Uno de los retos constantes a los que se enfrentan las empresas y los autónomos en España es encontrar el equilibrio entre su flujo de caja y sus obligaciones fiscales. Algo que dificulta especialmente la búsqueda de ese equilibrio son las demoras en los pagos de las facturas por parte de los clientes. Esta situación provoca que, a la hora de hacer la autoliquidación del IVA, los profesionales se vean obligados a adelantar un importe que todavía no han recaudado. El escenario que acabamos de describir se traduce en falta de liquidez, así como en numerosos impedimentos para los negocios, que a menudo tienen que buscar financiación en forma de créditos para hacer frente a esos pagos adelantados de impuestos.
¿Qué es y para qué sirve el régimen especial del criterio de caja?
El régimen especial del criterio de caja es un régimen opcional del IVA que permite a las empresas y los autónomos no tener que pagar el IVA correspondiente a aquellas facturas que todavía no han cobrado. Al acogerse al RECC, la empresas no tienen que poner ese dinero de sus bolsillos, sino que podrán retrasar el pago hasta que se produzca uno de los siguientes escenarios:
- El cobro de la factura: el IVA se devenga (es decir, se genera la obligación del pago) cuando la empresa cobra la factura del cliente. Esto sucede independientemente de si el cobro es total o parcial, abonando en este último caso la cantidad de IVA correspondiente al importe que haya pagado el cliente.
- El fin del período impositivo inmediatamente posterior a la emisión de la factura: si a finales del año siguiente a la emisión de la factura el cliente no ha pagado la cantidad correspondiente, la Agencia Tributaria entiende que el vendedor ha de responder como parte recaudadora.
¿Quién puede acogerse al régimen especial del criterio de caja?
Al régimen especial del criterio de caja solo pueden acogerse las empresas y autónomos que reúnan los siguientes requisitos:
- Las operaciones llevadas a cabo a lo largo del año anterior tienen un valor de, como máximo, 2.000.000 €.
- Los cobros de un único cliente alcanzan un máximo de 100.000 € durante el último año.
Si cumples ambas condiciones y quieres aprovechar las ventajas del régimen especial del criterio de caja, rellena el modelo 036 o el 037 para solicitarlo.
Obligaciones al acogerse al RECC
Las empresas y autónomos que decidan acogerse al RECC han de cumplir unas obligaciones para poder seguir beneficiándose de este régimen especial del IVA:
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- Rellenar el modelo 303 correspondiente a la declaración trimestral del IVA e incluir en él todas las operaciones cuyo IVA esté devengado en base al RECC. Aunque no haya que pagar el IVA de las facturas no cobradas, informativamente es obligatorio incluir los datos.
- Llevar un libro registro en el que se incluyan las facturas expedidas junto a la siguiente información: fechas en las que se han cobrado las operaciones que aparecen en las facturas, medio utilizado para cobrarlas (por ejemplo, el número de cuenta bancaria) y el importe total.
- Llevar un libro registro en el cual se incluyan las facturas recibidas, en este caso aportando todos estos datos: fechas en las que se han pagado las operaciones, medio utilizado para abonarlas e importes totales.
- Mencionar específicamente el RECC en las facturas de operaciones a las que se aplica este régimen.
- Introducir la clave «07» para registrar las operaciones si estás obligado a hacer uso del Suministro Inmediato de Información (SII).
Decidas o no acogerte al RECC, seguirás teniendo obligaciones fiscales que gestionar día a día. Para simplificar esos procesos, es buena idea contar con una herramienta de automatización de impuestos en tu pila de pagos, como Stripe Tax.
Operaciones a las que se aplica el régimen especial del criterio de caja
Las operaciones a las que se aplica el REEC son todas aquellas que tienen lugar en los territorios de España en los que se aplica el IVA (por lo que se excluyen Ceuta, Melilla y las Islas Canarias). Además, se consideran operaciones aplicables al RECC independientemente de si el destinatario es o no un consumidor final (es decir, tanto si hace un uso directo del producto o servicio como si los revenden posteriormente).
Ejemplos de funcionamiento del régimen especial del criterio de caja
Para entender mejor el funcionamiento del RECC, vamos a analizar dos ejemplos desde dos perspectivas distintas:
Empresa que emite una factura acogiéndose al RECC
Una empresa reúne los requisitos anteriormente especificados, así que decide acogerse al régimen especial del criterio de caja indicándolo en el modelo 036.
En 2024, le vende un servicio a otro negocio por un importe de 10.000 € (un total de 12.100 € con el IVA del 21 % incluido). Al llevar a cabo la operación, genera una factura en la que se especifica que se incluye en el RECC y, posteriormente, la añade a su libro registro de facturas expedidas.
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Dos meses después de haberse producido la venta, el negocio que contrató el servicio paga un 60 % de la factura, es decir, 7260 € (6000 € más IVA).
La empresa proveedora del servicio ha de pagar a la AEAT el IVA correspondiente a esos 6000 € (que, con el tipo de IVA general, serían 1260 €). Por el contrario, no tendrá que abonar el IVA correspondiente al 40 % pendiente hasta que el cliente liquide el resto de la deuda o hasta finales del año siguiente.
Desafortunadamente, el 31 de diciembre de 2025 el cliente todavía no ha saldado su deuda. En esta fecha termina el beneficio del RECC y la empresa proveedora del servicio ha de abonar los 840 € de IVA de la factura que sigue impagada (un 21 % de los 4000 € pendientes de pago).
Autónomo sujeto al régimen general que recibe una factura acogiéndose al RECC
Un autónomo está sujeto al régimen general del IVA.
En 2024, contrata los servicios de una empresa que está acogida al RECC.
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La empresa le hace saber al autónomo que la factura emitida tiene las obligaciones propias del RECC.
El autónomo, tres meses después, paga la totalidad de la factura, momento a partir del cual puede deducir el IVA.
El autónomo, en el libro de facturas recibidas, anota la cantidad total pagada, el medio de pago y la fecha. Además, indica que la factura que ha pagado estaba sujeta al RECC.
El IVA y el Oro en España
En relación al oro, es importante señalar que, de acuerdo con la Ley Monetaria, las monedas acuñadas en oro como el centenario y la onza troy, no causan IVA. Los fabricantes joyeros de la entidad transforman anualmente 20 toneladas de oro y 50 de plata. El Presidente de la CRIJPEJ indicó que entre los mercados internacionales con mayor crecimiento para la joyería de Jalisco se encuentra India, donde las piezas que más se consumen son medallas de la Virgen de Guadalupe con la leyenda Hecho en México, tanto de 18 como de 22 quilates.
El Sujeto Pasivo del IVA
El impuesto al valor agregado (IVA) es un impuesto indirecto que no se paga directamente a la Agencia Tributaria Española (AEAT); las empresas y los trabajadores por cuenta propia cobran el impuesto al emitir las facturas y posteriormente lo abonan a la AEAT. A esta figura recaudadora se la conoce como sujeto pasivo del IVA.Para emitir facturas con IVA, debes tener un certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA. El certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA es un documento expedido por la AEAT para autorizar a una empresa o trabajador por cuenta propia a actuar como agente recaudador del IVA.
El término «sujeto pasivo» está definido en el artículo 84 de la Ley 37/1992, y el certificado acredita que las empresas o trabajadores por cuenta propia están autorizados para realizar esta función. Esta verificación es útil en varias situaciones:Cuando se realizan transacciones sujetas a IVA. Las transacciones de carácter comercial, como la venta de productos y servicios, no se pueden realizar sin el certificado, ya que este autoriza a la empresa o profesional a cobrar el IVA y declararlo a la AEAT.Cuando se realiza una transacción en la que se aplica una inversión del sujeto pasivo del IVA. En estas transacciones, el cliente (que debe ser titular del certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA) actúa como sujeto pasivo y responsable.Cuando se requiere una comprobación para confirmar que la empresa o el trabajador por cuenta propia está al corriente de sus obligaciones fiscales.Cuando un trabajador por cuenta propia o empresa quiere vender sus productos en una plataforma de ecommerce o solicitar facturas para deducir el IVA de sus compras.
¿Quién puede solicitar el certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA?
Cualquier profesional, ya sea trabajador autónomo o empresa, puede solicitar un certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA para darse de alta como recaudador de IVA.
¿Qué operaciones requieren un certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA?
El certificado es necesario para las operaciones de venta de bienes o servicios sujetos al IVA. Las operaciones más comunes involucran el proceso habitual de una transacción sujeta al IVA: la empresa emite una factura en la que se muestra el importe sujeto a impuestos y el IVA correspondiente, el cliente paga el monto total y, posteriormente, la empresa remite el IVA recaudado a la AEAT.
Sin embargo, hay transacciones menos comunes que también requieren el certificado fiscal: cuando la empresa no actúa como sujeto pasivo, como las ventas con inversión del sujeto pasivo, donde el cliente es responsable de pagar y declarar el IVA. A continuación, te indicamos cuándo es necesario aplicar la inversión del sujeto pasivo:
- Venta de teléfonos móviles, tablets, consolas de videojuegos o computadoras a un profesional que los revenda y a un cliente final si el importe de la factura sin IVA es superior a €10,000.
- La venta de determinados materiales de recuperación, como chatarra de fundición de hierro o residuos industriales que contengan metales o sus aleaciones, y la contratación de servicios relacionados con estos materiales, como el corte o prensado de los residuos.
- Ventas de oro con una pureza igual o superior a 325 milésimas, siempre que el oro se entregue sin procesar o como artículo semielaborado.
- Ventas de bienes inmuebles pertenecientes a una de las siguientes categorías:
- Adquiridos a través de un proceso concursal.
- Entregados mediante la ejecución de la garantía sobre los bienes inmuebles.
- Bienes inmuebles de segunda mano, siempre que el comprador sea un profesional con derecho a deducir el IVA de manera total o parcial.
¿Qué obligaciones tiene el sujeto pasivo del IVA?
Una vez que obtengas el certificado de la condición de sujeto pasivo del IVA, contraerás una serie de obligaciones:
Presentar formularios fiscales a la AEAT en los que se detallen tus actividades relacionadas con el IVA:
- Para indicar el inicio, la modificación o el cese de una actividad económica sujeta al IVA, deberás presentar los modelos 036 y 037.
- Deberás presentar el modelo 035 si inicias, cambias o cesas una actividad económica sujeta al IVA, siempre que se encuentre encuadrada en el régimen extranjero, nacional o de importación (según lo introdujo la modificación de la Ley del IVA de 2021).
- Tendrás que presentar el modelo 347 para informar anualmente las operaciones con terceros si su valor total supera los €3,005.06.
- Para informar mensual o trimestralmente sobre las transacciones intracomunitarias (las que se realizan entre dos profesionales o empresas que operan en diferentes países de la Unión Europea), deberás presentar el modelo 349.
- Para informar de manera anual y resumida tus transacciones con IVA, deberás presentar el modelo 390. Los sujetos pasivos del IVA no están obligados a presentar este modelo ni el modelo 347 si envían los datos a través del Suministro Inmediato de Información (SII).
Enviar autoliquidaciones del IVA y abonar el importe total recaudado. Para asegurarte de haber acumulado el monto correcto de IVA en tus transacciones, puede resultar útil incorporar en tu sistema de pagos una solución de automatización de impuestos, como Stripe Tax.
