Descubre Cómo el Cabildeo en el Congreso Mexicano Impacta las Leyes y su Estricta Regulaciónpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Los "cabilderos" son representantes de grandes empresas que pretenden influir en la aprobación de leyes y programas de gobierno que les interesan. Es frecuente verlos en la antesala de las oficinas de diputados y senadores, caminan sin problemas por los salones donde sesiona el Congreso o departen en animados almuerzos con líderes de partidos, alcaldes, periodistas y funcionarios públicos. El Congreso es objetivo de los cabilderos, que buscan sumar votos en temas clave.

Estos profesionales llevan consigo documentos impresos y gráficas, van de una oficina a otra, dialogan con los legisladores, les entregan información, actualizan los datos, no dejan de hablar por teléfono. Argumentan, discuten, tratan de convencer. Cada fin de año, durante la negociación del Paquete Económico y especialmente de la Miscelánea Fiscal en la que se definen los impuestos, derechos y tarifas que se aplicarán en el siguiente ejercicio, las instalaciones de la Cámara de Diputados son invadidas por un ejército de personas ajenas al Congreso. Estos despachos ofrecen distintos tipos de servicios de información y análisis.

Historia y Evolución del Cabildeo en México

La actividad del cabildeo en México tiene una historia particular. Nora Cariño, quien desde hace 15 años se dedica a esta actividad, es fundadora de la Asociación Nacional de Profesionales del Cabildeo A.C. El gobierno de Carlos Salinas de Gortari fue el que más se apoyó en ella para promover la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Sin embargo, no fue sino hasta 1997, cuando el PRI perdió la mayoría en la Cámara de Diputados, el momento en el que la actividad tuvo un gran repunte. El número de cabilderos aumentó en los últimos años. Incluso el senador Miguel Barbosa, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), asegura que son "un enjambre". Un ejemplo de la incursión de ex-legisladores en este campo es Gustavo Almaraz Montaño, ex senador por Baja California, quien en 1996 fundó el Grupo Estrategia Política S.C.

Controversias y el Poder de la Influencia

El trabajo de estos personajes es motivo de frecuente polémica, sobre todo en estos días en que el Congreso mexicano analiza varias reformas económicas que pueden afectar o beneficiar a poderosos intereses mexicanos y extranjeros. El senador Miguel Barbosa señala que "En México se confunde el cabildeo con la cooptación", y añade que "Unos cabilderos sí actúan con argumentos técnicos para convencer a legisladores, otros a veces intentan cooptar".

Lea también: Debate en el Senado: Puntos Clave de la Reforma Fiscal

Parte del problema, según algunos especialistas, es que esta actividad no está completamente regulada y por lo mismo abundan empresas consultoras que se valen de viajes, regalos o amenazas públicas para conseguir legislaciones o decisiones de gobierno que les favorezcan. La polémica más reciente ocurrió hace unas semanas, cuando el diario El Universal aseguró que empresas dedicadas al cabildeo pretendían cobrar hasta US$1 millón por modificar un artículo de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), que buscaba cambiar las tasas vigentes para las personas físicas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. La empresa aludida, PriceWaterhouseCoopers, aseguró que la información era incorrecta pues la empresa consultora no gestionó encuentros con legisladores para influir en la nueva ley del ISR, además de que sus tarifas se cotizan en pesos. Pero el caso recordó a muchos el poder que tienen algunos consorcios y sus representantes.

Existen múltiples casos que ilustran la capacidad de influencia de los cabilderos en decisiones legislativas:

  • En 2004, por ejemplo, el Congreso modificó la Ley de Juegos y Sorteos para permitir la operación de casinos en el país, algo prohibido desde las primeras décadas del siglo pasado. Tiempo después se sugirió que algunos empresarios de apuestas invitaron a diputados a viajes de lujo a Las Vegas y Mónaco, para convencerlos de autorizar una industria similar en México.
  • Fabricantes de alimentos con alto contenido de calorías, conocidos como "chatarra", hicieron lobby para evitar que se prohibiera la venta de sus productos en escuelas públicas.
  • Recientemente, cabilderos ligados a consorcios mineros son señalados como responsables de lograr que no se legislara sobre las minas clandestinas o las operadas mediante excavaciones de alto riesgo que son conocidos como "pocitos", según una denuncia de la senadora Dolores Padierna.
  • En la Miscelánea Fiscal del 2006, se realizaron esfuerzos para que no se aprobara un impuesto a los cigarros. En él se comprometían a entregar un peso de sus ganancias por cada cajetilla vendida, recursos que se destinarían al Fondo de Gastos Catastróficos del Seguro Popular.
  • El impuesto a bebidas azucaradas desató una intensa batalla entre cabilderos que se reflejó en los periódicos mexicanos. El senador Miguel Barbosa reconoció que hubo presiones fuertes de cabilderos a favor o en contra de los nuevos gravámenes a las bebidas azucaradas, incluso con campañas intensas en los medios de comunicación. Finalmente, el Congreso estableció un tributo de un peso por litro de refresco y otras bebidas con alto contenido de azúcar.
  • En 2006, la presión de las dos grandes cadenas de televisión abierta ayudó a que, en siete minutos, se aprobaran modificaciones a la Ley Federal de Telecomunicaciones que extendía indefinidamente el plazo de las concesiones para utilizar el espectro radioeléctrico, que legalmente en México es propiedad del estado. La enmienda fue cancelada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación pero quedó como un antecedente que los legisladores ahora no quieren repetir.

La legisladora a Noticias MVS declaró: "Se encierran los cabilderos con los legisladores, se imponen los poderes fácticos y al final siempre ganan". El problema, sin embargo, no reside sólo en los cabilderos sino también en diputados, senadores o funcionarios públicos que ceden a las presiones, según insisten los especialistas. El investigador José Gómez Valle, del Departamento de Estudios sobre Movimientos Sociales (Desmos) de la Universidad de Guadalajara, observa: "Claro que han influido, cada año en la aprobación de la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos hay agentes o promotores de algunas causas de presionan de manera especial".

Hacia una Regulación y Transparencia del Cabildeo

¿Es realmente negativo el trabajo de las empresas de cabildeo? No, dice el senador Barbosa, pues incluso en algunos momentos puede ser muy útil para el trabajo legislativo. Además, no todos los cabildeos implican alianzas cuestionables.

Los primeros esfuerzos para transparentar esta actividad datan de 2002. Paralelamente, ambas cámaras hicieron sus propios esfuerzos para darle un marco legal a esta práctica. En enero de 2011, la Cámara Baja ordenó la creación de un registro público controlado por la Mesa Directiva al inicio de cada Legislatura. De hecho, la Cámara de Diputados modificó su reglamento interno para prohibir a los legisladores aceptar regalos de los representantes de consorcios de cabildeo.

Lea también: análisis sobre la recaudación de impuestos en México

La enmienda también prohíbe que familiares de diputados o funcionarios de la Cámara hasta en cuarto grado gestionen citas, reuniones o pretendan influir de alguna manera en la elaboración y voto de iniciativas legales. La nueva disposición se aprobó después que se dio a conocer el cabildeo intenso de fabricantes de bebidas azucaradas para evitar que se aplicara un impuesto especial sobre sus productos.

El investigador Gómez Valle señala que se necesitan normas claras para regular el trabajo de intermediación que realizan y evitar que se favorezca a intereses particulares. Cabe destacar que en nuestro continente, seis países tienen leyes que regulan el cabildeo: Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, Chile, Colombia, Argentina y Perú.

Esta necesidad de regulación se hace más apremiante cuando el Congreso mexicano se prepara para discutir reformas clave. El senador Miguel Barbosa concluye: "Se van a discutir la reforma energética y las leyes secundarias de la telecomunicaciones y entonces habrá un despliegue importante de cabilderos."

Lea también:

tags: #cabilderos #del #senado #de #la #republica