Cuando hablamos de patentes, nos referimos a los derechos exclusivos que se otorgan a inventores o creadores sobre su invención o creación para su explotación comercial durante un período de tiempo determinado. Una patente es un documento legal que concede al inventor o titular la propiedad exclusiva de una invención, proceso o mejora innovadora durante un plazo específico, que generalmente es de 20 años desde la fecha de presentación de la solicitud. Este derecho protege al titular contra la fabricación, uso o venta de su invento por terceros sin su consentimiento.
Las patentes son activos intangibles, ya que como la normativa indica, son «derechos susceptibles de valoración económica, identificables, medibles y con capacidad de aportar beneficios futuros». Las patentes que una empresa registra, ya sean las de un producto nuevo, una nueva tecnología, o un nuevo servicio o un nuevo procedimiento, son un recurso de la empresa, no solo capaz de generar ingresos futuros, sino también para impedir que durante los 20 años de vigencia de la patente, nadie más pueda explotarla con fines económicos.
Tratamiento contable de las patentes
Por todo esto, las patentes deben tener un tratamiento contable que las refleje en el balance de la empresa. Al registrar una patente, se debe considerar lo siguiente:
- Si la patente se ha producido y desarrollado en la empresa, se tienen en cuenta el coste de producción más el coste de desarrollo.
- Para amortizar la patente, lo primero que se debe hacer es estimar la vida económica útil de la misma, es decir, el tiempo que se espera que genere ingresos para la empresa.
- Aunque la concesión de una patente es de 20 años, su vida útil y capacidad de generar beneficios puede ser inferior.
Es importante distinguir que, para fines contables, no se podrán contabilizar la patente mediante la estimación de su valor aplicando algún método de valuación, ya que el costo de generar un activo intangible identificable a veces no puede distinguirse del costo de mantener o incrementar el valor generado internamente de la entidad. Respecto a las anualidades para mantener vigente la patente, existen criterios diversos sobre si deben tratarse como gasto corriente o como mayor coste del inmovilizado, dado que su falta de pago implicaría la baja automática del activo.
Valoración y amortización
El inmovilizado intangible se amortizará atendiendo a su vida útil. Si no se pudiera determinar la vida útil de manera fiable, se amortizará como mínimo un 10%. En la siguiente tabla se resumen los métodos comunes para la tasación cuantitativa de una patente:
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Métodos de valoración de activos intangibles
| Método | Descripción |
|---|---|
| Método de mercado | Se comparan los precios alcanzados por patentes en operaciones recientes. |
| Método de ingresos | Se miden los ingresos potenciales y se calcula el valor actual restando los intereses estimados. |
Consideraciones sobre el registro oficial
El proceso para patentar algo inicia con la presentación de una solicitud ante la oficina correspondiente. La oficina realiza un examen para determinar si cumple con los requisitos de patentabilidad, que incluyen:
- Novedad.
- Actividad inventiva.
- Aplicabilidad industrial.
Si eres inventor independiente, micro o pequeña empresa, institución de educación superior o centro de investigación público, el costo de la solicitud tiene 50% de descuento. Una vez que la invención cumple con estos requisitos y el procedimiento administrativo está en orden, se concede la patente.
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