Descubre los Mejores Cuentos Cortos sobre el Orden para Niños ¡Divertidos y Educativos!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Buscas cuentos de orden cortos que diviertan, enseñen y enamoren?... ¡esta es tu aventura!

Muchos padres se sienten desesperados y frustrados cuando piden (sin conseguir nada a cambio) a sus hijos que recojan sus juguetes o mantengan ordenada su habitación. Usa estos breves cuentos para mejorar tu familia: te ayudarán a ser mejor padre o madre, a que tus hijos sean mejores niños y a que tu bebé se desarrolle emocional e intelectualmente sano.

Abajo tienes nuestra lista de cuentos para niños sobre orden.

Historias Inspiradoras sobre la Importancia del Orden

Fran Aprende a Ser Ordenado

'Fran aprende a ser ordenado' es un cuento de Marisa Alonso que hará reflexionar a todos aquellos niños desordenados que tienen su cuarto hecho un caos. Un día más Fran no quiso recoger su habitación después de jugar.

- ¡No quiero recoger! - ¡Está todo desordenado, Fran! Ya tienes edad para saber lo que está bien o mal. Tienes que aprender las normas que hay en casa. Y esta vez sus padres no recogieron su habitación como siempre hacían.

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- ¡Fran, ve a lavarte los dientes y a hacer pis! - le gritó su padre desde la cocina. - ¿Dónde está Osito? - ¡Quiero a Osito! Buscó a Osito debajo de la cama. Luego levantó el edredón, miró dentro del armario; Osito no aparecía.

- ¡Ya es hora de dormir! Mañana aparecerá. ¡A la cama! - ¡No quiero dormir sin Osito! Esa noche Fran tuvo una pesadilla. Iba por la selva buscando a Osito. Cortaba ramas de árboles para poder avanzar, tuvo que cruzar un río, escalaba por un tronco. Sabía que Osito estaba allí pero no lo encontraba. Empezó a dar gritos llamando a su peluche.

- ¿Qué te ocurre? ¿Has tenido una pesadilla? - ¡Osito! ¡No encuentro a Osito! - Seguro que mañana aparecerá. Ahora descansa - le dijeron sus padres.

- ¡Buenos días, cariño! ¿Qué tal has dormido? Cuando Fran se incorporó de la cama se dio cuenta de lo desordenado que estaba todo. - ¡Osiiitooooooo! - ¡Ha estado todo el rato ahí. Está todo tan desordenado... Fran se levantó y comenzó a recoger su habitación. Si la hubiera tenido ordenada, pensó, Osito no se habría perdido y su padre le habría leído el cuento de todas las noches.

Pablo el Erizo y las Consecuencias del Desorden

Pablo era un pequeño erizo con un talento especial: podía ignorar el desorden como si no existiera. Pero él prefería jugar. Pensaba que un poco de caos no hacía daño a nadie. Rebuscó en su cajón y lo encontró vacío. -He lavado la ropa que estaba en el cesto -respondió su padre sin levantar la vista de la taza que estaba removiendo-. -Sabes que tu responsabilidad es dejar tu ropita sucia en el cesto. Sin más opciones, Pablo rebuscó entre los montones del suelo. Apiló una montaña de ropa sucia hasta que encontró un par de calcetines menos sucios que el resto, se los puso, metió el resto en el cesto y salió corriendo.

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En clase, su estómago rugía como un león hambriento. Pablo miró a su amiga Miriam y se acercó. Siempre hacían los trabajos juntos. Pero, al verlo venir, Miriam se puso nerviosa. -Es que... ya me lo ha pedido otra persona... Pablo se quedó helado. Claro que ella podía trabajar con quien quisiera, pero eran mejores amigos. Su primer impulso fue enfadarse, pero decidió hacer lo correcto.

Miriam bajó la mirada. -Pablo… eres muy desordenado. Me cuesta mucho trabajar en ese caos. Si vienes a mi casa, te dispersas, sacas mil cosas de su sitio y, cuando te vas, dejas todo tirado. Y si voy yo a la tuya... Las palabras le cayeron como un jarro de agua fría. Se sintió avergonzado, expuesto. Murmuró una excusa y se marchó. Cuando llegó a casa, ya había tomado una decisión. Nada de excusas. Se descalzó y dejó la mochila tirada, como siempre. Pero se detuvo. Al abrir la puerta de su habitación, intentó imaginar que era Miriam entrando allí. El alma se le cayó a los pies. Entendió al instante.

-Venga, te ayudo. Al ver el panorama, se unió enseguida, trapo en mano. El cuarto empezaba a parecer otra cosa. Pablo, al principio indeciso, comenzó a mirar las cosas con más criterio. -Ven, Pablo -dijo con una sonrisa-. Juntos estiraron las sábanas limpias y alisaron la colcha. Cuando terminaron, la habitación era otra. Esa noche, se acomodó en su cama recién hecha con una sensación extraña pero reconfortante. Pensó en Miriam, en cómo se había sentido, en lo que le había dicho. Y decidió que al día siguiente hablaría con ella. Le diría que tenía razón -aunque le habría gustado que se lo contara antes-. Que había recogido su habitación. Aquella noche, Pablo descansó satisfecho.

El Genio Chapuzas

Ficha del cuento 8.4 Enseñanza: Ninguna gran tarea se puede llevar a cabo sin suficiente orden con las cosas pequeñas. Ambientación: La lámpara de un genio. Personajes: Un niño y un genio.

Hubo una vez un genio, de esos que salía de lámparas maravillosas concediendo deseos, que se hizo tristemente famoso por sus chapuzas. Cada vez que alguien frotaba la lámpara, y el salía a responder "¿Qué deseas?", surgía una gran nube de humo y volaban cientos de cosas por los aires.

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Tantas y tan penosas eran sus chapuzas, que nadie deseaba tener un genio así. Su lámpara terminó sirviendo sólo para dar patadas, como un bote cualquiera, y el genio estuvo años sin salir, triste y deprimido. Hasta que un niño solitario encontró la lámpara y pudo escuchar los lamentos del genio. Entonces decidió hacerse su amigo, y su único deseo fue poder entrar y salir de la lámpara para estar con él.

Éste se mostró encantado, pero en cuanto el niño puso el pie en la lámpara, comprendió el problema de aquel genio chapuzas. No es que fuera un mal genio, ¡es que no podía ser más desordenado! Todo estaba tirado por cualquier sitio, sin importar si se trataba de joyas o libros, barcos, o camellos, y se notaba que no había pasado un plumero en años.

El niño se llevó las manos a la cabeza, y el genio se excusó diciendo que el trabajo de un genio era muy importante y no tenía tiempo para esas cosas. Pero su amigo, que recordaba los buenos consejos de su madre, le explicó que cuanto más importante fuese su trabajo, más orden debía guardar con todas sus cosas, y juntos se dedicaron a dar un buen repaso a la lámpara. Les llevó unos cuantos días, pero al terminar, todo estaba reluciente y cada cosa tenía su sitio especial.

Otros Relatos Breves sobre el Orden

  • Enrique era un niño muy ordenado, le gustaba mantener su habitación limpia, sus juguetes en su lugar y su ropa doblada y ordenada. Nada fuera de su sitio.
  • Dan se despertó esa mañana dispuesto a ir al colegio, como todas las mañanas. Pero ese día tardó un poco más de lo normal. Su cuarto era un desastre.

Actividades Educativas y Consejos para Fomentar el Orden

Actividades para Reflexionar con 'Fran Aprende a Ser Ordenado'

A continuación te proponemos algunas actividades educativas para que los niños, después de leer este cuento, pueden reflexionar de por qué es tan importante mantener ordenadas nuestras cosas.

  • Ordena las siguientes frases: A continuación te proponemos algunas frases que corresponden a la historia del cuento, ¡pero están desordenadas!
  • Ilustra el cuento: Anima a tus hijos a coger pinturas y lápiz y haced un bonito dibujo inspirado en la historia.
  • Más cuentos cortos para niños desordenados: En Guiainfantil.com tenemos otros cuentos cortos que harán reflexionar a los niños desordenados. Comparte con tus hijos la historia de 'La ardilla Camila', que nunca quiere recoger su casita.

Reflexiones y Actividades con 'El Genio Chapuzas'

Un minuto para pensar...

Con la ayuda del niño el genio consigue que su lámpara esté ordenada y vuelva a ser útil ¿Cada cuánto tiempo crees que deberá volver a hacer limpieza? ¿Qué debería hacer el genio para no volver a necesitar varios días para limpiar toda su lámpara?

Una buena conversación

La vida diaria está llena de actividades que por sí mismas no parecen muy especiales, pero ayudan a poder realizar otras. Ayúdale a identificar cuáles son esas actividades, como la higiene, hacer la compra, lavar y planchar, etc. y cuántale qué haces tú para que sean un poco más especiales

¿Y si pasamos a la acción?

Para hacer más atractivo el trabajo de ordenar, hazle a tu hijo un disfraz de genio para llevarlo cuando ordene su habitación (la lámpara) mientras jugáis a los genios.

Consejos Prácticos para Padres

  • No hagas las cosas por ellos: Paciencia... Por mucho que tu hijo o hija tarde en ordenar su habitación y, aunque no lo haga del todo bien (o tan bien como lo harías tú), no lo hagas por él o por ella. Al hacerlo, le estarás mandando el mensaje de 'no eres capaz de hacerlo y por eso lo hago yo'.
  • Enséñales a ordenar: A veces pedimos a nuestros hijos que hagan cosas que no saben hacer.
  • Pon las cosas fáciles a tus hijos: Pon los juguetes y demás objetos de la habitación a la altura de los niños, no solo para que puedan jugar con ellos sino también para que los puedan devolver a su sitio cuando terminen con ellos. Por eso, las cajas de almacenajes suelen ser muy útiles.
  • Canción a guardar: Existe una canción que usan en muchas escuelas infantiles para que los niños sepan que ha llegado el momento de recoger los materiales que han estado usando. Se trata de 'A guardar'.

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