La inferencia es un proceso fundamental del pensamiento lógico. Consiste en concluir una proposición de otra u otras proposiciones dadas. Una inferencia es una evaluación que realiza la mente entre expresiones bien formadas de un lenguaje que, al ser relacionadas intelectualmente como abstracción, permiten trazar una línea lógica de condición o implicación lógica entre las diferentes expresiones. Es el proceso en el que se afirman fundamentadamente ciertos enunciados a partir de otros. Las inferencias pueden ser deductivas, inductivas o abductivas.
Inferencia Inmediata vs. Mediata
Cuando se habla de inferencias, es crucial distinguir entre las inmediatas y las mediatas. Si una de las proposiciones se obtiene necesaria y directamente de otra, la inferencia es inmediata. La inferencia inmediata se caracteriza por la ausencia de elemento de mediación o término medio. Se da el nombre de inferencias inmediatas a ciertas operaciones elementales de deducción que, a diferencia de los razonamientos propiamente dichos, cuyo antecedente está constituido por dos o más premisas, se apoyan en una sola proposición dada.
Por otro lado, las inferencias, razonamientos o argumentaciones mediatas se pueden expresar verbalmente de distintas maneras. Son aquellas en las que la inferencia se basa en dos o más premisas, generalmente se habla de deducción, aunque existen otros como la analogía y la abducción.
El Razonamiento Deductivo
La deducción, o método lógico deductivo, es un método científico que, a diferencia de la inducción, considera que la conclusión está implícita en las premisas. Es decir que la conclusión no es nueva, se sigue necesariamente de las premisas. Si un razonamiento deductivo es válido y las premisas son verdaderas, la conclusión sólo puede ser verdadera. Este razonamiento fue descrito por primera vez por filósofos de la Antigua Grecia, en especial Aristóteles. Opuestamente al razonamiento inductivo, en el cual se formulan leyes a partir de hechos observados, el razonamiento deductivo infiere esos mismos hechos basándose en la ley general.
Podemos definir al razonamiento deductivo como aquel “proceso en el que se desprende a partir de una o varias premisas, va de lo general a lo particular”; proceso discursivo porque es “mediato”. En un razonamiento deductivo válido la conclusión debe poder derivarse necesariamente de las premisas aplicando a éstas algunas de las reglas de inferencia según las reglas de transformación de un sistema deductivo o cálculo lógico. Por medio de un razonamiento de estas características se concede la máxima solidez a la conclusión, las premisas implican lógicamente la conclusión.
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Inferencias Mediatas por Deducción
El método deductivo indirecto o de conclusión mediata se caracteriza porque la premisa mayor contiene la proposición universal y la premisa menor contiene la proposición particular; de su comparación resulta la conclusión. Las inferencias deductivas son las más fuertes porque pueden garantizar la verdad de sus conclusiones. Las inferencias deductivas, que son inferencias a las que se llega a través de la deducción, pueden garantizar la verdad porque se centran en la estructura de los argumentos.
Una buena inferencia deductiva se denomina inferencia válida, es decir, su estructura garantiza la verdad de su conclusión dada la verdad de las premisas. Es importante notar que en la definición no se dice que los argumentos válidos tengan conclusiones verdaderas, sino que la validez es propiedad de las formas lógicas de los argumentos. En la definición se establece que los argumentos válidos tienen una forma tal que si las premisas son verdaderas, entonces la conclusión debe ser cierta. Se puede probar la validez de una inferencia deductiva comprobando si las premisas conducen a la conclusión. Una de las formas canónicas de estas inferencias mediatas es el silogismo categórico, llamado así al estar compuesto por enunciados categóricos.
Ejemplos de Formas Válidas de Inferencia Deductiva Mediata
Silogismo Disyuntivo
El silogismo disyuntivo es una forma de inferencia mediata que utiliza el operador lógico “o”. El argumento utiliza “o”, lo que significa que al menos una de las dos declaraciones unidas por el “o” debe ser verdadera. Si descubres que una de las dos declaraciones unidas por “o” es falsa, sabes que la otra afirmación es cierta mediante el uso de deducción. Observe que esta inferencia funciona sin importar cuáles sean las declaraciones. Al reemplazar las declaraciones por variables, no importa con qué afirmaciones se reemplacen X e Y; si esas afirmaciones son verdaderas, entonces la conclusión también debe ser cierta.
Modus Ponens
El modus ponens es otra forma válida de inferencia mediata que utiliza un condicional. La segunda forma, modus ponens, utiliza un condicional, y si piensas en condiciones necesarias y suficientes ya discutidas, entonces se hace evidente la validez de esta inferencia. El condicional en la premisa 1 expresa que X es suficiente para Y. Entonces, si X es verdadero, entonces Y debe ser cierto. Y la premisa 2 afirma que X es verdad. Entonces la conclusión (la verdad de Y) necesariamente sigue.
Modus Tollens
También se puede usar el conocimiento de las condiciones necesarias y suficientes para entender la última forma, modus tollens. En un condicional, lo consecuente es la condición necesaria. Entonces Y es necesario para X. Pero la premisa 2 establece que Y no es cierto. Porque Y debe ser el caso si X es el caso, y se nos dice que Y es falso, entonces sabemos que X también es falso.
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Inferencias Deductivas Inválidas y Contraejemplos
Una inferencia deductiva mala se llama inferencia inválida. En inferencias inválidas, su estructura no garantiza la verdad de la conclusión, es decir, aunque las premisas sean verdaderas, la conclusión puede ser falsa. Esto no quiere decir que la conclusión deba ser falsa, sino que simplemente no podemos saber si la conclusión es verdadera o falsa.
Afirmando la Consecuente
Las inferencias deductivas inválidas también pueden tomar formas generales. La primera forma es afirmando la consecuente. La falacia se llama así porque se afirma la verdad de lo consecuente (la condición necesaria) para inferir la verdad del enunciado antecedente. Nuevamente, se puede utilizar el conocimiento de las condiciones necesarias y suficientes para entender por qué este formulario no es válido. La premisa 2 afirma que la condición necesaria es el caso, pero la verdad de la condición necesaria no garantiza que la condición suficiente sea cierta.
Negando el Antecedente
La segunda forma inválida, negando el antecedente, ocurre cuando se niega la verdad de la declaración antecedente para inferir que lo consecuente es falso. El conocimiento de suficiencia ayudará a entender por qué esta inferencia es inválida. La verdad del antecedente (la condición suficiente) sólo basta para conocer la verdad del consecuente. Pero puede haber más de una manera para que lo consecuente sea cierto, lo que significa que la falsedad de la condición suficiente no garantiza que lo consecuente sea falso. Por ejemplo, que una criatura no es un perro no permite inferir que no es un mamífero, aunque ser perro es suficiente para ser mamífero.
El Contraejemplo
Para los argumentos deductivos, si se puede llegar a un escenario donde las premisas sean verdaderas pero la conclusión sea falsa, se ha demostrado que el argumento es inválido. Una instancia de un argumento deductivo donde todas las premisas son verdaderas pero la conclusión falsa se llama contraejemplo. Los contraejemplos a los argumentos deductivos muestran que el argumento no es válido. Un contraejemplo es un escenario en el que las premisas son verdaderas pero la conclusión es falsa. Por ejemplo, si se asume que Charlie es un gato (u otro animal que no es un perro sino que es un mamífero), entonces ambas premisas de un argumento dado pueden ser ciertas, mientras que la conclusión es falsa, demostrando su invalidez.
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