Descubre la Fascinante Historia y Majestuosidad de la Ex Hacienda San José del Torreón en Chihuahuapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Las Ex Haciendas de San José de Torreón y el Sauz son construcciones que nos hablan de la historia de nuestro estado, del origen y poderío de sus propietarios, y de la vida que se desarrollaba tanto al interior como al exterior de ellas, así como su relación con las luchas sociales que vivió el país. Además, está su belleza y majestuosidad que se resisten a los efectos del tiempo y que más de un siglo después con solo una visita nos invitan a transportarnos al pasado y en este viaje conocer más de Chihuahua de sus pasajes y sus personajes.

San José del Torreón

Esta casona en San José del Torreón fue construida a principios del siglo XIX con una extensión de 46 mil hectáreas y forma parte de las 46 fincas propiedad de Don Luis Terrazas esparcidas por todo el territorio estatal. Recordemos la frase del exgobernador: “Yo no soy de Chihuahua; Chihuahua es mío”. Hoy este sitio está dentro de los paraderos turísticos capitalinos más emblemáticos que reciben a todo aquel que busque historia o un paseo espectacular.

Los restos de esta bella edificación que actualmente aún conserva la casa grande, la capilla y los establos se ubican muy cerca de la carretera que va hacia el Parque Nacional Cumbres de Majalca en la colonia Ocampo.

El Origen

En 1898 fue comprada por el general Luis Terrazas a Don Jesús Corral, pero fue deshabitada a consecuencia del levantamiento armado que inició en 1910 con la Revolución. La edificación quedó en el olvido, a expensas del tiempo, las condiciones climáticas y el saqueo. Fue hasta el 2007 que el Gobierno Municipal de Chihuahua la compró, restauró y hoy permanece abierta al público.

En la actualidad, tanto especialistas como visitantes pueden disfrutar de los acabados y detalle de esta propiedad que combina con congruencia estilos y formas. A pesar de que en su interior destaca la influencia europea de su decorado, su construcción tiene el estilo mexicano utilizado desde el Siglo XVI con enormes patios centrales, arcadas alrededor, la disposición de una capilla y sus construcciones altas para apreciar el terreno (de ahí el origen de su nombre, Torreón).

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La hacienda cuenta con dos patios: el primero, el de la casa y que está al centro de las oficinas y de las habitaciones, queda al lado norte de la propiedad. El segundo patio, es el orientado al sur, y funcionaba como la sección de trabajo, con caballerizas, con bodegas, talleres, y con el depósito de granos, que es un enorme almacén de doble cuerpo con pavimento de piedra.

El poblado de Ocampo conserva la quietud y la atmósfera propia de su carácter rural, y muchas de las casas que sobreviven son incluso más viejas que la propia hacienda. Se dice que, durante la Revolución Mexicana, dentro de la hacienda se albergó el General Francisco Villa, y fue ahí, donde él mismo le perdonó la vida a un hombre, evento que le dio importancia y fama a este recinto.

Restauración y Mantenimiento

Por su alto valor histórico y cultural para los chihuahuenses, la Hacienda el Torreón fue restaurada en el año 2019. Durante la obra, respetaron su decoración interior y reconstruyeron lo que el paso de los años afectó. Gracias a esto, hoy en día es posible visitarla y disfrutar de un pequeño viaje en el tiempo, pero con seguridad y una renovada vista.

La inversión conjunta para estos trabajos fue 12 millones 788 mil pesos, 70 por ciento de aportación estatal y 30 por ciento, federal lo que ha resultado en un impacto económico local, gracias al flujo de visitantes y la atracción del turismo tanto local, regional y extranjero. Según los registros se estima que estas acciones han beneficiado de manera directa a unas 128 familias que habitan en Calabacillas, la Presa San Marcos y los ejidos Patria Nueva, Francisco I. Madero y El Jardín, además de la colonia Ocampo, dentro de la zona rural del municipio de Chihuahua.

Si usted visita este lugar, además de disfrutar de una maravillosa joya arquitectónica, podrá degustar la deliciosa comida de la región al puro estilo chihuahuense, como un buen asado de puerco con tortillas de harina entre otras comidas y desayunos. El sitio se encuentra a la altura del kilómetro 31 de la carretera Chihuahua a Ciudad Juárez, en el entronque hacia Majalca-Ocampo y seis kilómetros hacia el interior.

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El lugar se encuentra abierto al público los fines de semana desde 9:00 de la mañana hasta las 18:00 horas para realizar visitas, conocer el espacio y tomarse fotografías, además de contar con disponibilidad para la realización de eventos, según dio a conocer Luis de la Riva, jefe de Promoción Turística de la Subdirección de Turismo del Municipio de Chihuahua.

El Sauz y su Joya

Otra de las opciones de estos viajes en el tiempo, es la Hacienda del Sauz, que, aunque como una construcción del siglo pasado, invita a los visitantes a ir más allá de los tiempos revolucionarios en las tierras chihuahuenses. Puede considerarse un destino turístico imperdible, es el Museo de la Apachería, ubicado en esta hacienda, este recinto rescata el patrimonio cultural e histórico de los pueblos originarios y queda como memoria de las intensas batallas que disputaron estos grupos étnicos. La entrada a dicho destino es totalmente gratuita.

Algo de historia

Los primeros asentamientos de lo que hoy se ubica como la Hacienda El Sauz fueron a principios del siglo XVIII como un lugar para la estancia de ganado de la Hacienda Encinillas. Después, pasó a la familia Terrazas quien la transformó en una hermosa finca que terminaron de construir en1909.

Para mediados del año 1678 El gobernador de la Nueva Vizcaya, Lope de Sierra Osorio, otorga alrededor de 7 mil hectáreas al capitán español Benito Pérez de Rivera que radicaba en Parral, el mismo luego adquiere 74 mil hectáreas más con lo cual daría inicio al latifundio más importante para Chihuahua para mediados de 1707, el latifundio de Encinillas.

Después de consolidar el lugar se crearon estancias de ganado en las lejanías de los terrenos de esta hacienda con el fin de vigilar lo que se pastoreaba en esas llanuras. De estas estancias, la que destaca es la del Sauz, que conforme crecía Encinillas crecía junto a ella hasta adquirir el estatus de hacienda menor con jurisdicción en Encinillas.

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Después de la Muerte de Pérez de Rivera, 1723, Encinillas y sus anexas pasan a ser propiedad de José de Orio y Zubiate, para 1731 Manuel de San Juan y Santa Cruz, adquiere la hacienda y aumenta sus terrenos y donde se registraban 5 mil carneros de la familia Santa Cruz, siendo este personaje quien dio un impulso importante para el Sauz.

Es durante el tiempo en que De Orio y Zubiate compró Encinillas es que se empieza a hablar de la Hacienda del Sauz y sus vecinos, ya no solo como una estancia de ganado, él aumenta las tierras de Encinillas y las anexa a cerca de 140 mil hectáreas.

A la Hacienda del Sauz se le empiezan a sumar habitantes de origen apache, estos eran de dos tipos: los primeros eran los apaches de paz, quienes vivían en la hacienda por voluntad propia, ellos sumaban una fuerza importante para la misma, ya sea en los trabajos diarios como la vaquería y pastoreos, así como en los actos defensivos. Los segundos, eran los “apaches cautivos”, que solían ser mujeres y niños prisioneros de guerra en las batallas contra los “apaches hostiles”, los cuales, en la mayoría de los casos, no volvían a recuperar su libertad.

Según relatos, esta hacienda fue atacada en 1770 por un grupo de más de 200 apaches comandados por el jefe “Mala Oveja”, llevándose una cuantiosa cantidad de caballos. Del ganado de las haciendas de Encinillas y El Sauz se generaba el abasto de carne que se daba en Chihuahua, cuando ocasionalmente llegaron a tener problemas para vender llevaron ese mismo ganado a otras localidades, como Durango.

Para 1862 su propietario ya era Don Pablo Martínez del Rio, vicecónsul del francés de Maximiliano comienza tratos de venta al general Luis Terrazas, operación que se concretó en 1866. Para 1865 la hacienda hospeda al presidente de la República, Benito Juárez García, es en ese momento cuando conoce al que sería su guía hasta la ciudad de Paso del Norte, el Apache “Manto Negro” quien además le serviría de interprete y mediador con los Apaches en el trascurso del camino a la hoy Heroica Cuidad Juárez.

En 1911 es tomada por el general Francisco Villa y ahí se fragua el plan conocido como “El Tren de Troya” con el que toma Ciudad Juárez.

Origen Compartido

Los visitantes de estos sitios comprenden en el lugar que, para poder hablar del Sauz y su historia, es necesario empezar con la Hacienda de Encinillas y su fundación, pues de esta nace tiempo después El Sauz. El Sauz, llegó a funcionar como casa habitación para diferentes familias, hasta que empezó a perder una a una sus edificaciones. Resultó que al final solo una de ellas se logró mantener en pie, la que fuera su casa administrativa, empezada a construir a finales de 1800 y concluida para 1909.

El lugar funcionó luego como escuela primaria, casa de maestro, albergue para brigadas de salud, forestales, albergue para niños, presidencia seccional y otras actividades más, al mismo tiempo que se deterioraba. En el año 2004 fue rescatada para evitar que el último de los edificios de lo que fue la hacienda terminara cayéndose como los otros.

Inversión en la Restauración de la Hacienda el Torreón (2019)
Fuente de Financiamiento Porcentaje Monto
Aportación Estatal 70% 8,951,600 pesos
Aportación Federal 30% 3,836,400 pesos
Total 100% 12,788,000 pesos

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