Hablar de dinero nunca es fácil. Para muchos candidatos, pedir un sueldo es una mezcla de temor, intuición y adivinanza. El sueldo es, indudablemente, uno de los factores que más le interesa o le preocupa a una persona que se postula a un cargo para trabajar en una compañía. La verdad es que pedir un salario no debería basarse en nervios, sino en información.
La clave es armar un rango salarial realista, basado en datos y no en suposiciones. Antes de mirar números, es fundamental conocer dónde estás parado profesionalmente. Para esto debes contar con datos del mercado, la industria y de empresas de similares tamaños. El salario no es solo “lo que vale el puesto”; también tiene que ver con tu realidad y tus necesidades.
Factores clave para definir tu expectativa salarial
Antes de la entrevista, trata de conocer de qué empresa se trata y de su trayectoria en el sector económico. Si sabe sobre la compañía, usted puede inferir el nivel salarial, teniendo en cuenta su experiencia, los conocimientos acerca del cargo y de idiomas, y el nivel académico alcanzado. Para Herrera, la experiencia es un elemento clave en el momento de pedir una retribución salarial. A más experiencia, la persona cuenta con más edad, más responsabilidades y, por tanto, es más seguro que quiera permanecer en la empresa y hacer carrera allí.
De igual manera, debes considerar los siguientes elementos:
- Investigación de mercado: Antes de ponerle precio a tu trabajo, consulta portales de empleo para conocer tendencias salariales y tener respaldo al negociar.
- Tu valor profesional: Evalúa tu nivel de experiencia, habilidades únicas, estudios, certificaciones y el impacto que puedes aportar.
- Paquete de beneficios: No olvides los beneficios extra al sueldo base, como el modelo de trabajo híbrido, seguro médico, días extra de vacaciones o acceso a formación continua.
Comparativa de elementos a considerar
Para tener una visión más clara, puedes organizar tu análisis considerando los siguientes criterios de valor:
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- Internos: Experiencia laboral, formación académica, logros cuantificables y habilidades técnicas o idiomas.
- Externos: Trayectoria de la empresa en el sector, tamaño de la organización, salarios promedio del mercado y ubicación geográfica.
- Compensación integral: Salario emocional, flexibilidad horaria, bonos de desempeño y posibilidades de crecimiento profesional.
Cómo comunicar tus expectativas en la entrevista
El momento de la entrevista en que te piden tu expectativa suele ser tenso, pero no tiene por qué serlo si estás preparado. Una de las mejores formas de responder es con un rango, no un número fijo. Una respuesta buena suele ser: "Según las referencias del mercado y mi experiencia, estoy buscando un rango entre tanta cantidad de dinero".
Si todavía no tienes suficiente información, puedes responder algo como: "Estoy más interesado en conocer la oferta completa del puesto, y seguro que si el rol encaja con mis expectativas, el tema del salario no será un problema." No es esquivar la pregunta, es posponerla inteligentemente hasta tener más contexto.
Consejos para una negociación exitosa
- Analiza tus métricas: Haz un seguimiento de los indicadores de impacto que ejerces en los resultados de tu empresa.
- Justifica tu propuesta: No des un número sin contexto; siempre justifica tu respuesta con argumentos sólidos como experiencia, logros y habilidades.
- Sé sincero: Lo mejor es que usted sea totalmente sincero con lo que usted considera que le deben pagar por su trabajo.
- Considera alternativas: Si la empresa te hace una oferta económica menor a la esperada, solicita tiempo para evaluar la propuesta con calma y negocia con argumentos.
Recuerda que, si bien estas conversaciones pueden resultar incómodas, una de las habilidades más importantes con la que puedes contar es la de negociar y conocer el valor del trabajo que realizas. Hablar de dinero no debería darte pena; al contrario, es una muestra de que sabes lo que vales.
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