En México, existen diferentes tipos de impuestos y es fundamental conocerlos para poder cumplir con nuestras obligaciones fiscales y tomar decisiones financieras informadas. Una de las maneras más importantes que tenemos para clasificar los impuestos es derivado de quién es el sujeto activo de la recaudación, es decir, quién es la autoridad que se encargará de cobrar esos impuestos.
Impuestos Federales
Los impuestos federales son los tributos básicos aplicables en todo el territorio nacional, con los que debe cumplir de forma obligatoria la mayoría de los contribuyentes mexicanos y de los residentes extranjeros que ejerzan una actividad económica dentro del país. Estos impuestos son recaudados por el Gobierno Federal para solventar los recursos necesarios destinados al gasto público de toda la Nación. Como ya se comentó, los impuestos federales más conocidos son el ISR y el IVA los cuales son recaudados habitualmente por el Gobierno Federal en todo el país y sus leyes se aplican sin distinción por toda la Nación, a diferencia de los impuestos estatales, los cuales son recaudados únicamente en cada uno de los territorios correspondientes. De todos ellos, el ISR es la principal contribución federal y tiene como condición la generación de ganancias.
Impuesto Sobre la Renta (ISR)
El ISR tiene por objeto gravar los ingresos que tienen personas físicas y morales. Es uno de los más relevantes en México, este impuesto se aplica tanto a personas físicas como a Personas Morales (empresas). Este impuesto reconoce los gastos realizados por los contribuyentes como deducciones, con la intención de gravar una utilidad real. Se calcula aplicando una tasa progresiva a los ingresos obtenidos. En otras palabras, las personas con ingresos más altos pagan una tasa impositiva más alta que aquellas con ingresos más bajos. Además, las personas físicas deben presentar una declaración anual de impuestos en la cual se detallan sus ingresos y deducciones permitidas. Esto permite determinar la cantidad de impuesto a pagar o el saldo a favor que se pueda solicitar.
Impuesto al Valor Agregado (IVA)
Es un impuesto indirecto que se aplica al consumo de bienes y servicios en México, es un porcentaje adicional que se agrega al precio de venta de los productos y servicios. De manera general, estos actos o actividades están gravadas a la tasa de 16%, sin embargo, de acuerdo con la Ley, existen algunos que se encuentran a la tasa 0% y exentos del pago de esta contribución. Las contribuyentes que lleven a cabo actividades sujetas a este impuesto podrán acreditar el pago del IVA por sus compras, descontándolo al importe que tengan que pagar mes con mes.
Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS)
El IEPS es un impuesto que se aplica a ciertos productos específicos, como tabaco, bebidas alcohólicas, combustibles, entre otros. Este impuesto especial suele tener fines “extrafiscales”, es decir, se usa para desincentivar ciertas situaciones y, por lo tanto, grava la enajenación de bienes y la prestación de servicios que se consideran afectan a la población en general, como es el caso de las bebidas alcohólicas, el tabaco, las bebidas azucaradas, los alimentos de alta densidad calórica o los juegos con apuestas. El objetivo principal del IEPS es gravar y regular la producción, venta y consumo de ciertos bienes y servicios. El impuesto puede ser pagado por los productores, importadores, distribuidores y consumidores finales. El cálculo de este impuesto varía dependiendo el tipo de bienes o servicios que se traten, ya que en ocasiones se cobran cuotas fijas y en otras se establece una tasa fija.
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Ejemplos de productos gravados por el IEPS:
- Gasolina menor a 91 octanos
- Gasolina igual o mayor a 92 octanos
- Diesel
- Cigarros
- Bebidas saborizadas
- Alimentos de alta densidad calórica
Una obligación muy característica de este impuesto es la de colocar marbetes para bebidas alcohólicas en el cuello de las botellas.
Impuestos Estatales
En México los impuestos estatales se cobran de manera independiente en cada una de sus entidades federativas (31 estados y la Ciudad de México), los cuales varían dependiendo la legislación local. Los impuestos estatales son particulares de cada estado y no se trasladan entre uno y otro. Es decir, cada entidad federativa posee su propia norma tributaria o Ley de Hacienda que refiere cuáles son los gravámenes que cobran a sus ciudadanos. Los impuestos estatales serán variables dependiendo el estado en el que vivas.
Algunos ejemplos de impuestos estatales son:
- El impuesto sobre nóminas (ISN) grava los pagos derivados del trabajo subordinado, así que deben ser pagado por los patrones. El gravamen de este impuesto varía entre el 0.5 al 3%, de acuerdo con el Estado en el que se encuentre.
- El impuesto sobre hospedaje (ISH) se cobra al turista por cada noche de estancia con la finalidad de impulsar al sector turístico.
- La tenencia vehicular es un impuesto no cobrado en algunos estados del país, pero que aún se aplica en muchos otros.
- El impuesto sobre espectáculos públicos (ISEP) grava los ingresos de personas físicas y morales por los espectáculos públicos que organicen.
- El impuesto sobre la adquisición de inmuebles (ISAI), también conocido como impuesto de traslado de dominio, es una contribución que se genera cuando una propiedad inmueble pasa por medio de una compraventa, la cual deberá ser pagada por el nuevo propietario (comprador).
Impuestos Municipales
Aunque en los gobiernos municipales no se cuenta con un “Congreso” de ese orden, son las legislaturas estales las que establecen los impuestos que dichos gobiernos pueden cobrar. Los impuestos municipales representan una de las principales vías de financiamiento para estas demarcaciones. También estos impuestos varían según cada municipio. La Tesorería Municipal es la encargada de elaborar el proyecto para la recaudación de ingresos municipales, de acuerdo con el Art.
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Ejemplos de impuestos municipales:
- Impuesto predial: es el de mayor relevancia en todos los municipios y es un tributo que grava una propiedad o posesión inmobiliaria. Deben pagarlo los propietarios de bienes inmuebles de cualquier índole, como casas, terrenos, predios, edificios, etc.
- Impuesto sobre división de inmuebles: Se aplica a la división de inmuebles que no se trata de fraccionamientos. Por ejemplo, cuando exista un terreno que tenga dos casas integradas y su propietario solo desea vender una.
- Impuesto sobre fraccionamientos: Este impuesto se cobra a las personas que fraccionen, las cuales lo deberán pagar sobre el metro cuadrado de superficie que sujeta a ser vendida.
Impuesto Predial
El Impuesto Predial es un impuesto municipal que se aplica a la propiedad raíz, ya sea terrenos o construcciones. Se calcula con base al valor catastral de la propiedad, el cual es determinado por la autoridad local. La tasa del impuesto varía según el municipio y puede ser influenciada por factores como la ubicación, tamaño y uso de la propiedad. Es importante estar al tanto de las fechas de vencimiento y realizar el pago correspondiente para evitar recargos o sanciones.
Impuesto sobre Nómina
El Impuesto sobre Nómina es un impuesto estatal que grava los salarios y remuneraciones pagados por las empresas. El impuesto varía de acuerdo con la entidad federativa y las regulaciones específicas de cada estado. Generalmente, se calcula aplicando una tasa sobre la base de la nómina total de los empleados. Esta base puede incluir salarios, bonificaciones, comisiones y otros beneficios laborales.
Impuestos Directos e Indirectos
Una de las distinciones más comentadas es la de si se trata de un impuesto directos o indirecto. Estamos ante un impuesto directo cuando este afecta directamente la capacidad económica de un contribuyente. El ejemplo más representativo es el ISR, que grava los ingresos obtenidos por personas físicas y morales. Por otro lado, nos referimos a un impuesto indirecto cuando no se afecta directamente la capacidad económica, como lo es un impuesto al consumo. Es decir, suelen ser impuestos que se trasladan al comprador, mientras que el vendedor es quien deberá calcularlo y enterarlo a la autoridad fiscal.
Impuestos Progresivos y Regresivos
Esta distinción obedece a la proporcionalidad y la equidad que se toma en cuenta en los cálculos de los impuestos. Un impuesto progresivo pretende gravar mayormente a quien tiene una capacidad económica mayor respecto al que la tiene en menor medida. Es decir, la finalidad de estos es que el que gane más, pague más. Un impuesto ejemplo de esto es el ISR que pagan las personas físicas por concepto de salarios o actividades empresariales. Por otro lado, el impuesto regresivo consiste en aplicar una tasa menor a aquellos sujetos que tienen ingresos mayores, es decir, es un concepto contrario a la progresividad, pues quien menos gana, paga más.
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Sea cual sea el régimen fiscal en el que tributes y sin importar si eres persona física o moral, del pago de impuestos nadie queda libre. En otras palabras, el perfil de tus actividades económicas define tu régimen y, por lo tanto, los pagos y contribuciones que debes hacer.
Si bien el pago de impuestos es una obligación para la mayoría de los contribuyentes en México, existen ciertos casos en los que la ley otorga exenciones o beneficios fiscales. Con la ayuda de Facturama, tu aliada para la facturación electrónica y el cumplimiento de tus actividades hacendarias, podrás actualizar tus obligaciones fiscales ante el SAT.
