecto a las películas producidas por Netflix, aunque en ese momento, con toda la polémica acerca del racismo de los galardones, ese pequeño matiz pasó desapercibido.

En 2016 la plataforma adquirió la película Divines, ópera prima de Houda Benyamina que acababa de ganar la Cámara de Oro del Festival de Cannes y que se distribuyó a través de la plataforma en todo el mundo excepto en Francia, el único país en el que se estrenó en cines. A pesar de eso, tuvo una nominación a mejor película de habla no inglesa en los Globos de Oro. Todavía no había una postura clara en torno a si las películas que no pasaran por las salas comerciales y que únicamente pudieran verse en las plataformas digitales, podrían optar a premios y presentarse en Festivales.

El departamento de prensa de Netflix ha confirmado que no habrá en Estados Unidos estreno técnico de cara a los Oscar de la película de Noah Baumbach, The Meyerowitz Stories. Eso impedirá que sus dos intérpretes principales, Dustin Hoffman y Adam Sandler, tengan opción a ser candidatos a las estatuillas. Y es una pena, porque hay un consenso absoluto a la hora de poner de manifiesto que estamos frente a la mejor interpretación de Adam Sandler desde Punch Drunk Love. Su capacidad para transmitir ternura a través de su personaje, uno de esos perdedores que intentan mantener la dignidad como pueden en medio de un panorama familiar hostil y en ocasiones incluso cruel, es realmente emocionante y nos inunda con su honda sensibilidad. Y Dustin Hoffman está memorable en su papel de padre cascarrabias.

A pesar de estas implicaciones en los premios tradicionales, Bong Joon-ho mantiene una visión equilibrada sobre la exhibición: "Todavía creo que la mejor manera de ver películas es en la gran pantalla, con otras personas, reír juntos, llorar juntos, es lo mejor. Sin embargo, en la larga vida de una película el periodo que pasa en el cine es muy corto, después las tenemos en las pantallas de los aviones, las habitaciones de hotel, los Blu-ray, streaming, televisión por cable... De todos ellos mi favorito es el Blu-ray porque se convierte en un objeto de colección. También me gustan las plataformas de streaming que te permiten ver los contenidos en HD, es una buena manera de preservar las películas. Hace unas semanas vi 'La naranja mecánica' de Stanley Kubrick en Netflix con muy buena calidad de imagen y sonido y gracias a internet podemos ver las películas en cualquier sitio. Tenemos que establecer pronto unas reglas que permitan a ambos modelos coexistir, no será la última vez que debatiremos sobre esto. Espero que los cineastas como yo no nos tengamos que poner a estudiar la legislatura francesa."

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