La correcta gestión de la Propiedad, Planta y Equipo (PP&E) es un pilar de la salud financiera y operativa de cualquier organización. Un edificio o cuenta de edificios en contabilidad es una cuenta depreciable de activos fijos, que forma parte de la cuenta “Propiedades y equipos de la planta”. Los edificios se consideran bienes inmuebles y se deprecian generalmente utilizando el método de línea recta. La cuenta “Edificios” contiene el valor en libros de los edificios propiedad de una entidad.
Definición y reconocimiento contable
Los edificios son activos que se utilizan con fines comerciales. El costo de un edificio en los libros contables viene dado por el precio en que se compró originalmente. El costo de un edificio puede incluir los costos de construcción y otros costos incurridos para ponerlo en uso. Desde el punto de vista contable, los costos de la propiedad, planta y equipo se reconocen cuando el activo se encuentra operativo, por lo que los costos del bien son erogaciones necesarias para su puesta en funcionamiento, uso económico o aprovechamiento.
Adicionalmente forman parte de "los edificios", entre otros, los “anexos permanentes”, que son aditamentos de carácter permanente y con una vida útil tan larga como la del edificio o estructura a la que están unidos, como las cañerías y las instalaciones de distribución eléctrica, así como también algunos casos de cimientos de las máquinas y otros elementos especiales de la estructura principal.
Depreciación y costos posteriores
Por otro lado, los edificios están sometidos a una depreciación, que es la reducción periódica de su valor. Esto se registra en el estado de resultados, reduciendo así los ingresos. “Depreciación acumulada edificios” es una contra-cuenta de activos fijos que se acredita con la depreciación asociada a los edificios. Como se trata de una cuenta del balance, su saldo acumulado irá aumentando cada año.
Respecto a los costos posteriores, el servicio de pintado de un inmueble califica como un gasto de mantenimiento regular. Los gastos de mantenimiento regular son generalmente los de mano de obra y consumibles (reparación y conservación), tales como limpieza de equipos de cómputo, pintado de edificios, cambio de aceite para vehículos, alineamiento, lubricación de maquinarias, entre otros. La entidad lo debe reconocer como gastos en el resultado del ejercicio en que se incurre.
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Activos autoconstruidos y capitalización
Cuando una entidad construye un activo para sí misma, los gastos erogados no se llevan a resultados, se deben capitalizar a Construcciones en Proceso. La capitalización de los intereses del préstamo deberá finalizar cuando el activo esté listo para su uso. En este punto, cualquier interés restante para el período se deberá cargar en el estado de resultados como un gasto financiero.
Resumen de componentes de activos constructivos
- Edificios: Estructuras principales destinadas a operaciones o administración.
- Anexos permanentes: Instalaciones eléctricas, cañerías y cimientos especiales.
- Costos capitalizables: Gastos necesarios para poner el activo en condiciones de operación.
- Gastos de mantenimiento: Pintado, reparaciones menores y limpieza (afectan resultados).
Es importante destacar que, para fines del impuesto a la Renta, las edificaciones y construcciones son aquellas obras de arquitectura o ingeniería que tienen como características su fijeza y permanencia, asociadas a una vida útil relativamente extensa, que no se destinan para la venta y se utilizan en el proceso de producción, comercialización o para uso administrativo.
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