Descubre Todo Sobre el Régimen Jurídico y Político: Guía Definitiva y Claves Esencialespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Para comprender el concepto de régimen según el derecho, es fundamental desglosar las definiciones de sus componentes. La palabra Régimen se refiere a aquel sistema que establece y regula el funcionamiento de algo. Por su parte, Jurídico es aquello que está vinculado al derecho.

Con estas definiciones en claro, podemos comprender a qué se refiere la noción de régimen jurídico. Un régimen jurídico se basa en las leyes vigentes. Su existencia, por lo tanto, requiere de normativas estipuladas y en plena vigencia. El régimen jurídico siempre se basa en las leyes establecidas.

Importancia del Régimen Jurídico

Todas las actividades y las conductas que se encuentran reguladas por el Estado están regidas por un régimen jurídico. Este régimen, en definitiva, está dado por la legislación en vigencia que resulta aplicable a un determinado vínculo, situación, negocio, etc.

Por ejemplo, si una persona decide iniciar un emprendimiento comercial y vender comida en la vía pública, deberá conocer cuál es el régimen jurídico en el que se encuadra dicha actividad. Así tendrá que saber qué normas tiene que respetar en la elaboración de los alimentos, el envasado y su disposición ante los consumidores.

Existe el régimen jurídico de la Administración, que es el que se encarga de regular mediante leyes y normas la actuación de la mencionada Administración. Al respecto, cabe destacar la Ley 40/2015, conocida como la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público, que aborda aspectos relacionados con los órganos colegiados de la Administración del Estado, la responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas, el funcionamiento electrónico del sector público, los convenios, la organización de la Administración territorial o los consorcios y sociedades mercantiles.

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Muchos organismos deben trabajar, respetar y determinar las pautas de un régimen jurídico concreto. Así, el Tribunal de Cuentas de España, por ejemplo, se rige por la Constitución y diversas leyes orgánicas, como la del Funcionamiento del Tribunal de Cuentas, la del Régimen Electoral General o la de Financiación de los Partidos Políticos. Todas ellas guían a ese organismo, establecen su estructura y su ámbito de labor.

Más allá del régimen jurídico, la administración de la justicia depende en última instancia de la interpretación que los jueces hacen de las leyes que dan forma al régimen.

El Régimen Político y las Formas de Gobierno

Un régimen hace referencia al sistema de gobierno que posee un determinado Estado. Un régimen político establece la situación de todos sus componentes, así como las relaciones entre ellos. Su clasificación es muy amplia, siendo la democracia el primer criterio que se toma en cuenta.

El concepto de formas de gobierno hace referencia al modo en el que se estructura el poder político para ejercer su autoridad, administrar, organizar y ordenar a un territorio y su población. Estas pueden tomar representaciones diversas dependiendo de cuántas personas ejercen el poder, el mecanismo elegido para optar a la jefatura del estado, el nivel de participación política y libertad que tienen los ciudadanos y el vínculo entre la jefatura de estado y el parlamento. Existen distintas formas de clasificar las formas de gobierno.

Clasificaciones Históricas de las Formas de Gobierno

Formas de gobierno según Aristóteles

Aristóteles distinguía entre formas puras o justas y formas impuras:

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  • Formas puras o justas: Son las que buscan el bien común y tienen en consideración el interés de la población a la que gobiernan. Se dividen en tres tipos:
    • Monarquías: Son los gobiernos encabezados por un solo individuo, coronado como rey o equivalente.
    • Aristocracias: El gobierno está compuesto por unos pocos privilegiados, que ejercen su poder para el bien común.
    • Democracias: El gobierno está integrado por muchas personas, quienes toman en cuenta el criterio de las masas.
  • Formas impuras: No tienen en consideración a la población gobernada y solamente sirven los intereses de quienes ejercen el poder. Estas pueden ser:
    • Tiranías: Una sola persona ejerce el poder mediante la fuerza o la intimidación, sin que exista respeto por las leyes.
    • Oligarquía: El gobierno es ejercido por una minoría privilegiada, que defiende únicamente sus intereses y no los de la población.
    • Demagogias: Gobiernan muchos, pero solamente se benefician unos pocos. También se caracteriza porque las personas que ejercen el poder se dedican a decir lo que quieren oír las masas para que estén conformes.

Formas de gobierno según Montesquieu

Montesquieu propuso otra clasificación:

  • República: Una persona gobierna de manera absoluta. Existen leyes que establecen la sucesión y un ordenamiento sobre lo que el rey puede hacer y lo que tiene prohibido.
  • Despotismo: Un solo individuo ejerce el poder a la fuerza y sin respeto por el ordenamiento jurídico.

Formas de Gobierno en la Actualidad

En la actualidad, los gobiernos adquieren distintas formas. Algunas de ellas son:

  • Repúblicas parlamentarias: El primer ministro ejerce el poder ejecutivo y es el líder de la legislatura.
  • Repúblicas presidencialistas: El presidente es el líder, que ejerce a un tiempo como jefe de estado y jefe de gobierno, y se mantiene en el cargo independientemente de la legislatura.
  • Repúblicas semipresidencialistas: Existe un presidente, que mantiene el cargo independiente de la legislatura, y un primer ministro, que es responsable ante el parlamento.
  • Repúblicas unipartidistas: Un solo partido posee todo el poder en un país.
  • Monarquías parlamentarias: La mayoría de las monarquías que subsisten en la actualidad se han combinado con un marco político democrático. En esta forma de gobierno, el rey ejerce funciones de representación, mientras que el parlamento ocupa el poder legislativo y ejecutivo.
  • Teocracias: Son los regímenes en los que la iglesia administra el estado. El Vaticano constituye un ejemplo típico de esta forma de gobierno.
  • Federaciones y confederaciones: Conjuntos de pequeños estados que se unen para constituir uno de mayor tamaño y poderío. El gobierno federal o global rige el país entero, pero los estados constitutivos también tienen sus poderes públicos.

Tipos de Regímenes Políticos

Para que un régimen sea considerado como democrático no es suficiente con que existan unas elecciones, pues estas pueden estar condicionadas y manipuladas. Deben existir otros criterios como una amplia provisión de libertades civiles y de derechos políticos, así como la posibilidad real de turnismo en las instituciones. Los regímenes que no poseen todos los componentes necesarios para ser considerados como democracias, o aquellos que tienen vicios relevantes, se denominan regímenes híbridos.

Muchos autores han establecido los requisitos para que un régimen pueda ser considerado como democrático. Robert Dahl establece ocho condiciones, entre las que se incluyen fuentes alternativas de información o que los políticos electos sean dependientes de los ciudadanos.

Regímenes Democráticos

  • Régimen parlamentario: El poder legislativo es elegido por sufragio universal y este, por votación, escoge al primer ministro, quien designa de forma libre a su gabinete, formando el poder ejecutivo. El jefe del Estado no tiene atribuciones reales, o están claramente definidas para casos excepcionales. El cargo corresponde al rey en caso de las monarquías, o al presidente electo en las repúblicas. Ejemplo: España.
  • Régimen presidencialista: Se elige por sufragio universal al jefe del Estado, que es a la vez el jefe del Gobierno, y al poder legislativo. El presidente es el que elige a su gabinete, componiendo el poder ejecutivo. Ejemplo: Estados Unidos.
  • Régimen semipresidencialista: Se elige por sufragio al poder legislativo y al jefe del Estado. Además, este último nombra al primer ministro, quien designa a sus ministros. Se establece la llamada bicefalia del ejecutivo, ya que se divide entre el jefe del Estado y el jefe del Gobierno.

Regímenes Híbridos y Autoritarios

Los regímenes híbridos son aquellos que combinan elementos de los sistemas autoritarios y de las democracias, constituyéndose como una categoría propia que, según el caso concreto, se acercará más a uno u a otro.

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  • Pseudodemocracias: En estos regímenes las elecciones son una fachada que legitiman el régimen y su gobierno. Este último, a su vez, domina las asambleas y los medios de comunicación. Irán es un ejemplo de este tipo de régimen. Podemos encontrar estos subtipos:
    • Democraduras: En las que se manipula el voto.
    • Autoritarismo hegemónico: Donde la competencia no es plena.
    • Regímenes censitarios: Donde se prohíbe la participación a ciertos sectores.
  • Autoritarismo competitivo: Son regímenes que poseen elecciones e instituciones democráticas, pero el poder del gobierno es tan grande que realizan abusos constantes de poder. En este caso, las elecciones no son una mera fachada; pero sí es muy complicado el cambio debido al control de los medios y de la justicia.
  • Autoritarismo: Son regímenes desideologizados y con un pluralismo muy limitado. Son tradicionalistas y conservadores y buscan la congelación del país en la situación previa a la instauración del régimen, el cual ha sido instaurado como protección ante amenazas de cambio. Tienen una escasa movilización y no hay liderazgo carismático. Ejemplo: España de Franco.
  • Totalitarismo: Es quizá el régimen menos democrático, posee una alta ideologización y se elimina cualquier atisbo de pluralismo. También se desea una alta participación de la sociedad en el régimen, asegurando así su legitimación. El liderazgo es carismático. Ejemplos: URSS de Stalin o la Alemania de Hitler.
  • Despotismo o tiranía: El tirano ejerce su poder sin límites, disponiendo del país y sus recursos como le viene en gana. Se fusiona lo público y lo privado. El líder está personificado y la ideología se sostiene mediante símbolos y ceremonias. Ejemplo: Corea del Norte.
  • Caocracia: Sinónimo de Estado fallido. Es el país en los que el Estado se ha derrumbado y no monopoliza la violencia. Los guerrilleros y jefes de la guerra locales tienen poder ilimitado y controlan sus zonas de poder.

El Régimen Político en México: Un Caso de Estudio

Para entender qué tipo de gobierno tiene México, hay que remitirse a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que señala en su artículo 40, que el país es una “República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental”.

México no ha sido ajeno a los cambios en las formas de gobierno y, a lo largo de su historia, ha adoptado diferentes regímenes políticos antes de llegar al actual. El artículo 39 constitucional refiere que: “El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. Esto significa que las formas de gobierno en México podrían cambiar en cualquier momento a alguna de las previamente mencionadas, siempre que se cumplieran con los requisitos establecidos por la legislación.

Características del Gobierno Mexicano

A continuación, se analizan en profundidad los conceptos que definen la forma de gobierno en México:

  1. República: El poder es ejercido por representantes del pueblo, elegidos de forma popular, los cuales se rigen por un cuerpo legislativo y existe una separación de poderes (en este caso, ejecutivo, legislativo y judicial).
  2. Representativa: Los principales cargos políticos (presidente, gobernadores, diputados, senadores, jefe de gobierno, presidentes municipales) son seleccionados por la mayoría de los ciudadanos en las urnas.
  3. Democrática: El poder reside finalmente en el pueblo, quien elige a sus gobernantes y tiene derecho a controlarlos. Además, el pueblo ejerce el poder directamente a través de mecanismos como referéndums, iniciativas legislativas populares, consultas populares y, por supuesto, en las urnas.
  4. Laica: Significa que el gobierno de la nación es independiente de cualquier organización religiosa, por lo que las creencias religiosas no deben influir en las decisiones políticas.
  5. Federal: Implica que los estados de la República se unieron para conformar una unidad con mayor poder y renunciaron a su soberanía a favor de un gobierno central. Por su parte, los estados preservan su identidad de forma independiente, cuentan con su propia división de poderes y tienen sus constituciones.

Evolución Histórica del Régimen Político Mexicano

Configuración Constitucional Postrevolucionaria (1917)

En 1917, el Congreso Constituyente dictó una Constitución cuyas principales características fueron:

  • Establecer la democracia ("República representativa, democrática y federal") como forma de gobierno y el espacio de libertad política para formar partidos políticos en competencia.
  • El principio de separación de los poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y libertad a los estados federados).
  • Un sistema federalista con fuertes gobiernos locales y provisiones contundentes para organizar la comunidad política en el municipio ("municipio libre").
  • Reelección consecutiva e indefinida para todos los cargos excepto para presidente de la república y gobernadores. La excepción fue resultado de la experiencia del porfiriato.
  • Un Poder Judicial independiente íntimamente asociado al Congreso y a las entidades federativas sin injerencia del Poder Ejecutivo.

Ninguna de esas instituciones fue llevada a la práctica debido a que la élite política dominante posterior al Congreso Constituyente se organizó en torno al caudillo militar que subordinó a las demás fracciones armadas de la revolución mexicana. Durante la década de los años veinte persistió la falta de gobernabilidad y el marco constitucional adoptado fue contradictorio con el comportamiento real de los actores. En vez de partidos y elecciones, debate político y desarrollo de la ciudadanía, se configuró una cultura política caudillista y piramidal que subordinó las herramientas democráticas y fue propicia para el establecimiento de un sistema político autoritario.

Primera Refundación Constitucional del Régimen Político (1928-1934)

En 1928, el General Álvaro Obregón fue reelecto tras forzar una reforma constitucional para hacer posible la reelección presidencial, pero fue asesinado antes de asumir el cargo. Plutarco Elías Calles, quien fue su sucesor en 1924, se convirtió en el verdadero poder detrás de tres presidentes "títeres" que gobernaron entre 1928 y 1934 y encabezó la nueva coalición que fundó el partido hegemónico e ideó la "cirugía mayor constitucional que lo hizo posible".

La Constitución fue modificada y esto condujo a:

  • Un cambio de régimen constitucional con el propósito de reemplazar todas las características democráticas antes mencionadas del régimen político con instituciones que fueran "funcionales" a las condiciones prevalecientes.
  • La no reelección en todos los niveles de gobierno (debilitamiento del congreso, de las legislaturas estatales y de los gobiernos municipales).
  • El gobierno central asumió facultades municipales y estatales, reduciendo la autonomía de las dos entidades.
  • El sometimiento del Poder Judicial al Poder Ejecutivo.
  • El establecimiento del control total sobre las elecciones y el registro de los partidos políticos.

Combinadas con la formación de un partido que reunió a "todos los revolucionarios", estas características de la Reforma Constitucional de 1933 dieron nacimiento al binomio partido-presidente como eje piramidal y centralizado de la estabilidad y de la gobernabilidad. Ningún actor político tendría oportunidad de participar en el poder fuera del partido hegemónico. Mediante la cooptación y la coacción de todos los actores relevantes, se logró la cooperación y la gobernanza. Así se estableció la estrategia dominante dentro del sistema presidencialista de partido hegemónico: cooperación mediante cooptación combinada con coerción.

Segunda Refundación Constitucional del Régimen Político y Transición a la Democracia

En 1997 y después de una serie de cambios en la coalición dominante y en la estructura de control político se produjo, lenta pero constantemente desde mediados del siglo XX, una evolución del sistema de partido hegemónico hacia la democracia. Convergen en la explicación de esta evolución el surgimiento de movimientos de la sociedad civil, el crecimiento de los partidos políticos, las divisiones en la coalición gobernante y la búsqueda de estabilidad política.

En los años noventa se establece un consenso mínimo entre las fuerzas políticas en el sentido de que son necesarias las elecciones libres y equitativas con un sistema multipartidista competitivo. Las reglas definidas desde 1997 permitieron un acceso plural al poder. El proceso político se vio cada vez más separado del control presidencial y orientado a la construcción de un sistema democrático con un "tres más cuatro" partidos. Las elecciones competitivas dividieron el ejercicio del poder político entre los miembros del sistema de partidos.

Sin embargo, el legado autoritario de la Revolución Mexicana fue removido a nivel electoral pero mantenido en el funcionamiento del sistema político. El fin del gobierno de un solo partido y el autoritarismo presidencial hicieron visibles las mayores debilidades del sistema político. Las reglas constitucionales para el ejercicio del poder, creadas en 1933, seguían funcionando:

  • La no reelección consecutiva de legisladores federales y locales y autoridades municipales debilitan los mecanismos de control, así como al equilibrio federal. Igualmente, esta reminiscencia hace que las jefaturas de los partidos tengan mayor importancia que los jefes de los grupos parlamentarios.
  • El equilibrio entre el presidente y el congreso y entre los sistemas federal y local muestran una falta de reglas para inducir la decisión política. El sistema constitucional no cuenta con reglas que establezcan plazos fatales o temas especiales en los cuales los poderes deban tomar una decisión perentoriamente.
  • A pesar de que la Suprema Corte se convirtió en independiente, los derechos fundamentales son todavía aplicados de manera insuficiente por el Poder Judicial. La justicia está lejos del alcance del ciudadano común.

La principal consecuencia en relación con la cohesión política y la cooperación ha sido que ya no es posible alcanzarlas por medio de la coerción y la cooptación. El efecto de la combinación de la democracia electoral con reglas obsoletas ha llevado a la "deserción por conveniencia", es decir, que los incentivos para cooperar entre los actores políticos -por ejemplo en reformas estructurales- han sido negativos entre 2000 y 2012. El sistema político no ha ofrecido incentivos para la gobernanza que al mismo tiempo sean compatibles con un sistema político que hasta ahora no genera gobiernos unificados. De este modo, la principal tensión entre los actores y el régimen político es cómo alcanzar mayoría con o sin sobrerrepresentación de una fuerza política. De ahí la disputa por introducir una regla de mayoría mediante la sobrerrepresentación del partido que obtenga la mayoría relativa.

El Arranque del Siglo XXI en México

En México, el nuevo siglo cronológico y el político comenzaron a destiempo. En el año 2000, el país experimentó la primera alternancia de partidos en el Poder Ejecutivo desde la consolidación en el poder de las facciones triunfantes de la Revolución Mexicana a finales de los años veinte. Había concluido la larga época del "sistema presidencialista de partido hegemónico".

Este tramo del ciclo político fue inaugurado por las reformas electorales de 1990 a 1996 y el dato de fondo al que hicieron lugar: la pérdida de mayoría absoluta del PRI en la Cámara de Diputados en 1997. Esos cuatro años finales del siglo XX consolidaron la convicción de que el cambio democrático era posible por medios pacíficos y que el antiguo régimen podía ceder su lugar a una democracia de ciudadanos y partidos políticos en un ambiente de pluralismo.

El Estado de Derecho y el Régimen Político

Los proyectos de promoción de la democracia de instituciones internacionales, como USAID, el Open Society Institute y la Unión Europea, incluyen una parte denominada "Reforma del Estado de derecho" dado que se le considera un pilar fundamental para el mantenimiento de la democracia y su calidad en el largo plazo. Se ha formado un amplio consenso respecto a que el buen funcionamiento del Estado de derecho fortalece las repúblicas democráticas, o bien que “una democracia no puede existir sin un Estado de derecho”.

La clase política, los analistas financieros, los medios de comunicación y las organizaciones civiles de derechos humanos apelan también al mejoramiento del Estado de derecho, sobre todo en regímenes que buscan anclar su democracia. Para hablar de Estado de derecho es conveniente saber qué hay dentro del concepto, cuáles son los atributos o propiedades que lo componen. El objetivo es discutir el concepto de Estado de derecho y su relación con el régimen político.

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