Contratar un Seguro puede parecer un proceso complicado, ¡especialmente si es la primera vez que lo haces! Sin embargo, es una decisión importante para brindarte tranquilidad y protección ante situaciones inesperadas. Un seguro es un tipo de contrato por el cual una compañía aseguradora se compromete a reparar o indemnizar parcial o totalmente un perjuicio producido tanto en bienes (vehículos, vivienda, etc.) como en personas o animales. Hay muchos tipos de seguros, pero casi todos tienen la función de otorgarnos seguridad y protección a cambio de una cuota económica, denominada “prima”, a abonar a la compañía aseguradora.
Si deseamos adquirir este servicio, es importante diferenciar la naturaleza de dos documentos que estarán presentes en la gestión: el contrato de seguro y la póliza. El primero de ellos es el documento legal que recoge el acuerdo de prestación de servicios y los derechos y obligaciones, tanto de la empresa aseguradora como de la persona que lo adquiere. Por otro lado, tenemos la póliza de seguro, la cual es el documento que recoge y ratifica las condiciones de la relación contractual.
La Importancia de un Seguro de Vida
Contratar un seguro de vida es una decisión importante para protegerte, proteger a tus seres queridos en caso de fallecimiento o incapacidad, o bien, para generar un ahorro. Con un seguro de vida, puedes asegurarte de que tu familia estará respaldada económicamente en momentos difíciles. Por ejemplo, en un Seguro de Vida, ¿qué diferencia hay entre un seguro de vida temporal y uno permanente?
Tipos de Seguros Disponibles para Personas Físicas
Las aseguradoras ofrecen diferentes tipos de seguros que se pueden clasificar en seguros personales, seguros de daños o patrimoniales y seguros de prestación de servicios. Dependiendo del tipo de seguro que contratemos, además de cubrirnos en caso de sufrir algún perjuicio, este puede incluir un servicio de atención.
A continuación, detallamos las principales categorías:
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| Tipo de Seguro | Objeto de la Cobertura / Finalidad |
|---|---|
| Seguros Personales | Cubre aquellos sucesos que afecten a la integridad, salud física o psicológica de la persona que lo contrata. |
| Seguros de Daños o Patrimoniales | Asumen los riesgos por la pérdida, rotura o extravío del patrimonio de un particular o empresa a causa de un siniestro. |
| Seguros de Prestación de Servicios | Su finalidad es prestar un servicio al asegurado por determinadas circunstancias. Además, dependiendo de la cobertura, también puede ofrecer una indemnización económica. |
Detalle de Seguros de Daños o Patrimoniales
Dentro de los seguros de daños o patrimoniales, encontramos una amplia variedad:
- Seguros de hogar: Son uno de los seguros más habituales e importantes, ya que son los encargados de proteger la vivienda ante distintos tipos de siniestro.
- Seguros de automóvil: Son obligatorios por ley para circular en la Unión Europea. Se puede añadir una mayor cobertura para que cubran los daños que pueda sufrir el vehículo en caso de robo, etc.
- Seguros de robo: Su finalidad es ofrecer una cobertura en el caso de la sustracción de los bienes asegurados con violencia o intimidación.
- Seguros de mascotas: Ofrecen una cobertura por los daños que pueda sufrir el animal asegurado o en el caso de que este los ocasione. Mario ha adoptado a Bimba, un perro de mediana edad, y ha decidido contratar un seguro para ella.
- Seguros de ingeniería: Indicados para cubrir los riesgos de una construcción a los propietarios y promotores de edificios.
- Seguros de crédito: Es una herramienta para que las empresas se protejan de posibles impagos; en el caso de no poder cobrar una deuda, la empresa aseguradora se hará cargo del importe.
- Seguros de transporte: La entidad aseguradora se encarga de abonar una indemnización si durante el viaje de las mercancías estas sufren algún daño.
- Seguros de incendios: Garantizan una indemnización por los daños ocasionados por el fuego, siempre y cuando este se ocasione en determinadas circunstancias.
- Seguros de responsabilidad civil: Son aquellos que se encargan de indemnizar a un tercero en el caso de que se ocasione un perjuicio a él y/o a sus bienes.
- Seguros multirriesgo: Este tipo de contratos ofrecen una cobertura múltiple, ya que abarcan diversos riesgos (robo, incendio, etc.).
Pasos para Contratar un Seguro
El proceso es sencillo y generalmente implica elegir un plan que se ajuste a tus necesidades, calcular el monto de cobertura necesario y cumplir con ciertos requisitos de la aseguradora. Contratar un seguro no tiene que ser un proceso complicado.
1. Evaluación de Necesidades e Investigación
Antes de contratar un seguro, es importante determinar el monto de cobertura que necesitas. Elige el tipo de seguro que mejor se adapte a tus requerimientos. Por ejemplo, MAPFRE ofrece diferentes tipos de seguros de vida, como temporales (por un período determinado) o permanentes (de por vida). Una vez que tengas claro el tipo de seguro que necesitas, es hora de investigar.
2. Búsqueda y Comparación de Opciones
Busca brokers de seguros confiables que cuenten con buenas opiniones y trayectoria en el mercado. No te quedes con la primera opción; compara cotizaciones. Muchas aseguradoras y brokers te permiten obtener cotizaciones en línea de manera rápida. Al comparar, considera:
- Coberturas: ¿Qué incluye cada póliza?
- Costos: ¿Cuál es el costo mensual o anual?
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3. Canales de Contratación
Actualmente es posible contratar un seguro con todas las garantías por múltiples vías, incluso sin salir de casa, bien sea por teléfono o por Internet. Tradicionalmente se acudía “en persona” a la oficina de la compañía elegida, a una entidad bancaria autorizada (operadores de banca-seguros) o a una correduría de nuestra confianza para estas gestiones. La contratación, generalmente, podemos hacerla de forma presencial u online.
En general, si se conoce bien el tipo de seguro y las coberturas necesarias, o es un seguro que ya se ha contratado en otras ocasiones, seguramente no será necesario acudir a los expertos. Pero la recomendación es que en caso de duda, se consulte siempre a los profesionales, que están a nuestra disposición para asesorarnos, con independencia del canal elegido. Además, para ciertos tipos de seguros que puedan resultar más complejos, conviene siempre buscar la ayuda de un especialista desde el principio, por su experiencia y conocimientos.
El Proceso Formal para Asegurar un Riesgo
El proceso general para asegurar un riesgo es el siguiente:
1. Solicitud del Seguro
El interesado se pone en contacto con una entidad aseguradora o con un agente explicando qué riesgo quiere asegurar y todas las circunstancias que considere oportunas. La entidad acepta o rechaza esa proposición, pero aún no existe ninguna vinculación formal.
Es muy importante que el interesado conozca:
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- El valor real de lo que desea asegurar, para que no se den situaciones de infraseguro o sobreseguro.
- Sus características.
- Las necesidades reales de cobertura.
Y así lo comunique a la aseguradora para que pueda evaluar correctamente las características del seguro que va a proponer. Si no, la compañía puede plantear seguros que no se adapten a la realidad o a las necesidades del cliente, y por tanto, que no cumplan con su finalidad: la protección del riesgo asegurado. En este ámbito rige el principio de presunción de buena fe, es decir, se supone que las declaraciones de riesgo por parte del interesado son correctas y que no pretende obtener beneficios. Para ello, la organización nos solicitará una serie de datos sobre las características del bien que queremos asegurar (vehículo, vivienda, etc.) o los antecedentes sanitarios, en el caso de que sea un seguro de vida o médico.
Puedes visitar el sitio web de MAPFRE México para obtener un presupuesto personalizado por medio de un Asesor o Agente. Una vez seleccionada la póliza o el plan, deberás completar un formulario de solicitud con tus datos personales y financieros. MAPFRE evaluará tu solicitud y los resultados médicos, si es necesario.
2. Proposición de Seguro
Con la información anterior, la compañía realiza una propuesta por escrito al potencial tomador del seguro. Una vez entregada y aceptada la proposición, esta tendrá carácter vinculante para la entidad aseguradora durante un cierto periodo de tiempo.
3. La Formalización del Contrato de Seguros
Si el interesado acepta la proposición, a continuación recibe la póliza de seguro, que entra en vigor en la fecha recogida en la misma, y una vez el tomador haya pagado la prima correspondiente. La póliza es el documento en el que se reflejan las normas que de forma general, particular o especial regulan las condiciones convenidas entre el asegurador y el contratante. Es, por tanto, un tipo particular de contrato y como tal, genera obligaciones y derechos tanto a la aseguradora como al tomador. Una vez aprobada la solicitud, deberás realizar el pago de la prima.
A pesar de que la póliza es un documento con cierto contenido técnico, conviene leerla y, en su caso, pedir aclaración de todo lo que el interesado necesite. Muchas veces no se es realmente consciente de los límites y coberturas que existen en los seguros, simplemente por no leer con detenimiento este documento.
Toda póliza de seguros debe contener:
- Condiciones generales: Reflejan el conjunto de principios básicos que establece el asegurador para regular todos los contratos de seguro que pertenezcan al mismo ramo o modalidad. En estas condiciones suelen establecerse normas relativas a la extensión y objeto del seguro, riesgos excluidos generalmente, forma de liquidación de los siniestros, pago de indemnizaciones, cobro de recibos, comunicaciones entre asegurador y asegurado, jurisdicción, etc.
- Condiciones particulares: En las que se detallarán datos más concretos como el nombre y apellidos o denominación social de las partes, el concepto que se asegura, el importe de las primas, lugar y forma de pago, etc.
- Condiciones especiales: Son aquellas que modifican las condiciones generales, pero en ningún caso podrán contradecir lo que establece la Ley, que se aplican a cada usuario dependiendo de sus características específicas. Deberán ser aceptadas por el cliente.
4. La Duración del Contrato de Seguros
La duración del contrato de seguro hace referencia al plazo durante el cual tienen vigencia las garantías. El seguro empieza a tener efecto desde el momento indicado en la póliza, por un tiempo determinado (generalmente, un año).
Ejemplo 1: Una persona está pensando contratar un seguro de hogar durante la primera semana del año. Si el plazo de vigencia indicado en la póliza de seguro es desde las 00:00 horas del día 15 de enero y por un año, cualquier siniestro que haya sucedido antes de esa fecha no se considerará cubierto.
En el condicionado de la póliza se prevé que, antes de que finalice el periodo de cobertura, el seguro se pueda renovar automáticamente a un nuevo periodo que suele ser de otro año. Esta renovación tendrá efecto si el tomador sigue pagando la prima correspondiente.
Ejemplo 2: En un seguro de hogar cuyo plazo de vigencia es desde las 00:00 horas del día 15 de enero de un año, y su duración es anual ¿se considerará cubierto por dicha póliza un siniestro que ocurre el 17 de enero del año siguiente?
En este caso, aparece el denominado “plazo de gracia” en virtud del cual el contratante solo tiene 30 días para cualquier aclaración durante el primer recibo y no aplicará en los subsecuentes. Durante dicho plazo el seguro sigue en vigor, siempre y cuando el tomador pague dicha prima. Transcurrido este plazo se producen los siguientes efectos:
- Se suspende la cobertura por parte del asegurador.
- Durante seis meses, contados desde el vencimiento, el asegurador puede reclamar al tomador el pago de la prima, quedando extinguido el contrato si no se efectúa tal reclamación en dicho plazo.
En ciertos casos, ambas partes (asegurado y asegurador) pueden rescindir el contrato de seguros antes de la fecha de vencimiento, quedando sin efecto las coberturas.
