El diagnóstico de enfermería es una herramienta fundamental en la atención de enfermería. A través del diagnóstico de enfermería, los enfermeros pueden identificar y tratar los problemas de salud de los pacientes, lo que contribuye a mejorar su bienestar y calidad de vida. El papel de la enfermería en la atención sanitaria es vital, y la sociedad entiende y valora su papel en el cuidado, que va más allá de curar. La diagnosis consiste en el análisis de los datos recogidos durante la valoración, llegando a la selección y formulación de los diagnósticos de enfermería.
El proceso de enfermería consiste en una serie de pasos que incluyen la recogida de datos, el diagnóstico de enfermería, la planificación, la ejecución y la evaluación. Estos pasos se centran en la individualización de la atención a través de un enfoque de la solución de los problemas que se basa en teorías y modelos conceptuales de la enfermería. Entre estos pasos, el diagnóstico de enfermería se ha puesto de relieve por ser un escenario dinámico, sistemático, organizado y complejo en el proceso de enfermería, no una simple lista de problemas, sino una fase que implica la evaluación crítica y toma de decisiones.
Origen y Evolución Histórica del Diagnóstico Enfermero
Aunque el concepto de diagnóstico de enfermería aparece en 1953, no es hasta 1973, fecha en la que se reunió por primera vez el Nacional Group for the Classification of Nursing Diagnosis, cuando su presencia en la literatura científica empieza a ser cada vez más importante y frecuente. A lo largo de todo este tiempo se han elaborado diversas definiciones de este concepto de la metodología enfermera que han perfilado cada vez con una mayor exactitud su significado y contenido, aportando información y resaltando diferentes aspectos a tener en cuenta y que permiten disponer de una visión completa del mismo.
Múltiples Perspectivas en la Definición del Diagnóstico Enfermero
Las definiciones del diagnóstico enfermero han evolucionado, destacando diferentes aspectos de su naturaleza y aplicación.
Algunas definiciones resaltan el carácter lógico y reflexivo del diagnóstico, como resultado del proceso deductivo de razonamiento clínico que constituye la valoración enfermera:
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Mundinger y Jauron: «El diagnóstico de enfermería es la expresión del problema de un paciente a la cual se llega haciendo deducciones sobre los datos recogidos. Este problema puede ser recogido por la propia enfermera».
Espinal: «El diagnóstico de enfermería es un proceso de deducción clínica a través de la observación de los cambios físicos o psicológicos que se producen en el paciente: si se hace correcta e inteligentemente, conducirá a la identificación de las posibles causas de la sintomatología».
Gebbie: «El diagnóstico de enfermería es el juicio o conclusión que se produce como resultado de la valoración de enfermería».
Otras definiciones resaltan la singularidad del diagnóstico de enfermería frente a otros diagnósticos, reflejando respuestas humanas que los profesionales de enfermería están capacitados para resolver o controlar de manera autónoma:
P. Baker: «El diagnóstico de enfermería es un enunciado definitivo, claro y conciso del estado de salud y los problemas del paciente que pueden ser modificados por la intervención de la enfermera».
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Bircher (1975): «El diagnóstico de enfermería es una función independiente de la enfermería, una evaluación de las respuestas personales del cliente a sus experiencias humanas a lo largo del ciclo vital, ya sean crisis evolutivas o accidentales, enfermedad u otras tensiones».
Moritz (1976): «El diagnóstico de enfermería son las respuestas a los problemas de salud reales o potenciales, que las enfermeras en virtud de educación y experiencia están capacitadas y autorizadas legalmente a tratar».
M. Gordon (1976): «Los diagnósticos enfermeros, o diagnósticos clínicos formulados por profesionales enfermeros, describen problemas de salud reales o potenciales, que las enfermeras en virtud de su educación y experiencia están capacitadas y autorizadas a tratar».
Otras definiciones aportan elementos concretos de validación de la presencia de los diagnósticos de enfermería para contrastar su existencia, como los «indicadores»:
McLane (1979): «El diagnóstico enfermero es una frase concisa o término que resume un grupo o serie de indicadores empíricos que representan las variaciones normales y los patrones alterados (reales o potenciales) del funcionamiento humano de los que la enfermera en virtud de su educación y experiencia es capaz y está autorizada a tratar».
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Roy (1982): «El diagnóstico enfermero es una frase concisa o término que resume un grupo de indicadores empíricos que representan los patrones de un ser humano unitario».
Otras definiciones más elaboradas desarrollan el proceso del que forma parte el diagnóstico y aportan conceptos más avanzados, como los de «juicio clínico», «prescripción» o «terapia»:
Shoemaker (1984): «El diagnóstico de enfermería es un juicio clínico acerca de un individuo, familia o grupo, que deriva de un proceso sistemático y deliberado de recogida y análisis de datos. Proporciona la base de las prescripciones para una terapia definitiva, de la cual la enfermera es responsable. Está expresado de forma concisa e incluye la etiología de la condición cuando se conoce».
Posteriormente, otras definiciones incorporan a los principios ya establecidos la idea de actuación en función no sólo del establecimiento del problema, sino en su prevención:
Alfaro (1986): «El diagnóstico de enfermería es un problema de salud real o potencial (de un individuo, familia o grupo), que las enfermeras pueden tratar de forma legal o independiente, iniciando las actividades de enfermería necesarias para prevenirlo, resolverlo o reducirlo».
J. H. Carlson: «El diagnóstico de enfermería es la manifestación del estado de alteración, potencial o real, de la salud de un usuario o usuarios, que se deriva de una valoración de enfermería y que requiere la actuación por parte del profesional de enfermería».
En otras definiciones ya se perfila el carácter de «respuesta humana» asociado al concepto del diagnóstico de enfermería, asociado a «afecciones de salud/procesos vitales»:
L. Carpenito (1995): «El diagnóstico de enfermería es la explicación que describe una respuesta humana de un individuo o grupo, a los procesos vitales que la enfermera puede legalmente identificar, y prescribir las actividades para mantener el estado de salud y reducir, eliminar o prevenir sus alteraciones».
NANDA (1999): «El diagnóstico enfermero es un juicio clínico sobre la respuesta de un individuo, familia o comunidad a sus problemas de salud reales o potenciales, y a procesos vitales. El diagnóstico enfermero proporciona la base para la selección de intervenciones, y para el logro de objetivos para los que la enfermera es responsable».
NANDA-I (2008): «El diagnóstico enfermero es el juicio clínico que formulan las enfermeras sobre las respuestas del individuo, familia o comunidad a las afecciones o procesos vitales. Un diagnóstico de enfermería tipo NANDA es un caso que puede ser tratado por una enfermera sin la ayuda de ningún otro profesionista sanitario».
La Asociación NANDA International: Estandarización y Clasificación
La asociación NANDA (North American Nursing Diagnosis Association) internacional es una entidad aprobada en 1982 por un grupo de enfermeras cuyo principal objetivo es definir y promover la implantación de una terminología propia (un lenguaje estandarizado) en los juicios clínicos enfermeros, y así decidir si es el propio enfermero el que debe ocuparse del paciente, o bien, si el problema de salud del paciente debe ser atendido por otro profesionista médico. A partir de las conclusiones de esta asociación nació lo que se conoce en Enfermería como el diagnóstico NANDA, que ha sido revisado y actualizado en numerosas ocasiones.
La asociación NANDA internacional parte de la idea de que un diagnóstico de enfermería es “un juicio clínico sobre las respuestas de un individuo, familia o comunidad a problemas de salud o procesos vitales reales o potenciales; y que proporciona la base para seleccionar las intervenciones de enfermería que permiten alcanzar los resultados de los cuales el profesionista enfermero es responsable”. La principal labor de la NANDA es la unidad de normalización de la lengua de los diagnósticos. Normalizar el lenguaje es establecer un acuerdo sobre las normas para el uso de ciertos términos.
Hasta el año 2000, la clasificación de los diagnósticos de enfermería en NANDA tenía una estructura denominada Taxonomía 1, que estaba formado por nueve categorías denominadas patrones de respuestas humanas. Esta clasificación en los patrones de respuestas humanas ha sido muy criticada. En 1994, el Comité de Taxonomía de la NANDA se enfrentaba a graves dificultades en la clasificación de los nuevos diagnósticos que fueron aceptados, y se reconoció que era posible una nueva estructura para la clasificación.
Se decidió entonces verificar si surgirían conjuntos "naturales" de diagnósticos utilizando el método "Q-sort naturalístico", cuya primera ronda se concluyó en la conferencia de la NANDA 1994. En la conferencia de 1996 fueron presentados los resultados, y la estrategia había identificado 21 categorías para clasificar los diagnósticos, un número que era muy grande para viabilizar el uso de la clasificación. En 1998, el Comité de Taxonomía organizó y envió a los directores de NANDA cuatro resultados del "Q-sort", utilizando diferentes estructuras: la primera fue el resultado del "método naturalístico" llevado a cabo entre 1994 y 1996; la segunda utilizaba la estructura propuesta por Jenny; la tercera utilizaba la estructura de Nursing Outcomes Classification (NOC), y la cuarta se basaba en los Patrones Funcionales de Salud.
Se consideró que ninguna de estas estructuras era completamente satisfactoria, pero que la de los Patrones Funcionales de Salud era la mejor de ellas. Por lo tanto, con permiso de la autora, la NANDA modificó la estructura funcional de los patrones de salud y creó una quinta alternativa que se presentó a sus miembros en 1998. En esta conferencia, los miembros fueron invitados a la distribución de los diagnósticos ya aceptados entre los dominios previstos por la quinta estructura. De esta etapa, resultaron 40 series de respuestas posibles de analizar. Durante la recopilación de esos datos, la Comisión tomó nota de las observaciones de la taxonomía, los problemas y las dificultades expresadas por los participantes y las sugerencias formuladas para mejorar la estructura en estudio.
Con estas notas y conjuntos de respuestas, se efectuaron modificaciones adicionales a la estructura, como la división de un área en dos, la creación de un dominio que no existía y el cambio del nombre de los campos a fin de reflejar mejor los diagnósticos contenidos. En la visión de la NANDA, publicada en 2001, la última estructura taxonómica no es similar a la propuesta original de Gordon, pero redujo los errores de clasificación y los valores cercanos a cero, lo cual es una condición muy conveniente para una estructura taxonómica.
Clasificación de los Diagnósticos de Enfermería NANDA
Los enfermeros utilizan varios tipos de diagnóstico de enfermería para identificar problemas de salud específicos o mejoras en los cuidados de los pacientes. De esta forma, a la hora de realizar el diagnóstico de un paciente, el diagnóstico NANDA describe cuáles son las necesidades del paciente, tanto reales (diagnóstico real), como potenciales (diagnóstico de riesgo). La clasificación NANDA de diagnósticos, que ya se encuentra en el sistema de salud nacional en México, reconoce un total de 277 diagnósticos, y es la más extendida a día de hoy.
Dentro de la clasificación de los diagnósticos de enfermería de la NANDA-I en su 12ª edición, se identifican los siguientes tipos:
- Diagnóstico Enfermero Real: Es un juicio clínico en relación con una respuesta humana no deseada a afecciones de salud o procesos vitales que se reconocen en una persona, cuidador, familia, grupo o comunidad. Describe problemas reales de salud del paciente, y está siempre validado por signos y síntomas. Este se utiliza para identificar la presencia de un problema específico en el paciente, y se basa en la observación de signos y síntomas que indican la existencia de una situación de salud que requiere atención por parte del equipo de enfermería. Sus elementos incluyen la etiqueta, la definición del diagnóstico, las características definitorias (signos y síntomas) y los factores relacionados (causales o asociados).
- Diagnóstico Enfermero de Riesgo: Es un juicio clínico en relación con la susceptibilidad de desarrollar una respuesta humana no deseada a afecciones de salud o situaciones vitales que se reconoce en una persona, familia, grupo o comunidad. Se da cuando los factores de riesgo requieren una intervención antes de que se desarrolle un problema real. Es una categoría de diagnóstico que se utiliza para identificar la posibilidad de que un paciente desarrolle un problema de salud específico en el futuro, y se basa en la evaluación de factores de riesgo conocidos o potenciales que puedan contribuir al desarrollo de dicha problemática. Sus elementos son la etiqueta, la definición y los factores de riesgo asociados.
- Diagnóstico de Promoción de la Salud: Es un juicio clínico en relación con la motivación y el deseo de aumentar el bienestar y actualizar el potencial de salud que se reconoce en una persona, familia, grupo o comunidad. Este tipo de diagnóstico se enfoca en la identificación de los factores que contribuyen al bienestar y la salud del paciente, y en la implementación de intervenciones de enfermería que fomenten su salud y prevengan la aparición de problemas de salud. El diagnóstico de promoción de la salud busca optimizar la calidad de vida del paciente, involucrándolo activamente en el proceso de cuidado de su propia salud, también fomentando la adopción de hábitos saludables a largo plazo.
- Diagnóstico de Bienestar: Es un juicio crítico que hace la enfermera ante situaciones o problemas de salud que están controlados, pero que el paciente expresa que desea mejorar.
- Diagnóstico de Síndrome: Describe situaciones concretas y complejas.
De esta manera, se emplean las mismas etiquetas para todos los pacientes, pero se individualiza la atención diciendo cuál es la etiología y la sintomatología de cada uno.
El Formato P.E.S. en la Formulación Diagnóstica
Para la construcción de un diagnóstico de enfermería, la NANDA recomienda utilizar el formato P.E.S., elaborado también por Marjory Gordon. Estas siglas especifican el orden que debe seguir la formulación de un diagnóstico de enfermería, y sus tres elementos son: Problema, Etiología y Síntomas. Primero se determinará el Problema o etiqueta diagnóstica. Posteriormente se seleccionará su causa o Etiología, que es la parte que guía y define el resto del diagnóstico.
La letra P representa el problema o la respuesta del paciente que el enfermero identifica como el diagnóstico principal. Por su parte, la letra E representa la etiología o la causa subyacente del problema identificado. Mientras tanto, la letra S representa los síntomas o las manifestaciones del problema que ayudan a confirmar el diagnóstico y a proporcionar una base para la planificación de los cuidados de enfermería. Este formato proporciona una manera sistemática y clara de comunicar los diagnósticos de enfermería. Por tanto, el formato en que se enunciará el diagnóstico no solo incluirá el problema, sino también los dos marcadores que definirán los objetivos de las intervenciones enfermeras, es decir: las causas del problema (etiología) y su sintomatología.
Importancia y Beneficios del Diagnóstico NANDA
El diagnóstico NANDA, por tanto, es una metodología de trabajo esencial durante la práctica clínica del enfermero, la cual sirve de guía en la elaboración de los diagnósticos de enfermería necesarios para describir la salud del paciente y valorar futuros tratamientos y cuidados. La clasificación NANDA de diagnósticos, que ya se encuentra en el sistema de salud nacional en México, reconoce un total de 277 diagnósticos, y es la más extendida a día de hoy. Entre sus fines se encuentran:
- Crear un lenguaje enfermero común.
- Hacer ver la complejidad de los cuidados y permitir avanzar en el conocimiento de la disciplina enfermera.
- Permitir la adopción de juicios clínicos sobre las necesidades de pacientes, familias o comunidades.
- Facilitar el mejor diagnóstico de enfermería basado en la evidencia para alcanzar una mayor eficacia en las intervenciones enfermeras, o bien, distinguir aquellos problemas de salud de los pacientes que necesiten un médico.
- Reconocer el trabajo del profesionista de enfermería en el desempeño de sus competencias profesionistas.
- Mejorar la eficiencia de trabajo del hospital de los procesos asistenciales, algo que redunda en última instancia en la mejor de la salud del paciente.
Los diagnósticos de enfermería se centran en los problemas derivados de las respuestas humanas acontecidas tras una alteración de la salud particular. Los diagnósticos de enfermería describen las respuestas de los pacientes ante situaciones clínicas que pueden ser tratadas o abordadas por las enfermeras. El diagnóstico de enfermería es la base sobre la que se sustentan las intervenciones enfermeras. Aprender a usar la herramienta NANDA, para elegir las mejores intervenciones de acuerdo con las necesidades de cada paciente, supone una mejora evidente en el cuidado de las personas.
El Diagnóstico Enfermero y la Enfermería Basada en la Evidencia
La ciencia de la enfermería se basa en una amplia estructura teórica y el proceso de enfermería es un método por el cual se aplica esta estructura a la práctica. El pensamiento crítico-reflexivo es una cadena de ideas y consecuencias, una imagen mental de algo que está presente en la realidad y que a menudo no está directamente expuesto, está impulsando la investigación y lleva a una conclusión de las metas establecidas, en donde las creencias también deben considerarse.
La enfermería basada en la evidencia tiene sus orígenes en el movimiento de la medicina basada en evidencias y se define como "el concienzudo, explícito y juicioso uso de las mejores pruebas para tomar la decisión sobre el cuidado de los pacientes individuales". Requiere habilidades que no son tradicionales en la práctica clínica, por lo tanto, es necesario identificar las cuestiones clave en la toma de decisiones, buscar información científica pertinente a la cuestión y evaluar la validez de la información. La intuición, la observación no sistemática y principios fisiopatológicos se tendrán en cuenta, pero no son fuentes de pruebas con un alto grado de validez. La evidencia es "algo" que dé pruebas, y las pruebas se pueden clasificar en los niveles.
Las evidencias deben ser buscadas para apoyar las decisiones clínicas de diagnóstico, intervenciones y resultados. El acto diagnóstico de enfermería se centra en la respuesta humana a la enfermedad, su tratamiento y los procesos de la vida. La validez de las asociaciones entre los hechos presentados por el paciente (los datos objetivos y subjetivos) y el diagnóstico es fundamental. La práctica basada en la evidencia contribuye a la precisión diagnóstica, que establece la búsqueda de los resultados de la investigación que indica que la validez. Al unir la práctica diagnóstica a la enfermería evidenciada, se puede poner en práctica el servicio de atención al cliente en una forma normalizada, ya que el reconocimiento de la enfermería como ciencia comprende la formación de directrices, entre ellos el diagnóstico de enfermería. Así, se pone de manifiesto la importancia de la educación problematizadora en esta práctica, pues es experimentando que el estudiante de enfermería podrá desarrollar la competencia para diagnosticar y planificar las acciones de atención, lo cual es esencial en la formación de enfermeras en general.
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