Descubre Cómo Identificar y Contabilizar Productos Derivados en Estados Financieros ¡Guía Fácil y Completa!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Un derivado es un producto financiero cuyo valor depende de un activo subyacente; es decir, se origina de otro producto. Los productos derivados son instrumentos financieros cuyo valor deriva de la evolución de los precios de otro activo, denominado “activo subyacente”. Un derivado financiero es un contrato cuyo valor depende del comportamiento de otro activo, conocido como activo subyacente. Los instrumentos financieros derivados son instrumentos que nacen a partir de la existencia de un bien, también llamado activo subyacente, que normalmente cotiza en mercados financieros o commodities.

Activo Subyacente y Características Clave

El activo subyacente puede ser muy variado: una acción, una cesta de acciones, un valor de renta fija, una divisa, materias primas, tipos de interés. Tienen por objeto cualquier tipo de activo financiero (una acción o cesta de acciones, una divisa, una materia prima, un índice, etc.). Básicamente, un derivado es una contratación a plazo en la que se establecen todos los detalles en el momento del acuerdo, mientras que el intercambio efectivo se produce en un momento futuro. El comprador acepta adquirir el derivado en una fecha específica a un precio específico. Se liquida en una fecha futura.

Estos instrumentos pueden ser utilizados para la cobertura de riesgos, ya que no requieren una gran inversión inicial y se liquidan, generalmente, en una fecha futura. Así, hacen que los flujos de efectivo sean más predecibles y permiten a las empresas pronosticar sus ganancias de manera más precisa. Dicha previsibilidad aumenta los precios de las acciones. Son productos sujetos al efecto apalancamiento, ya que la inversión inicial necesaria es reducida en comparación con la exposición al subyacente que se obtiene, por lo que los resultados pueden multiplicarse, tanto en sentido positivo como negativo, en relación con el efectivo desembolsado. Por lo tanto, son productos de riesgo elevado. Los derivados financieros son productos financieros de riesgo elevado. Dado que su uso permite el apalancamiento, uno de sus principales inconvenientes es que pueden ocasionar pérdidas muy superiores al capital inicial desembolsado.

Funciones de los Derivados Financieros

Los derivados financieros pueden cumplir tres funciones básicas, según explica De Lara (2005):

  • Cobertura de Riesgos: Sirven para cubrirse en ambientes de volatilidad de precios y variaciones de tipos de interés, entre otros. La cobertura es el uso más frecuente y racional de los derivados.
  • Especulación: Se trata de obtener ganancias y liquidez negociando en mercados. También pueden utilizarse para tomar posiciones con base en expectativas de mercado. Al poder aprovecharse del efecto apalancamiento, los derivados financieros también se utilizan para especular. El inversor obtendrá beneficios si el precio de compra del derivado es menor que el precio del activo subyacente.
  • Arbitraje: Comprar y vender el mismo activo en dos mercados diferentes para obtener ganancias en el intercambio.

Tipos Comunes de Productos Derivados

Existen diversos tipos de productos derivados, cada uno con características y usos específicos:

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  • Forwards o Contratos a Plazo

    Un Forward o Contrato a Plazo es un acuerdo bilateral de intercambio de un activo determinado, a un precio específico y por un importe total que se establece en el momento de la formalización del contrato y que tendrá lugar en el futuro diferido en el tiempo según la fecha de vencimiento acordada (Rey Álvarez 2012, pág. 21). Son acuerdos privados para comprar o vender un activo en una fecha futura a un precio pactado. Un ejemplo puede ser la compraventa de materias primas que se pactan con un acuerdo de entrega a futuro. Una forma bien conocida son los Forward Rate Agreement (FRA), que son acuerdos sobre la tasa de interés que se pagará en el futuro. Este contrato está sujeto a condiciones de tiempo y monto.

  • Futuros

    Los Futuros son contratos muy parecidos a los Forward. La diferencia radica en que se negocian en mercados organizados lo que les confiere mayor formalidad. El riesgo es menor y los precios son fijados con mayor competitividad para las partes. En estos casos las partes deben de realizar depósitos parciales que garanticen el compromiso que tienen de efectuar la compra o venta de los bienes subyacentes (De Lara 2005, pág. 21). Un derivado futuro promete la entrega de materias primas a un precio acordado. De esta manera, la empresa está protegida por si aumentan los precios. Son contratos estandarizados que se negocian en mercados organizados. Los contratos de futuro son muy comunes para asegurar tipos de cambio. Un futuro es un contrato por el que se acuerda el intercambio de una cantidad concreta de un activo subyacente (habitualmente divisas, materias primas o productos agrícolas) en una fecha futura concreta, a un precio convenido de antemano.

  • Opciones

    Las Opciones son contratos en los cuales se adquiere el derecho, pero no la obligación de comprar o vender un activo en un momento y precio determinados. Otorgan el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender un activo. Ambas partes pueden rescindir el contrato y solamente comprometen la prima pactada. Las opciones de compras se llaman Call y las de venta Put. Una opción es un acuerdo entre dos partes que le otorga a un individuo la oportunidad de comprar o vender un valor a otro inversor, en una fecha determinada. Con una opción, el comprador no está obligado a realizar la transacción, puede decidir no llevarla a cabo, de ahí viene el nombre de este tipo de derivado. En última instancia, el intercambio en sí es opcional. Hay algunas opciones que son menos flexibles con el tiempo y solamente se puede decidir en el momento del vencimiento (opciones europeas) y otras que se pueden ejercer en cualquier momento mientras estén vigentes (opciones americanas). Se pueden negociar tanto fuera como dentro de los mercados bursátiles (Rey Álvarez, pág. 27). Suelen usarse en muchos escenarios porque no obligan a ser ejercidas, por ejemplo una prima sobre compras de acciones a un precio que se espera que aumente en el futuro; si no ocurre el aumento, el comprador solamente pierde lo que pagó por tener la opción. El precio de la opción, que se denomina prima, es la cantidad que el comprador paga por obtener ese derecho.

  • Swaps o Permutas Financieras

    Los SWAPS o permutas financieras son contratos en los que dos agentes económicos acuerdan intercambiar flujos expresados en una o varias divisas, commodities o acciones. Son muy útiles para obtener deudas más baratas mediante la garantía de los tipos de cambio o el tipo de interés entre las partes. Por ejemplo, una empresa que tiene un préstamo con tasa variable puede acordar con otra empresa intercambios para pagar una tasa fija que la libre de sorpresas desagradables (Rey Álvarez, pág. 40). Este es el tipo más común de derivados y son uno de los tipos más utilizados. Consiste en un acuerdo para intercambiar un activo o deuda por otro similar. El objetivo es reducir el riesgo para ambas partes. Así, los swaps brindan a los inversionistas la oportunidad de intercambiar los beneficios de sus valores entre sí. Por ejemplo, una de las partes puede tener una tasa de interés fija, pero se encuentra en una línea de negocio donde tiene motivos para preferir una tasa de interés variable.

  • Warrants

    Los Warrants son muy parecidos a las opciones. Las condiciones las fija la entidad emisora y se negocian en mercados. Requieren formalidad y garantías. Para tener derecho a intercambiar estos títulos es necesario haberlos comprado antes (Rey Álvarez, pág. 33). Un warrant es un producto financiero que incorpora el derecho de comprar o vender un activo subyacente a un precio de ejercicio en un plazo determinado. El que adquiere el warrant tiene el derecho (pero no la obligación) de comprar o vender el activo subyacente en la fecha de vencimiento. Que ejerza o no ese derecho dependerá de la diferencia entre el precio de ejercicio y el precio del subyacente en ese momento.

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  • Contratos por Diferencias (CFD)

    Los Contratos por Diferencias (Contracts for Difference en inglés) son contratos entre un inversor y una entidad financiera que acuerdan intercambiarse la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un determinado activo subyacente.

  • Certificados

    Los certificados son valores que se negocian en bolsa. Lo que hacen es replicar un activo subyacente y su evolución.

Estados Financieros: La Clave para la Identificación

Cualquiera que sepa algo sobre el funcionamiento de una empresa sabe que, efectivamente, mantener una contabilidad precisa y exhaustiva es clave para que la salud financiera de la compañía sea fuerte y robusta. El objetivo principal de estos informes es precisamente reflejar de un modo exacto la situación real de la empresa, pero su utilidad e importancia van más allá. Facilitan la toma de decisiones para administradores, directivos, inversores e incluso acreedores, al proporcionar los datos y análisis necesarios para la toma de decisiones informadas sobre inversión y financiación.

En España, los detalles de lo que hay que elaborar están recogidos en el Plan General de Contabilidad o PGC (hay también un plan específico para pymes), donde se refieren a los estados financieros como cuentas anuales.

Componentes de las Cuentas Anuales

El balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto, el estado de flujos de efectivo y la memoria son los documentos que integran las cuentas anuales.

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  • El Balance General

    El documento del balance general tiene dos partes: “En un lado están los activos, mientras que en el otro se encuentran los pasivos y el patrimonio neto”.

  • La Cuenta de Pérdidas y Ganancias

    Este informe, llamado “cuenta de pérdidas y ganancias” en el PGC, “refleja cómo ha sido la evolución del negocio en un período determinado”.

  • El Estado de Flujos de Efectivo

    Este informe ayuda a “explicar el cambio en el efectivo contable y sus equivalentes”, incluyendo actividades operativas, de inversión y de financiación.

  • El Estado de Cambios en el Patrimonio Neto

    En este documento se refleja “la evolución de los resultados acumulados por el negocio y su impacto patrimonial”.

  • La Memoria

    La memoria “abunda en el detalle de las principales políticas y registros contables de la sociedad”. El modelo de la memoria recoge la información mínima a cumplimentar; no obstante, en aquellos casos en que la información que se solicita no sea significativa no se cumplimentarán los apartados correspondientes.

Contabilización e Identificación de Derivados en los Estados Financieros

Para contabilizar los derivados hay que tomar en consideración que el importe real suele calcularse al final de la operación. Esto significa que se trabaja con estimados y presupuestos que pueden traer como consecuencia que existan pasivos o activos contingentes. La NIC 37 sobre Provisiones, Pasivos y Activos Contingentes contempla que deben revelarse todas las notas pertinentes sobre dichos productos, de manera que se pueda conocer la naturaleza, vencimiento e importe de estos. Por lo tanto, uno de los puntos clave para identificar productos derivados en los estados financieros se encuentra en las notas a las cuentas anuales o la memoria, donde se debe detallar su existencia y características.

La NIIF 9, que sustituyó a la NIC 39, sobre Instrumentos Financieros, contempla la contabilización de los instrumentos cuando los importes se puedan determinar de manera correcta su valor razonable. Se valorarán, por regla general, por su valor razonable, que será el valor razonable de las cantidades entregadas o recibidas, según se trate de un activo o pasivo inicial, que coincidirá normalmente con las primas pagadas o cobradas en el caso de las opciones y que no tendrá valor inicial en los instrumentos a plazo, en los futuros y en las permutas financieras. Los instrumentos de cobertura deben reconocerse a su valor intrínseco y no a su valor temporal o a vencimiento.

En el balance, aparecerán en el activo los derivados que reflejen diferencias acumuladas positivas y en el pasivo aquellos que ofrezcan diferencias acumuladas negativas. Es crucial asegurarse de no abultar los resultados, por lo que se tomarán en cuenta los valores mínimos y se contabilizarán en el momento exacto en que se conozca su impacto. En la mayoría de los casos hay que esperar a que se cumpla el tiempo de su vencimiento, por lo que se conocerán los valores comprometidos en los contratos, pero su impacto final se determina a vencimiento.

En lo que se refiere a los gastos que se originan en la contratación, no forman parte del derivado, sino que deben cargarse directamente en la cuenta de resultados.

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