Para hablar de la burguesía debemos remontarnos a finales de la Edad Media, cuando la estructura social feudal comienza a modificarse gracias a la expansión y desarrollo de las ciudades medievales y al surgimiento de grupos de comerciantes, banqueros y profesionistas. Se conoce como burguesía a la clase social que es propietaria de los medios de producción dentro de un sistema económico capitalista. Los términos burgués y burguesía provienen de la Edad Media y se empleaban para referirse a los habitantes de los “burgos” que eran los nuevos asentamientos que se instalaban alrededor de los castillos medievales.
El origen histórico de la burguesía se encuentra en los grupos sociales de comerciantes y artesanos de la sociedad feudal europea que vivían en las ciudades. Los burgueses no estaban sujetos a ningún señor feudal de la misma manera que el campesinado. En lo más alto se encontraba la nobleza, cuyo mayor representante era el rey, después el clero, mientras que el resto de la sociedad o clases más desfavorecidas formaban la parte más baja de la pirámide. Dentro de éste Tercer Estado, nacerá la burguesía, una nueva clase social que comienza a distinguirse del resto de trabajadores por sus mejoras económicas y laborales.
Evolución y Diversificación de la Burguesía
En términos históricos, la burguesía fue la clase social europea que creció durante el siglo XVII y se convirtió en propietaria de grandes extensiones de tierra (burguesía agraria) y de empresas comerciales (burguesía mercantil). La burguesía moderna, la que consolida su hegemonía hacia el segundo tercio del siglo XIX, es una clase social conformada por la confluencia de grupos sociales de diversos orígenes, que se desarrollaron de manera paralela pero interrelacionada a lo largo de varios siglos.
Uno de estos grupos, quizá el más antiguo, tiene sus primitivos orígenes en las actividades errantes de los primeros mercaderes de la Europa medieval. Esta actividad pronto demostró ser una potencial fuente de riquezas y proliferó. Este crecimiento monetario posibilita el origen de las actividades del cambista y del prestamista, funciones que por lo general ejercían los mismos mercaderes enriquecidos. Nace así, paralelamente a la burguesía comercial y como complemento de la misma, la burguesía financiera.
En Inglaterra y otros países de Europa occidental, apareció la burguesía agraria, conformada por campesinos enriquecidos que se habían convertido en grandes terratenientes y comenzaron a contratar a jornaleros (mano de obra asalariada) para el trabajo de la tierra. Por otro lado, apareció un grupo denominado “la alta burguesía”, conformado por comerciantes más ricos, dueños de las empresas que organizaban los intercambios entre los reinos europeos con América, Asia y África. En las ciudades, otra parte de la burguesía urbana estaba compuesta por los maestros que controlaban los gremios de artesanos. Por último, apareció otro grupo burgués que estaba ligado al comercio y los mercados locales y regionales.
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Características e Ideología Burguesa
Los burgueses tienen características muy particulares. El grupo social de la burguesía representa en el contexto de la sociedad medieval un fenómeno particularmente singular. Su ámbito geográfico, donde los componentes de este grupo instauran su dominio y desde el que expanden su influencia, es el urbano, en contraste con la ruralidad tradicional del medioevo. No son campesinos ni están atados a las relaciones feudales de servidumbre como estos, pero tampoco son nobles ni forman parte del clero. La especificidad de su actividad ubica a la burguesía en una posición socioeconómica que no encaja en el esquema ideológico medieval de los tres órdenes.
Existen dos movimientos simbólicos de primer orden en el surgimiento de la ideología burguesa. El primero es el desplazamiento de la sangre por el dinero como valor estructurante de la estratificación social. Su búsqueda es parte importante del origen de la burguesía. Su acumulación, la fuente exclusiva del poder burgués. La centralidad del dinero en la esfera económica, y también en la social, es la novedad que comienza a imponer la burguesía al mundo medieval. Paulatinamente, elementos que antes no se encontraban regulados por el dinero comienzan a estarlo. Uno tras otro, educación, fuerza de trabajo, títulos de nobleza, comienzan a ser comprados por la burguesía con dinero.
El segundo movimiento es el reemplazo de la respuesta religiosa por la respuesta racionalista como autoridad para comprender el mundo. Este hecho, que implica un grado de racionalización en la creencia religiosa, abre el camino para el pensamiento científico y para la expansión del racionalismo a todos los ámbitos de la actividad humana. La idea de la existencia de leyes que gobiernan el mundo, que comienza a conformarse de este modo, conduce al afán de conocerlas con el fin de prever el curso que tomarán los acontecimientos y poder actuar sobre ellos.
El Liberalismo y la Ilustración como Pilares
Con el tiempo, la burguesía desarrolló su propia ideología basada en los valores y principios que mejor representaban sus intereses. La doctrina del liberalismo se origina en Inglaterra en el siglo XVII, mientras que la Ilustración llega a su máximo esplendor en Francia durante el siglo XVIII. Junto con la Ilustración, nacen dos corrientes ideológicas más, el liberalismo y el nacionalismo.
El liberalismo clásico sostenía que la sociedad estaba compuesta por un conjunto de individuos racionales y libres, cuyas libertades debían garantizarse en un marco legal. Para los filósofos políticos liberales, el Estado tenía el deber de garantizar la seguridad de los individuos sin limitar las libertades personales. John Locke es considerado como el padre del liberalismo político. Locke piensa que para que exista justicia, tiene que haber un pacto entre ciudadanos con unas normas escritas, donde cada uno se comprometa a respetar los derechos del otro. Pero entre los derechos que contempla Locke, se encuentra el Derecho a la Rebelión. La educación se convirtió en un elemento fundamental para promover entre la clase burguesa un cambio de mentalidad.
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La Burguesía en las Revoluciones Modernas
La burguesía tuvo una importante participación en los movimientos revolucionarios que se gestaron entre los siglos XVIII y XIX. El término Revoluciones Burguesas se centra en una serie de ciclos revolucionarios que tuvieron lugar a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX e ilustra el papel predominante que alcanzó la burguesía en estos movimientos.
Independencia de las Trece Colonias
Un claro ejemplo lo encontramos en los pensadores liberales que promovieron la independencia de las Trece Colonias de Norteamérica. Por ejemplo, Benjamín Franklin, quien se convirtió en uno de los ideólogos del movimiento de independencia de los Estados Unidos de América. Este fue un proceso donde participaron activamente los colonos burgueses en busca de libertades y en contra de las políticas impositivas de la Corona inglesa.
La Revolución Francesa
Años más tarde, en Francia, los burgueses que formaban parte del Tercer Estado en la sociedad estamental, jugaron un papel fundamental en la Revolución francesa. Fueron ellos quienes incitaron al pueblo a tomar las armas y a luchar en contra del absolutismo en el histórico acontecimiento de la toma de la Bastilla. La Revolución francesa de 1789 fue la primera expresión de este conflicto y es considerada por la mayoría de los historiadores como el acontecimiento sociopolítico que marcó el inicio de la época contemporánea en Europa.
Las causas de la Revolución francesa tienen su origen en la falta de libertades individuales, la pobreza extrema y la desigualdad que existía en Francia durante el reinado de Luis XVI y María Antonieta. El clero y la aristocracia gobernaban con un poder despótico y sin límites. En esta situación de miseria generalizada lograban sobrevivir algunos comerciantes y una incipiente burguesía a la que se consideraba de igual manera “pueblo llano”.
Algunos de los hitos más importantes y decisivos de la Revolución Francesa incluyen:
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- 20 de junio de 1789. Juramento del Jeu de Paume: Los representantes del tercer estado se reúnen y juran solemnemente no separarse hasta dotar a Francia de una constitución.
- 14 de julio de 1789. Toma de la Bastilla: La destitución de Jacques Necker como ministro de Finanzas y los rumores sobre preparativos militares provocan el levantamiento armado de los parisinos.
- 26 de agosto de 1789. Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano: La Asamblea Nacional aprueba esta Declaración, cuyo primer artículo establece que “los hombres nacen y viven todos iguales en derechos”.
- 10 de agosto de 1792. Derrocamiento de la Monarquía: Una insurrección pone fin a la monarquía absolutista de Luis XVI.
- 21 de septiembre de 1792. Instauración de la República: La Convención se reúne para declarar abolida la Monarquía y proclama la República.
- 21 de enero de 1793. Ejecución de Luis XVI: Tras ser juzgado y condenado por la Convención, Luis XVI es guillotinado ante una multitud expectante en la plaza de la Revolución.
- 28 de julio de 1794. Golpe de estado de Termidor: Robespierre fue acusado de “tiranía” y guillotinado.
- 9 de noviembre de 1799. Napoleón toma el poder: Napoleón Bonaparte derroca al Directorio y toma el poder como primer cónsul.
La Revolución Industrial y el Capitalismo
En la segunda mitad del siglo XVIII, en Europa se produjeron una serie de cambios económicos que se conocen como la Primera Revolución Industrial. Hacia 1760, en Inglaterra se inició una transformación en la manera de producir mercancías que consolidó el poder de la burguesía frente al resto de la sociedad. En las zonas urbanas se comenzaron a crear fábricas que utilizaban máquinas de vapor para mecanizar determinadas tareas del proceso productivo. La Revolución Industrial, que tanto aportó al poder burgués, propició un cambio en la estructura social, económica y, por supuesto, tecnológica. Se evoluciona de una economía feudal al capitalismo.
Con la creación de las fábricas, los habitantes más pobres de las zonas rurales comenzaron a migrar hacia las ciudades para tomar trabajos asalariados. Sin embargo, al afirmar el carácter burgués de la Revolución Industrial, nos estamos olvidando de los trabajadores, quienes aportaron su mano de obra y jornadas extenuantes, en condiciones insalubres e inseguras, a cambio de bajos salarios. Las condiciones de las mujeres y los niños eran peor aún, pues por la misma jornada de trabajo, recibían un salario menor al de los hombres.
Consolidación y Desafíos del Régimen Burgués
Los profundos cambios económicos y sociales de los siglos XVII y XVIII llevaron al crecimiento de la burguesía como clase social. Surge el liberalismo y el capitalismo como sistema base de la economía y, dentro de este sistema, la burguesía aparece como estamento social mucho más importante que el clero o la aristocracia. Las revoluciones burguesas del siglo XIX seguían el pensamiento liberal y buscaron limitar el poder absoluto del rey y crear gobiernos parlamentarios.
Las consecuencias de las revoluciones burguesas fueron acabar con el sistema político imperante en muchos países. Se produjo la desaparición de los antiguos estamentos sociales, apareciendo un nuevo tipo de sociedad llamada «sociedad de clases». Las revoluciones burguesas tuvieron tal repercusión política que consiguieron poner fin al Antiguo Régimen e imponer un nuevo sistema institucional basado en la soberanía popular. Nueva forma institucional significa también un reconocimiento de los derechos y de los deberes de los ciudadanos. Se promulgan las constituciones escritas en las que estuvieran recogidas todos los derechos adquiridos por la sociedad. Al parlamento lo votará el pueblo.
Esto permitió que por primera vez a los hombres más humildes tener ciertos derechos. La famosa consigna "Libertad, igualdad, fraternidad o la muerte" daría pie a la primera Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (26 de agosto de 1789), que inspiraría la actual carta de Derechos Humanos. En unos lugares habrá una forma de Estado basada en la República, en la cual al Presidente se le elige por sufragio, de manera democrática.
Críticas y Nuevas Aspiraciones Sociales
En la filosofía política, la escuela de pensamiento marxista, crítica del sistema capitalista, define a la burguesía como la clase social de los propietarios, dueños de los medios de producción, que se enriquece a partir de la explotación de la mano de obra del proletariado (sector obrero). Ahora bien, estamos ante una revolución del sector burgués, de modo que sigue habiendo una parte de la población que va a quedar por debajo.
Con la caída de Napoleón, llegó el Congreso de Viena, donde los reyes absolutistas pretendían restablecer los privilegios perdidos. Aunque la revolución de 1820 acabó en fracaso, en la de 1830 se unieron liberalistas, nacionalistas, obreros y burgueses. El último ciclo de revoluciones burguesas se produjo en 1848. Estas tuvieron un carácter mucho más popular y su principal causa fue la búsqueda de sistemas más democráticos. Los obreros se organizaron en sindicatos y partidos políticos que velarían por sus derechos y mejoras sociales.
