En el marco de las medidas de optimización anunciadas el 19 de mayo de 2020 por el Presidente de la República, Lenin Moreno, y al amparo del Decreto Ejecutivo No. La empresa pública Correos del Ecuador, entre otras dificultades estructurales, arrastra por años una serie de problemas financieros y operacionales que han impedido que la empresa sea eficiente. Con esta medida se iniciará un proceso de liquidación óptimo, y paralelamente, se garantizará que todos los ecuatorianos cuenten con servicios postales.
Historia de Correos del Ecuador y el Monopolio Estatal
Aunque el servicio postal de Correos del Ecuador funciona desde hace 189 años, en 2010 se convirtió en empresa pública y se ordenó a todas las instituciones del Estado contratar sus servicios; esto aumentó significativamente sus ingresos, pero mermó su operatividad. En ese año se consiguió que todas las empresas públicas usen Correos del Ecuador. Con eso, la firma logró ventas de USD 40 millones al año y tuvo 2 000 empleados. Era el discurso del entonces presidente Rafael Correa en 2013, durante la inauguración del Centro de Clasificación Regional de Correos del Ecuador, en Guayaquil. Una improvisada edificación de 4,7 millones de dólares que prometía modernizar el trabajo de la emblemática empresa. Pero, mientras el gobierno pintaba una administración eficaz, a la empresa no le cuadraban los números.
Irregularidades Financieras y Contables
La modernización fue fachada: mientras Correos del Ecuador construía modernos edificios y adquiría máquinas con la pretensión de convertirse en referente regional, por dentro las cuentas nunca cuadraban. Irregulares manejos que investiga Contraloría sentenciaron a la empresa pública más antigua del país.
Hallazgos de Auditorías Externas
En 2013, la firma auditora Moores Rowland fue contratada para revisar los estados financieros de Correos del Ecuador y detalló cómo, por ejemplo, en 2010 y 2011 existía una diferencia de casi tres millones de dólares entre lo que la empresa presentaba en sus registros y lo que reportaban sus cuentas bancarias. “Se han identificado transacciones y depósitos que no han podido ser debidamente correspondidos en los sistemas contables”, se lee en el informe de Moores Rowland. Pero eso era solo la punta del iceberg. Las cifras no cuadraban en el pago de impuestos, ni en las aportaciones patronales al IESS, mucho menos en la evaluación de activos, las deudas y cuentas por cobrar: 2,5 millones se sobreestimaron en facturas internacionales. La Contraloría pidió explicaciones. La respuesta fue que la empresa adoptó el sistema gubernamental del Ministerio de Finanzas, que no se ajustaba a las normas internacionales como en otras empresas. Para 2014 se ofrecía implementar los cambios que sanearían la contabilidad, ya que en esos momentos no disponía de recursos, pero el gobierno se ufanaba inaugurando millonarias obras. El alegre manejo de la contabilidad impidió tener informes de auditoría confiables sobre los estados financieros, requisito básico para obtener financiamiento. Eso no fue problema en tiempos de revolución. Luego de la auditoría de Moores Rowland en 2013, se contrató a la consultora BDO en 2017 y esta determinó que aún existían falencias en la contabilidad. No hay balances auditados desde el 2016.
Cifras Ocultas y "Donaciones" del Estado
Esta administración entró en noviembre pasado y a fin de año ya descubrimos que se debían USD 14 millones en obligaciones que no se habían registrado, con la intención de que el balance no evidencie pérdidas y camuflar de alguna manera los resultados de la empresa. El monto comprende, incluso, obligaciones con empleados, como jubilaciones, que debían haberse contabilizado. El estado de pérdidas y ganancias aparentemente ha sido positivo, pero no se debe olvidar que entre 2016 y 2018 se pidieron “donaciones” al Fisco por USD 4,9 millones y, con eso, no hubo pérdidas, pero esos recursos, que son del Estado y de los contribuyentes, sirvieron para camuflar los estados financieros. Si contamos esos aportes estatales y los 14 millones que no se registraron, vemos que, en promedio, cada año se registraron pérdidas no contables de USD 3,4 millones en los últimos cinco años. Pero el cierre no solo es por una operación financiera ineficiente.
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Ineficiencias Operacionales y Mala Gestión
Inversiones Sobredimensionadas en Maquinaria
Con derroche quiero decir que se invirtieron en máquinas clasificadoras costosas que aún se están pagando y que funcionan al 3% de capacidad. En 2012, la empresa recibió un préstamo de 9 millones de dólares del Banco del Estado (BDE), para el proyecto de “automatización y mecanización”, para clasificar paquetes y correspondencia. El proyecto sobredimensionado. Inicialmente se pidió la compra de cuatro máquinas a la empresa Siemens, por nueve millones de dólares, pero al momento de firmar el contrato se acordó solo tres de estas por el mismo precio. En los documentos se lee que, en el centro nacional de Quito, ubicado en la avenida Naciones Unidas y Japón, se instalarían dos máquinas en un espacio de 73 metros cuadrados; y en Guayaquil, en la ciudadela Sauces 7, la otra, en un espacio de 1.112 metros cuadrados. Cuatro meses después de firmado el contrato, en diciembre de 2012, la gerencia declaró la emergencia para la construcción del proyecto “Dotación de Infraestructura para los Centros de Procesamiento”, porque las máquinas ocu- parían hasta el triple del espacio previsto. Esta es una de las tres máquinas que compró Correos del Ecuador por las que pagó nueve millones de dólares. Aún se adeudarían cuatro millones de dólares al proveedor, la multinacional Siemens. Un informe de Contraloría simplemente concluyó que no se consideró el espacio físico; las máquinas estuvieron embodegadas un tiempo y, por ese retraso, Siemens cobró rubros adicionales de arriendo y mantenimiento. Casi 10 millones de dólares costaron las improvisadas infraestructuras. En Guayaquil se construyó inmediatamente, para que el expresidente Correa la inaugure en las fiestas julianas de 2013, pero las máquinas se instalaron en 2016. En Quito, la obra terminó en 2018, tiempo que concuerda con la debacle de la empresa: sus ingresos disminuyeron a 23 millones de dólares. Las máquinas clasificadoras operan a menos del 10 por ciento de su capacidad. “Son muy grandes, sobredimensionadas para el mercado ecuatoriano. Si procesáramos en Correos del Ecuador los paquetes de todas las empresas privadas del país, llegaríamos a ocupar un 25 por ciento de su capacidad”, dice Mauro Intriago, actual gerente de la empresa pública. Y aún se adeuda cuatro millones a Siemens. Contraloría revisa nuevamente estos procesos en busca de responsabilidades. Si se determinan irregularidades se podría anular el contrato y devolver las máquinas. En caso contrario, Correos del Ecuador debe terminar la deuda y venderlas a precios subvalorados. Ejemplo: el pago de más de US$ 6 millones para la compra de maquinaria que no se utilizó, puesto que su capacidad desbordaba la operación mínima de la Empresa.
Contratos Incumplidos y Abuso de Recursos
Se llenaron de galpones. Hay 450 autos y solo operan 32; el resto está dañado. Se destruyeron porque casi se puso un auto en cada pueblo y quien lo manejaba lo usaba para uso propio. Para evitar eso, las firmas privadas invierten en flota propia en las grandes ciudades y subcontratan en las pequeñas, es lo más eficiente. En cambio, Correos buscó una falsa soberanía logística. Y gastó en eso y no en tecnología, pese a que es la base del servicio de logística. Aunque en 2017 el presidente Lenín Moreno anuló la obligación del Estado para contratar con Correos del Ecuador, quedaron algunos lastres: la Universidad de Guayaquil declaró a la empresa pública como contratista incumplido, por un contrato de digitalización de documentos. Un millón de dólares, entregado como anticipo se esfumó de las cuentas de Correos del Ecuador sin que la Universidad recibiera el servicio. Situación similar hay en contratos firmados con el Ministerio de Educación y la Unidad Nacional de Almacenamiento, según el gerente Mauro Intriago. En 2017 se eliminó el negocio de giros internacionales de dinero, porque la gerencia detectó una pérdida de alrededor de siete mil dólares. Pero un examen de Contraloría detectó que en realidad el negocio dejaba ganancias por casi 200 mil dólares. “Hay intereses, personas que usaron la empresa para beneficio propio, incluso algunos funcionarios tenían acceso al sistema contable y se borraban facturas, otros renunciaron y aparecieron luego como administradores de empresas privadas”, dijo a Vistazo un empleado que prefirió el anonimato. Nunca se logró sanear el sistema contable.
La Decisión Final: Liquidación
Pese a tener una pérdida de 123 mil dólares en 2019, inferior a la de otras empresas públicas, el gobierno decidió liquidarla: arrastra más de 14 millones de dólares en deudas no registradas en su contabilidad y el Estado le ha inyectado 4,6 millones en los últimos años para ayudarla. La empresa Correos del Ecuador y la aerolínea Tame concentran el 50% de empleados que deberán ser liquidados, tras el anuncio del presidente Lenín Moreno. Los ingresos cayeron a 17 millones en el 2019. Pero el cierre no solo es por una operación financiera ineficiente.
Panorama del Mercado Postal y Futuro del Servicio
En el 2016 Correos había perdido buena parte de sus clientes porque no pudo responder con buen servicio. Según un informe de la Agencia Nacional Postal, hay 161 operadores de mensajería y logística en el país, la mayoría medianas y pequeñas empresas. Apenas alrededor de 10 son grandes y compiten directamente con Correos del Ecuador que, en sus mejores momentos, llegó a tener hasta dos mil empleados. El mercado de servicio postal en Ecuador movió 150 millones de dólares en 2018, mientras en 2019 bajó a 145 millones, debido a la contracción económica. A pesar de que la empresa pública tiene tarifas más bajas y puede llegar a todos los rincones del país, apenas captura un ocho por ciento del mercado. Es visible cómo desperdició las oportunidades. Servientrega, por ejemplo, tuvo ingresos por 40 millones en 2018 y apenas 628 empleados, según información entregada a la Superintendencia de Compañías. DHL, por su parte, facturó más de 30 millones, con menos de 300 trabajadores. Quizá los resultados de estas empresas se deben a un manejo eficiente que no requirió de infraestructuras y máquinas innecesarias. Estas podrían ser las firmas que compitan por el lugar que deja Correos del Ecuador. Aunque el Gobierno todavía no da detalles de cómo se hará el concurso, informó que se escogerá entre empresas expertas en el negocio que estén brindando el servicio en el país. En un plazo de seis meses se liquidará totalmente la emblemática empresa pública. No se va a paralizar ni un solo día ya que hay compromisos internacionales con la red de correos mundial y la Constitución garantiza un servicio asequible en el país. Hay que liquidar y hacer un concurso público para que un operador nuevo se haga cargo del servicio.
Detalles del Proceso de Liquidación
Ahora se dispone a liquidar a los 710 funcionarios que quedaron en la empresa. Hay 30 activos que se pueden vender (edificios y terrenos). Están valorados en libros en USD 19 millones, pero Inmobiliar valoró como precio comercial en 34 millones. En equipos como computadoras, vehículos y otros no llegamos a USD 3 millones. Eso se usará para cubrir deudas, obligaciones, etc. USD 15,6 millones en total para liquidar a los trabajadores, cada uno tendrá una liquidación, en promedio, de unos USD 16 000; personas vulnerables tendrán 28 000. Tenemos 900 personas, pero con 150 hubiéramos podido funcionar bien. Sobra gente porque hay un mal sistema de reparto logístico. En Quito había tres equipos de personas que hacían lo mismo. Las máquinas clasificadoras están tan sobredimensionadas que si todos los courier del país se juntan no llegarían a usar ni un 15% de su capacidad. Hay un problema legal que aún se debe resolver.
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Marco Legal para la Distribución de Utilidades Estatales
La distribución de utilidades se regirá por la indicaciones emitidas por el Art. 29° del DL 1263 de 1975, donde estipula que el Ministro de Hacienda, por decreto supremo, podrá ordenar el traspaso a rentas generales de la Nación de las utilidades netas que arrojen los balances patrimoniales anuales de las instituciones o empresas del Estado, determinadas según las normas establecidas por el Servicio de Impuestos Internos para el pago de los tributos correspondientes y aquellas instrucciones que tiene vigente la Comisión para el Mercado Financiero y Bolsas de Comercio en la presentación de balances de dichas Sociedades.
Un Nuevo Actor en el Sector Postal: Correos Express Corexpress S.A.S.
Correos Express Corexpress S.A.S. es una empresa en Ecuador, con sede principal en Zamora. Opera en Servicios de Correo y Mensajería sector. La empresa fue fundada en 22 de junio de 2020. Actualmente emplea a 4 (2024) personas. En sus últimos aspectos financieros destacados, Correos Express Corexpress S.A.S. Tasa de crecimiento anual de los últimos dos años en divisa local USD.
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