Esta investigación ha buscado interpretar las prácticas culturales, las representaciones sociales y los imaginarios sociales que configuran la narrativa histórica desde una visión multidimensional y contextual, que solo puede ser comprendida desde una óptica interdisciplinaria, superando las limitaciones que evidenciaron las disciplinas al construir sus objetos de estudio de una manera fragmentada desde una sola óptica. En ese sentido, la postura interdisciplinaria que fue necesaria para la formulación de la estrategia que aquí se propone, permite ampliar el espectro epistemológico y articular diversas disciplinas en torno a una misma problemática.
Específicamente en la etapa 2014, para la formulación de la estrategia, se hizo un acercamiento a la historia de Viotá a través de los documentos, que de por sí son escasos, y también a la narración que hacen sus habitantes sobre los acontecimientos que han marcado la historia del lugar y la manera como han transmitido y preservado esos saberes. Por lo anterior, los pobladores se han convertido en fuentes fundamentales de la investigación, porque en los estudios sobre identidades y memorias, sean estas colectivas o históricas, la carga subjetiva de lo que se dice evidencia la reflexión que se hace sobre el pasado, su valoración, e incluso lo que a los ojos de los viotunos es relevante en su cotidianidad.
A partir de la identificación de los vacíos bibliográficos relacionados con la historia del municipio, y en apoyo al trabajo desarrollado por el profesor Enrique Acero, se ha elaborado un proceso de compilación y análisis de fuentes primarias y secundarias para la elaboración de un texto que pueda servir como base para el acompañamiento y guía de los procesos de formación que se agencian en el Instituto de Promoción Social Liberia y una de sus escuelas primarias, la escuela La Florida, instituciones que se orientan hacia la formación de estudiantes que desempeñan un rol activo en el proceso de enseñanza- aprendizaje, haciendo uso de las herramientas dispuestas por los docentes. Desde esta mirada, las estrategias pedagógicas que allí se desarrollan, buscan plantearse como posibilidades reales para el maestro, quien pone a disposición herramientas que le permitan alcanzar al estudiante los objetivos de formación que se proponen en la institución.
Los Orígenes de Viotá: Un Legado Ancestral
Biuta, nombre aborigen entonado por los nobles y aguerridos guerreros Panches que poblaron el territorio de lo que conocemos hoy como Viotá, quienes dominaron una vasta zona hasta la llegada de los europeos. En Viotá se encuentran numerosas huellas del pasado Panche, los petroglifos son una evidencia de la presencia y la cultura de estos pueblos, estos registros se han encontrado en lugares como ‘La ruidosa’, ‘Las piedras del matrimonio’, la Hacienda los Olivos, la Hacienda la Arabia, y el río Calandaima. La figura de Parroquia, como modelo de organización español, constituía en aquel entonces un monolito del paradigma conquistador “Evangelizar y Civilizar”, y a su vez se convertía en una unidad social, económica y cultural, donde la Parroquia o la iglesia jugaba un papel indispensable y se establecía como uno de los ejes articuladores de la población.
El Auge Cafetero y las Haciendas
Este desarrollo agrícola solo se vio interrumpido por la atroz Guerra de los Mil Días. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, el país se encontraba sumido de nuevo en un conflicto bélico, una de las guerras más recordadas en la historia colombiana por su división bipartidista. Viotá no fue ajena al escenario beligerante, el territorio ya se había identificado por unas tempranas luchas ideológicas y políticas (Acero-Duarte, 2007), en el marco de la Regeneración y la Hegemonía Conservadora, los liberales se levantaron en rebelión bajo la figura de guerrillas organizadas, ganándose la popularidad de varios territorios en el país, y Viotá no era la excepción.
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No obstante, la Guerra de los Mil Días, las acciones de las fuerzas conservadoras y de la guerrilla liberal, calaron los entramados de la memoria y de la tradición. La pacificación de la zona con la finalización de la guerra llevó a la consolidación de las haciendas cafeteras como un híbrido de las estructuras feudalistas y americanas que aun pervivían de la experiencia colonial. Las haciendas sembraron las raíces del desarrollo cafetero en Colombia, primero que la experiencia cafetera del Quindío. En sus terrenos se mezclaba la mano de obra de cientos de trabajadores y jornaleros, quienes combinaban su sudor y esfuerzo al compás de las más sofisticadas máquinas traídas de Europa y Estados unidos, lo que denotaba un desarrollo industrial en la zona que no registra antecedente en el país.
Por esos años fueron famosos los nombres de Marcus Mason, marcas que solo se conocían en el contexto de la gran Revolución Industrial; una vez más Viotá se constituía en el centro del territorio de Cundinamarca, alcanzando a producir más de la mitad de la producción cafetera del país.
Luchas Agrarias y Transformación Social
Paralelamente a la bonanza cafetera de esos años, durante 1930 se intensificaron las luchas agrarias en el municipio, llevando a la creación del Partido Comunista, que convivía con las ideologías del partido liberal y un tímido partido conservador. Estas movilizaciones sociales, denominadas por los viotunos ‘luchas agrarias’, constituyen una experiencia exitosa de reforma agraria y reforzaron los ideales de los derechos a la tierra y a la propiedad. A su vez, las movilizaciones campesinas rompían las lógicas ‘feudales’ o de tipo ‘encomienda’, en las cuales se hallaba subordinada la mayoría de la mano de obra presente en la región.
La ‘revolución pacífica’ expresada en la zona disponía una lógica de convivencia entre los dos partidos tradicionales y la llamada tercera opción, que se materializaba en el comunismo y los sindicatos agrarios. La posesión de tierra adquirió en la historia del siglo XX en Viotá un carácter especial, ya que para aquel entonces los derechos de la tierra recaían en las manos de unos pocos privilegiados, referenciados como “hacendados”, a ello se le sumaba una apertura en la concepción de los derechos laborales, otorgándole a los campesinos garantías necesarias para realizar su vocación y labor agrícola. Este proceso alteraba el modelo administrativo de la tierra, ya que para 1970 se vería un aumento considerable de propietarios de la tierra en la zona.
Conflictos y Declive Cafetero
En los años posteriores la aparición de las guerrillas como las FARC-EP, rompió con la relativa convivencia entre los partidos políticos presentes en la zona, lo que suscitó una violencia desmesurada, donde la población civil se convirtió en el principal objetivo militar. A esto se le sumaba una debacle de la producción cafetera, ocasionada por la crisis internacional de café y por los extensos rumores que recorrían el país, donde Viotá la roja ya no era sinónimo de Luchas Agrarias sino de sangre. Incluso el significativo ascenso de otros departamentos como Caldas, Risaralda, Quindío y el creciente abandono estatal, terminó por arruinar el sector cafetero en Viotá.
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Por último, a estos factores socio-históricos se le sumó el incremento del conflicto armado con la presencia de grupos guerrilleros y de autodefensas, como el frente 42 de las FARC que fortaleció su presencia en el departamento de Cundinamarca entre los años de 1990 hasta finales de siglo, y las Autodefensas Campesinas del Casanare, quienes desarrollaron su actividad delincuencial entre 2003 y 2005.
Rescate de la Memoria Histórica
A lo largo de las dos fases del proyecto se identificó la necesidad de fortalecer la identidad viotuna a través de la formulación de estrategias pedagógicas que permitan ampliar el conocimiento de los sujetos sobre su pasado. Ante este potencial, y atendiendo a los requerimientos de la comunidad, en el año 2014 el macroproyecto entra a su segunda fase y se reformula buscando el “Diseño, implementación, gestión y proyección de la Investigación y Desarrollo (I&D) del Programa Piloto para la conformación de proyectos productivos en el Centro y Occidente de Cundinamarca, epicentro Viotá” (Dirección de Investigaciones de la Universidad Piloto de Colombia, 2014: 1), reestructurando los equipos y articulando programas académicos adicionales a los ya existentes en la estructura inicial del macroproyecto en su fase 2013.
A pesar de estos valiosos hallazgos de la etapa inicial de intervención, descritos en líneas generales, resultó paradójico para los investigadores del equipo que dichos elementos hubiesen sido identificados tan solo por algunos pobladores del municipio mientras otros preferían guardar silencio, especialmente cuando se hacía la pregunta sobre la historia del municipio. Siguiendo esta línea, al indagar especialmente por los hechos más importantes de la historia de Viotá, se evidenciaba que acontecimientos como las haciendas cafeteras, la bonanza en la producción del café, las luchas agrarias, los procesos de parcelación que “democratizaron el acceso a la tierra” y la pacificación del municipio en el marco de los últimos gobiernos, aparecían regularmente en ese orden y se omitía el período de violencia, lo que llevó a indagar por las razones que sustentan ese olvido, o si se quiere, ese silencio.
Esta iniciativa surge además como una necesidad manifiesta de la comunidad ante la poca disponibilidad de material bibliográfico en las bibliotecas públicas y en los colegios, dedicado especialmente a la historia del municipio, lo que ha llevado a que en buena parte de los viotunos se mantengan recuerdos de acontecimientos aislados o incluso que solo se reconozcan los símbolos municipales. En ese sentido, la fundamentación metodológica no ha podido ser otra que los postulados del paradigma cualitativo, porque epistemológicamente se centra en la red de significados que se han constituido como parte del devenir histórico y cultural de un contexto de estudio en particular.
La investigación cualitativa busca comprender la realidad desde un punto de vista relacional y emergente cuyos factores constitutivos son interdependientes, lo que impide fragmentarlos o explicarlos por sí solos (Mejía Navarrete, 2002; Weisner, 1990). Esta condición sugiere que los contextos y las dinámicas internas entre sus factores le otorgan un carácter singular a cada estudio, de allí que sea una constante la formulación de diversos métodos y técnicas de indagación que permiten desentrañar aquellos significados que componen la cultura y que están presentes en la vida cotidiana, en sus costumbres y tradiciones, según lo requiera el desarrollo de la investigación.
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